You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

Mi mamá habla de mi pija (6)

¿Puedo tocar? Bueno, un poco si…
Mi mamá habla de mi pija (6)


 
Ahora estábamos los dos en la cocina, ella desnuda y yo también. Nuestras miradas parecían decirlo todo.
No quería que esto terminara, así que le pedí
-            Seguí dando vueltas
-            Bueno – dijo ella
Caminando muy sensualmente se fue acercando a mí. Yo la miraba a sus tetas, bajaba a su culo y concha y volvía a subir a sus ojos.
Ella parecía tener ojos solo para mi verga. Entendí el juego y empecé a pajearme lentamente.
-            Disculpá mami, pero estoy muy caliente – le advertí
-            Entiendo
Ahora apoyó una mano en mi hombro para girar a mi alrededor. Aproveché el contacto para animarme
-            ¿Ah, se puede tocar?
Entonces le acaricié el brazo y la mano que me apretaba el hombro.
-            Bueno, un poco si… - dijo ella
Ahora se movía muy sensualmente y pasaba cada vez más cerca de mí. quizás fue eso lo que me hizo animarme y acariciarle suavemente la cadera.
Esperé su reto, pero no llegaba y eso hacía que me animara más. Volví a acariciarle el brazo, la cadera nuevamente y la cola muy suavemente.
-            Tenes una piel hermosa, mami
-            Gracias – dijo
Podría haberme detenido ahí, pero no, me permitió seguir. Y quise seguir. Ahora mi mano se fue a su teta, de costado.
-            Y la piel de acá me gusta mas
-            Brian, pará, esto ya me parece demasiado
-            Solo un poco – le rogué
-            Solo un poco – dijo ella
Entonces la acaricié el contorno de la teta derecha y ella en lugar de seguir dando vueltas a mi alrededor se quedó de pie.
Yo con mis dedos fui acercándome a su pezón que estaba erguido y parecía esperar mi contacto. Lo moví con mi pulgar derecho y con el mayor y el pulgar lo amasé despacio, pero con firmeza.
-            Sssshhhhhhh – dijo ella
-            Me gusta, mami
-            Es que…Brian…esto…
Las palabras de mi madre salían como susurros y yo podía percibir claramente lo caliente que estaba. Bueno, que estábamos.
No sabía que palabra decir para que ella se animara y me dije a mi mismo que no hacía falta decir nada, había que seguir por ese camino y le volví a acariciar la teta ahora mirándola a los ojos.
Ella captó mi mirada y la sostuvo. Su rostro estaba serio y caliente. Respiraba y se le abrían los agujeros de la nariz. Eso nunca se lo había visto ¿sería una señal de excitación?
Claro que lo era, porque cada vez respiraba con más profundidad, lo que me animó a llevar mi otra mano a su otra teta y ahora amasarlas juntas mirándola a los ojos y bajando mi mirada a sus tetas, que ahora estaban a centímetros de mis labios.
La situación era por demás caliente. Ella quiso parar todo en ese preciso momento soltando un:
-            Bueno, me parece que es suficiente
-            Nunca va a ser suficiente – le solté

En ese momento la agarré de la cintura y la traje contra mi cuerpo. Ahora con una mano le acariciaba la teta izquierda y con la otra, su nalga derecha.
Fue una situación un tanto abusiva de mi parte, pero ella no hizo el ademán de separarse.
Al contrario, me acarició el pelo mientras disfrutaba de mis caricias, solo agregó en un tono dulce:
-            Bueno, te dejo tocar un poco mas
Mi mano bajó por su cola y se metió entre sus nalgas. Escuché que de su boca salió un gemido cuando mis dedos empezaron a acercarse a su concha:
-            Mmmmm Brian…
-            Shhhhhh – le dije
-            Es que…
La punta de mi dedo alcanzó su labio vaginal y se metió dentro apenas y pude sentir su humedad.
-            Aghhhmmmmmm
Susurró mi mamá y se separó de inmediato. Me miró sería con su rostro totalmente colorado de excitación.
-            Me parece que debemos parar acá
-            No, mami, por favor – le dije y la agarré de la muñeca
-            Es que esto…
Me puse de pie con mi verga totalmente erecta y se me ocurrió que podría tranquilizarla si la hacía sentar en la silla.
-            Vení sentate y mírame vos a mi ahora – le dije
-            Bueno – pareció conceder ella
Entonces la deposité en la silla en la que yo estaba sentado y empecé a girar a su alrededor. Me ponía de espaldas a ella y le tomaba las manos para que me acariciara la cola y la espalda.
Luego volvía a hacer lo mismo con mi pecho y hacía que sus manos bajen por mi abdomen para que sigan hacia mi pija. Ella no rechazaba el contacto, pero no se animaba a agarrarme la pija.
Fue entonces que me situé detrás de ella y la agarré de los hombros. Con mis manos bajé a sus tetas y las amasé suavemente. Con mi boca me dirigí a su oído y le solté:
-            Esto es lo mejor…
-            Mmmmm
Es cuestión de tiempo, pensé en ese momento y seguí con algo que nos volvió locos a ambos

 
Continuará…
Pueden dejarme sus comentarios en reybaco2005@gmail.com
O en Telegram @reybaco2005

4 comentarios - Mi mamá habla de mi pija (6)

conrradio +1
que bueno relato! como siempre! quiero que se la garche ya!!! que sienta la semejante verga!!! +10
Elverga- +1
que droga hermosa tus relatos, como vas a cortar ahiiiiiiii +10