Bienvenidos al post, chicos.
Como algunos ya saben, he tenido varios encuentros con chicas trans, pero este fue especial. La traviesa con la que estuve la conozco desde que era bien pequeño. Era vendedora en un local comercial al que iba con mis papás y siempre me volvía loco mirándola. Cuando crecí y empecé a buscar travestis, ella se convirtió en mi fantasía más grande.Es una hembra espectacular: cuerpo de infarto, tetas enormes, un culo redondo y firme, y sobre todo… una verga gruesa, venosa y larga que me vuelve completamente loco.La primera vez que la contacté tenía 21 años. Fui activo, pero su verga era tan grande que no me atreví a recibirla. Pasaron los años y por casualidad coincidimos en la misma ciudad. La escribí insistiendo como loco porque quería esa verga adentro mío. Ella me dijo que ya no estaba trabajando, pero tanto le rogué que al final aceptó.
A las 11 de la noche pasé a buscarla. Cuando la vi bajar… Dios. Pantalón de cuero negro bien apretado marcándole ese culo perfecto, tacones altos y una blusita blanca escotada que apenas podía contener sus tetas enormes. Subió al carro, me dio un beso en la boca y arrancamos.Yo ya traía puesto mi plug más grande para estar bien abierto y listo para su verga. Al llegar al hotel no dejaba de tocarle el culo mientras subíamos las escaleras.Apenas entramos a la habitación empezó a besarme con lengua, bien húmedo y caliente. Bajé la mano y la encontré durísima. Su verga ya estaba completamente erecta, gruesa, venosa y palpitando. Me metió la lengua hasta el fondo y me dijo que la esperara en ropa interior.
Salió del baño solo con una tanguita blanca. Esa verga monstruosa se salía por un lado, gruesa, larga y con venas marcadas. Se sentó encima mío y empezó a frotar su culo contra mi verga dura mientras yo le agarraba esa pinga pesada y la pajeaba.Sus gemidos me ponían más caliente. La pajeaba fuerte, sintiendo cómo latía en mi mano. De repente se paró, me agarró la cabeza con fuerza y me empujó toda su verga hasta el fondo de la garganta. Empezó a follarme la boca sin piedad. Me ahogaba, me salían lágrimas, vomitaba saliva, pero ella no paraba. Me golpeaba la cara con esa verga gruesa, me la metía hasta el fondo, me ponía los huevos en la boca y yo le comía el culo metiéndole la lengua bien adentro mientras seguía pajeándola. Ya soltaba precum rico y yo me lo tragaba todo.
No aguantó más. Me tiró en la cama, me abrió las piernas y se sorprendió al ver el plug en mi culo.—Puta, ¿estabas con el plug puesto en el carro? Qué rico… si sabía te follaba ahí mismo.Empezó a jugar con mi culo: sacaba y metía el plug, me metía varios dedos mientras yo le chupaba esa verga gruesa. Hasta que ya no aguantó. Se puso un forro, apuntó y me la metió toda de una. Sentí cada centímetro de esa verga abriéndome el culo. Era gruesa, caliente y me llenaba completo. Le pedí que me diera fuerte, que era su putito y que me rompiera el culo con esa verga.
Y lo hizo. Me follaba profundo, lento y después duro, sacándola casi toda y metiéndomela con fuerza. Me pajeaba la verga mientras me cogía y yo estaba en otro mundo. Le hice ass to mouth, metiéndome su verga con el sabor de mi culo. Eso la puso salvaje. Me volvió a follar la boca con todo.Después me puso en el sillón tántrico, piernas arriba, y me empezó a dar con mucha fuerza. Esa verga entraba y salía brutalmente. “Ese culo es mío, putito”, me decía mientras me reventaba. Yo le rogaba:
—Mami, rómpeme con esa verga, métemela más duro…
Estaba a punto de correrme. Le avisé y me dijo:
—Abre la boca, te vas a tragar toda tu leche.
Me corrí como nunca en mi vida. Chorros gruesos me caían en la cara, en la boca y en el pecho. Ella siguió follándome fuerte post-orgasmo hasta que me avisó que se venía. Saqué su verga de mi culo, me la metí a la boca y empecé a chupársela mientras ella se pajeaba. De repente empezó a disparar leche espesa, caliente y abundante. Me llenó toda la cara y la boca. Tragué todo lo que pude, sabía rica y estaba bien cremosa.Caímos rendidos. Después la limpié con mi boca, tragándome lo que quedaba de su leche y la mía. Nos vestimos, la llevé a su casa y conversamos rico todo el camino. Nos despedimos con un beso bien húmedo.
Y lo mejor de todo: este fin de semana la vuelvo a ver. Ya quedamos en probar fisting y creampie con esa verga. Apenas pase les cuento con lujo de detalles.También tengo un video donde se ve clarito cómo me abre el culo con su verga. Lo subiré en el siguiente post.
Gracias por leer. Dejen puntos y comentarios 🔥
Como algunos ya saben, he tenido varios encuentros con chicas trans, pero este fue especial. La traviesa con la que estuve la conozco desde que era bien pequeño. Era vendedora en un local comercial al que iba con mis papás y siempre me volvía loco mirándola. Cuando crecí y empecé a buscar travestis, ella se convirtió en mi fantasía más grande.Es una hembra espectacular: cuerpo de infarto, tetas enormes, un culo redondo y firme, y sobre todo… una verga gruesa, venosa y larga que me vuelve completamente loco.La primera vez que la contacté tenía 21 años. Fui activo, pero su verga era tan grande que no me atreví a recibirla. Pasaron los años y por casualidad coincidimos en la misma ciudad. La escribí insistiendo como loco porque quería esa verga adentro mío. Ella me dijo que ya no estaba trabajando, pero tanto le rogué que al final aceptó.
A las 11 de la noche pasé a buscarla. Cuando la vi bajar… Dios. Pantalón de cuero negro bien apretado marcándole ese culo perfecto, tacones altos y una blusita blanca escotada que apenas podía contener sus tetas enormes. Subió al carro, me dio un beso en la boca y arrancamos.Yo ya traía puesto mi plug más grande para estar bien abierto y listo para su verga. Al llegar al hotel no dejaba de tocarle el culo mientras subíamos las escaleras.Apenas entramos a la habitación empezó a besarme con lengua, bien húmedo y caliente. Bajé la mano y la encontré durísima. Su verga ya estaba completamente erecta, gruesa, venosa y palpitando. Me metió la lengua hasta el fondo y me dijo que la esperara en ropa interior.
Salió del baño solo con una tanguita blanca. Esa verga monstruosa se salía por un lado, gruesa, larga y con venas marcadas. Se sentó encima mío y empezó a frotar su culo contra mi verga dura mientras yo le agarraba esa pinga pesada y la pajeaba.Sus gemidos me ponían más caliente. La pajeaba fuerte, sintiendo cómo latía en mi mano. De repente se paró, me agarró la cabeza con fuerza y me empujó toda su verga hasta el fondo de la garganta. Empezó a follarme la boca sin piedad. Me ahogaba, me salían lágrimas, vomitaba saliva, pero ella no paraba. Me golpeaba la cara con esa verga gruesa, me la metía hasta el fondo, me ponía los huevos en la boca y yo le comía el culo metiéndole la lengua bien adentro mientras seguía pajeándola. Ya soltaba precum rico y yo me lo tragaba todo.
No aguantó más. Me tiró en la cama, me abrió las piernas y se sorprendió al ver el plug en mi culo.—Puta, ¿estabas con el plug puesto en el carro? Qué rico… si sabía te follaba ahí mismo.Empezó a jugar con mi culo: sacaba y metía el plug, me metía varios dedos mientras yo le chupaba esa verga gruesa. Hasta que ya no aguantó. Se puso un forro, apuntó y me la metió toda de una. Sentí cada centímetro de esa verga abriéndome el culo. Era gruesa, caliente y me llenaba completo. Le pedí que me diera fuerte, que era su putito y que me rompiera el culo con esa verga.
Y lo hizo. Me follaba profundo, lento y después duro, sacándola casi toda y metiéndomela con fuerza. Me pajeaba la verga mientras me cogía y yo estaba en otro mundo. Le hice ass to mouth, metiéndome su verga con el sabor de mi culo. Eso la puso salvaje. Me volvió a follar la boca con todo.Después me puso en el sillón tántrico, piernas arriba, y me empezó a dar con mucha fuerza. Esa verga entraba y salía brutalmente. “Ese culo es mío, putito”, me decía mientras me reventaba. Yo le rogaba:
—Mami, rómpeme con esa verga, métemela más duro…
Estaba a punto de correrme. Le avisé y me dijo:
—Abre la boca, te vas a tragar toda tu leche.
Me corrí como nunca en mi vida. Chorros gruesos me caían en la cara, en la boca y en el pecho. Ella siguió follándome fuerte post-orgasmo hasta que me avisó que se venía. Saqué su verga de mi culo, me la metí a la boca y empecé a chupársela mientras ella se pajeaba. De repente empezó a disparar leche espesa, caliente y abundante. Me llenó toda la cara y la boca. Tragué todo lo que pude, sabía rica y estaba bien cremosa.Caímos rendidos. Después la limpié con mi boca, tragándome lo que quedaba de su leche y la mía. Nos vestimos, la llevé a su casa y conversamos rico todo el camino. Nos despedimos con un beso bien húmedo.
Y lo mejor de todo: este fin de semana la vuelvo a ver. Ya quedamos en probar fisting y creampie con esa verga. Apenas pase les cuento con lujo de detalles.También tengo un video donde se ve clarito cómo me abre el culo con su verga. Lo subiré en el siguiente post.
Gracias por leer. Dejen puntos y comentarios 🔥
0 comentarios - Mi reencuentro con una traviesa vergona