Esta historia transcurrió hace ya varios años pero la fiebremundialista me hizo recordarla, en realidad la recordó la jesi y bueno yo lapuse en papel.
Corria entonces el año 2014, ya para fin de año pornoviembre o diciembre, Dylan con sus ya hincha bolas cuatro años jugaba alfutbol en un club de aca de la villa. Jugaba todos los sábados. La Jesi almejor estilo diva luchona venia muy pocas veces a ver los partidos de la luz desus ojos. Venia mas que nada cuando el calorcito ayudaba y se prendia algunaluchoncita madre de otro de los nenes que jugaban asi se podían tomar un par debirras juntas. Eso si cuando teníamos la suerte de contar con su presenciavolvia loco a todos con unos topcitos divinos dejando siempre la pancita alaire y por su puesto encalsada a morir, con esas calsas que dejabantransparentar el hilito de la tanga. También es cierto que tenia muchacompetencia porque en aquellos años todavía gloriosos se veía el resultado delos embarazos del 2009,2010,2011 asique al igual que la jesi estaba lleno deturritas pendejitas madres solteras en su mayoría, mostrando y luciendo sushermosos cuerpos. Ninguna quería ser menos asique habia toda una preparaciónantes del partido. Y ya que la tengo aca a mi lado a la jesi mientras escriboesto les cito textual lo que me dijo: “el partido no importaba una mierda perohabia que estar divina diosa siempre”. De modo que durante el inviernosolamente los padres, padrastros tios o mismo algún abuelo llevábamos a losnenes al futbol pero cuando empezaba a aparecer el calorcito las turritasdivinas salían por todos lados. Les aseguro que se te iban los ojos para todoslados.
El primer gran momento de literal recontra chuparnos un huevomal el partido fue un sábado que caimos recontra amanecidos después de habernosquedado escabiando con la jesi y mis cuñadas en la casilla. Esas noches quepese a no tener un mango gastamos hasta la asignación de las bendis en escabiary nos la dimos en la pera mal. Al otro dia destruidos sin dormir nada fuimostodos a ver el partido. Estábamos re en pedo fuimos caminando a los gritoscantando canciones de cancha haciendo un ruido impresionante. La jesi habia idodivina recontra putona de pollerita cortita y topcito. Llamaba mucho la atención,mi cuñada también se habia ido super llamativa mal, con una pollerita engomadamas para el boliche que para futbol. Nos habia tocado ir a un club en san justo(zona cheta para nosotros) asique nos miraban con asco. Como diciendo miraestos villeros como vienen ensima con un re olor a alcohol. Yo me sentía en elmejor momento y disfrutaba de esas situaciones. Pero la que ahora les voy acontar supero todas las expectativas.
Como dije antes Dylan jugaba la final del campeonato sábado unade la tarde, de visitante en Isidro Casanova. Ya la noche anterior la jesi conmi cuñada y dos de las madres luchoncitas del equipo de la bendición sejuntaron a escabiar en la casilla. Mis pobres ojos pasaban de una a la otraporque con el calor de la noche cada una estaba el mismísimo infierno. La jesitenia una pollerita engomada negra bien ajustada al cuerpo super cortita peromal, a duras penas si le llegaba al raz de la cola. Daba dos pasos y se lesubia haciendo que sus cachetes de la cola asomen. Entangadisima con un hilitoblanco que cuando se agachaba o se sentaba se la veias toda. La pancita al aireluciendo su piercing en el ombligo y un topcito tipo franja verdecito. Sin corpiñolo que le marcaba un poco los pezones. Mi cuñadita también habia decidido estarun infierno con una pollera también engomada negra y un topcito azul oscuro unpoco mas largo que el de la jesi pero muy escotado. Podias ver el costado desus pequeñas y hermosas tetas. Y las dos luchoncitas se habían clavado un jeanbien levanta cola y la que mas me llamo la atención tenia una pupera cortitasin corpiño. Las tetas ahí bailándole en esa suave tela me volvia loco.
La noche entera la pasamos escabiando y bailando, cada vezque la jesi me perreaba me volvia loco me hacia rozar esa cola espectacular conesa pollerita super finita en mi bulto todo caliente. La cosa es que estábamos tanen pedo y tan calientes que habíamos chapado con la jesi sentada a upa miobuena parte de la noche pero no se ni porque no habíamos culeado. Ya de dia ycon el parlante todavía al palo molestando a los giles vecinos seguíamos en lanuestra, escabiando gritando jodiendo. En ese estado de destrucción es que nostomamos el colectivo ya con las bendis y un tremendo olor a alcohol para elpartido. Era muy divertido de ver como Dylan y los dos amiguitos les hablaban asus mamis y ellas completamente en pedo no les daban ni pelota. Una vez quellegamos al predio del partido, lleno de gente por todos lados, veias como lajesi y mi cuñada se robaban muchas miradas. Esas polleritas super cortitasllamaban demasiado la atención. Yo sacaba pecho caminando de la mano de la jesique era un autentico infierno.
La cosa se puso realmente buena cuando comenzó la final. La jesicon todo el alcohol ensima de la noche mas una birra que se estaba tomandojunto a mi cuñada estaba que volaba de calentura mal. Tenia la concha empapadade flujo empapadisima y no se iba a quedar con las ganas de culear. Aprovechandoque estábamos sentados arriba de todo en la tribunita me empezó a franelear aprovocar a mimar y rosar. Yo ya estaba al palo de toda la noche asique esa fuela chispa que termino por desatar todo el incendio. Bajamos rapidito la tribunaagarrados de la mano, ante la mirada de algunos sorprendidos que abandonemos latribuna recién empezado el partido. “vamo al baño ya fue” le dije con voz decaliente sin dar mas. “de una negro” me dijo la jesi. Entramos al baño de hombressin que nadie nos viera, y nos metimos en uno de los cubículos de los inodoros.Estaba destruido el baño, el inodoro todo roto sin la tapa las paredes rotas yobvio nada de papel. Como tiene que ser. La puse a la jesi contra la paredapoyada con sus manos en esa pared rota. Le subi bien arriba la polleritamientras le decía al oído: “como me calentas hija de puta como me pones laverga”. Pase mi mano por su tanguita hilito y estaba empapada. Mojadisima detanto flujo. Se respiraba un olor a flujo de turra bien hembra. Que habiainundado todo el baño ese rico olor. Le baje la tanguita hilito hasta larodilla y sin forro piel con piel como buenos turros de ley le meti la vergahasta el fondo de la concha. La jesi tuvo que contener el grito de placer para quenadie nos escuche. Empezamos ahí a culear bien salvaje en el baño del club. Pocoy nada nos importaba esa final de mierda solo pensábamos en seguir culeando. Yole agarraba del pelo a la jesi y se lo tiraba fuerte hacia mi. Mientras concada bombeada de verga ella gemia despacito y contenia los gritos de placer. Yosentía como su flujo me inundaba la verga y hacia que resbale mejor para entrary salir bien violento. En algunas bombeadas dejaba de tirarle del pelo paramanosearle bien esas ricas tetas. Le termine sacando las tetas del topcito y acariciándoselasmejor en cada ensartada. Los minutos iban pasando y el baño seguía vacio. Nosotrosseguíamos culeando con todas las ganas.
Fue tanta la calentura que sin poder aguantar mas la jesitermino viniéndose dos chorros pero sarpados mal. Dos tremendas acabadas, tanfuerte que me sacaron la verga de la concha. Chorreo flujo y algo de pis portodo el baño. Estaba con la conchita roja y las piernitas temblando. Yo con laverga dura cabezona y al palo se la volvi a meter con fuerza. La jesi no pudocontener un grito de placer. Le di unos buenos bombazos mas hasta que terminepor llenarla por completo de leche. Era sentir como chorros y chorros de lechese metían dentro de su concha. “fue bebe me vas a re preñar de vuelta hdp” medijo la turrita de la jesi riéndose mientras se subia la tanguita hilito y seacomodaba la pollerita. Con una llave rayamos nuestros nombres en la puerta delbaño y salimos como si nada a ver lo que quedaba del partido.
Corria entonces el año 2014, ya para fin de año pornoviembre o diciembre, Dylan con sus ya hincha bolas cuatro años jugaba alfutbol en un club de aca de la villa. Jugaba todos los sábados. La Jesi almejor estilo diva luchona venia muy pocas veces a ver los partidos de la luz desus ojos. Venia mas que nada cuando el calorcito ayudaba y se prendia algunaluchoncita madre de otro de los nenes que jugaban asi se podían tomar un par debirras juntas. Eso si cuando teníamos la suerte de contar con su presenciavolvia loco a todos con unos topcitos divinos dejando siempre la pancita alaire y por su puesto encalsada a morir, con esas calsas que dejabantransparentar el hilito de la tanga. También es cierto que tenia muchacompetencia porque en aquellos años todavía gloriosos se veía el resultado delos embarazos del 2009,2010,2011 asique al igual que la jesi estaba lleno deturritas pendejitas madres solteras en su mayoría, mostrando y luciendo sushermosos cuerpos. Ninguna quería ser menos asique habia toda una preparaciónantes del partido. Y ya que la tengo aca a mi lado a la jesi mientras escriboesto les cito textual lo que me dijo: “el partido no importaba una mierda perohabia que estar divina diosa siempre”. De modo que durante el inviernosolamente los padres, padrastros tios o mismo algún abuelo llevábamos a losnenes al futbol pero cuando empezaba a aparecer el calorcito las turritasdivinas salían por todos lados. Les aseguro que se te iban los ojos para todoslados.
El primer gran momento de literal recontra chuparnos un huevomal el partido fue un sábado que caimos recontra amanecidos después de habernosquedado escabiando con la jesi y mis cuñadas en la casilla. Esas noches quepese a no tener un mango gastamos hasta la asignación de las bendis en escabiary nos la dimos en la pera mal. Al otro dia destruidos sin dormir nada fuimostodos a ver el partido. Estábamos re en pedo fuimos caminando a los gritoscantando canciones de cancha haciendo un ruido impresionante. La jesi habia idodivina recontra putona de pollerita cortita y topcito. Llamaba mucho la atención,mi cuñada también se habia ido super llamativa mal, con una pollerita engomadamas para el boliche que para futbol. Nos habia tocado ir a un club en san justo(zona cheta para nosotros) asique nos miraban con asco. Como diciendo miraestos villeros como vienen ensima con un re olor a alcohol. Yo me sentía en elmejor momento y disfrutaba de esas situaciones. Pero la que ahora les voy acontar supero todas las expectativas.
Como dije antes Dylan jugaba la final del campeonato sábado unade la tarde, de visitante en Isidro Casanova. Ya la noche anterior la jesi conmi cuñada y dos de las madres luchoncitas del equipo de la bendición sejuntaron a escabiar en la casilla. Mis pobres ojos pasaban de una a la otraporque con el calor de la noche cada una estaba el mismísimo infierno. La jesitenia una pollerita engomada negra bien ajustada al cuerpo super cortita peromal, a duras penas si le llegaba al raz de la cola. Daba dos pasos y se lesubia haciendo que sus cachetes de la cola asomen. Entangadisima con un hilitoblanco que cuando se agachaba o se sentaba se la veias toda. La pancita al aireluciendo su piercing en el ombligo y un topcito tipo franja verdecito. Sin corpiñolo que le marcaba un poco los pezones. Mi cuñadita también habia decidido estarun infierno con una pollera también engomada negra y un topcito azul oscuro unpoco mas largo que el de la jesi pero muy escotado. Podias ver el costado desus pequeñas y hermosas tetas. Y las dos luchoncitas se habían clavado un jeanbien levanta cola y la que mas me llamo la atención tenia una pupera cortitasin corpiño. Las tetas ahí bailándole en esa suave tela me volvia loco.
La noche entera la pasamos escabiando y bailando, cada vezque la jesi me perreaba me volvia loco me hacia rozar esa cola espectacular conesa pollerita super finita en mi bulto todo caliente. La cosa es que estábamos tanen pedo y tan calientes que habíamos chapado con la jesi sentada a upa miobuena parte de la noche pero no se ni porque no habíamos culeado. Ya de dia ycon el parlante todavía al palo molestando a los giles vecinos seguíamos en lanuestra, escabiando gritando jodiendo. En ese estado de destrucción es que nostomamos el colectivo ya con las bendis y un tremendo olor a alcohol para elpartido. Era muy divertido de ver como Dylan y los dos amiguitos les hablaban asus mamis y ellas completamente en pedo no les daban ni pelota. Una vez quellegamos al predio del partido, lleno de gente por todos lados, veias como lajesi y mi cuñada se robaban muchas miradas. Esas polleritas super cortitasllamaban demasiado la atención. Yo sacaba pecho caminando de la mano de la jesique era un autentico infierno.
La cosa se puso realmente buena cuando comenzó la final. La jesicon todo el alcohol ensima de la noche mas una birra que se estaba tomandojunto a mi cuñada estaba que volaba de calentura mal. Tenia la concha empapadade flujo empapadisima y no se iba a quedar con las ganas de culear. Aprovechandoque estábamos sentados arriba de todo en la tribunita me empezó a franelear aprovocar a mimar y rosar. Yo ya estaba al palo de toda la noche asique esa fuela chispa que termino por desatar todo el incendio. Bajamos rapidito la tribunaagarrados de la mano, ante la mirada de algunos sorprendidos que abandonemos latribuna recién empezado el partido. “vamo al baño ya fue” le dije con voz decaliente sin dar mas. “de una negro” me dijo la jesi. Entramos al baño de hombressin que nadie nos viera, y nos metimos en uno de los cubículos de los inodoros.Estaba destruido el baño, el inodoro todo roto sin la tapa las paredes rotas yobvio nada de papel. Como tiene que ser. La puse a la jesi contra la paredapoyada con sus manos en esa pared rota. Le subi bien arriba la polleritamientras le decía al oído: “como me calentas hija de puta como me pones laverga”. Pase mi mano por su tanguita hilito y estaba empapada. Mojadisima detanto flujo. Se respiraba un olor a flujo de turra bien hembra. Que habiainundado todo el baño ese rico olor. Le baje la tanguita hilito hasta larodilla y sin forro piel con piel como buenos turros de ley le meti la vergahasta el fondo de la concha. La jesi tuvo que contener el grito de placer para quenadie nos escuche. Empezamos ahí a culear bien salvaje en el baño del club. Pocoy nada nos importaba esa final de mierda solo pensábamos en seguir culeando. Yole agarraba del pelo a la jesi y se lo tiraba fuerte hacia mi. Mientras concada bombeada de verga ella gemia despacito y contenia los gritos de placer. Yosentía como su flujo me inundaba la verga y hacia que resbale mejor para entrary salir bien violento. En algunas bombeadas dejaba de tirarle del pelo paramanosearle bien esas ricas tetas. Le termine sacando las tetas del topcito y acariciándoselasmejor en cada ensartada. Los minutos iban pasando y el baño seguía vacio. Nosotrosseguíamos culeando con todas las ganas.
Fue tanta la calentura que sin poder aguantar mas la jesitermino viniéndose dos chorros pero sarpados mal. Dos tremendas acabadas, tanfuerte que me sacaron la verga de la concha. Chorreo flujo y algo de pis portodo el baño. Estaba con la conchita roja y las piernitas temblando. Yo con laverga dura cabezona y al palo se la volvi a meter con fuerza. La jesi no pudocontener un grito de placer. Le di unos buenos bombazos mas hasta que terminepor llenarla por completo de leche. Era sentir como chorros y chorros de lechese metían dentro de su concha. “fue bebe me vas a re preñar de vuelta hdp” medijo la turrita de la jesi riéndose mientras se subia la tanguita hilito y seacomodaba la pollerita. Con una llave rayamos nuestros nombres en la puerta delbaño y salimos como si nada a ver lo que quedaba del partido.
3 comentarios - la jesi me culea en el club de la bendi