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Un nuevo dia parte 1

Hola a todos soy el creador de la serie domestica a cualquiera que esta en el perfil de Jonesmmtz, perdi esa cuenta entonces me tocara hacerlo desde este perfil, sin mas por agregar.


EMPECEMOS.


Brrrrrr....
Brrrrrr...
Brrrrrrrrr...

Aaaa, por que siempre en la mejor parte del sueño, otro lunes a mi vida de mierda, se supone que la universidad es la mejor etapa de tu vida, o bueno eso me dice mamá cada que puede.

Hijo baja a desayunar, por poco y ya venía a jalarte de los pelos, no puede ser posible que a tu edad sigas... ... ... 

Y bla bla bla, la verdad ahi deje de escuchar a mamá, por que cada dia es la misma charla y si me levante un poco tarde pero tampoco para exagerar.

En fin...

Mejor me presento para que no los agobie este drama familiar, estoy en mi sexto semestre de ingeniería, la verdad no soy de los pendejos pero tampoco soy de los mas listos, mi promedio es 77, voy a la unica universidad publica de mi ciudad, aunque se que todo esto no les importa.

Ahora mi familia que se que es lo que les interesa mamá es una señora que apenas tiene 42 años aunque tiene un poco de pansa sigue siendo una milf total, ella es la definicion de gordi buena pero mas buena que gordita y mis dos hermanas, ellas son uña y mugre, las cabronas heredaron lo mejor de mamá obvio de mi mamá joven, Michelle tiene un culo redondo y levantadito aun que sus tetas no sean lo que resalte en su figura, no quiere decir que no tenga, sus tetas tienen el tamaño perfecto como para jugar con ellas, o no se asi me lo imagino yo cada que me hago una paja pensando en ella.

Mi otra hermana, Luz la calienta vergas por excelencia es como mi hermana Michelle pero con mas culo y tetas, si tu miras a Michelle sola, dirías que es un 10 de 10 pero, si la vez junto a Karen si le baja la calificación a un 8.

Saben que es lo mas culero que te puede pasar esperando el camión, es que se ponga a llover y ahorita parece que se quiere caer el cielo.

—¡Puta madre un rayo! —lo unico que faltaba me dije para mis adentros—.

Mejor me pongo lejos del poste de la parada de camiones, y fue ahi donde un rayo me alcanzó de lleno, no podría expresar lo que sentí, un golpe brutal, un fuego que me quemaba... y luego nada, fundido a negro.

Abrí los ojos tres días después, muy asustado pues no sabía dónde me hallaba ni lo que pasaba, vino a calmarme una mujer que no conocía. A pesar de la confusión en la que me hallaba no pude evitar el pensamiento de que estaba de buen ver la mujer, enseguida mi mamá se acercó y me tranquilizó, me dijo que estaba en un hospital, que me había alcanzado un rayo y que tuve suerte que unos chicos que pasaban con el coche vieron todo y me llevaron ahí. 

Incluso antes de pensar en el alcance de mis lesiones, la verdad es que lo primero que sentí al escuchar la historia de lo ocurrido fue alivio, por haberme salvado de algo que podía haberme matado.

Los médicos me aseguraron que había tenido mucha suerte, viendo que sólo tuve el shock que me mantuvo ese tiempo inconsciente y alguna ligerísima quemadura en la cabeza dieron por hecho que el rayo apenas me habría rozado, pero ni ellos ni yo sabíamos que sí me impactó de lleno.

Pensar, como ahora mismo me planteo, que de alguna misteriosa manera mi cerebro había absorbido la descarga nunca se me habría ocurrido si no tuviera desde entonces las facultades que ahora tengo. Me dijeron que ahora que había despertado me quedaría unas horas más por seguridad pero en un principio me darían el alta la tarde siguiente.

Mi compañero de cuarto era un chico de máximo unos 25 años muy simpático que se quemó con aceite ardiendo al pretender impresionar a su novia (la que primero me vino a calmar cuando desperté) haciendo por primera vez él la comida.

Viendo que tras el primer momento de confusión me desenvolvía sin problemas yo solo, mi mamá me pidió permiso para ir a casa a dormir, que llevaba un par de días muy tensos y necesitaba descansar.
Yo me encontraba bien, así que le dije que por supuesto. Además, si precisaba de algo, ahí siempre hay enfermeras y también se ofreció a llamar si pasaba algo la novia de mi compañero de habitación.

Tuve algún pensamiento obsceno de en qué podría ayudarme, la verdad, me daba morbo ese bombom, me la quedé mirando, a pesar de no ser perfecta tenía unas tetas grandes que me atraían, la visualicé sobándoselos y de repente lo hizo.

¿Si, lo hizo?, En ese momento me chocó tanto que no estaba seguro si mi mente me jugaba una mala pasada pero lo hizo durante un momento. Por suerte ni su novio ni mamá se dieron cuenta, y ella no actuó aparentemente con lujuria, estaba leyendo distraídamente una revista y no la dejó de mirar, simplemente cuando yo imaginé y deseé que hiciera algo así ella se llevó las manos a las tetas, las estrujó un par de veces y siguió a lo suyo.

Esa noche yo me sentía bien pero el recuerdo de lo que no sabía bien si pasó o imaginé me mantenía despierto y cachondo, el que no se sentía bien era el pobre vecino de cama, decía que el brazo le quemaba y no podía soportarlo, llamaron a una enfermera que le puso un calmante. Era una chica de unos 30 años alta, rubia con el pelo largo y con demoledoras curvas. Se puso entre las dos camas para hacer su trabajo y yo no paraba de mirar su culo, esos pantaloncitos blancos tan finitos dejaban adivinar perfectamente un tanguita de color celeste. Pensé en lo que me gustaría que lo pusiera más en pompa y... ella lo hizo. Luego pensé en cómo me excitaría que me lo acercara más a la cara y... también lo hizo. La idea que cruzaba mi mente ya no parecía tan descabellada, era como si pudiera dar órdenes a los demás con sólo pensarlo, así que seguí probando. Imaginé que se tocaba el culo y al instante vi que lo hacía realmente, esto era un sueño hecho realidad. Le dije mentalmente que me pusiera el culo aún más cerca de mí y que no reaccionara pasara lo que pasara, entonces se lo toqué primero con miedo y enseguida con confianza, ella se dejaba hacer.

Entonces me sobresaltó una voz femenina que no era la de la enfermera escandalizada por lo que estaba haciendo: era la novia de mi compañero de cama que nos insultaba por nuestro comportamiento, así que le dije, esta vez con la voz, que se callara, lo que hizo en el acto, luego mentalmente le dije que se quitara la camiseta y me enseñara las tetas, y cuando empezó a hacerlo fue su marido el que protestó. También le ordené que se quedara callado y conforme pese a lo que veía.

Era increíble, tenía a tres personas obedeciéndome de forma ciega, la enfermera quieta con su culo en pompa junto a mi cara, mi compañero de cuarto al lado sin decir nada mientras su novia sacaba sus grandes pechos del sujetador.

Le dije a la enfermera que se bajara los pantalones y ante mis golosos ojos apareció un precioso culo que empecé a chupar mientras mis manos jugaban bajo su tanguita, acariciando su depilada conchita. Los otros dos estaban parados, él parecía ya calmado del dolor, así que me despreocupé y a su novia le dije que jugara con sus tetas y se las lamiera si es que llegaba, y desde luego que sí. A la rubia enfermera le dije que se tumbara junto a mí y yo mismo terminé de desnudarla, sus tetas eran fantásticas, un poco más pequeñas que las de la vaquita que se las estaba comiendo cerca de nosotros pero definitivamente más firmes, las chupé con fuerza y me dieron ganas de hacerlo también con las otras más grandes aunque un poco caídas, le dije a su dueña que me las acercara y me las metí también en la boca, estaban fresquitas por su propia saliva. Me fijé en su novio y vi que me miraba con evidente enfado, comprendí que le había ordenado que se callara y no actuara, pero estaba plenamente consciente de lo que ocurría y no lo estaba pasando nada bien.

Decidí ordenarle que se durmiera y olvidara todo lo que había visto esa noche. Si, como parecía, tenía un poder mental que sin duda iba a usar con ese tipo de fines todo el tiempo que lo poseyera, tenía que acostumbrarme a borrar el recuerdo de todos los afectados y a no hacer sufrir a los cornudos que fuera dejando a mi paso, al menos si no tenía nada contra ellos como me pasaba con ese pobre hombre.

Iba tomando esas decisiones al tiempo que seguía jugando con esas dos mujeres a las que trataba como títeres en mis manos. Quizá debería haberme parado a pensar los pasos que podía dar según fuera comprendiendo los extraños poderes que de repente por lo visto tenía pero, mi lujuria en muchas ocasiones no me había dejado actuar de manera racional y desde luego en ese momento no lo estaba haciendo.

Quería pensar, al menos, que el poder era tan fuerte como parecía y que efectivamente conseguiría que todo lo que hiciera se lo podría borrar de la mente a los implicados, de todas formas, ya no había vuelta atrás, así que esa noche abusé sin contemplaciones de mis dos víctimas, tanto la enfermera maciza como la vaquita tetona, me hicieron todo lo que se me ocurrió, por supuesto hice que me chuparan la polla, me follé a las dos y las dos se arrodillaron ante mí para que me pudiera correr sobre sus bocas y luego las hice besarse con mi semen corriendo entre sus lenguas.

No fue demasiado tiempo, oí en más de una ocasión que llamaban desde otras habitaciones y no quería levantar demasiadas sospechas, así que ordenando que se les olvidara todo les dije que se vistieran y que la enfermera siguiera trabajando como si nada, inventando alguna excusa si la regañaban por tardar y la novia del quemado durmiera tranquilamente en el sofá de la habitación. Yo también me dormí pensando en las múltiples oportunidades que se me ofrecerían si ese poder no se iba como había venido.

A primera hora de la mañana, una pesadilla en la que era denunciado por las tres personas a las que había dado órdenes con mi mente ya que se acordaban de todo, se interrumpió de pronto porque alguien me sacudió violentamente. Era mamá, por supuesto no tenía otra forma de despertarme. Miré a mi izquierda, no había nadie.

Me dijo que ya me habían dado el alta, y sin mas salí de la habitación con mama y Michelle, casi llegando al ascensor nos cruzamos con mi compañero de cuarto y su novia, les pregunté qué tal y les deseé sinceramente que todo les fuera bien. Me caían bien ambos. La miré a ella, seguramente en una sesión de sexo organizada con muchas mujeres no hubiera sido una de las que más me hubieran atraído pero me seguía produciendo morbo y sabía que al ser una de las primeras víctimas de mi recién adquirido poder mental no la olvidaría fácilmente.

Al salir del hospital pensé que si aquello no era una secuela temporal del accidente iban a pasar cosas maravillosas, y por si acaso se esfumaba sería mejor no perder mucho el tiempo...

Y nada espero les guste pronto estaré trayendo la parte 2.

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