You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

Milf kiosquera 33

Está vez fui yo quien se despertó primero y la verdad es que sentía algo de pena por haberle hecho eso a Lorena, les lleve el desayuno a la cama y al despertarse, miró rápido su reloj “Qué hora es? Tengo que ir a cuidar a mí hijo”. “Puedo quedarme un ratito más, pero tengo que irme” desayunamos algo rápido y en el medio me dijo.

L: Casi me olvido, estuve hablando con tu mamá el otro día.
Yo: Uhhh.. Que te dijo ?
L: Que está semana es tu cumpleaños, no dijiste nada.
Yo: Es que no me gusta mucho festejar mí cumpleaños.
L: Tampoco te gusta recibir regalos ? Porque tenía pensado hacerte uno.
Yo: Eso es otra cosa jaja
L: Después mándame mensaje Ingrid, que él te pase mí número, tengo una idea.
I: Ay si, bueno. Que emoción. Dijo riendo y aplaudiendo.
Yo: Que se te habrá ocurrido en esa cabecita.
L: No intentes adivinar, porque no lo vas a hacer.

Cuando se estaba por levantar para irse, pedí ver cómo tenía el orto, se puso boca abajo y yo acostado detrás de ella, abrió sus nalgas despacio y efectivamente seguía algo enrojecido, tardaría unos días en sanar. No quería ni tocarlo, ya había tenido demasiado el día anterior, pero respire profundo y puedo asegurar que el olor de su orto no tiene comparación a ningún otro que haya tenido la posibilidad de oler, solo con eso alcanza para que mí verga se ponga dura nuevamente.

L: Como lo tengo ?
Yo: La verdad ?
L: Si.
Yo: Roto.
L: Mucho ?
Yo: Va a tardar en sanar, varios días tal vez.
L: Voy a tener que ponerme alguna cremita no ?
Yo: Te aconsejaría que si.

Vi de refilón a Ingrid, estaba de costado en la cama mirándonos, con una mano sostenía su cabeza y la otra por el movimiento de la sábana, pude darme cuenta que estaba tocándose lentamente.

L: Ya me tengo que ir, pero podes hacerme un sana sana antes ?
Yo: Obvio, con que ?
L: Con la lengua.

Apenas la punta de la lengua tocó su ano, ella se estremeció.

L: Ay me arde.
Yo: Mucho ?
L: Si, despacito por favor.
Yo: Así ?
L: Mmm si, así está perfecto.

Ingrid hasta ahora solo miraba, hasta que hizo un comentario.

I: No saben lo que me calienta, que se hablen así.
Yo: Me di cuenta, después seguís vos.
I: Te espero..
L: Ves sobri, el te va a romper el orto y te va a doler, pero mira como te lo cuida después. No te gusta ?
I: Si me encanta, como se siente ?
L: Estoy disfrutándolo mucho, no te imaginas.

De vez en cuando miraba a Ingrid fijo a los ojos mientras le lamía el orto a su tía, por unos minutos más, ella ya había agarrado un ritmo bastante constante tocándose y podía escuchar alguna vez el ruido a su concha mojada.

L: Creo que con eso es suficiente, tengo que ir a buscar a mí hijo.
Yo: Está bien, cuida ese orto estos días y anda mandándome fotos para ver qué lo hagas bien.
L: Entendido, todos los días va a recibir una foto para que lo controle.

Ingrid gemía al escuchar todo eso, estaba disfrutando mucho con solo tocarse.

L: Bueno, me voy. Veo que ya tenés otra paciente esperando.
Yo: Si, ahora me encargo de ella.
I: Por favor doctor, lo necesito.

Lorena rio y nos saludó antes de irse.

L: Acordate de hablarme nena, no te olvides.
I: Sssi.. tía, no mmme voy a ol vi daaaar.

Hablaba muy entrecortado.

L: Bueno, te dejo en buenas manos sobrina. Hacele acordar vos, porque se va a olvidar.
I: Teee..prometo que no tiiiia.

Cerró la puerta y se fue, ahora solo quedaba su sobrina en mí cama.

Yo: Dígame entonces, que le duele ?
I: Acá doctor. 

Se destapó, tenía la tanga corrida a un costado y con ambas manos abrió la conchita toda mojada.

Yo: Que siente ?
I: Ardor, está caliente por dentro. Me arde mucho.
Yo: Déjeme a mí, ya vi este problema antes.
I: Lo va a poder solucionar ?
Yo: Dígame usted, si mejora.

Pase mí lengua de arriba a abajo y se la introduje, luego la besaba como si fuera un beso con lengua, ella me tomó del pelo y dejó en el aire sus piernas flexionadas.

I: Ay siiii…no sabe cómo mejora.
Yo: Quédese tranquila, voy a hacer que ese ardor desaparezca.
I: Por favor, es insoportable.

Estaba tan lubricada y abierta, que podía introducir dos dedos juntos, sin ninguna dificultad. Ella gimió de alivio.

Yo: Efectivamente, el ardor se vuelve peor mientras más profundo entro.
I: Hay solución ?
Yo: Si, es poco convencional. Pero si está dispuesta lo hago.
I: Haga lo que tenga que hacer, pero ayúdeme por favor.
Yo: Muy bien, lo primero que hay que hacer es evitar que el ardor vaya a otras partes del cuerpo.
I: Como cuáles ?
Yo: Generalmente va a lugares cercanos, como el ano.
I: Fíjese entonces por favor.
Yo: Muy bien mantenga las piernas en alto y encarguese de sujetarlas fuerte. 
I: Así está bien ?
Yo: Perfecto.

Tal cual lo hice con Lorena acaricié su ano con mí lengua, suspiro, volví a hacerlo pero le metía la lengua un poco más profundo, que sabor exquisito. 

Yo: Creo que ya solucione ese problema, al parecer no va a tener dolor en la cola, al menos por ahora.
I: Si me llega a doler en otro momento, voy a venir de inmediato.
Yo: Perfecto, la espero.
I: Saqueme el otro ardor, está aumentando cada vez más.

Me acomode arriba de ella, mí verga quedó en la entrada de su vagina, mis brazos dejaron trabadas en el aire sus piernas y en un movimiento tan bruto como certero, la penetre con dureza.

I: Aaaaa… se siente el alivio.

Ella quería ser garchada duramente y es lo que iba a obtener, después de algunos minutos en esa posición, la bese.

I: Que rico sabor tiene en su boca doctor.
Yo: Es una mezcla, por eso.
I: De que ?
Yo: Del gustó a tu concha y de tu orto, con un toque especial extra.
I: Cual ? Puede decirme ?
Yo: El sabor del orto roto de tu tía.
I: Ay si, que rico. La próxima tal vez lo ayude si me deja. Qué sabor tan rico tiene mí tía. Me dejara ?
Yo: El que manda soy yo y si yo te dejo que le chupes el orto, ella no puede oponerse.
I: Me parece bien.
Yo: Pero si es al revés y yo quiero que ella te lo chupe a vos, tampoco podes oponerte. 
I: Van a ser nuevas experiencias para mí, pero yo hago caso.
Yo: Como va el ardor ?
I: Está pasando, pero creo que necesito más fuerte.

Me pare un poco más, poniéndome como en cuclillas con solo las plantas de los pies apoyadas en la cama, sus piernas las seguía sosteniendo hacia arriba y sus rodillas casi tocaban sus hombros, en esta posición la entrada de mí verga iba a llegar mucho más adentro. 

I: Me va a doler mucho así.
Yo: Callese, el que sabe acá soy yo. Respire profundo.

Al hacerlo, empecé a clavarla muy duro, no eran movimientos rápidos sino más bien como un martillo, subía y bajaba de golpe chocando con sus nalgas. Ella empezó a gritar, gemía y disfrutaba pero también le dolía un poco, con sus manos me ayudaba a sostenerse la cola, abriendo sus nalgas eso me daba más espacio para maniobrar, ya que tiene un culo bastante potente. De repente quiso poner un dedo en mí boca, yo la dejé y lo saboree.

I: Ese dedo lo tenía en la cola doctor, quería que lo pruebe para ver si seguía bien.

Mí verga se puso a mil, me latía, era inminente la eyaculacion.

Yo: Quiero más, dame de nuevo.
I: Doctor, si lo hago de nuevo, voy a acabar porque me gustó mucho.
Yo: Entonces hacelo, déjate el dedo en el orto. Pero antes abrí la boca.

La escupí y le pedí que no tragara mí saliva, que la mantenga y la saboree en la boca.

Yo: Sentí ese gusto, a tu orto y el de tu tía.
I: Está riquísimo, me puede dar más ? Dijo abriendo la boca y sacando la lengua.

No respondí, solo frene un poco para atinarle a su boca y volví a arrancar.

I: Tengo el dedo…en el orto. Voy a acabar.

Sus ojos se empezaron a poner blancos de placer, estaba muy cerca al igual que yo, y mirarla gesticulando de esa manera me hacía acercarme más.

Yo: Yo también voy a acabar, te voy a llenar la concha de leche.
I: No doctor, y si me deja embarazada ?
Yo: Te traigo a vivir conmigo y vas a tener la suerte que te garche así todos los días.
I: Ay si doooooc, Lléneme de leche…….aaaah ahh.

Acabamos juntos, mis huevos bajaban y subían con fuerza, tomaban impulso para que la leche salga con más fuerza y llegue más profundo. Nos quedamos acostados, un rato más tarde se preparó para irse y la acompañe hasta la puerta, le pase el número de Lorena y me recordé que le escriba.

Yo: Si te olvidas de escribirle y no tengo regalo, no vas a venir más eh. Le dije mitad jodiendo, mitad en serio.
I: Me voy a acordar, quédate tranquilo. Voy a pasar por la farmacia.
Yo: Para que ?
I: Para comprar la pastilla del día después, así no quedo embarazada.
Yo: No vas a tomar esa pastilla.
I: Pero si quedo embarazada ?
Yo: Vas a hacer lo que te dije, venir a vivir conmigo para que pueda garcharte como hace un rato todos los días.

Creo que se sorprendió un poco por mí decisión y postura, tal vez lo más sensato era que lo haga pero estaba muerta por mí, me iba a hacer caso, imagínense que logré que cogieramos con su tía, cualquier otra se hubiera negado rotundamente.

I: Nos vemos en el trabajo entonces.
Yo: Chau morocha, nos vemos ahí. 

La bese y le agarre una nalga, que pedazo de orto tan duro y sabroso, definitivamente tenía que ser mío.

4 comentarios - Milf kiosquera 33