No puedo parar, no podemos parar.
Mi mamá estaba sentada totalmente desnuda en la silla. Yo, también desnudo, estaba detrás de ella. Era increíble que hubiéramos llegado a esa situación
Fue entonces que me situé detrás de ella y la agarré de los hombros. Con mis manos bajé a sus tetas y las amasé suavemente. Con mi boca me dirigí a su oído y le solté:
- Esto es lo mejor…
- Mmmmm
Me di la vuelta y me puse frente a ella con mi pija dura, brillante de baba y venosa. Abriendo mis piernas me fui acercando.
Ella tenía cara de pánico y no movía las manos, pese a que seguramente sentía deseos de agarrármela.
Yo agarré mi verga por la base y la fui blandiendo como un sable, acercándome a ella y particularmente a sus tetas. De la punta de mi pija brotaba líquido preseminal de manera abundante y cuando apoyé la punta en una de sus tetas y la levanté se hizo un hilo de líquido que ella miró sin poder evitar morderse nuevamente el labio inferior.
- Brian, me parece demasiado
- Vos no me tocas a mí, yo a vos tampoco, es mi pija que toca tus tetas – quise excusarme
- Ayyyy por favor, Brian, me estas matando
- A mí me explota la pija, mami, mirá – le solté
- ¿Qué?
Fue entonces cuando con la punta de mi pija rocé su pezón izquierdo y ella no pudo resistir la tentación de agarrarme la pija con su mano y empezar a frotarla ella misma con el pezón.
Lo que empezó como un masaje de mi pija sobre su pezón, fue convirtiéndose poco a poco en una soberbia paja que me hacía mi madre.
El problema era uno solo. Me estaba gustando tanto que estaba a punto de acabar en cualquier momento y cómo le avisaba.
- Esperá mami, que me vas a hacer acabar en cualquier momento
Creo que eso fue lo que la detuvo y la hizo abandonar la paja de manera repentina y amagar con ponerse de pie.
La ayudé a levantarse de la silla agarrándola con mi mano y como no quería dejar que todo se termine, la giré, levanté mi pija y la apoyé en su espalda baja abrazándola con fuerza desde atrás.
Yo no sabía cómo seguir, ni qué decirle. Solo atiné a abrazarla fuerte, pegarme a ella y besarla en el cuello.
- Brian, tenemos que parar
- ¡No quiero parar ahora, má!
- Lo sé, te entiendo porque yo también…
No la dejé terminar y bajé mi mano para meterla por delante y comenzar a tocar su concha.
La sensación de sentir la viscosidad de su flujo, de su excitación, hicieron que casi acabara en ese mismo instante. Tan así que dejé de mover mis dedos y me apreté contra ella.
Retomé la labor y empecé a tocarla como le gustaba a la chica con la que había estado más de una vez, y evidentemente a mi mamá también le gustó.
Con mi dedo mayor y anular se los metí en la concha y los saqué totalmente empapados. Repetí esa acción varias veces mientras sentía que el cuerpo de mi mamá acompañaba mis movimientos.
- Quiero hacerte acabar – le solté
- Seguí así – me respondió ella
Supe que tenía que seguir metiendo mis dedos y sacándolos. Luego con mi dedo mayor comencé a frotarle la parte alta cercana a su botoncito de placer. Me hubiera gustado que dure más tiempo, pero lo cierto es que a los 30 segundos mi madre empezó a aumentar el volumen de sus gemidos y a decirme:
- Si si siiiiii
- Te gusta, má
- Si, si, seguí, no pares…
- Mmmmm, me encanta tocarte
- Aghhh Aghhhh seeeee Siiii aghhhhhh
Mi madre se deshacía en un orgasmo provocado por mis hábiles dedos.
- Aghhh Braiannnnn Aghhhh aghhhhh
- Mmmmm seeee mami
- Aghhhhhh no puedo parar de acabar, aghhhhhhh – seguía ella
- Siii mami, seguí, seguí
- Es que…aghhhh Aghhhh Briannnn, por Diosssssss
- Me gusta verte acabar, mami
- No me digas esas cosas porque acabo más y mas
Mis dedos seguían moviéndose y en un momento ella se separó de mi rápidamente. Chau, se enojó, se terminó todo, pensé
- Basta Brian, no puedo más,
- Es que…
Ella me puso su dedo sobre mi boca como callándome.
- Me hiciste acabar de una manera tremenda – me soltó
Yo continué sin hablar. Fue ella la que agarró mi pija con su mano y comenzó una lenta paja, mientras me decía al oído:
- Se que está mal esto, pero no te voy a dejar caliente
- Gracias, má
- No digas nada, te lo mereces por cómo me hiciste acabar
Y no dije nada. Dejé que mi mamá se encargara de todo de ahí en más y así lo hizo.
- Disfrutá, mi amor
Mi mano quiso subir por su pecho y me detuvo.
- Shhhh no me toques, solo dejate llevar y disfrutá el momento
Ahora mi mamá se fue detrás de mí y apoyó sus dos tetas en mi espalda, con su mano me abrazó desde atrás y me acarició el pecho mientras con una mano bajaba a mi pija que estaba a punto de estallar.
- Mamá te va a hacer acabar – me dijo en el oído suavemente
- Mmmmm siiiii
Mi madre comenzó a pajearme lentamente. Era una tortura deliciosa. La suavidad de su mano, los movimientos justos para adelante y para atrás. La presión exacta. Era perfecto.
- Me gusta mucho, mami
- Si, mi amor, disfrutá
Ahora mi mamá me pajeaba con buen ritmo y con la otra mano me acariciaba los huevos mientras se agachaba un poco. Ahora estaba de costado y me besaba la cadera mientras me decía
- Estas muy cargado, ¿no?
- Muy mami, voy a explotar
- ¿Ahora? – quiso saber
- Si, mami, voy a acabar
Ella comenzó a pajearme con mas ritmo y con la otra mano quiso agarrar mi calzón para que no salpique, pero fue tarde.
Una corriente recorrió mi cuerpo desde los pies hasta la punta de mi pija y:
- Aghhhh mmmmm – exploté
Un chorro salió disparado y mi mamá gritó un “Uy” pero no dejó de pajearme. El segundo chorro fue peor y mas largo llegando muy lejos y sorprendiendo a mi madre que soltó el trapo y volvió a acariciarme los huevos con la otra mano mientras se deleitaba con mi acabada.
Era muy lindo mirar la cara de fascinación que tenía mi mamá viendo cómo acababa. Se mordía el labio y se lo mojaba con la lengua. Para mí que se moría de ganas de chupármela, pero no quise zarparme.
Ahora seguía exprimiendo mi pija mientras salían las últimas gotas y volvía a agarrar mi calzoncillo para limpiar los restos de leche.
- Andá a bañarte mientras te pongo a lavar el calzoncillo – me dijo
- Si, ma.
- Así me gusta que me obedezcas y te portes bien – me dijo riendo
- Si me vas a tratar así, me voy a portar bien siempre – le respondí riendo
Mi mamá me miró seria y me dijo:
- Esto que pasó no puede volver a pasar
- Es que…
Continuará…
Pueden dejarme sus comentarios en reybaco2005@gmail.com
O en Telegram @reybaco2005
Mi mamá estaba sentada totalmente desnuda en la silla. Yo, también desnudo, estaba detrás de ella. Era increíble que hubiéramos llegado a esa situación
Fue entonces que me situé detrás de ella y la agarré de los hombros. Con mis manos bajé a sus tetas y las amasé suavemente. Con mi boca me dirigí a su oído y le solté:
- Esto es lo mejor…
- Mmmmm
Me di la vuelta y me puse frente a ella con mi pija dura, brillante de baba y venosa. Abriendo mis piernas me fui acercando.
Ella tenía cara de pánico y no movía las manos, pese a que seguramente sentía deseos de agarrármela.
Yo agarré mi verga por la base y la fui blandiendo como un sable, acercándome a ella y particularmente a sus tetas. De la punta de mi pija brotaba líquido preseminal de manera abundante y cuando apoyé la punta en una de sus tetas y la levanté se hizo un hilo de líquido que ella miró sin poder evitar morderse nuevamente el labio inferior.
- Brian, me parece demasiado
- Vos no me tocas a mí, yo a vos tampoco, es mi pija que toca tus tetas – quise excusarme
- Ayyyy por favor, Brian, me estas matando
- A mí me explota la pija, mami, mirá – le solté
- ¿Qué?
Fue entonces cuando con la punta de mi pija rocé su pezón izquierdo y ella no pudo resistir la tentación de agarrarme la pija con su mano y empezar a frotarla ella misma con el pezón.
Lo que empezó como un masaje de mi pija sobre su pezón, fue convirtiéndose poco a poco en una soberbia paja que me hacía mi madre.
El problema era uno solo. Me estaba gustando tanto que estaba a punto de acabar en cualquier momento y cómo le avisaba.
- Esperá mami, que me vas a hacer acabar en cualquier momento
Creo que eso fue lo que la detuvo y la hizo abandonar la paja de manera repentina y amagar con ponerse de pie.
La ayudé a levantarse de la silla agarrándola con mi mano y como no quería dejar que todo se termine, la giré, levanté mi pija y la apoyé en su espalda baja abrazándola con fuerza desde atrás.
Yo no sabía cómo seguir, ni qué decirle. Solo atiné a abrazarla fuerte, pegarme a ella y besarla en el cuello.
- Brian, tenemos que parar
- ¡No quiero parar ahora, má!
- Lo sé, te entiendo porque yo también…
No la dejé terminar y bajé mi mano para meterla por delante y comenzar a tocar su concha.
La sensación de sentir la viscosidad de su flujo, de su excitación, hicieron que casi acabara en ese mismo instante. Tan así que dejé de mover mis dedos y me apreté contra ella.
Retomé la labor y empecé a tocarla como le gustaba a la chica con la que había estado más de una vez, y evidentemente a mi mamá también le gustó.
Con mi dedo mayor y anular se los metí en la concha y los saqué totalmente empapados. Repetí esa acción varias veces mientras sentía que el cuerpo de mi mamá acompañaba mis movimientos.
- Quiero hacerte acabar – le solté
- Seguí así – me respondió ella
Supe que tenía que seguir metiendo mis dedos y sacándolos. Luego con mi dedo mayor comencé a frotarle la parte alta cercana a su botoncito de placer. Me hubiera gustado que dure más tiempo, pero lo cierto es que a los 30 segundos mi madre empezó a aumentar el volumen de sus gemidos y a decirme:
- Si si siiiiii
- Te gusta, má
- Si, si, seguí, no pares…
- Mmmmm, me encanta tocarte
- Aghhh Aghhhh seeeee Siiii aghhhhhh
Mi madre se deshacía en un orgasmo provocado por mis hábiles dedos.
- Aghhh Braiannnnn Aghhhh aghhhhh
- Mmmmm seeee mami
- Aghhhhhh no puedo parar de acabar, aghhhhhhh – seguía ella
- Siii mami, seguí, seguí
- Es que…aghhhh Aghhhh Briannnn, por Diosssssss
- Me gusta verte acabar, mami
- No me digas esas cosas porque acabo más y mas
Mis dedos seguían moviéndose y en un momento ella se separó de mi rápidamente. Chau, se enojó, se terminó todo, pensé
- Basta Brian, no puedo más,
- Es que…
Ella me puso su dedo sobre mi boca como callándome.
- Me hiciste acabar de una manera tremenda – me soltó
Yo continué sin hablar. Fue ella la que agarró mi pija con su mano y comenzó una lenta paja, mientras me decía al oído:
- Se que está mal esto, pero no te voy a dejar caliente
- Gracias, má
- No digas nada, te lo mereces por cómo me hiciste acabar
Y no dije nada. Dejé que mi mamá se encargara de todo de ahí en más y así lo hizo.
- Disfrutá, mi amor
Mi mano quiso subir por su pecho y me detuvo.
- Shhhh no me toques, solo dejate llevar y disfrutá el momento
Ahora mi mamá se fue detrás de mí y apoyó sus dos tetas en mi espalda, con su mano me abrazó desde atrás y me acarició el pecho mientras con una mano bajaba a mi pija que estaba a punto de estallar.
- Mamá te va a hacer acabar – me dijo en el oído suavemente
- Mmmmm siiiii
Mi madre comenzó a pajearme lentamente. Era una tortura deliciosa. La suavidad de su mano, los movimientos justos para adelante y para atrás. La presión exacta. Era perfecto.
- Me gusta mucho, mami
- Si, mi amor, disfrutá
Ahora mi mamá me pajeaba con buen ritmo y con la otra mano me acariciaba los huevos mientras se agachaba un poco. Ahora estaba de costado y me besaba la cadera mientras me decía
- Estas muy cargado, ¿no?
- Muy mami, voy a explotar
- ¿Ahora? – quiso saber
- Si, mami, voy a acabar
Ella comenzó a pajearme con mas ritmo y con la otra mano quiso agarrar mi calzón para que no salpique, pero fue tarde.
Una corriente recorrió mi cuerpo desde los pies hasta la punta de mi pija y:
- Aghhhh mmmmm – exploté
Un chorro salió disparado y mi mamá gritó un “Uy” pero no dejó de pajearme. El segundo chorro fue peor y mas largo llegando muy lejos y sorprendiendo a mi madre que soltó el trapo y volvió a acariciarme los huevos con la otra mano mientras se deleitaba con mi acabada.
Era muy lindo mirar la cara de fascinación que tenía mi mamá viendo cómo acababa. Se mordía el labio y se lo mojaba con la lengua. Para mí que se moría de ganas de chupármela, pero no quise zarparme.
Ahora seguía exprimiendo mi pija mientras salían las últimas gotas y volvía a agarrar mi calzoncillo para limpiar los restos de leche.
- Andá a bañarte mientras te pongo a lavar el calzoncillo – me dijo
- Si, ma.
- Así me gusta que me obedezcas y te portes bien – me dijo riendo
- Si me vas a tratar así, me voy a portar bien siempre – le respondí riendo
Mi mamá me miró seria y me dijo:
- Esto que pasó no puede volver a pasar
- Es que…
Continuará…
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1 comentarios - Mi mamá habla de mi pija (7)