Fue el día que me quedé solo en casa, my dad se fue apurado de casa y my mom fue con sus amigas.
Parecía que todo se había acomodado. por las prisas, el cuarto de herramientas estaba entre abierto.
Entré y vi un cajón semicerrado. Por curiosidad lo abrí y encontré una revista porno.

Wow… no saben lo extraño que fue encontrar eso, notar las historias con imágenes explícitas y sentir excitación.

Sentí que me volví adicto, ya que siempre buscaba entrar a ese cuarto y encontrar dónde las escondía, porque después de ese día pasó mucho tiempo sin volver a encontrarlas.
Hasta que un día me subí a una repisa y vi un paquete con muchas revistas pequeñas. Las tomé y bajé con cuidado. Para mi sorpresa, estaba repleta de revistas porno. No sabía por dónde empezar, hasta que encontré una que decía El placer del anal.
La tomé y leí la historia. Goteaba mucho y me masturbaba sobre la ropa. En una parte vi cómo suplicaba que se la metieran por el culo, y ver cómo le colocaban aceite y la cogían por el culo me excitó tanto que terminé viniéndome.

Guardé todo y me fui con una sensación extraña.
Con el tiempo volví a entrar y esa se convirtió en mi revista favorita. Me gustaba ver cómo le abrían el culo y la cara de satisfacción de la actriz.

Revisé más revistas y encontré todavía más páginas de porno anal. Entonces llegó a mí la pregunta:
“¿Qué sentirán ellas cuando se las meten?”
Y esa pregunta, amigos, inició todo.
Cuando me bañaba, me limpiaba y masajeaba mi culito, pensando: “Se siente bien… pero no soy asi. ¿Se sentirá igual?”
Un día robé una revista y la llevé a mi cuarto. La leía mientras empezaba a masturbarme sobre la ropa. En una de esas estaba tan excitado que me introduje un dedo. Lo la lamí y la empujé hacia mi culo.

Al inicio no sentí nada, pero poco a poco sentí cómo entraba con facilidad. Seguía leyendo y mi pene se ponía más duro.
Saqué mi dedo y noté que estaba cubierta de una especie de baba, pero no era saliva. mi dedo y vi que entraba y salía muy mojado y con mayor facilidad
Empecé a masturbarme el culo y el pene al mismo tiempo hasta que terminé.
Fue muy excitante.
Después me bañé y guardé todo.
Así mi adicción al anal.
Parecía que todo se había acomodado. por las prisas, el cuarto de herramientas estaba entre abierto.
Entré y vi un cajón semicerrado. Por curiosidad lo abrí y encontré una revista porno.

Wow… no saben lo extraño que fue encontrar eso, notar las historias con imágenes explícitas y sentir excitación.

Sentí que me volví adicto, ya que siempre buscaba entrar a ese cuarto y encontrar dónde las escondía, porque después de ese día pasó mucho tiempo sin volver a encontrarlas.
Hasta que un día me subí a una repisa y vi un paquete con muchas revistas pequeñas. Las tomé y bajé con cuidado. Para mi sorpresa, estaba repleta de revistas porno. No sabía por dónde empezar, hasta que encontré una que decía El placer del anal.
La tomé y leí la historia. Goteaba mucho y me masturbaba sobre la ropa. En una parte vi cómo suplicaba que se la metieran por el culo, y ver cómo le colocaban aceite y la cogían por el culo me excitó tanto que terminé viniéndome.

Guardé todo y me fui con una sensación extraña.
Con el tiempo volví a entrar y esa se convirtió en mi revista favorita. Me gustaba ver cómo le abrían el culo y la cara de satisfacción de la actriz.

Revisé más revistas y encontré todavía más páginas de porno anal. Entonces llegó a mí la pregunta:
“¿Qué sentirán ellas cuando se las meten?”
Y esa pregunta, amigos, inició todo.
Cuando me bañaba, me limpiaba y masajeaba mi culito, pensando: “Se siente bien… pero no soy asi. ¿Se sentirá igual?”
Un día robé una revista y la llevé a mi cuarto. La leía mientras empezaba a masturbarme sobre la ropa. En una de esas estaba tan excitado que me introduje un dedo. Lo la lamí y la empujé hacia mi culo.

Al inicio no sentí nada, pero poco a poco sentí cómo entraba con facilidad. Seguía leyendo y mi pene se ponía más duro.
Saqué mi dedo y noté que estaba cubierta de una especie de baba, pero no era saliva. mi dedo y vi que entraba y salía muy mojado y con mayor facilidad
Empecé a masturbarme el culo y el pene al mismo tiempo hasta que terminé.
Fue muy excitante.
Después me bañé y guardé todo.
Así mi adicción al anal.
1 comentarios - Encontre el placer anal (Sissy gif)