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Aventura Familiar 1-Mis tíos se cogen a mi mamá

Mi tía Maria nos invitó a su casa por las vacaciones de Semana Santa. No estaba muy alegre por ir porque nos iban a poner a trabajar.

Ella renta apartamentos que están ahí mismo en su propiedad y justo iba a rentar uno nuevo pero necesitaba una remodelación. 

A esta visita fuimos mucha gente así que se los pondré aquí abajo, cada uno con su respectiva pareja. 

Mi padre José, mi mamá Delia y yo.

Tía Hilda y tío Rafa 

Tía Lili y tío Juan

Tía Celia y Tío Ernesto

Tía Maria y tío César 

Madrina Laura y padrino Roberto. 

Mi tío Ernesto, Lili, Hilda y Maria son hermanos de mi mamá y Laura es su prima. 

La tercera noche los hombres estábamos en el patio y las mujeres estaban en la casa platicando. 
Estábamos al rededor de la fogata y todos llevaban unas cervezas encima (yo no bebo) y mi tío Rafa escupió las palabras que desembocaron en una conversación extraña y un tanto morbosa.

-El otro día estábamos en el mercado e Hilda se formó para pagar en la verdulería. No me acuerdo donde estaba yo pero de pronto escuché un escándalo. Había un montón de gente donde estaba Hilda y cuando me acerqué vi a un pobre desgraciado en el suelo y sangrando del hocico.

-Que pasó?-Pregunto Juan. 

-Resulta que el baboso le había agarrado el culo a Hilda y ella se lo ajusticio a golpes. 

Verán, mi tía Hilda tiene 52 años, mide 1.70, tiene cintura bien definida, tetas un poco caídas y un culo de milf redondo y gordito, además de un carácter fuerte. 

-No mames! Pobre cabrón!- Exclamó Ernesto entre risas 

-Aunque no lo culpo…-Dijo Roberto sobándose la panza- Hilda tiene un culazo…con todo respeto, Rafa. 

Mi tío Rafa levantó los hombros y bebió su cerveza antes de responder. 

-Para que me ofendo si es la verdad…

Mi papá se unió a la conversación.

-La verdad no entiendo cómo es que conquistaste a alguien como mi cuñada Hilda, compadre. Eres gordo y calvo, estás de la chingada…jajaja 

Todos se rieron, incluso Rafa. 

-Tu tampoco estás muy delgado que digamos, compa! Además tienes a la chichona de mi comadre Delia! Se le han de ver bien ricas esas tetas cuando te la coges…!

-Eso sí…-suspira- Aunque ya casi ni cogemos…

-Hilda y yo tampoco lo hacemos muy seguido…la última vez fue en navidad. 

Mi tío Juan le dio un trago a su cerveza y luego agregó:

-Pues Lili y yo cogemos cada que podemos! Lo malo es que nunca quiere hacer anal…

Lili y Juan son la pareja más joven. Ambos tienen 45 años. Mi tío Juan es el único de los compadres que no es gordo. Es fornido pero no musculoso en plan mamado. diría que es como un muro con patas. Mi tía Lili es la más delgada de todas y tiene pocas tetas y poco culo. 

-Uy Juan! -Exclamó mi padrino- Apuesto a que Lili tiene la pucha bien apretada apoco no? 

Juan se rio y bebió de su cerveza negando con la cabeza, aunque todos intuimos que la respuesta era sí. 

-Mi Laura y yo tampoco cogemos mucho. Ambos tenemos dolencias, háganos el chingado favor. 

-Normal que tengan dolencias! -agregó César entre risas- Tu con esa barriga de barril y ella con esas piernas y ese culote gordo! Apuesto que de un sentón me manda al cielo! 

-Pues no te equivocas…aunque lo mejor es cogerla de perrito.

No se la edad de mis padrinos pero si están entre 55-60 años. Mi padrino es el más gordo de todos. Tiene una panza grande y dura y un bigote tipo flanders (el personaje de los simpsons). Mi madrina es de esas señoras con pocas tetas pero con una cadera grande y piernas y culo gordos, que hasta la hacen caminar raro. 

-Cuando Maria y yo cogemos lo hacemos de cucharita para no cansarnos…

Mi tío César es alto y jorobado. Mi tía Maria diría que es la que tiene un poco de todo. No es tan tetona como mi mamá ni tan culona como Hilda pero tiene de donde agarrar por ambos lados.

Todos rieron. El ambiente se sentía raro pero no incómodo. Pasaron un rato hablando de las tetas de mi mamá, del culo de mi tía Hilda, de lo apretada que se ve mi tía Lili, que como sería cogerse a la piernuda de mi madrina y que mi tía Maria ha de dar buenas mamadas y en general hablaron de cómo se las cogerian. Pero mi tío Ernesto estaba callado y con el ceño fruncido.

-Están hablando de mis hermanas, cabrones…-dijo con su voz ronca. 

Todos seguían riendo. Mi papá le dio unos golpes en la espalda.

-Aliviánate, cuñado! Estamos en confianza! O que? no se te antoja una de tus hermanas?

Mi tío gruñó. 

-A mí en lo personal también se me antoja tu vieja…La ha de tener bien rosita la güera de Celia.- Insistió mi papá. 

Todos estuvieron de acuerdo con mi papá. 

Mi tío Ernesto es un hombre alto, piernas largas y panza dura y redonda fruto de tanta cerveza. Siempre viste como ranchero: Sombrero, camisa a cuadros que se deja abierta en el pecho, botas y un bigote desaliñado y poblado, como el típico estereotipo mexicano. Mi tía Celia he de decir que se parece a mi mamá en estatura, tipo de cuerpo y en que son un poco religiosas. Ella es súper güera, de esas que se ponen como tomate, tiene pocas tetas y un culo redondito y gordo.

Mi tío Ernesto no decía nada pero se le veía una sonrisa bajo ese bigote. De pronto  padrino me puso una mano en el hombro y me sacudió. 

-Y tu, ahijado? A ver cuando te traes una novia para que también veamos si se nos antoja! Ojalá sea una flaquita como tu tía Lili…

Yo me reí nervioso sin saber qué responder.

-Pero bueno, a cuál de tus tías te cogerias? También puedes mencionar a tu mamá! Que al cabo tu papá no se va a enojar, verdad compadre? 

-Al contrario! Estaría orgulloso de que mi hijo se quiera coger a su mamá! Jaja! 

Todos me miraban esperando mi respuesta.

-Me cogeria a todas…hasta a mi mamá…

Todos gritaron y se rieron.

-La verdad yo también me cogeria a tu mamá y sus tetas!- Dijo mi padrino Juan.

-Si! También yo, chamaco- Añadió mi tío Rafa- Tu mamá nunca enseña nada con la ropa que se pone, me pone bien caliente imaginar ese cuerpecito encuerado y encima de mi verga. 

Mi papá se levantó de su silla.

-Pues tienen mi permiso para cogersela…Nada más convénzanla.

Todos rieron y siguieron el juego. Continuaban opinando de las esposas de todos hasta que poco a poco fueron cambiando de tema. 

Pasando la media noche mis papás y yo ya estábamos en la habitación. Yo dormía en el suelo, del lado de mi papá , y ellos en la cama. Me hice el dormido cuando ellos entraron. Mi papá estaba borracho y se la pasó agarrándole el culo y las tetas a mi mamá mientras se desvestía pues el duerme en calzones. Mi mamá se ríe y le apartaba la mano.

-Shhh! José! Lo vas a despertar! 

-Está bien dormido, no pasa nada, amor.

Pude verle las tetas a mi mamá mientras se ponía la pijama. Finalmente ambos se acostaron.

-José! Estoy cansada…

-Aunque sea chúpamela, amor…

-No, ya es tarde. Mañana hay mucho que hacer.

Mi papá suspiró.

-Eso sí…No me gusta que tu hermana nos use de mano de obra gratis.

-Ay, amor, ni modo de no ayudar a la familia. Mejor ya duérmete. No quiero que mañana aparte de crudo, andes cansado.

Al día siguiente mientras desayunábamos todo estaba raro. Igual y era cosa mía pero todos evitaban mirar a las esposas de los otros y apenas y se hablaban. Para ser honesto no pensé que se fueran a acordar de la plática de anoche por lo borrachos que estaban. 

Al medio día mi mamá y yo estábamos acomodando unos muebles en el apartamento. Mi papá estaba afuera haciendo algo en las tuberías del lavadero y mi tío Ernesto estaba poniendo unas repisas en un cuarto. 

-Ya sé que almorzamos hace como dos horas pero ya tengo hambre, ma’. Que vamos a comer?

-Tus tíos van a hacer ceviche y mojarras. No te acuerdas que hasta te invitaron a ir con ellos a comprar las cosas? 

En efecto, se me olvidó. Pero luego recordé que el menú era otro. Incluso ya no había necesidad de salir a comprar algo. El plan era que se haría una carne asada. Imagino que mis tíos no quisieron quedarse aquí por lo de la plática sobre sus esposas, de hecho también se las llevaron. 

Los que se fueron al mercado eran mi tío César, mi tía Maria, mi tío Rafa y mi tía Hilda.
Mi tío Juan y Lili no sabía a dónde fueron y mi padrino y mi madrina estaban en la iglesia. 

Al final solo nos quedamos los antes mencionados y mi tía Celia que estaba en la casa de mi tía Maria haciendo quién sabe qué. 

En fin, mi mamá y yo estábamos armando un mueble. Ella estaba agachada ajustando unos tornillos y yo estaba de pie. Cabe mencionar que ella estaba usando una blusa algo suelte que cuando se agacha o se inclina puedes verle por completo el brasier. Las tetas se le movían cuando ella apretaba los tornillos, parecía que se le iban a salir del bra en cualquier momento. 

De pronto mi papá me habló desde afuera y fui a ver que quería. No me tardé ni dos minutos cuando ya estaba volviendo. Para entrar a este departamento y a la casa de mi tía maria hay que caminar por un pasillo que es por donde sacan y meten los coches. Ese apartamento en particular está del lado derecho del pasillo y “en medio” podría decirse. Está pegado con otro pero a aquel se entra por la calle. Me di a entender? No? No importa. El caso es que para entrar a la casa de mi tía si o si pasas por ese apartamento cuyas ventanas de la sala y la cocina dan al pasillo. Mi instinto pajero me hizo quedarme fuera de la ventana de la cocina viendo y escuchando todo. 

-Me pasas el martillo, por favor? Ya para no desacomodar esto. Está ahí abajo. 

Mi mamá se levantó y fue a la cocina. Cuando se agacho para recoger el martillo noté que mi tío se le quedó mirando muy seguramente el escote…Y mi mamá también lo notó.

-Se te perdió algo, Ernesto?-Dijo mientras le entregaba el martillo.

-No, no…Solo pensaba que estás enseñando demasiado…

Mi tío empezó a martillar nervioso. Mi mamá cruzó los brazos sobre su pecho. 

-No estoy enseñando nada! Es normal que blusas así se cuelgue cuando una se agacha. 

Mi mamá le dio una palmada en la panza. Parecía que los botones de la camisa de mi tío iban a reventar. 

-Eres un fijado.

Mi mamá se dio la vuelta y regresó a armar el mueble. De pronto mi tío se lastima.

-Ah! Hijo de su…!

-Que pasó?

-Le di en su madre a mi dedo…! 

Se había dado un martillazo. Mi mamá se lo llevó al baño para revisarlo mejor. Yo entré rápido y me subí a la lavadora del cuartito de lavado para mirar por la ventana del baño. Mi tío estaba sentado en la taza justo debajo de la ventana. Mi mamá se puso en cuclillas para revisarle el dedo. Podía verle las tetas y estoy seguro de que mi tío también. 

-A ver…parece que no te lo rompiste…Te duele si lo muevo así?…Ernesto? Ernesto! 

-Eh? Que? Que?

Mi mamá se puso de pie y volvió a cruzar los brazos. 

-Otra vez estabas mirando! Que te pasa?

-Ya, Delia, perdón…Pero es que las tienes más grandes que Celia…

-Ernesto! Soy tu hermana! 

Mi tío empezó a agarrarse la entrepierna.

-Ya se pero eso como que me pone más pinche caliente…

-Estas loco! 

-Déjame verte la tetas, Delia…ándale…

Mi tío se bajó el cierre y se empezó a acariciar la verga hasta que poco a poco se le puso dura. Los ojos de mi mamá casi salen de sus cuencas. No pude verla desde mi posición porque me tapaba su panza. 

-Ernesto! -trataba de no mirar- Guárdate eso! Esto está mal! 

Mi tío se jalaba la verga y la movía haciendo voltear a mi mamá en ratitos. 

-No pasa nada, Delia. Nomas déjame verlas 

Mi mamá miraba a la pared, luego a la verga de mi tío y al final a él.

-Si te muestro mis pechos vas a guardarte esa cosa y haremos como si nada de esto pasó, ok? 

-Claro…

Mi mamá suspiró resignada y se quitó la blusa mostrando su brasier blanco que guardaba esas tetas 36c desbordantes. Puso la blusa sobre el lavabo y se quitó el brasier desabrochándolo por adelante. Sus tetas blancas y sus pezones café claro quedaron expuestos al aire frío del baño. 

Mi tío empezó a jalársela mirando fijamente.

-Listo…Ya déjate ahí abajo y salgamos antes de que alguien venga.

Mi mamá iba a tomar su ropa cuando mi tío la tomó del brazo.

-Espérate! No puedes dejarme así…

-Que? 

-Échame una mano, no? 

Mi mamá trató de zafarse pero no pudo. 

-Ernesto! Eres un cochino! Somos HER-MA-NOS!

Mi tío se la jalaba despacio.

-Vamos…sabes que podría hacerme mal quedarme con la verga parada.

Sorprendentemente mi mamá aceptó masturbarlo. Se puso en cuclillas frente a mi tío se la empezó a jalar con notable desagrado en su cara, además evitaba mirar lo que estaba haciendo. Sus tetas le temblaban por el movimiento de su brazo.

-Mmmm si, Delia…

Estiró la mano y le apretó una de sus tetas. Ella soltó un suspiro de sorpresa.

-Tienes las tetas bien suaves! Mi cuñado es afortunado.

Mi mamá mantenía los ojos cerrados suspirando mientras sentía las callosas manos de mi tío apretándole las tetas y los pezones. 

-Chúpamelo tantito…para acabar más pronto.

Ella está vez no dijo nada pero su mirada de desagrado y asco lo decía todo. Vi como se metía la verga en la boca despacio y empezaba a chupar y masturbarlo al mismo tiempo.

Tres minutos después ella se puso de rodillas y apoyó sus manos en la pierna de mi tío. Creo que empezaba a disfrutar el darle una mamada a su hermano. 

-Ay, Delia…Que rico…

Mi tío levantó la cabeza y me vio asomado por la ventana. Solo sonrío y puso el dedo en sus labios en señal de silencio. Yo sonreí y asentí. Por desgracia, mi tía Celia apareció buscando a su marido.

Mi mamá y mi tío escucharon y rápidamente se alistaron de nuevo. Yo salí del cuarto de lavado y fui a la sala.

-Mijo, dónde está tu tío? 

-Está en el baño con mi mamá. Es que se lastimó el dedo y mi mamá lo está revisando. 

En eso salen del baño actuando con normalidad. Mi tía preguntó por lo del dedo lastimado y tal. Total, no pasó nada más. 

En la noche de nuevo los hombres estaban en el patio bebiendo cerveza Esta vez hablaban de temas comunes y no de sus esposas. Pero en cuanto mi papá fue a mear, mi tío Ernesto soltó la bomba.

-Oigan…Delia me la chupo…

Mi tío bebió de su cerveza. Los demás miraban sorprendidos. 

-Mentiroso -Exclamó mi padrino.

-Es verdad…El chico vio todo.

-Es cierto! -Comenté sonriendo 

-Quien te viera, cuñado! -Agregó mi tío Juan- Y una noche antes estabas enojado por cómo hablábamos de tus hermanas! 

Mi tío Ernesto se rio 

-No pude aguantarme la verdad…Ella llevaba una blusa con la que se le veían las tetas cada que se agachaba…Luego me lastimé el dedo y fuimos al baño a que me revisara y…pasó todo.

-Y que? Solo así te la chupo? -Preguntó mi tío Rafa

-Tuve que convencerla. Primero le pedí que me enseñara las tetas y después que me la jalara. Finalmente empezó a darme una mamada. Aunque no pude terminar porque llegó Celia.

-La hubieras invitado a unirse! -Agregó mi tío César 

Todos reían y pedían detalles pero mi papá ya había salido del baño y se estaba acercando.

-Shhh ahí viene José! 

Mi papá se sentó y bebió de su cerveza. Mi tío Juan lo agarró del hombro y sacó el tema de las esposas aprovechando la borrachera de mi papá. 

-Entonces compadre? Cuando nos dejas cogernos a Delia? 

Mi papá soltó una risa 

-Ya les dije que cuando quieran! Nomas déjenme cogerme a sus esposas también! 

Todos rieron y aceptaron gustosos justo como la noche anterior. Yo solo me preguntaba si al día siguiente seguirían así en plan intercambio de esposas o si todos tratarían de estar lejos de aquí otra vez.

Al día siguiente como ya habíamos terminado de trabajar en las remodelaciones y tocó ensamblar la alberca. Ahí estoy como imbécil toda la mañana tratando de encontrar en qué tubo debo meter los otros tubos porque mi tía perdió el instructivo. 

Además, el apartamento ya estaba habitable y al tener dos habitaciones mi tía Maria nos dejó quedarnos ahí a mis padres y a mí y a mi tía Hilda y a mi tío Rafa. 

Pero bueno, al fin quedó la alberca y vaya material para futuras pajas tenía ante mi. Mi tía Hilda y mi tía Lili llevaban puestos bikinis de dos piezas que les quedaban uff. Mi mamá y el resto de mis tías llevaban bikinis de una pieza, unos más escotados que otros. Los demás también echaban sus miradas a las esposas. 

Mi padrino Roberto se levantó de la silla, se estiró y frotó su enorme barriga peluda.

-Pues yo me voy a echar un chapuzón. Comadre Delia, tiene más de ese bloqueador que le puso a mi compadre? El que Laura trajo me irrita la piel.

-Ya se me acabó compadre, pero en el apartamento tengo otra botella, dejé se la traigo. 

-No, como cree. Yo la traígo, dígame dónde está. 

Mi mamá se levantó y empezó a caminar al apartamento. 

-De todos modos voy a por un sombrero. 

Mi padrino la siguió. 

-En serio, comadre, no se moleste. 

Al final los dos fueron al apartamento y yo por supuesto los seguí. Ellos entraron a nuestro cuarto y yo me quedé mirando por la ventana de la habitación que también estaba en el cuarto de lavado. Por suerte esta era más grande. 

Mi mamá se inclinó para buscar en la maleta que tenía sobre una silla y mi padrino estaba sentado en la cama y se agarraba la verga por encima de su short mirándole el culo. Mi mamá no es culona, pero su traje de baño estaba un poco mojado y el culo se le marcaba un poco mas. 

-Ash! Donde está? De seguro a José se le olvidó en la casa. 

Vi como mi padrino se bajó con cuidado su short quedando desnudo. La tenía parada, no era muy grande, como de unos 13 cm pero era gruesa, y se veía un poco mas pequeña de lo que era por el vello pubico y la barriga. Se puso de pie y se paró detrás de mi mamá frotandosela en la línea del culo que se le marcaba en el traje de baño. 

-Búsquele bien comadre…

Mi mamá seguía buscando y cada tanto daba pasitos hacia adelante o a los lados pero no se daba cuenta de nada. 

-Aquí está-

Se dio la vuelta y soltó el bloqueador de la sorpresa de ver a mi padrino desnudo y con la verga parada. 

-CONPADRE! QUE HACE?!?

-Nada comadre…solo admiraba la vista.

Mi mamá daba pasitos a la puerta pero mi tío le bloqueó el paso y se le acercó más restregándole la punta de la verga en en el coño por encima de su bikini. 

-Compadre…

El le puso las manos en el culo y la empujo hacia si, haciendo más presión de su verga contra su cuerpo.

-Nadie se va a enterar…Será rápido…

Mi mamá forcejeaba poquito pero se estaba poniendo caliente.

-No, compadre…no le falte el respeto a su matrimonio o al mío…

-Perdón comadre pero tengo unas ganas de faltarle el respeto a usted…

Mi mamá se resignó y aceptó.
Los dos subieron a la cama. Mi padrino se acostó boca arriba y abrió las piernas. Tenía la verga venosa y unos huevotes peludos. Mi mamá se acomodó en medio y empezó a chupársela inclinándose y parando el culo. 

-Mmmm chúpalo hasta abajo, comadre…

Mi mamá obedeció y chupó hasta abajo. Su cara estaba cubierta por el vello público. 

-Que rico lo chupa…hace cuanto que mi compadre no le da verga?

-Mmmm! 

Mi mamá chupaba esa verga con tantas ansias que se empezó a escuchar como succionaba la saliva y tal vez el presemen y mi padrino ponía los ojos en blanco. 

Entre tanta calentura me di cuenta que se les olvidó cerrar la puerta del cuarto. Pensé en ir a cerrarla yo mismo pero no quería que me vieran y pararan. Tal vez a mi padrino no le importe que yo vea pero a mi mamá seguramente si. Solo me quedé esperando a que acabaran antes de que alguien apareciese.

Mi mamá sacó la verga de su boca jadeando y empezó a masturbarlo. 

-Nadie puede saber esto, compadre…en serio

Volvió a chupársela. 

-No se preocupe, comadre. Nada saldrá de aquí-

-Delia?

Apareció mi tío Rafa. Mi mamá se dio la vuelta. Tenía saliva corriéndole por la barbilla y parecía que se iba a desmayar. 

-Compadre Rafa! Eh…Nosotros…Este…

Estaba muy nerviosa, se arreglaba el pelo y se limpiaba la barbilla con la mano. Mi tío se pasó la mano por la cabeza como si tuviera cabello en esa calva y sonrió. 

-No te preocupes, comadre…

Cerró la puerta y se quitó el short para empezar a jalársela. La tenía larga y cabezona. 

-De hecho venía a probar un poco de tus encantos pero ya vi que Roberto se me adelantó. 

Mi padrino dirigió a mi mamá devuelta a su verga. Ella volvió a inclinarse levantándole el culo a mi tío Rafa quien lo tocaba con una mano y con la otra se la jalaba. 

-Tendrás que esperar tu turno, Rafa…! Yo llegué primero!

-No hay problema! Aquí yo veo como me entretengo…Nada más que esto me estorba

Rafa mordió la tela del traje de baño y la estiró hasta romperla y dejar el culo y el coño peludo de mi mamá expuestos. 
Ella se sacó la verga de la boca y giro la cabeza para ver a Rafa.

-Compadre Rafa! Me hubiera dicho para quitarme el traje de baño! 

-Perdón comadre, pero no quiero perder tiempo. 

Rafa separó las nalgas de mi mamá y metió la cara en medio para empezar a comerle el culo.

-Ay….Uh…Compadre! 

Se podían escuchar los lengüetazos de Rafa.

-Rica panocha, comadre…Y ese culito uff!

Mi mamá se retorcía sin dejar de jalársela a mi padrino. Era como si nunca le hubieran comido el culo.

-Ya estás bien mojadita comadre…

Mi tío se apoyó sobre sus rodillas y empezó a frotarle la verga en los pliegues húmedos a mi mamá. 


-Mmmm…compadre Rafa…lento…

Lentamente le enterró la verga hasta el fondo y en cuanto llego al límite empezó a cogersela a una velocidad considerable.

-Ah…Ah…Ah…-

Mi padrino agarró a mi mamá de la cabeza y la puso a mamársela de nuevo.

-Shhh! No hagas ruido, comadre! 

-Mmph…mmmph…mmmm! 

Mi padrino la mantenía chupándoselo agarrándola de la cabeza para que su verga le ahogará los gemidos. Tanto él como mi tío soltaban gruñidos y se escuchaba su respiración agitada pero se notaba que querían hacerlo sin escándalo. 
Me tenía bien caliente ver a mi mamá atendiendo dos vergas al mismo tiempo. 

-Oye, Rafa…cambiemos…Yo también me la quiero coger…

-Espérate…!

-No seas así, Rafa…

Mi tío Rafa suspiró

-Bueno…

Le dio unas embestidas bien fuertes antes de soltara

-MMMMPH! …MMMMGH!…MMMMPHGH!!

Mi mamá se despegó jadeando de la verga de mi padrino y con los ojos llorosos. 

-Ay…compadre…que rico se sintió…

Ella se dio la vuelta para montar a mi padrino. El se agarraba la panza para que mi mamá pudiera sentarse en su verga. Una vez que se la metió, ella empezó a moverse de atrás hacia adelante despacio.

-Mmmm…Si…Que rico, compadre Roberto…

Mi tío Rafa se hincó frente a ella y le bajó los tirantes del traje de baño por los brazos para sacarle las tetas.

-Uh…Estás si son tetas…

Mi mamá se rio y montó la verga un poco más rápido para que las tetas se le movieran . Mi tío Rafa rápidamente se las empezó a apretar y a chupar. Le pasaba la lengua por los pezones antes de empezar a succionarlos como si quisiera sacarle leche. 

-Mmmm! Ah! Compadre Rafa…! 

Ella se mordía el labio y se tapaba la boca para no hacer tanto ruido. 
Mi padrino le apretujaba las nalgas con ambas manos. 

No saben la envidia que sentía por esos dos.

Mi tío Rafa se puso de pie en la cama y mi mamá se la empezó a jalar y a chupársela. El marcaba el ritmo agarrándola de la cabeza.

-Si…Asi comadre…Chúpame la verga…

Rafa comenzó a empujar lento la cabeza de mi mamá y luego subió la velocidad de golpe

-Mmmp…mmmmph…hnggg-hngg-hrrr-glkk! 

La saliva empezó a resbalar por su barbilla hasta la cama. Ella gemía ahogado y cerraba los ojos aguantando que mi tío le metiera la verga hasta la garganta. 

-Hrrrk…hahhh…haahh..-Tiene una arcada y se saca rápido la verga con la respiración agitada. Mi tío tiene la verga tan lubricada en saliva que incluso gotea. 

-Muévase más, comadre…Ya casi termino…

-Si…si compadre Roberto…

Mi mamá empezó a moverse con más ganas sobre la verga de mi padrino. Mi tío Rafa volvió a poner la verga en la boca de mi mamá y empezó a jalársela ahí. Ella le lamía y le chupaba la cabeza.

-Yo también ya me voy a venir…

-Mmph-hnhg-Umh-! 

Ahí estaba mi mamá esforzándose para hacer venir a sus compadres cuando de pronto la puerta se abrió.

-QUE ESTÁN HACIENDO?!?

Era mi tía Lili.

-DELIA! RAFA…Y ROBERTO! AY NO! QUE LES PASA?!? 

Se tapaba los ojos y no paraba de gritar. Mi tío Rafa se bajó de la cama y se puso su short, lanzándole a Roberto el suyo en el proceso, pero apenas y podía ponérselo rápido cuando todos llegaron a ver qué pasaba. Mi mamá solo logró bajarse de la verga de mi padrino y de la cama pero no alcanzó a acomodarse la ropa así que no le quedó de otra más que cruzar los brazos para cubrirse las tetas, pero como el traje de baño le había quedado en la cintura y estaba roto, se le cayó hasta los pies revelando su coño húmedo y peludo. Rápidamente se cubrió con la mano. Pude notar que los hombres que estaban detrás de mis tías sonrieron cuando la vieron. 

Yo salí del cuarto de lavado con mi acostumbrada inocencia.

-Que está pasando?

Mi madrina me agarró y me tapó los ojos con las manos.

-No veas, mi amor…No tienes porque ver esto..

Se escuchaba un escándalo hasta que mi madrina y mi tía Hilda hablaron un poco con la voz quebrada.

-Ay! No quiero verte Rafael! Zacate de aquí! Órale! Cómo vas! 

-Que vergüenza ustedes dos par de cabrones calenturientos! 

Cuando se abrieron paso hasta la puerta mi madrina me soltó y pude ver como ella y mi tía Hilda les daban manotazos a sus maridos que huían a la salida. Mi papá y el resto de mis tíos fueron tras ellos.

-Que pasó, madrina? 

-Ay, chulo…(si, mi madrina me habla así. No es mi culpa que me quiera) Ay…

No me dijo nada y se encerró en el cuarto con mi mamá y las demás. Salí del apartamento y busqué a mis tíos pero no estaba absolutamente nadie. Así que volví a entrar y me metí al cuarto de lavado de nuevo para espiar a las mujeres.

Tal vez continué…

Tenía ganas de escribir un relato con la fantasía de una orgia familiar. No sé cuántas partes vaya a escribir pero aquí está la primera 🙂 Espero les guste! 

0 comentarios - Aventura Familiar 1-Mis tíos se cogen a mi mamá

SaulCerda
Lo repetiste, Pense que ibas a agregar que tu mamá se dio cuenta que la viste y te agarro de cómplice.
Pedroenllamas1 +1
Si... Estuvo bueno... A ver si continuas
HijoTravieso
Gracias 🙂 ya estoy trabajando en la segunda parte
SaulCerda
Repetiste el capítulo. Pense que ibas agregar que, tu mamá se dio cuenta que la viste cogiendo con tus tíos y te propuso ser su cómplice.
SaulCerda
Repetiste el capítulo. Pense que ibas agregar que, tu mamá se dio cuenta que la viste cogiendo con tus tíos y te propuso ser su cómplice.
SaulCerda
Repetiste el capítulo. Pense que ibas agregar que, tu mamá se dio cuenta que la viste cogiendo con tus tíos y te propuso ser su cómplice.
SaulCerda
Repetiste el capítulo. Pense que ibas agregar que, tu mamá se dio cuenta que la viste cogiendo con tus tíos y te propuso ser su cómplice.