Todo empezó hace tres semanas cuando mi novia daba clases a un par de chicos de 16 o 17 años. Hay que decir que ella es una chica perfecta, una cara preciosa, unos pechos envidiables, unas curvas de vértigo y con las mejores piernas del mundo.
Ella se llama Maria, tiene 22 años y estudia en la universidad, y aprovecha en sus ratos dar clase a niños para sacar algo de dinero. Como decía antes, daba clases a dos chavales de instituto, no eran muy agraciados los pobres, uno era castaño, de 1,70 de altura, cuerpo normal y muy un poco tímido, el otro era morito, moreno, de 1,70 de altura, un poco regordete y un poco salido.
Todas las tardes, de lunes a jueves acudían a casa de mi novia para que les diera clase de repaso de matemáticas, pero claro, ellos estaban más pendientes de intentar ver su espectacular cuerpo que de repasar. Ella ponía mucho empeño en ello, pero ellos eran un poco pasotas, no paraban de cuchichear y de mirarla de arriba abajo. Pasaron los días y ellos empezaron a tomarse las clases en serio, y mi novia quedo encantada, iban tomando amistad cada vez más.
Hace dos días, salimos por la noche a la discoteca, ella estaba preciosa, no se porque se había preparado para algo esa noche. Ella llevaba puesto un conjunto de tanga y sujetador de encaje color rosa que le regalé, una minifalda de color beige con unas medias de liga de color carne que llegan hasta el final del muslo con una liga, una camiseta de licra blanca de tirantes y unos zapatos blancos de tacón altos.
La verdad estaba como un tren y no paraba de decirme que si iba bien, y yo le respondía que tenía unas ganas inmensas de follármela, ella se reía y me miraba con ojos seductores, provocándome. Cojimos un taxi para ir a la discoteca, y al llegar ella vio a sus dos alumnos con sus amigos, la vieron y la saludaron, Ahmed, como se llama el moro, no paraba de mirarle de arriba abajo, los dos estaban pasmaos delante de mi novia, cayéndoles la baba, y Maria hablando con ellos, ella sabia que les atraía a ambos, y me dijo que esa noche quería jugar un rato con ellos, sobre todo con el morito, que dice que es un cerdo capullo, yo me mosquee cuando me lo dijo, pero ella me inspiraba confianza, y para que decirlo, me daba morbo esa situación.
Ya dentro de la discoteca, yo estaba bailando con mi novia, estábamos muy juguetones, ella buscaba con la mirada a Ahmed, que estaba con su grupete de amigos, mirando embobaos a mi novia, ella me dijo que iba un rato a ver que hacían. Se fue hacia ellos y todos empezaron a piropearla y ella se sonrojaba, empezó a bailar con ellos, pero más con su alumnillo, Ahmed me miraba, pensando en que podía pasar, yo estaba en la barra, con mi cubata observando la situación, mi novia bailaba sensualmente, sus movimientos eróticos hacían que Ahmed se excitara, ella se acercó a el, y él la cojió, estaban pegados y mi novia se rozaba con Ahmed, su precioso culo frotaba con la entrepierna de él, empezando a crecer un enorme bulto, eso a mi novia le excitó bastante, y la cosa estaba subiendo de tono, yo no quería consentirlo, pero la situación me estaba gustando, me excitaba, así que decidí observar y no intervenir.

Mi novia al ver ese pedazo bulto se empezó a susurrarle cosas al oído a Ahmed, él me miró con una sonrisa como diciéndome que esa noche iba a ser para él. Ambos se separaron del grupo, se fueron al baño y Ahmed empezó a besarla, ella se dejaba, sus manos posaban sobre su culo, ella acariciaba su miembro, estaba duro, pero oculto bajo su pantalón, Ahmed le tocaba las tetas, las besaba, ella le paró, le dijo que no, entonces Ahmed la cojió y salió de la discoteca con ella de la mano, yo les seguía.
Él se la llevó a un banco, se sentó y ella estaba de pie, Ahmed levantó suavemente su falda, dejando al descubierto su tanga rosa con esas medias lujuriosas de liga, mi novia sonrió y le dijo, cómetelo todo cariño, y él aceptó la suculenta invitación, apart&oa
cute; el tanga, comenzó a lamer su dulce y recién depilado coño, esta húmedo, tierno, ella gemía como una loca y Ahmed no paraba de comerle el conejo. Después le bajó el tanga, la cojió del culo, él tenia su enorme verga fuera esperando entrar dentro de ella, la sentó encima de él, y dulcemente empezó a penetrarla, estaban muy cachondos, excitadísimos, se iban a amar esa noche y nadie se lo iba a impedir.
Ella cabalgaba encima de él como nunca lo había hecho conmigo, me estaba poniendo los cuernos y disfrutaba como una zorra. Se levantó y se agachó para mamar de su polla mora, tiesa y gruesa, la chupaba, la besaba, recorría su lengua por todo su gran pene, Ahmed estaba gozando pero la paró, le dijo que quería correrse dentro y mi novia aceptó sin dudarlo y volvió a cabalgar sobre él, mientras este le mordisqueaba y chupaba sus preciosas tetas, ella gritaba y gemía, lloraba de placer, el saber que estaba follando con otro chico que no era yo, y encima joven. Ahmed por fin se corrió y su liquido fluyó por dentro de mi novia, ella estaba loca de placer, le había excitado, le decía que nunca había follado así conmigo, que había disfrutado, y como dos posesos del sexo se quedaron en esa postura durante un rato, él con su polla dentro de mi novia y besándose.
Al final se levantaron, ella se puso su tanga, se arregló y él se subió el pantalón con los calzoncillos. Se cojieron de la mano y volvieron a la discoteca, se fueron con el grupo de Ahmed y estuvieron bailando durante toda la noche, agarraditos, jugando, y al despedirse ella como agradecimiento le regaló el tanga y él lo olió y se lo guardo en el bolsillo de la chaqueta que llevaba.
Ella volvió conmigo y se disculpó por no haber estado conmigo en casi toda la noche, y me dijo que había tenido que hacer unas cosas con sus alumnos. Y lo peor de todo no es eso, es que pensar que Ahmed la vería toda la semana porque es alumno suyo, y podrían hacer locuras en sus clases de repaso…

les dejo el ig de mi novia
Ella se llama Maria, tiene 22 años y estudia en la universidad, y aprovecha en sus ratos dar clase a niños para sacar algo de dinero. Como decía antes, daba clases a dos chavales de instituto, no eran muy agraciados los pobres, uno era castaño, de 1,70 de altura, cuerpo normal y muy un poco tímido, el otro era morito, moreno, de 1,70 de altura, un poco regordete y un poco salido.
Todas las tardes, de lunes a jueves acudían a casa de mi novia para que les diera clase de repaso de matemáticas, pero claro, ellos estaban más pendientes de intentar ver su espectacular cuerpo que de repasar. Ella ponía mucho empeño en ello, pero ellos eran un poco pasotas, no paraban de cuchichear y de mirarla de arriba abajo. Pasaron los días y ellos empezaron a tomarse las clases en serio, y mi novia quedo encantada, iban tomando amistad cada vez más.
Hace dos días, salimos por la noche a la discoteca, ella estaba preciosa, no se porque se había preparado para algo esa noche. Ella llevaba puesto un conjunto de tanga y sujetador de encaje color rosa que le regalé, una minifalda de color beige con unas medias de liga de color carne que llegan hasta el final del muslo con una liga, una camiseta de licra blanca de tirantes y unos zapatos blancos de tacón altos.
La verdad estaba como un tren y no paraba de decirme que si iba bien, y yo le respondía que tenía unas ganas inmensas de follármela, ella se reía y me miraba con ojos seductores, provocándome. Cojimos un taxi para ir a la discoteca, y al llegar ella vio a sus dos alumnos con sus amigos, la vieron y la saludaron, Ahmed, como se llama el moro, no paraba de mirarle de arriba abajo, los dos estaban pasmaos delante de mi novia, cayéndoles la baba, y Maria hablando con ellos, ella sabia que les atraía a ambos, y me dijo que esa noche quería jugar un rato con ellos, sobre todo con el morito, que dice que es un cerdo capullo, yo me mosquee cuando me lo dijo, pero ella me inspiraba confianza, y para que decirlo, me daba morbo esa situación.
Ya dentro de la discoteca, yo estaba bailando con mi novia, estábamos muy juguetones, ella buscaba con la mirada a Ahmed, que estaba con su grupete de amigos, mirando embobaos a mi novia, ella me dijo que iba un rato a ver que hacían. Se fue hacia ellos y todos empezaron a piropearla y ella se sonrojaba, empezó a bailar con ellos, pero más con su alumnillo, Ahmed me miraba, pensando en que podía pasar, yo estaba en la barra, con mi cubata observando la situación, mi novia bailaba sensualmente, sus movimientos eróticos hacían que Ahmed se excitara, ella se acercó a el, y él la cojió, estaban pegados y mi novia se rozaba con Ahmed, su precioso culo frotaba con la entrepierna de él, empezando a crecer un enorme bulto, eso a mi novia le excitó bastante, y la cosa estaba subiendo de tono, yo no quería consentirlo, pero la situación me estaba gustando, me excitaba, así que decidí observar y no intervenir.

Mi novia al ver ese pedazo bulto se empezó a susurrarle cosas al oído a Ahmed, él me miró con una sonrisa como diciéndome que esa noche iba a ser para él. Ambos se separaron del grupo, se fueron al baño y Ahmed empezó a besarla, ella se dejaba, sus manos posaban sobre su culo, ella acariciaba su miembro, estaba duro, pero oculto bajo su pantalón, Ahmed le tocaba las tetas, las besaba, ella le paró, le dijo que no, entonces Ahmed la cojió y salió de la discoteca con ella de la mano, yo les seguía.
Él se la llevó a un banco, se sentó y ella estaba de pie, Ahmed levantó suavemente su falda, dejando al descubierto su tanga rosa con esas medias lujuriosas de liga, mi novia sonrió y le dijo, cómetelo todo cariño, y él aceptó la suculenta invitación, apart&oa
cute; el tanga, comenzó a lamer su dulce y recién depilado coño, esta húmedo, tierno, ella gemía como una loca y Ahmed no paraba de comerle el conejo. Después le bajó el tanga, la cojió del culo, él tenia su enorme verga fuera esperando entrar dentro de ella, la sentó encima de él, y dulcemente empezó a penetrarla, estaban muy cachondos, excitadísimos, se iban a amar esa noche y nadie se lo iba a impedir.
Ella cabalgaba encima de él como nunca lo había hecho conmigo, me estaba poniendo los cuernos y disfrutaba como una zorra. Se levantó y se agachó para mamar de su polla mora, tiesa y gruesa, la chupaba, la besaba, recorría su lengua por todo su gran pene, Ahmed estaba gozando pero la paró, le dijo que quería correrse dentro y mi novia aceptó sin dudarlo y volvió a cabalgar sobre él, mientras este le mordisqueaba y chupaba sus preciosas tetas, ella gritaba y gemía, lloraba de placer, el saber que estaba follando con otro chico que no era yo, y encima joven. Ahmed por fin se corrió y su liquido fluyó por dentro de mi novia, ella estaba loca de placer, le había excitado, le decía que nunca había follado así conmigo, que había disfrutado, y como dos posesos del sexo se quedaron en esa postura durante un rato, él con su polla dentro de mi novia y besándose.
Al final se levantaron, ella se puso su tanga, se arregló y él se subió el pantalón con los calzoncillos. Se cojieron de la mano y volvieron a la discoteca, se fueron con el grupo de Ahmed y estuvieron bailando durante toda la noche, agarraditos, jugando, y al despedirse ella como agradecimiento le regaló el tanga y él lo olió y se lo guardo en el bolsillo de la chaqueta que llevaba.
Ella volvió conmigo y se disculpó por no haber estado conmigo en casi toda la noche, y me dijo que había tenido que hacer unas cosas con sus alumnos. Y lo peor de todo no es eso, es que pensar que Ahmed la vería toda la semana porque es alumno suyo, y podrían hacer locuras en sus clases de repaso…

les dejo el ig de mi novia
0 comentarios - mi novia me fue infiel-delante mío