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El templo de los Dioses 3, en la fosa (ahora sí) (Gay)

Para entender al personaje y la trama, deberían leer las sagas anteriores ( "El templo de los dioses" 1 y 2, y "Primera vez en una estación de servicio"). Los pueden encontrar escribiendo en la lupa "@discretomf"

Holis chicaaas!!
Yo, la charlatana de nuevo. Los que me escucharon ya me conocen, soy una nena de esas de clítoris grande, pero más que una nena, soy una sacerdotisa de 3 dioses del olimpo, como yo llamo a los tres chicos del lubricentro de la esquina de casa: Mati, Lucas... y Fabián.
Para las brujas que no me leyeron, les resumo: en el barrio no doy escándalo, soy muy discreta y salvo alguna conchuda que sospecha porque, bueno, ¿qué quieren que haga?, por más que me visto rigurosamente de nene por donde se ve, un poquito se me nota. Uso pantalones siempre amplios para disimular la tanga y corpis sin breteles, pero algo la colita la meneo, no lo puedo evitar!!!
Cuando pasaba por el lubri, la conchita me vibraba, tan machos, eran unos dioses!!, y bueno, al fin me animé y por primera vez en el barrio, me insinué como la putita que soy, con la excusa del líquido de frenos de mi auto. Bueno, Matías me hizo su sacerdotisa, me clavó su lanza y me llenó de su elixir sagrado.
Quedamos que al otro día la sacerdotisa, bueno, yo, la putita, los iba a adorar a los 3. Pero algo pasó, llegué y los vi discutiendo. Fabián salió de la oficina, me miró de reojo con bronca, abrió la puerta de la cortina metálica, salió y cerró con un portazo. Me quedé preocupada. Bueno, la preocupación pasó rápido porque Mati y Lucas me destruyeron la colita y los adoré de todas las formas posibles en que una putita puede adorar a sus machos. Y ellos me premiaron con seis raciones de su lechita (siiiiiiiiiiiiii, seis polvitos!!!, todos en mi colita, me destruyeron)
Pero me quedó la penita, Fabián, ay!!!, ¿por qué sería que me miró así?, ¿por qué se fue golpeando la puerta? ¿sería homofóbico?
El sábado siguiente, a las 8 como habíamos arreglado, fui de nuevo para atender a mis dioses, ya sin el disimulo del auto, jiji. Golpeé la puertita de la cortina metálica, y me abrió Fabián!!!!! Estaba solo, ni Mati ni Lu, él solo!!! Me dio miedito, bastante miedito, hasta se me cerró la colita que ya venía dilatada.
-Pasá, vení- Fui obediente detrás de él hasta la oficina. Se dio vuelta, sacó la pija por la bragueta y sólo me miró. Por supuesto la sacerdotisa conoce muy bien el rito, me arrodillé y comencé a chupar su lanza de Dios del Olimpo. era más corta que las de Mati y Lu, pero gruesísima, nunca había visto, ni en pelis porno, una pija tan gruesa, hasta me dolía la comisura de los labios al chupársela. Pero la adoré y me esforcé como una sacerdotisa de un Dios debe hacer y me la tragué hasta el fondo. Después estuve dos días con dolor de garganta y me tuve que poner crema en la comisura de los labios, jiji, pero cumplí con mi deber de putita.
Me la sacó de golpe de la boca.
-Vení-, me ordenó. Bajó a la fosa con la pija bamboleando, lo seguí
-Desvestite-, me quedé con la cola less roja y mi corpi de triangulitos. escuché su "mmmmm"
-Toda!-, me agarró de nuevo el miedito, ¿que me iba a hacer?, ¿era homofóbico?, ¿por qué Mati y Lucas no estaban? Le di temblorosa las dos prenditas, que él revoleó fuera de la fosa.
-Apoyate en la escalera-, me recosté sobre la escalera, de acero inoxidable, perfecta, mi clit quedó entre dos peldaños. Le miré de reojo la pija. Era imposible que eso entrara en mi conchita, "hoy termino en el hospital, o porque este bruto me pega o porque me coje con esa poronga de caballo" Pero era mi deber servir a mi Dios del Olimpo, aunque terminara rota. Aunque... más que un Dios era un centauro.
Me abrió las nalguis...... y comencé a gozar, ay chicas!!!, cómo me chupó la conchi ese hijo de puta!! Su lengua empezó en mi perineo, subió por mi vulvita hasta arriba, la recorrió en círculos, me daba toquecitos en la entrada. Dilaté!, no se imaginan!, el flujo me salía a litros, y parecía que él se lo tomaba, su lengüita entró y me recorrió de una manera que, ay perdón, no lo pude evitar, casi llorando de placer me acabé como nunca, hasta se me paró el clit!, qué vergüenza!! Mi concha ya era una zanja mojada, y Fabi lo sabía muy bien, se incorporó, me tomó de la cadera y me apoyó la punta de la pija en la vulva. Eso no entra, pensé, me agarré fuerte con las dos manos de un escalón y cerré los ojos. Dio el empujón, Ay amores!!!, no saben!, mi grito hizo temblar la cortina metálica, la sacó, con los dedos buscó mi flujo entre las nalgas y el goterón de semen que me colgaba aún del clit y se untó la pija, me la clavó de nuevo. Chicas, el dolor que sentí no se lo deseo ni a la más bruja y conchuda de mis enemigas. me volvió a tomar fuerte de las caderas y me la clavó de una hasta el fondo. Chicas, creo que casi me desmayé del dolor. Cuando volví, él estaba quieto sobre mi espalda. Y de a poco, despacito, mi conchi tensa y dolorida, se fue adaptando a esa pija de caballo que la invadía. El dolor nunca cedió del todo, pero chicas, ustedes lo saben!, nada se compara al placer de tenerla adentro, de sentir que un macho te posee y te destruye toda masculinidad, aunque duela. Fabi empezó despacito, como todo un caballero y de a poquito el placer me fue invadiendo, volvieron mis flujos, volvieron mis gemidos, ay chicas!! me vibraban de placer hasta la punta de los pelos, sentía mis entrañas llenas de fuego, casi lloraba pero ya no de dolor, de placer!!! Fui cayendo en una nube, en un ensueño, cerré mis ojitos, aflojé mis manos del peldaño y sólo fui una conchita gozando, una conchita que me hacía vibrar la pancita, todo, mi pubis, mi clit que no paraba de gotear, las piernas se me aflojaban, les seguro chicas que es inenarrable el placer que me estaba dando mi Dios del Olimpo con su enorme lanza, pero claro, no era un Dios, era un centauro!!, era una pija de caballo la que me llenaba las tripas!!!
Seguí en mi ensueño y de pronto sentí un empujón más fuerte de Fabi y un ahhhhh. ¿Me preñó y no me di cuenta?, imposible! Giré la cabeza y noooooo!!!!!
no podía ser!!!, Mati se la había enterrado en el culo a Fabi y se lo estaba cogiendo!!! Yo en mi nube de placer ni me había dado cuenta que Lucas y Matías habían venido. Lucas, también en bolas y en la fosa nos miraba y se masturbaba. Mis dioses se la comían????, "¿qué te importa?", me dije, y seguí gozando de la poronga del centauro, que ahora gemía como puta casi casi como yo, jiji.
Ahora mandaba Mati, con cada clavada al centauro, el centauro me clavaba a mi, caballo y sissy éramos dos putitas gemidoras en manos de mi Zeus Mati. Lucas se masturbaba furioso.
-Salí Mati, dejame-, Otro grito de Fabi y la pija de Lucas se hundió en el culo del centauro. Lu le empezó a dar furioso, como para partirlo. Fabi hasta dejó de cogerme, su pija se quedó quieta en mi conchita y de pronto la sentí crecer, hincharse más aún, y siiii, sentí el elixir de dioses inundándome la concha, y grité y Fabi gritó y Lu gritó mientras acababa en el culo del centauro.
Nuestros jadeos fueron todo el sonido del lubricentro. Lucas salió de culo de Fabi, Fabi salió de mi concha y yo me quedé jadeando contra la escalera, con los ojos cerrados y sintiendo ese calorcito celestial que me deja en la pancita el semen de macho.
En segundos sentí dos manos en mis caderas, miré y vi a Mati, y sentí la pija de Mati clavarse hasta el fondo de mi conchita abierta como nunca había estado. Me dio con todo y más, me hizo saltar en el aire, me agarró los pechis, me aplastó a pijazos contra la escalera y me volvió a llenar de su elixir de macho. Chicas!!, se los juro, me dejaron de cama, me destruyeron. Cuando pude incorporarme de la escalera, con las piernas temblando, los vi. Lucas y Mati con el culo contra las cerámicas y Fabi en cuclillas chupándoles las pijas.
-Vení-, me dijeron. Me hicieron colocar entre los dos, pero con mi clit contra la pared y me agarraron una nalgui cada uno. De pronto sentí una lengua que subía por mi muslo. Era Fabi lamiendo el semen que me chorreaba de la conchita. Saben que no me gusta desperdiciar chicas, pero estaba tan pero tan abierta y con tanta tanta lechita que se me escurría y Fabi me lo estaba limpiando y porsu saboreando el muy putito.
Con lo flojas que me quedaron las piernas, me tuvieron que ayudar a subir la escalera!!, cada escalón, un chirlito, jiji
Al fin los cuatro en la camita del fondo, y entre mimos y besos al fin pude entender por qué Fabián, me había tratado tan mal ese día, ¡estaba celoso!
-Con lo linda que sos, nena, creí que estos hijos de puta no me iban a coger más, por eso me enojé tanto con vos, putita, perdoname-, Ay corazón!
Claro!, antes que yo apareciera, mis tres dioses, como les conté, se peteaban entre ellos y se cogían a Fabi. Fabi era versátil pasivo, pero ni Lu ni Mati, ni locos, se animaban a meterse en el culo la poronga de burro de Fabi, ya bastante les costaba mamársela.
La noche terminó re dulce. Fabi y yo boca abajo en la cama, tomados de la mano y mirándonos felices, y Mati y Lucas arriba nuestro llenándonos de pija.... y de lechita jiji.
Bueno mis amores, otro día les cuento cómo siguió la amistad de chicas con Fabi y alguna otra cosita de mis dioses. Besiiiiiiiis.

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