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Buena vecina 4

El domingo estaba destruida, no tenía ganas de nada ni siquiera de moverme de la cama, tenía mucha resaca, así que me quedé todo el día acostada, mirando películas, series, durmiendo y boludeando con el celular, vi algo que me pareció gracioso para compartirlo en mí historia de Instagram, poco tiempo después tenía una respuesta.


N: Jajaja que gracioso, ¿cómo te despertaste hoy ?
Yo: Holiiis, hecha mierda ya estoy vieja para esto jaja 
N: No digas así jajaj mira que prometiste invitarnos vos eh
Yo: Es verdad, vamos a ver uno de estos fin de semana.
N: Si tu chico te deja. Hablo por mí amigo Fede.
Yo: Que no es mí chico jaja no seas celoso amiguito.
N: Y bueno, no puedo evitarlo jaja
Yo: Por ?
N: Y porque prefiero que te juntes conmigo o con nosotros.
Yo: Porque ?
N: Me gusta que una chica como vos, esté con nosotros. 
Yo: Bueno tampoco tanto jaja me voy a duchar, después hablamos.

Veía que el chat decía “escribiendo” y después se borraba, así varias veces.

N: A veeeer jajaja chiste chiste
Yo: Es un chiste ?
N: Si obvio.
Yo: Que lástima que fuera chiste entonces. Te la perdiste jaja. Respondi

Vi que me respondió pero no abrí el chat, seguramente se estaría puteando por dentro de haber sido tan cagón pero bueno, es un nene todavía y tal vez tenía miedo de que por decir algo de más, no les de más bola, los amigos sin dudas lo matarían. Salí de la ducha y está vez cambié el pijama por una especie de camisón corto y sexy, salí al patio y ahí estaba el, colgué la toalla y la tanga.

Yo: Que haces acá solo ?
N: Disfruto.
Yo: Que cosa ?
N: La vista. Dijo mirando mí tanga y perdiendo la vista en mí cuerpo, entendí la indirecta.
Yo: Ah bueno, te dejo tranqui, seguí disfrutando la vista entonces. Buenas noches.
N: Buenas noches… si te agarra dijo en voz baja creyendo que no escuché.

Camine hacia mí casa, sabiendo que sus ojos estaban clavados en mí culo tanto como yo tenía clavada la tanga. Me quedé espiando, él seguía quieto, inmóvil por unos minutos viendo mí tanga colgada, luego giró la cabeza de lado a lado como buscando a alguien o a algo para después hacer algo impensado e imprudente. Tiró su cuerpo hacia atrás y sacó su verga, mí primer reacción fue taparme la boca sorprendida, el se acomodo tranquilo sentado en la reposera, bajo un poco más su ropa y como si tuviera la certeza que no lo vería nadie ni siquiera yo, que si bien estaba lejos si llegaba a salir lo vería de frente, ni siquiera hacía el intento de ser precavido o disimulado se masturbaba lento mirando directamente mí tanga colgada y mí casa.

En cuestión de segundos mí cuerpo se calentó, me acariciaba los pechos y al llegar al pezón lo apretaba y estiraba, nunca tuve dudas de que los 3 se masturbarian por mí pero de ahí a verlo directamente era totalmente diferente y si solo con imaginarlo antes me mojaba, imagínense ahora que lo veía directamente. Por un momento pensé en salir haciéndome la desprevenida pero no sabía cómo reaccionaría él ni yo, “No” podía llegar a disimularlo muy bien o que todo se vaya por la borda, tanto así que sería muy difícil para mí volver a intentar calentarlos después de tal situación, eso pensando en que el juego sería solo calentarlos y nada más, pero a como estaba en ese momento tampoco podía jurar que no lo invitaría a venir a mí casa en ese mismo instante, decidí seguir solo espiando era lo más sensato.

Pasaron 5 o 10 minutos y yo seguía viéndolo, embobada y acariciándome al ritmo que él se tocaba. Sacó su celular, en un abrir y cerrar de ojos sacó una foto con flash hacia mí lado, no tuve tiempo de nada. La miró y volvió a levantar rápidamente el brazo para sacar otra de la misma manera, tal vez en la anterior por querer hacerlo rápido la foto salió movida. Se sentó un poco más reclinado, la luz tenue de la noche y alguna lamparita encendida me ayudaba a ver con más claridad su verga que dicho sea de paso, estaba muy bien para su edad o al menos eso parecía de lejos. Agarro su celular con la mano izquierda y lo sostenía sobre su rodilla mientras que con la mano derecha cada vez se masturbaba más fuerte y rápido, escupía su mano y volvía a pajearse, al ritmo que iba aguantaría 1 o 2 minutos pensé y esto terminaría pero me equivoque.

No sé si lo tenía planeado o no, pero bajó la vista a un costado y se levantó rápidamente, agarró un palo y lo pasó por el alambrado hasta que enganchó la tanga colgada. Tiró el palo donde estaba y volvió a sentarse, mirando y oliendo su premio, la levantaba para imaginarse seguramente como me quedaría puesta, al parecer le gustaba mucho. La envolvió en su verga y se pajeaba con ella, yo lo miraba atónita por su atrevimiento y desfachatez, pero el pendejo me hacía calentar demasiado.

Volvieron a pasar 5 minutos y él seguía, pasaron 10 y todavía seguía. “Que manera de aguantar” pensé, aunque si estuviera teniendo sexo realmente tal vez la cosa cambiaría, no lo sé. Seguía masturbándose de una forma bestial, aunque por sus movimientos parecía estar a punto de acabar. “Si el le saco fotos a mis tangas y se está pajeando por mí, yo también puedo hacer lo mismo” saque mí celular y me puse a filmarlo en el momento justo, 1 minutos después se paró agarrándose del alambrado y segundos después, terminó lo que había empezado, dejando caer su leche directamente en el piso y seguramente en el alambrado también. Respiro unas pocas veces, subió su ropa y escondió la tanga entre sus prendas, para despues entrar a su casa, me quedé con una calentura increíble, más aún sabiendo o intuyendo que su noche no iba a terminar ahí, y que seguiría disfrutando su trofeo. Ahora sí había llegado el momento de usar el consolador que había comprado y nada ni nadie me iba a interrumpir.

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