You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

no me puedo ser tan sucia

no me puedo  ser tan sucia

No puedo ser tan sucia🔥

Abrí los ojos y ya estaba mojada. Ni bien desperté, sentí esa calentura entre las piernas que me tenía loca. El sol apenas entraba por la persiana y yo ya tenía la concha palpitando.

“Otra vez, boluda…”, pensé, pero mi mano ya estaba bajando sola por la panza.

No puedo ser tan sucia. Me lo repetía mientras deslizaba los dedos por encima de la bombachita y la sentía completamente empapada. Estaba re chorreando y recién me acababa de despertar.

¿Qué carajo me pasa?

Me bajé la bombacha de un tirón hasta los tobillos y abrí las piernas sin vergüenza. Apenas rocé el clítoris con los dedos ya solté un gemio.

Estaba hinchadísimo y sensible. Empecé a hacer circulitos despacio, mordiéndome el labio.

—Ay, la puta madre… —susurré.

Metí dos dedos de una y gemí más fuerte. Estaba tan resbaladiza que entraban solos. Empecé a cogerme con los dedos, primero lento, sintiendo cómo entraban y salían, todo mojado y con ese sonido bien guarro que me pone todavía más.

Tenía la concha hecha un desastre.

Me chorreaba por el culo y estaba manchando toda la sábana. Me daba una vergüenza bárbara…

pero no podía parar.

Al contrario, me calentaba más saber lo puta que estaba siendo desde las nueve de la mañana.

Aceleré el ritmo, metiendo los dedos más profundo, mientras con el pulgar le daba duro al clítoris.

Con la otra mano me apreté una teta y me tiré del pezón. Estaba durísimo.

No puedo ser tan sucia… no puedo ser tan puta… repetía bajito, pero cada vez que lo decía me mojaba más.

Me imaginé que alguien me estaba mirando, que me veía ahí tirada, con las patas abiertas, cogiéndome como una desesperada apenas me desperté.

Esa idea me terminó de romper.

—Ay, me vengo… me vengo…

El orgasmo me agarró fuerte. Las piernas me temblaron, la concha se me apretó alrededor de los dedos y solté un chorrito caliente mientras me corría como loca, gimiendo contra la almohada.

Cuando terminé, todavía con los dedos adentro y respirando como después de una carrera, solo pude sonreír con cara de culpable.

Sí… soy Puta.

Y la verdad… me encanta.

argentina

0 comentarios - no me puedo ser tan sucia