Hola a todos espero que estén bien, dado que les gustó mucho mi último relato había estado esperando a que me ocurriera otra experiencia morbosa antes de volver a publicar para siempre traerles historias reales.
Así mismo ví que algunos me dijeron que querían que publicara sus historias, por lo que si me envían sus experiencias y fotos las publicaré por aquí. Ahora sí, los dejo con la historia del día de hoy.
Todo comenzó una noche cualquiera, eran cerca de las 2:00 am y yo no podia dormir, pues estaba muy estresado por el trabajo y varios problemas personales que había tenido. Por ello decidí salir a trotar por los alrededores del barrio, tal vez algo de ejercicio despejaría mi mente y me dejaría dormir tranquilo.
Todo transcurrió bastante normal, las calles estaban algo oscuras y completamente vacías de gente, hasta que finalmente después de una media hora de ejercicio decidí empezar mi camino de vuelta a casa para ir finalmente a dormir.
En eso me encuentro algo que me pareció muy curioso, en esas calles completamente vacías había una camioneta que no había visto antes, parecía haber llegado mientras yo estaba corriendo y se había estacionado al borde de la carretera justo al lado de donde iba a pasar pronto. Yo seguí tranquilamente pues no parecía haber nadie dentro y las luces estaban apagadas, hasta que llegué justo al lado del vehículo y por curiosidad me giré a mirar la ventana, pues había notado un poco de movimiento.
Allí lo noté, en el asiento del conductor, aunque por la oscuridad no se veía apenas, se podía notar la sombra de un hombre masturbándose salvajemente, primero pensé en retirarme rápidamente y fingir que no había visto nada, pero me había quedado completamente paralizado, viendo al tipo darse placer.
De un momento a otro el pareció notar mi presencia, por lo que paró y solo encendió la luz de los asientos dejándome ver todo el interior, y procedió a continuar con lo suyo. Era un hombre que aparentaba unos 50 años, de piel morena y poblada barba, aunque se le notaba bastante panza sus fuertes y gruesos brazos resaltaban que se mantenía bien de musculatura y en sus grandes manos se podía notar la verga más gruesa que hubiera visto, tanto que no podía rodearla completa con sus dedos, y aunque era algo corta tenía una oscura y gorda cabeza y sus venas se marcaban mucho, desde la base de la cabeza hasta su pubis, donde se notaba una gran mata de vello. Yo seguía congelado, casi hipnotizado por el subir y bajar de su mano sobre su verga y viendo sus grandes bolas balancearse al ritmo. Seguí viendo hasta que el volteó a verme y se quedó quieto mirándome con su verga aún en la mano, bajó la ventanilla y me dijo.
-quieres ayudarme con esto?
Yo solo pude asentir e hice el gesto de abrir la puerta para sentarme en el asiento del copiloto, pero el negó con la cabeza y abrió la puerta del conductor.
-Ven por aquí, no dejo a las putas sentarse en mi carro
Sintiendo un escalofrío por sus palabras, obedecí y di la vuelta hasta allí, sin mediar palabra se movió para poner su verga frente a mi y agarró mi mano para llevarla a su pene. Tuve que pajearlo con las dos manos porque mis dedos no alcanzaban a rodear toda su circunferencia, podía sentirlo palpitante mientras me movía y escuchaba sus graves gemidos al contacto con mis dedos.
-no lo haces nada mal, vamos a probar esa boquita
Inmediatamente después me agaché para poder mamársela, aunque me estaba costando mucho abrir tanto la boca para metermela entera, asi que para ayudarme, el agarró fuerte mi cabeza con sus manos y procedió a hundirme su verga entera. Mis lágrimas brotaron depronto y sentí que mi mandíbula se iba a soltar completamente mientras sentía esa vergota hundiéndose en mi garganta, no pude aguantar más de 15 segundos mamando hasta que tuve que hacer fuerza con mis brazos y soltarme para después toser y tener varias arcadas.
-eres una nena, no aguantas nada. Se veía algo decepcionado.
Después de tomar algo de aliento, le respondí que era mi segunda vez apenas mamando y que su verga era demasiado gruesa, así que por favor fuera poco a poco.
-Está bien puta, me va a tocar entrenarte esa garganta.
A partir de allí me permitió ir mamando a mi ritmo, intentando cada vez introducir más su verga con cada intento en mi boca, hasta que finalmente pude hacerlo de manera más decente...
-eso si, si así está tu boquita me voy a divertir mucho cuando pruebe ese culo jeje
En ese momento pensé que no podía dejar que una cosa tan gorda me penetrara, sabía que me iba a romper completamente, por lo que decidí que lo mejor sería hacerlo venir con mi boca para que se fuera tranquilo. Empecé a chupar más intensamente mientras lo miraba a los ojos y soltaba pequeños gemidos cuando lamia y besaba su verga, e intenté usar mis manos para pajearlo a la misma vez.
Poco a poco empecé a sentir que estaba cerca de venirse, y el también por lo que me empezó a decir que pare. Sin embargo no paré, subí la intensidad e intenté que se viniera tan pronto como me fuera posible, casi lo había logrado hasta que sentí que otra vez me agarró la cabeza con las manos esta vez para alejarla de mi.
-Te dije que pares puta, pero bueno como no obedeces me va a tocar castigarte. ¡desnúdate ahora!
-p pe pero estamos en la calle
-no hay nadie, así que hazlo rápido antes de que te vean así.
Así me dispuse a obedecer quedando totalmente desnudo y le pasé toda mi ropa, a lo que el se dispuso a meterla toda en los asientos de atrás y abrir el baúl de la camioneta para hacerme subir y arrodillar allí.
-alli si es donde van las perras, y no te preocupes por tu ropa, te la devolveré cuando me hagas venir con tu culo y te tragues toda mi leche
Me hizo ponerme en cuatro y se puso atrás de mi , me dijo que no me moviera y me dejó un rato mostrando el culo a la calle mientras iba por un condón a la guantera, después regresó y empezó a escupir en mi culo, y a meterme un dedo poco a poco para irme abriendo, haciéndome soltar pequeños gemidos de placer cuando los movía por dentro.
-estas demasiado apretado, va a tocar hacerte relajar
Inmediatamente después sentí como me empezaba a besar el culo, haciendo que sus dedos y su lengua se turnaran para entrar, se sentía delicioso aunque muy humillante que cualquiera pudiera pasar de casualidad y ver cómo estaba completamente a su disposición...
-Ahora sí vas a tener que aguantar putita.
De inmediato se levantó y me la empezó a meter empujando con fuerza, incluso aunque mi culo ya estuviera lubricado y relajado se resistía a dejarlo entrar, su verga era por muchísimo más gruesa que sus dedos, y no pude ahogar un grito por el dolor, y pedirle que parara mientras mis lágrimas salían. El tipo solo me metió una fuerte nalgada haciendo que me cayara de inmediato y me quedara paralizado.
-Cállate imbécil, recuerda que no estás en tu casa, aquí cualquiera puede venir y ver lo zorra que eres.
El sacó su verga de mi y fue hasta los asientos de atrás, trayendo de vuelta mi ropa interior, y metiéndomela en la boca todo lo que pudo para amordazarme.
-Así te vas a quedar callado, aunque si vuelves a gritar, te vuelves a ganar un azote.
Dicho esto, me volvió a meter su verga sin cuidado, el dolor haciendo que sintiera que me iba a romper y siguió moviéndose poco a poco hasta meterla entera.
El hombre siguió dándome y nalgueandome cada vez que me atrevía a hacer un ruido, haciéndome sentir cada una de sus fuertes embestidas, mis nalgas, ya irritadas por todos los azotes dolían con cada toque y manoseo de el, y siguió así hasta que por fin retiró su verga de mi adolorido culo.
-Ponte boca arriba y levanta ese culito perra
Yo rápidamente obedecí, mientras me limpiaba mis lágrimas que habían salido después de haberme destrozado de esa manera, mi pene ya no estaba duro de la excitación y solo estaba allí, sabiendo que no iba a ser usado esa noche.
El hombre volvió a insertar su verga en mi culo que lo aceptó mucho más fácil que la última vez, y empezó bombear dentro de mi culo nuevamente, con sus manos sosteniendo mis piernas sobre sus hombros y de cuando en cuando pellizcando mis pezones y escupiendo en mi cara, yo no podía ni pensar del dolor y el placer que me producía y solo apretaba los dientes al rededor de mi ropa interior para intentar no gritar tanto.
El hombre se inclinó más hacia adelante y siguió embistiendo con una fuerza cada vez más salvaje y mis gritos ahogados por mi propia ropa interior se escuchaban apenas en esa noche, puso su mano su mano al rededor de mi cuello lo que me presionaba aunque no me ahogaba del todo y sus gemidos eran cada vez más constantes, parecía que estaba a punto de acabar.
El tipo sacó su verga de mi culo y rápidamente se quitó el condón, haciendo que me levante y agarrándome fuertemente de la cabeza y obligandome a recibir toda su descarga en mi boca, el sabor era fuerte, intenso y mucho más denso de lo que conocía.
El hombre me devolvió mi ropa aunque decidió quedarse mi ropa interior como recuerdo de esa noche.
-buena puta, tal vez alguna otra noche pase por aquí...
Finalmente pude regresar a mi casa, aunque me dolía todo, había perdido mi ropa interior y no podía quitarme el sabor del semen de mi boca, tal vez todo ese estrés se había visto potenciado por qué no había tenido sexo desde la anterior historia, asi que esa noche dormí como un bebé.
Finalmente les dejo una foto de mi culito para los que gusten, espero sus puntos y comentarios.
Así mismo ví que algunos me dijeron que querían que publicara sus historias, por lo que si me envían sus experiencias y fotos las publicaré por aquí. Ahora sí, los dejo con la historia del día de hoy.
Todo comenzó una noche cualquiera, eran cerca de las 2:00 am y yo no podia dormir, pues estaba muy estresado por el trabajo y varios problemas personales que había tenido. Por ello decidí salir a trotar por los alrededores del barrio, tal vez algo de ejercicio despejaría mi mente y me dejaría dormir tranquilo.
Todo transcurrió bastante normal, las calles estaban algo oscuras y completamente vacías de gente, hasta que finalmente después de una media hora de ejercicio decidí empezar mi camino de vuelta a casa para ir finalmente a dormir.
En eso me encuentro algo que me pareció muy curioso, en esas calles completamente vacías había una camioneta que no había visto antes, parecía haber llegado mientras yo estaba corriendo y se había estacionado al borde de la carretera justo al lado de donde iba a pasar pronto. Yo seguí tranquilamente pues no parecía haber nadie dentro y las luces estaban apagadas, hasta que llegué justo al lado del vehículo y por curiosidad me giré a mirar la ventana, pues había notado un poco de movimiento.
Allí lo noté, en el asiento del conductor, aunque por la oscuridad no se veía apenas, se podía notar la sombra de un hombre masturbándose salvajemente, primero pensé en retirarme rápidamente y fingir que no había visto nada, pero me había quedado completamente paralizado, viendo al tipo darse placer.
De un momento a otro el pareció notar mi presencia, por lo que paró y solo encendió la luz de los asientos dejándome ver todo el interior, y procedió a continuar con lo suyo. Era un hombre que aparentaba unos 50 años, de piel morena y poblada barba, aunque se le notaba bastante panza sus fuertes y gruesos brazos resaltaban que se mantenía bien de musculatura y en sus grandes manos se podía notar la verga más gruesa que hubiera visto, tanto que no podía rodearla completa con sus dedos, y aunque era algo corta tenía una oscura y gorda cabeza y sus venas se marcaban mucho, desde la base de la cabeza hasta su pubis, donde se notaba una gran mata de vello. Yo seguía congelado, casi hipnotizado por el subir y bajar de su mano sobre su verga y viendo sus grandes bolas balancearse al ritmo. Seguí viendo hasta que el volteó a verme y se quedó quieto mirándome con su verga aún en la mano, bajó la ventanilla y me dijo.
-quieres ayudarme con esto?
Yo solo pude asentir e hice el gesto de abrir la puerta para sentarme en el asiento del copiloto, pero el negó con la cabeza y abrió la puerta del conductor.
-Ven por aquí, no dejo a las putas sentarse en mi carro
Sintiendo un escalofrío por sus palabras, obedecí y di la vuelta hasta allí, sin mediar palabra se movió para poner su verga frente a mi y agarró mi mano para llevarla a su pene. Tuve que pajearlo con las dos manos porque mis dedos no alcanzaban a rodear toda su circunferencia, podía sentirlo palpitante mientras me movía y escuchaba sus graves gemidos al contacto con mis dedos.
-no lo haces nada mal, vamos a probar esa boquita
Inmediatamente después me agaché para poder mamársela, aunque me estaba costando mucho abrir tanto la boca para metermela entera, asi que para ayudarme, el agarró fuerte mi cabeza con sus manos y procedió a hundirme su verga entera. Mis lágrimas brotaron depronto y sentí que mi mandíbula se iba a soltar completamente mientras sentía esa vergota hundiéndose en mi garganta, no pude aguantar más de 15 segundos mamando hasta que tuve que hacer fuerza con mis brazos y soltarme para después toser y tener varias arcadas.
-eres una nena, no aguantas nada. Se veía algo decepcionado.
Después de tomar algo de aliento, le respondí que era mi segunda vez apenas mamando y que su verga era demasiado gruesa, así que por favor fuera poco a poco.
-Está bien puta, me va a tocar entrenarte esa garganta.
A partir de allí me permitió ir mamando a mi ritmo, intentando cada vez introducir más su verga con cada intento en mi boca, hasta que finalmente pude hacerlo de manera más decente...
-eso si, si así está tu boquita me voy a divertir mucho cuando pruebe ese culo jeje
En ese momento pensé que no podía dejar que una cosa tan gorda me penetrara, sabía que me iba a romper completamente, por lo que decidí que lo mejor sería hacerlo venir con mi boca para que se fuera tranquilo. Empecé a chupar más intensamente mientras lo miraba a los ojos y soltaba pequeños gemidos cuando lamia y besaba su verga, e intenté usar mis manos para pajearlo a la misma vez.
Poco a poco empecé a sentir que estaba cerca de venirse, y el también por lo que me empezó a decir que pare. Sin embargo no paré, subí la intensidad e intenté que se viniera tan pronto como me fuera posible, casi lo había logrado hasta que sentí que otra vez me agarró la cabeza con las manos esta vez para alejarla de mi.
-Te dije que pares puta, pero bueno como no obedeces me va a tocar castigarte. ¡desnúdate ahora!
-p pe pero estamos en la calle
-no hay nadie, así que hazlo rápido antes de que te vean así.
Así me dispuse a obedecer quedando totalmente desnudo y le pasé toda mi ropa, a lo que el se dispuso a meterla toda en los asientos de atrás y abrir el baúl de la camioneta para hacerme subir y arrodillar allí.
-alli si es donde van las perras, y no te preocupes por tu ropa, te la devolveré cuando me hagas venir con tu culo y te tragues toda mi leche
Me hizo ponerme en cuatro y se puso atrás de mi , me dijo que no me moviera y me dejó un rato mostrando el culo a la calle mientras iba por un condón a la guantera, después regresó y empezó a escupir en mi culo, y a meterme un dedo poco a poco para irme abriendo, haciéndome soltar pequeños gemidos de placer cuando los movía por dentro.
-estas demasiado apretado, va a tocar hacerte relajar
Inmediatamente después sentí como me empezaba a besar el culo, haciendo que sus dedos y su lengua se turnaran para entrar, se sentía delicioso aunque muy humillante que cualquiera pudiera pasar de casualidad y ver cómo estaba completamente a su disposición...
-Ahora sí vas a tener que aguantar putita.
De inmediato se levantó y me la empezó a meter empujando con fuerza, incluso aunque mi culo ya estuviera lubricado y relajado se resistía a dejarlo entrar, su verga era por muchísimo más gruesa que sus dedos, y no pude ahogar un grito por el dolor, y pedirle que parara mientras mis lágrimas salían. El tipo solo me metió una fuerte nalgada haciendo que me cayara de inmediato y me quedara paralizado.
-Cállate imbécil, recuerda que no estás en tu casa, aquí cualquiera puede venir y ver lo zorra que eres.
El sacó su verga de mi y fue hasta los asientos de atrás, trayendo de vuelta mi ropa interior, y metiéndomela en la boca todo lo que pudo para amordazarme.
-Así te vas a quedar callado, aunque si vuelves a gritar, te vuelves a ganar un azote.
Dicho esto, me volvió a meter su verga sin cuidado, el dolor haciendo que sintiera que me iba a romper y siguió moviéndose poco a poco hasta meterla entera.
El hombre siguió dándome y nalgueandome cada vez que me atrevía a hacer un ruido, haciéndome sentir cada una de sus fuertes embestidas, mis nalgas, ya irritadas por todos los azotes dolían con cada toque y manoseo de el, y siguió así hasta que por fin retiró su verga de mi adolorido culo.
-Ponte boca arriba y levanta ese culito perra
Yo rápidamente obedecí, mientras me limpiaba mis lágrimas que habían salido después de haberme destrozado de esa manera, mi pene ya no estaba duro de la excitación y solo estaba allí, sabiendo que no iba a ser usado esa noche.
El hombre volvió a insertar su verga en mi culo que lo aceptó mucho más fácil que la última vez, y empezó bombear dentro de mi culo nuevamente, con sus manos sosteniendo mis piernas sobre sus hombros y de cuando en cuando pellizcando mis pezones y escupiendo en mi cara, yo no podía ni pensar del dolor y el placer que me producía y solo apretaba los dientes al rededor de mi ropa interior para intentar no gritar tanto.
El hombre se inclinó más hacia adelante y siguió embistiendo con una fuerza cada vez más salvaje y mis gritos ahogados por mi propia ropa interior se escuchaban apenas en esa noche, puso su mano su mano al rededor de mi cuello lo que me presionaba aunque no me ahogaba del todo y sus gemidos eran cada vez más constantes, parecía que estaba a punto de acabar.
El tipo sacó su verga de mi culo y rápidamente se quitó el condón, haciendo que me levante y agarrándome fuertemente de la cabeza y obligandome a recibir toda su descarga en mi boca, el sabor era fuerte, intenso y mucho más denso de lo que conocía.
El hombre me devolvió mi ropa aunque decidió quedarse mi ropa interior como recuerdo de esa noche.
-buena puta, tal vez alguna otra noche pase por aquí...
Finalmente pude regresar a mi casa, aunque me dolía todo, había perdido mi ropa interior y no podía quitarme el sabor del semen de mi boca, tal vez todo ese estrés se había visto potenciado por qué no había tenido sexo desde la anterior historia, asi que esa noche dormí como un bebé.
Finalmente les dejo una foto de mi culito para los que gusten, espero sus puntos y comentarios.
2 comentarios - Mi segunda experiencia fue con otro desconocido (gay)