Eduardo y Manuela eran una fantástica pareja, fueron desde adolescentes amigos, se enamoraron en la secundaria y empezaron a salir, en total llevaban casi 10 años juntos, una vida prácticamente, al principio era una relación hermosa, pero como cosa normal se fue desgastando, el tema es que había un pequeño problemita, Manuela era un mina muy tóxica y loca, había tenido muchos problemas familiares, estaba muy sola y apegada a su pareja, había creado una fuerte dependencia emocional. La cuál transformada en celos obsesivos, queriendo saber a cada rato donde estaba Eduardo y con quién estaba, no lo dejaba vivir en paz, Eduardo pensó en separarse pero Manuela le hizo múltiples escenas, llegando al punto donde lo amenazó que si la dejaba se mataba. Y todas cosas así, evidentemente no estaba bien, necesitaba ayuda, pero no sé quería dejar ayudar, Eduardo trató de hacerla recapacitar, que empiece el psicólogo que busque ayuda, que mejore su vida, empiece hacer ejercicio y todo eso, pero ella no quería, decía que así estaba bien siempre y cuando esté Eduardo, era un amor sumamente tóxico.
La relación con el pasar del tiempo se fue desgastando, Eduardo no supo cómo llevarla, y Manuela estaba aferrada a algo que no iba más, pero aún así duro, dos años sin estar bien y los dos ya estaban medio cansados, la pasión ya estaba sumamente apagada, así que Eduardo decidió engañarla, estaba mal pero bueno mucho no le importó, Manuela en cambio estaba ahí, sin acción aferrándose a una relación que se caía a pedazos y sólo se sostenía por la obsesión de ella.
Al principio Eduardo lo empezó hacer con discreción, no muy seguido, había un par de mujerzuelas medias calientes que se le tiraron encima más con la idea de que siempre estuvo en una relación y tenía una excelente fama de novio. Por lo que tuvo algunas aventuras al principio, trato de evitarlo pero se terminó pegando cada vez más, de a poco lo fue haciendo más seguidas, y se consiguió hasta 3 cuernos fijos, se las tiraba entre la semana. Así fue rotando y aprovechándose cada vez más de la situación, se volvió terrible mujeriego, pensando que si relación había muerto y que en algún momento Manuela simplemente se iba a cansar, enterar y/o irse.
Pero no contaba con que la otra era una loca obsesiva compulsiva con serios problemas al abandono, en algún momento se iba a enterar porque Eduardo empezó a ser cada vez más distraído y cada vez más distante con Manuela, así que solo era cuestión de tiempo para que pasé lo que tenga que pasar.
Así fue, un día Manuela que ya sospechaba de algo, lo confirmo, al ver el resumen de la tarjeta de su novio, con múltiples gastos en alojamientos, iba al motel todos los días y tenía muchos pequeños gastos en tiendas que no eran ni para él ni para ella. Por lo tanto 2 + 2 son 4, ella ya lo sospechaba, ojo de loca no se equivoca dicen por ahí y acá estaba la confirmación.
Se enojo mucho, pero por dentro sentía una satisfacción al darse cuenta de sus sospechas eran verdad, así que buscó la forma de vengarse. Está no se la iba a dejar pasar al desgraciado. Manuela era una bruja, tiraba las cartas, muy metida en el tarot, por eso sus sospechas siempre se cumplían, busco en su libro antiguo algo para vengarse de él, ya que no quería recurrir al vudú. En el encontró un hechizo de cambio de cuerpo, era ideal, iba a enseñarle una lección en el cuerpo de la víctima.
Cuándo se descuidó Eduardo, ella lo durmió con un té de hierbas, que tenía sedante, una vez dormido, lanzó el hechizo, ella tomó su cuerpo, un hombre, muy forgido, así que lo agarro a Eduardo en su antiguo cuerpo (una mujer de complexión bastante pequeña) y la cargó al cuarto en el que se iba a despertar con un nota al lado, que decía:
Hola Eduardo, cuando te despiertes lo vas hacer en mi antiguo cuerpo, ahora yo soy tú y tú eres yo, si quieres recuperar tu antiguo cuerpo llama a este número y te diré que puedes hacer. Nunca debiste haberte metido con una bruja, maldito infiel.
Eduardo, ahora en el cuerpo de Manuela se despertó y no lo podía creer, era todo tan raro, edtaba en el cuerpo de Manuela, era asqueroso, ¿Que se supone que podía hacer? Así que llamó al número y le contesto Manuela en su antiguo cuerpo.
Manuela (ahora Eduardo): Hola, hola, hola, ¿Que tenemos aquí?
Eduardo (cuerpo de Manuela): Devuélveme mi cuerpo maldita bruja.
Manuela: Calla, si quiere tu cuerpo vas a tener que hacer todo lo que yo te diga.
Lo primero que tienes para hacer es humillar te, va a venir un amigo mío, quiero que le hagas una paja con esas hermosas tetas que tú pagaste y me mandes un vídeo.
Eduardo: Estás loca, no voy hacer eso.
Manuela: Entonces olvídate de recuperar tu cuerpo. (Cuelga)
Sin mucha opción Eduardo lo pensó, pero realmente no sabía que hacer en este cuerpo y quería el suyo de regreso, así que obedeció

Cuando llegó Sebastián (un amigo de Manuela) lo tiré a la cama y desnudé, él sorprendido, me grito que estaba haciendo, pero lo hice callar, enseguida me volé el corpiño y deja al aire los dos melones gigantescos que tenía Manuela, hermosas tetas bien grandes y naturales, le dije que el estúpido de Eduardo me fue infiel y ahora me iba a desquitar, así que Sebastián accedió con tal de tocar las hermosas tetas de Manuela, desde siempre el muy imbécil estuvo enamorado de ella, se la pasaba viendole las tetas cuando ella se ponía escote, era lo menos disimulado, Manuela aprovechó eso para que me humillar en su cuerpo, así que ahí estaba yo haciendo una turca, me era repugnante, pero bueno todo sea por poder volver a mi cuerpo.
Después de hacérsela y que el pendejo virgo se corra en mis tetas me levanté con la excusa de limpiarme y me fuí a la mierda, enseguida tomé el teléfono y la llamé, le envié el vídeo haciéndole la turca y le dije que me regrese a mi cuerpo, pero no iba a ser tan fácil.
Eduardo: Muy bien te ves bien putita ahí, tu cara de culo lo es todo, pero no le basta solo con eso, vuelve con él y dale una buena mamada como las que te daban las putas esas y traga.
Era demasiado lo que me pedía, quería que me trague una verga, de solo pensarlo me revolvió el estómago, no había forma de que yo haga eso, así que simplemente no lo hice, pero pasaron los días y no podía creer lo miserable que era la vida de Manuela, sola en su casa, con una madre trastornada, sin amigos y sin papá, la verdad que era una vida de mierda y los únicos que le hablaban eran unos pajeros bárbaros, así que no tuve otra que ceder si quería recuperar mi antigua vida.

Lo llamé a Sebastián y ya lo conté con anticipación lo que iba a pasar, así que vino preparado, tomamos unos mates y enseguida lo lleve al cuarto mentalizadome en lo que iba a pasar, me desnudé, tome coraje y se la empecé a mamar, la verdad que fue muy complicado, me chocó con la garganta y me ahogué así que solo me comí un pedacito, no estaba acostumbrada y la idea de tener una verga en la boca fue asquerosa, encima el pendejo la tenía muy grande. Ahí estaba yo como podía tratando de comerme esa verga, despacito y muy de a poco, pero cómo el muy pendejo tuvo 0 contacto femenino en su vida otra vez no duró nada, mejor para mí, pero bueno esto iba a ser desagradable.

Por lo menos me avisó y fue rápido, me sacó y se empezó a pajear muy rápido, señal de lo que venía, explotó de leche, está vez en mi cara, aunque el virgo no tan virgo, me agarró de la cara, mientras me la tiraba encima de la boca, yo con miedo de que me pegue en el ojo y teniendo que tragar ese semen, abrí la boca, saque lo más que pude la lengua y cerré los ojos mientras me tiraba los lechazos, tuvo muy mala puntería, pero algo si me lo tiró adentro y lo tuve que tragar 🤢. La verdad que fue asqueroso, sumamente vizcoso y amargo, pero bueno estaba dispuesto hacer cualquier cosa con tal de volver a mi cuerpo.
Una vez que termine de humillarme la llamé y le pase el vídeo chupando y tragando, se cagó de risa de lo puta que me veía mientras se corría en mi cara, pero bueno iba hacer lo que sea con tal de recuperar lo mío.
Pero bueno puso otro obstáculo más, ya solo me faltaban dos más y podía regresar, lo próximo que tenía que hacer era lo mismo que hice acá, una mamada y está vez coger, pero con un random en la calle, básicamente tenía que hacer de prostituta.
Entonces empecé a caminar buscando alguien por ahí, subida al puente que pasa por arriba de la ruta me le acerqué al primero que pasó, era un turrito de esos asquerosos, que estaba seguro que no iba a rechazar nada, me acerque y le dije que era muy lindo y le ofrecí una mamada, el muy degenerado, aceptó, menos mal y no vino nadie, porque me tuve que arrodillar y empezarsela a chupar.

Se le chupe muerta a la pija para pararsela, aunque se le paró enseguida, y bueno ahí empecé hacer de todo para que se venga lo más rápido posible, porque yo tenía un cagaso terrible que pase alguien y me vea ahí como una puta degenerada chupando pija en la vía pública, empecé a toquetarle el abdomen, pajearlo, me la tragué entera, de todo para que se venga, pero el cabron tenía más resistencia que Sebastián y ahí estuve mamando como por unos 10 minutos hasta que al fin se corrió, tuve que amortiguador toda la carga con mi boca, pero está vez la escupí, ya dos veces era mucho.

Aunque bueno después de eso el todavía estaba duro y menos mal porque tenía que seguir yo, me desnudé, me apoye contra el alambrado, saque culo y le empezó a coger, la verdad que no estuvo tan mala se sintió bastante bien, pero yo estaba con la adrenalina a full, mirando que no venga nadie y esperando que me vea la menor cantidad de gente desde los autos, mientras me cogían como una puta en la calle.
Me vieron un par de autos, pero por suerte no mucho más, fue la verdad muy estresante tenía un nudo en la garganta, no podía esperar a terminar, una vez terminado eso ya sentía que no había nada peor, hasta que me dijo que era lo último que tenía que hacer, me iban a coger entre dos a mi sola.

Sabía que iba a terminar mal, cuando ví a dos hombres entrar sumamente gigantes, con la verga bastante grande, ahí ya me resigne, Manuela no llegaba al metro 60, me agarraron entre los dos y me hicieron de juguete, sin tocar el piso y en lo brazos de uno, el otro abriéndome el culo con su mano dejaron mis dos agujeros expuestos, esto iba a doler ya que yo con Manuela nunca use la puerta de atrás y acá la iban a estrenar, me empezaron a coger haciéndome sanguchito, mientras me penatraban al mismo tiempo por el culo y la concha, desvirgando mi ano, yo gritando un poco de placer y otro poco de dolor mientras experimenté que es ser una mujer indefensa en los brazos de dos machos que me cogieron por el campeonato. Aunque mis agujeros estaban bastante apretados y se vinieron los dos bastante rápido, pero al mismo tiempo, llenandome el culo y la vagina.

Yo ya estaba muy contenta, porque después de esto iba a recuperar mi cuerpo, así que no me importaba lo que me pase y me entregué a ellos que se aprovecharon y me movieron como quisieron, me cogieron por casi dos horas y me dieron por todos los agujeros, hasta usaron el mismo entre los dos. Estirandome la concha como si fuera de goma, cogiendome los dos por ahí, mientras llegó al punto que me dolía, era mucho, me la iban a desgarrar en cualquier momento, pero bueno, después de un rato me acostumbré y empecé a gemir, no me quedaba ni un solo huevo libre de mi vagina, estaba llena al completo, la verdad que no estuvo tan mal y más porque estaba contenta.
Terminé exhausta después de haber atendido a los dos, pero bueno no importaba ya estaba, al otro día me iban a devolver mi cuerpo, eso era todo, anda a este lugar, ahí nos vamos a encontrar y voy a volver a usar el hechizo y todo va a volver a la normalidad, era el final, mi cuerpo, mi vida todo iba a regresar y encima iba a vivir la vida de soltero.

Cuando llegué, era un salón en el había una caja nomás, adentro había un disfraz de puta y una nota: "disfruta tu nueva vida, maldito infiel, nunca vas a recuperar tu cuerpo, me voy a ir lejos con él, este es el celular al que llamabas, quédate lo, no me sirve, ponte esto, los invitados están por llegar, querías putas, pues conviértete en una."
Era el final, mi vida se acabó a partir de ahora voy a ser esto, dije mientras me arrodillaba y resignaba en el piso llorando, mientras escucho la puerta abrirse y veo que entran como 5 hombres, este era el final.

Ahí estuvieron usandome como quisieron, no pude resistencia, se las chupe, masturbe, me cogieron por todos lados, la concha, anal, dos en la vagina, dos en el culo, dos en la boca, las tetas, me hicieron lo que quisieron absolutamente, nalguearon, cachetearon, pellizcaron, ahorcaron, me cogieron tan bruscamente que no sé cómo todavía tengo los agujeros en el lugar, todo mientras yo estaba con cara de nada, al borde del llanto siendo una puta de primera, dejándome hacer todo, pues a partir de ahora esto iba a ser de mi vida, iba a ser una puta que ande por ahí, con mala fama ahora, no solo de loca transtornada, sino también de puta, con una vida miserable sin poder escapar. Fin.
La relación con el pasar del tiempo se fue desgastando, Eduardo no supo cómo llevarla, y Manuela estaba aferrada a algo que no iba más, pero aún así duro, dos años sin estar bien y los dos ya estaban medio cansados, la pasión ya estaba sumamente apagada, así que Eduardo decidió engañarla, estaba mal pero bueno mucho no le importó, Manuela en cambio estaba ahí, sin acción aferrándose a una relación que se caía a pedazos y sólo se sostenía por la obsesión de ella.
Al principio Eduardo lo empezó hacer con discreción, no muy seguido, había un par de mujerzuelas medias calientes que se le tiraron encima más con la idea de que siempre estuvo en una relación y tenía una excelente fama de novio. Por lo que tuvo algunas aventuras al principio, trato de evitarlo pero se terminó pegando cada vez más, de a poco lo fue haciendo más seguidas, y se consiguió hasta 3 cuernos fijos, se las tiraba entre la semana. Así fue rotando y aprovechándose cada vez más de la situación, se volvió terrible mujeriego, pensando que si relación había muerto y que en algún momento Manuela simplemente se iba a cansar, enterar y/o irse.
Pero no contaba con que la otra era una loca obsesiva compulsiva con serios problemas al abandono, en algún momento se iba a enterar porque Eduardo empezó a ser cada vez más distraído y cada vez más distante con Manuela, así que solo era cuestión de tiempo para que pasé lo que tenga que pasar.
Así fue, un día Manuela que ya sospechaba de algo, lo confirmo, al ver el resumen de la tarjeta de su novio, con múltiples gastos en alojamientos, iba al motel todos los días y tenía muchos pequeños gastos en tiendas que no eran ni para él ni para ella. Por lo tanto 2 + 2 son 4, ella ya lo sospechaba, ojo de loca no se equivoca dicen por ahí y acá estaba la confirmación.
Se enojo mucho, pero por dentro sentía una satisfacción al darse cuenta de sus sospechas eran verdad, así que buscó la forma de vengarse. Está no se la iba a dejar pasar al desgraciado. Manuela era una bruja, tiraba las cartas, muy metida en el tarot, por eso sus sospechas siempre se cumplían, busco en su libro antiguo algo para vengarse de él, ya que no quería recurrir al vudú. En el encontró un hechizo de cambio de cuerpo, era ideal, iba a enseñarle una lección en el cuerpo de la víctima.
Cuándo se descuidó Eduardo, ella lo durmió con un té de hierbas, que tenía sedante, una vez dormido, lanzó el hechizo, ella tomó su cuerpo, un hombre, muy forgido, así que lo agarro a Eduardo en su antiguo cuerpo (una mujer de complexión bastante pequeña) y la cargó al cuarto en el que se iba a despertar con un nota al lado, que decía:
Hola Eduardo, cuando te despiertes lo vas hacer en mi antiguo cuerpo, ahora yo soy tú y tú eres yo, si quieres recuperar tu antiguo cuerpo llama a este número y te diré que puedes hacer. Nunca debiste haberte metido con una bruja, maldito infiel.
Eduardo, ahora en el cuerpo de Manuela se despertó y no lo podía creer, era todo tan raro, edtaba en el cuerpo de Manuela, era asqueroso, ¿Que se supone que podía hacer? Así que llamó al número y le contesto Manuela en su antiguo cuerpo.
Manuela (ahora Eduardo): Hola, hola, hola, ¿Que tenemos aquí?
Eduardo (cuerpo de Manuela): Devuélveme mi cuerpo maldita bruja.
Manuela: Calla, si quiere tu cuerpo vas a tener que hacer todo lo que yo te diga.
Lo primero que tienes para hacer es humillar te, va a venir un amigo mío, quiero que le hagas una paja con esas hermosas tetas que tú pagaste y me mandes un vídeo.
Eduardo: Estás loca, no voy hacer eso.
Manuela: Entonces olvídate de recuperar tu cuerpo. (Cuelga)
Sin mucha opción Eduardo lo pensó, pero realmente no sabía que hacer en este cuerpo y quería el suyo de regreso, así que obedeció

Cuando llegó Sebastián (un amigo de Manuela) lo tiré a la cama y desnudé, él sorprendido, me grito que estaba haciendo, pero lo hice callar, enseguida me volé el corpiño y deja al aire los dos melones gigantescos que tenía Manuela, hermosas tetas bien grandes y naturales, le dije que el estúpido de Eduardo me fue infiel y ahora me iba a desquitar, así que Sebastián accedió con tal de tocar las hermosas tetas de Manuela, desde siempre el muy imbécil estuvo enamorado de ella, se la pasaba viendole las tetas cuando ella se ponía escote, era lo menos disimulado, Manuela aprovechó eso para que me humillar en su cuerpo, así que ahí estaba yo haciendo una turca, me era repugnante, pero bueno todo sea por poder volver a mi cuerpo.
Después de hacérsela y que el pendejo virgo se corra en mis tetas me levanté con la excusa de limpiarme y me fuí a la mierda, enseguida tomé el teléfono y la llamé, le envié el vídeo haciéndole la turca y le dije que me regrese a mi cuerpo, pero no iba a ser tan fácil.
Eduardo: Muy bien te ves bien putita ahí, tu cara de culo lo es todo, pero no le basta solo con eso, vuelve con él y dale una buena mamada como las que te daban las putas esas y traga.
Era demasiado lo que me pedía, quería que me trague una verga, de solo pensarlo me revolvió el estómago, no había forma de que yo haga eso, así que simplemente no lo hice, pero pasaron los días y no podía creer lo miserable que era la vida de Manuela, sola en su casa, con una madre trastornada, sin amigos y sin papá, la verdad que era una vida de mierda y los únicos que le hablaban eran unos pajeros bárbaros, así que no tuve otra que ceder si quería recuperar mi antigua vida.

Lo llamé a Sebastián y ya lo conté con anticipación lo que iba a pasar, así que vino preparado, tomamos unos mates y enseguida lo lleve al cuarto mentalizadome en lo que iba a pasar, me desnudé, tome coraje y se la empecé a mamar, la verdad que fue muy complicado, me chocó con la garganta y me ahogué así que solo me comí un pedacito, no estaba acostumbrada y la idea de tener una verga en la boca fue asquerosa, encima el pendejo la tenía muy grande. Ahí estaba yo como podía tratando de comerme esa verga, despacito y muy de a poco, pero cómo el muy pendejo tuvo 0 contacto femenino en su vida otra vez no duró nada, mejor para mí, pero bueno esto iba a ser desagradable.

Por lo menos me avisó y fue rápido, me sacó y se empezó a pajear muy rápido, señal de lo que venía, explotó de leche, está vez en mi cara, aunque el virgo no tan virgo, me agarró de la cara, mientras me la tiraba encima de la boca, yo con miedo de que me pegue en el ojo y teniendo que tragar ese semen, abrí la boca, saque lo más que pude la lengua y cerré los ojos mientras me tiraba los lechazos, tuvo muy mala puntería, pero algo si me lo tiró adentro y lo tuve que tragar 🤢. La verdad que fue asqueroso, sumamente vizcoso y amargo, pero bueno estaba dispuesto hacer cualquier cosa con tal de volver a mi cuerpo.
Una vez que termine de humillarme la llamé y le pase el vídeo chupando y tragando, se cagó de risa de lo puta que me veía mientras se corría en mi cara, pero bueno iba hacer lo que sea con tal de recuperar lo mío.
Pero bueno puso otro obstáculo más, ya solo me faltaban dos más y podía regresar, lo próximo que tenía que hacer era lo mismo que hice acá, una mamada y está vez coger, pero con un random en la calle, básicamente tenía que hacer de prostituta.
Entonces empecé a caminar buscando alguien por ahí, subida al puente que pasa por arriba de la ruta me le acerqué al primero que pasó, era un turrito de esos asquerosos, que estaba seguro que no iba a rechazar nada, me acerque y le dije que era muy lindo y le ofrecí una mamada, el muy degenerado, aceptó, menos mal y no vino nadie, porque me tuve que arrodillar y empezarsela a chupar.

Se le chupe muerta a la pija para pararsela, aunque se le paró enseguida, y bueno ahí empecé hacer de todo para que se venga lo más rápido posible, porque yo tenía un cagaso terrible que pase alguien y me vea ahí como una puta degenerada chupando pija en la vía pública, empecé a toquetarle el abdomen, pajearlo, me la tragué entera, de todo para que se venga, pero el cabron tenía más resistencia que Sebastián y ahí estuve mamando como por unos 10 minutos hasta que al fin se corrió, tuve que amortiguador toda la carga con mi boca, pero está vez la escupí, ya dos veces era mucho.

Aunque bueno después de eso el todavía estaba duro y menos mal porque tenía que seguir yo, me desnudé, me apoye contra el alambrado, saque culo y le empezó a coger, la verdad que no estuvo tan mala se sintió bastante bien, pero yo estaba con la adrenalina a full, mirando que no venga nadie y esperando que me vea la menor cantidad de gente desde los autos, mientras me cogían como una puta en la calle.
Me vieron un par de autos, pero por suerte no mucho más, fue la verdad muy estresante tenía un nudo en la garganta, no podía esperar a terminar, una vez terminado eso ya sentía que no había nada peor, hasta que me dijo que era lo último que tenía que hacer, me iban a coger entre dos a mi sola.

Sabía que iba a terminar mal, cuando ví a dos hombres entrar sumamente gigantes, con la verga bastante grande, ahí ya me resigne, Manuela no llegaba al metro 60, me agarraron entre los dos y me hicieron de juguete, sin tocar el piso y en lo brazos de uno, el otro abriéndome el culo con su mano dejaron mis dos agujeros expuestos, esto iba a doler ya que yo con Manuela nunca use la puerta de atrás y acá la iban a estrenar, me empezaron a coger haciéndome sanguchito, mientras me penatraban al mismo tiempo por el culo y la concha, desvirgando mi ano, yo gritando un poco de placer y otro poco de dolor mientras experimenté que es ser una mujer indefensa en los brazos de dos machos que me cogieron por el campeonato. Aunque mis agujeros estaban bastante apretados y se vinieron los dos bastante rápido, pero al mismo tiempo, llenandome el culo y la vagina.

Yo ya estaba muy contenta, porque después de esto iba a recuperar mi cuerpo, así que no me importaba lo que me pase y me entregué a ellos que se aprovecharon y me movieron como quisieron, me cogieron por casi dos horas y me dieron por todos los agujeros, hasta usaron el mismo entre los dos. Estirandome la concha como si fuera de goma, cogiendome los dos por ahí, mientras llegó al punto que me dolía, era mucho, me la iban a desgarrar en cualquier momento, pero bueno, después de un rato me acostumbré y empecé a gemir, no me quedaba ni un solo huevo libre de mi vagina, estaba llena al completo, la verdad que no estuvo tan mal y más porque estaba contenta.
Terminé exhausta después de haber atendido a los dos, pero bueno no importaba ya estaba, al otro día me iban a devolver mi cuerpo, eso era todo, anda a este lugar, ahí nos vamos a encontrar y voy a volver a usar el hechizo y todo va a volver a la normalidad, era el final, mi cuerpo, mi vida todo iba a regresar y encima iba a vivir la vida de soltero.

Cuando llegué, era un salón en el había una caja nomás, adentro había un disfraz de puta y una nota: "disfruta tu nueva vida, maldito infiel, nunca vas a recuperar tu cuerpo, me voy a ir lejos con él, este es el celular al que llamabas, quédate lo, no me sirve, ponte esto, los invitados están por llegar, querías putas, pues conviértete en una."
Era el final, mi vida se acabó a partir de ahora voy a ser esto, dije mientras me arrodillaba y resignaba en el piso llorando, mientras escucho la puerta abrirse y veo que entran como 5 hombres, este era el final.

Ahí estuvieron usandome como quisieron, no pude resistencia, se las chupe, masturbe, me cogieron por todos lados, la concha, anal, dos en la vagina, dos en el culo, dos en la boca, las tetas, me hicieron lo que quisieron absolutamente, nalguearon, cachetearon, pellizcaron, ahorcaron, me cogieron tan bruscamente que no sé cómo todavía tengo los agujeros en el lugar, todo mientras yo estaba con cara de nada, al borde del llanto siendo una puta de primera, dejándome hacer todo, pues a partir de ahora esto iba a ser de mi vida, iba a ser una puta que ande por ahí, con mala fama ahora, no solo de loca transtornada, sino también de puta, con una vida miserable sin poder escapar. Fin.
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