You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

Selena Omar y Marga

Yo tengo una hermana un año mayor que yo, mi hermana estudiaba en un instituto nocturno, porque mi padre había fallecido joven y teníamos que trabajar, trabajábamos durante el día y por la noche ibamos al instituto, mi hermana iba un curso por delante, siempre nos contábamos todo, no teníamos secretos, un día me dijo que había entrado en su clase un alumno nuevo, era negro y llevaba una colonia que embriagaba de lo bien que olía, los fines de semana hacían reuniones en casa de algún amigo cuando los padres se iban al chalet, y cuando pusieron la música lenta, Omar que así se llamaba el alumno negro, sacó a bailar a mi hermana, la cogió por la cintura y la atrajo hacia él lo primero que le llamó la atención era lo bien que olía y lo segundo que notó fue un bulto en su pierna, que el intentó llevar a la zona de su pubis y una vez centrado el movía su cintura con una maestría que la llevó al climax solo con los roces, a continuación se metieron en una habitación el se bajó los pantalones y ante sus ojos apareció una verga descomunal que la asustó, ella dijo que eso no le cabía en su cuerpo, Omar le dijo que por lo menos  lo intentara, ella le dijo que se tumbara en el suelo y Marga, que es como se llama mi hermana,  le cogió la verga y se lo pasaba por el coño que empezo a destilar zumos de placer, Marga cogió su verga y la centró en el coño y se quiso dejar caer encima, pero su cipote parecia un melocotón de lo gordo que era y no podía meterlo dentro del coño, al final lo dejamos por imposible,  yo le dije inmediatamente, Marga presentamelo por favor, quiero intentarlo, Selena lo intentaré pero no te aseguro nada, este finde la mamá se va al pueblo y podemos intentarlo las dos en casa con Omar.
El sábado llegó Omar a casa y Marga me lo presentó, Ohhhh tenías razón Marga huele estupendamente y rodeé con mis brazos su cuello  y le bese con pasión, Omar se quedó sorprendido, pero respondió rapidamente, metiendo su lengua en busca de la mía, pero por abajo tambien hubo respuesta en forma de bulto bestial, Omar que tienes ahí? la llave que abrirá vuestras puertas de par en par, y bajandose los pantalones apareció majestuosa la enorme verga de Omar, Dios mío Marga tenía razón eso parece que será imposible, pero yo tengo que intentarlo o morir en el intento, me agaché para intentar meter la verga en la boca, casi me desencaja la mandíbula, solo de ver semejante monstruo tenía el coño empapado, cogí a Omar de la mano y lo llevé al dormitorio, me quité toda la ropa y me tumbé en la cama,  puse un cojin bajo mis riñones para que pudiera follarme mejor y le dije Omar fóllame y no pares hasta que nuestros vientres se junten, Omar empezó a empujar, pero aquella verga no entraba, solamente consiguió meter medio cipote en mi coñito, le pedí a Marga que me lamiera la pepitilla,  ella sabía como me gustaba y de que manera me hacía orgasmar, AHHHHHH que gustooooo, Omar empuja ahora, el sudor caía por su frente por el esfuerzo y de pronto Plofff entró el cipote entero,...AHHHHHHH me matassss, pero de placerrrr, Marga  seguía comiendome el coño...Un segundo orgasmo llegaba, Hostia que gusto me estás dando cabrón, empujó de nuevo y entró hasta la puerta del útero, paró para que mi coño se acostumbrara a su tamaño, despues sacó la verga hasta casi sacar el cipote del coño, y empezó a bombear, primero lento y luego más rápido, yo notaba que otra ola de placer llegaba, cada vez mas fuerte y placentera, GUAUUUUUUUU que gustooooo, EMPUJAAAAA, el cuello del útero empezó a rendise y comenzó a rodear el cipote de Omar, OHHHHHHHHH QUE PLACER, te quiero dentrooooo, empujaaaa, graciasssssss que gustoooooo me dasssss
Omar, Selena y Marga
El Desenlace
...que gusto me dasssss —gemí, arqueándome, sintiendo cómo el cuello de mi útero se rendía por completo, abriéndose para él, creando un canal donde no debería haberlo.

Omar gruñó, un sonido animal que resonó en la habitación de mi infancia, transformada ahora en templo de sexo.

—Estoy dentro —anunció, maravillado—. Joder, estoy dentro de tu útero. Nunca... nunca había llegado tan lejos con nadie.

Marga, desde abajo, seguía lamiendo, pero ahora también se masturbaba, excitada por ver a su hermana siendo poseída tan completamente.

—Córrete —susurró Marga—. Córrete dentro de ella, Omar. Llévala hasta el final.

O no necesitó más permiso. Empezó a bombear con fuerza, cada embestida golpeando el fondo de mi útero, creando una fricción que me hacía ver estrellas. Me corrí una vez, dos, tres, en oleadas continuas que empapaban su polla, sus muslos, las sábanas de mi cama de adolescente.

Y entonces él se corrió. Un chorro caliente, abundante, que llenó mi útero completamente, marcándome por dentro, fertilizándome de forma que ningún hombre antes había logrado. Sentí cómo su semen me inundaba, cómo rebosaba, cómo goteaba de mí cuando finalmente, lentamente, salió de mi cuerpo con un sonido húmedo de despedida.

Después
Quedamos los tres en la cama, deshechos, sudorosos, marcados.
Marga beso mi frente, luego besó a Omar, compartiendo el sabor de mi excitación.

—La próxima vez —dijo Marga, y su voz tenía determinación—. La próxima vez yo también quiero intentarlo. Ahora que sé que es posible. Ahora que te he visto disfrutar.

Omar sonrió, todavía semi-erecto, todavía impresionante.

—Las dos —dijo—. Quiero follaros a las dos. Juntas. Una en mi polla, otra en mi boca. Hermanas. Gemelas de placer.

Miré a Marga. Ella me miró a mí. Y asentimos al unísono.

—El próximo fin de semana —susurré—. Cuando mamá vaya al pueblo. Las dos. Para ti.

Omar se vistió y se fue, dejándonos a mi hermana y a mí en la cama, cubiertas de olores que no podíamos explicar, de fluidos que no podíamos nombrar, de un secreto que nos uniría para siempre.

—Gracias —dijo Marga, acurrucándose contra mí—. Por atreverte. Por abrir el camino. Por compartir.

—Siempre —respondí, besando su sien—. Somos hermanas. Y ahora, también, somos suyas.

Fin de la historia de Omar, Selena y Marga

0 comentarios - Selena Omar y Marga