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Mi novia y los compañeros de trabajo (parte 6)

Aquí os dejo la sexta parte de esta morbosa entrega. Dejad vuestro 10!


Mi novia y los compañeros de trabajo (6)
Había pasado bien la noche, la experiencia había sido agotadora y me quedé dormido en la cama entre el sudor de mi novia y mis tres compañeros de trabajo
Pero al despertarme, la imágenes de lo vivido me golpearon con fuerza produciéndome una vergüenza y un arrepentimiento enorme. Se nos había ido de las manos.
Me quedé en la cama con los ojos abiertos, quieto para no despertar a Isa y preparando la conversación que quería tener con ella para cuando se despertase.
-Buenos días- saludó ella, casi una hora después, con una sonrisa en los labios.
-Buenos días- respondí más serio y reflejando mis nervios y mal estar.
-¿Qué te pasa?- preguntó ella al ver mi cara
Todo el discurso que había preparado se me fue de la cabeza, se atragantó en mi garganta.
-No lo sé, Isa. Lo de ayer...-
-Pensaba que ya habíamos hablado sobre eso y que estaba superado- dijo incorporándose seria en la cama.
-Sí, no me importa que me pongas los cuernos, lo disfruto. Pero ayer creo que se nos fue de las manos. Aquí, en casa. Yo les preparé la comida. Tú les recibiste casi desnuda. Joder Isa hasta te comiste su corrida de un plato. Parecía una película porno-
Ella se giró hacia mi calmada. Se acercó y me sonrió de nuevo con dulzura.
-Yo no hice nada de lo que deba arrepentirme. Hice todo sabiendo lo que hacía y disfrutando cada momento y creo que tú también aunque ahora no lo veas asi-
Hizo una pausa y me acaricio la cara sin que yo dijese nada.
-Me lo pasé genial. Disfruté como nunca. Y no fue solo por follarme a tres tíos con tres pollas enormes y que follan como bestias. Lo más importante, lo que más me gustó y más cachonda me puso es que lo hice para tí-
Hizo otra pausa para besarme los labios con suavidad. Yo, de nuevo, no dije nada. Y lo peor es que estaba sintiendo como mi polla se ponía dura perdiendo toda mi convicción.
-Sí, era una peli porno y yo era la actriz. Pero era una peli porno solo y exclusivamente para ti. Y eso es lo que más me gusta, lo que más cachonda me pone, ser tu actriz porno favorita, ver cómo se te pone dura y te corres viendo como me follan-
Conforme hablaba se acercaba más a mí oído y bajaba el volumen para poner una voz más sensual. Ya había perdido. Mi polla estaba dura y yo rendido a ella.
-Y sí, fui muy cerda lamiendo su corrida de un plato. Pero tú te comiste la corrida de César de mi coño- dijo agarrando mi polla bajo la manta-Eres un cerdo- remató con una sonrisa y metiendo su lengua en mi boca.
Ya no había fuerza para discutir. No había arrepentimiento. No había vergüenza. La mano de Isa se movía arriba y abajo por mi polla mientras nuestras lenguas se enredaban.
Las imágenes del día anterior volvieron a mí cabeza. Pero está vez no había vergüenza ni arrepentimiento. Había excitación y aceptación.
"Eres un cerdo" me dije
Isa se puso sobre mí. Escupió en su mano y la pasó por mi polla y me miró.
-Aun tengo el coño sucio. Vas a meter tu polla entre los restos de mis machos ¿Estás listo, cerdo?-
Asentí. Me besó y se sentó en mi polla. Le entró sin problema hasta el fondo. Normal después de los tres enormes rabos que la había follado anoche. 
-¿Te gusta cornudo? ¿Te gusta el coño usado de la cerda de tu novia?De tu actriz porno favorita-
-Sí, mucho- atiné a decir ya al borde del orgasmo tras un par de minutos de tenerla encima botando.
-Correte, cornudo. Correte donde ayer lo hizo mi macho-
-Ahhh joder- Grité 
Caí en la cama. Isa se quitó de encima y puso su mano en su coño. Empujó mi corrida, escasa después de las dos de la noche anterior y se la llevó a la boca.
-No es ta mal. Pero me las he comido mejores- dijo sonriéndome
Me besó y se levantó de la cama.
-¿Y tú? ¿No quieres que siga?-
-Tuve suficiente ayer de momento. Y ¿Quién sabe? Es sábado puede que está tarde te aumente esos cuernos un poquito más - dijo riendo y haciendo el gesto de los cuernos con la mano.
Pasamos la mañana tranquila, los dos estábamos cansados y sin mucho ánimo de salir de casa. Aprovechamos a poner el piso al día, recogimos, limpiamos y cambiamos las sábanas de la cama.
-Una pena, dormí muy bien entre el olor de mis machos- dijo Isa al quitar la sábana 
Después de comer, nos sentamos en el sofá y vi como Isa recibía mensajes en el teléfono. Por la cara de alegría, no me costó darme cuenta que era César quien le escribía. 
Isa reía y contestaba a los mensajes, hasta que le cambio la cara, se puso sería, incluso enfadada o preocupada.
-¿Qué pasa?- pregunté 
-Nada. Es César-
-Me imaginaba. Pero ¿Por qué te has puesto tan sería?-
-Por nada. Tonterias-
-¿De verdad no me lo vas a decir?- pregunté 
-Lo siento. Tienes razón - respondió bajando el teléfono y mirándome
-¿Qué pasa?- pregunté de nuevo
-Es César. Quieres quedar esta tarde-
-¿Y tú no quieres?- pregunté con una sensación entre extrañeza y alivio.
-Claro que quiero- dijo destrozando el alivio que sentía.
-¿Entonces?-
-Es que quiera darle por el culo-
Isa no era virgen analmente. Me habia contado que con su ex lo hacía de vez en cuando y que le gustaba, aunque no tanto como que le follasen el coño. Y, como yo no aguanto en exceso, habiamos prescindido del sexo anal desde el principio, por lo que ella llevaba más de cinco años sin recibir una polla por su culo.
Me moví incómodo en el sofá tratando de disimular la pequeña erección que me había producido imaginar la enorme polla de César entrando en el culo de mi novia.
-¿Y tú no quieres? Pues dile que no y ya esta-
-No quiero. Bueno no lo sé. Echo de menos que me follen el culo pero es que ese cabrón la tiene enorme, nunca me han metido una así en el culo-
-Ya, lo entiendo- dije otra vez tratando de ocultar como se me ponía dura.
Isa me miró interrogativa y estiró si mano a mi paquete.
-Eres un puto cerdo. Se te ha puesto dura-
-No... No es por eso-
-Ya. Claro- dijo irónica 
-Lo siento, no se por qué me ha pasado-
-Porque eres un cerdo y quieres ver cómo ese hijo de puta se folla a tu novia y le rompe el culo que ese pedazo de polla-
Miré para abajo avergonzado porque tenía razón y me sentía mal.
-Pero si tú no quieres no lo hagas, cariño. Entiendo que la tiene muy grande, es demasiado-
Isa hizo una pausa mirándome sería a la cara.
-Quiero que te quede muy claro que tú nunca me la vas a meter en el culo-
-Esta bien. No me importa ya lo sabes. Si César se pone muy pesado con eso podemos buscar a otro-
-No me has entendido, cariño-Hizo una pausa mirándome de nuevo- Voy a decirle a César que venga. Me va a follar de nuevo en tu cama. Y me va a dar por el culo, me lo va a reventar, a romper y lo hará en tu cara. Vas a ver cómo me abren en dos por un sitio en el que tú pollita no va a entrar nunca ¿Lo entiende?- 
La cara se Isa, reflejaba una mezcla entre morbo y enfado que me aterró. Tragué saliva y asentí.
-Bien pues voy a decirle a mi hombre que venga a follarme el culo, cornudo- dijo ahora con una sonrisa.
Isa escribió el mensaje y César respondió casi al momento.
-En un par de horas está aquí. Voy a prepararme- 
Me besó con una sonrisa y se levantó del sofá. Yo me quedé allí, con la televisión puesta pero sin mirar para ella. Con toda mi atención al ruido del agua de la ducha, a Isa yendo a la habitación desnuda y volviendo al baño.
-¿Cómo me ves? ¿Crees que le gustará?- 
Salió de la habitación con su pelo atado en dos coletas, maquillada con unos labios rojos preciosos, una camisa blanca abierta para dejar ver el sujetador negro de encaje que llevaba y anudada bajo sus tetas dejando sus caderas a la vista. Una falda de colegiala, roja y negra y unas medias blancas hasta las rodillas. Estaba increíble 
-Estaria loco si no le gusta- dije
-Gracias, cariño- dijo besandome- Pues ya estoy lista para que me follen el culito en tu cara- añadió con sus labios pegados a los míos.
El timbre sonó justo en ese momento 
-Ahi está mi hombre ¿Abres?- 
-Voy-
Abrí el portal y esperé junto a la puerta a que César subiese en ascensor. Isa esperaba detrás de mí, en el salón.
-Hola- saludé nervioso al ver a César.
-¿Qué tal estás?¿Preparado para ver cómo le follo el culo a tu novia, cornudo?- dijo aún en el rellano y mucho más alto de lo que me hubiese gustado.
-Sí. Pasa- dije queriendo que se quitase rápido de allí.
-Si que tienes prisa porque te haga crecer esos cuernos - dijo al pasar a mí lado.
Entró y paso al salón donde Isa le esperaba de pie.
-Uff nena estás increíble- dijo acercándose a ella y dando le un morreo metiendo sus manos bajo la falda para agarrar con firmeza su culo.
-Muchas gracias- respondió Isa después del beso y separándose de él-¿Te gusta?- dijo girándose para que César pudiese ver todo el look.
-Estas preciosa- dijo llevando la mano a su paquete- Creo que a mí amiga también le gusta. Se ha puesto dura-
-Tu amiga siempre está dura- dijo Isa llevando la mano a la polla de César sobre el pantalón 
-No tengas tanta prisa, zorrita. Primero vamos a tomar algo ¿No?-
-Claro- Dijo ella
-Traenos dos cervezas- dijo César mirándome a mí.
Fui a la cocina y regresé con las dos cervezas. Cesar se había sentado en el sofá y mi novia estaba sentada sobre sus piernas mientras se comían la boca.
-Aqui teneis- dije al sentirme tonto con las cervezas en la mano esperando a que terminasen de besarse.
-Dejalas ahí y siéntate en tu sitio- me dijo Isa señalando el sillón
Cesar no pudo evitar reírse al ver cómo obedecía a mi novia.
-Quitate la ropa. Toda-
Me desnudé avergonzado por tener la polla dura cuando ellos aún no se habían quitado ni si quiera su ropa. Ambos me miraron y rieron al ver mi erección.
-¿Sabes una cosa? No estaba segura de querer que me follases el culo. Fue el quien me convenció-
-¿De verdad?-
-Sí, en cuanto se lo comenté se le puso dura, así como la tiene ahora. Entonces pensé que si mi novio quería que me dieses por el culo debía hacerlo por él-
-Pues muchas gracias cornudo- dijo César 
-El nunca me la ha metido por ahí y no lo hará jamás. En su vida esa polla pequeñita que tiene va a entrar donde tú vas a meter tu enorme rabo hoy-
Quería avergonzarme, sentirme mal y dolido. Pero no podía, la excitación me podía. Joder, de verdad prefería ver cómo César se folla el culo de mi novia a hacerlo yo mismo. 
-Todo sea por hacer feliz al jefecito ¿Por qué no empiezas por hacerme una mamada? Que tú novio vea cómo te comes una polla de verdad-
Isa le besó y se dejó caer al suelo hasta quedar de rodillas entre las piernas de César. Abrió su pantalón y tiró de él hasta bajarlo a sus tobillos. No llevaba boxer, por lo que su polla quedó libre bamboleándose frente a la cara de Isa que la miraba con devoción y hambre.
-Mira cariño ¿No te parece una polla maravillosa?- me dijo mirándome y sujetando la polla de César con la mano.
-Sí, lo es- dije
-Una polla preciosa, grande y gorda que va a entrar en el culo de tu novia-
-Sí- dije tragando saliva imaginado el culo de mi novia perforado por semejante herramienta 
Isa dirigió de nuevo su atención en César y se metió su polla en la boca, casi al completo, mirando a sus ojos mientras lo hacía. Desde luego se notaba que ya estaba acostumbrada a ella y se manejaba con soltura pudiendo meterse casi todo ese rabo en la boca con comodidad.
César disfrutaba de la mamada de mi novia, con una cara que reflejaba autoridad y superioridad. Miraba a los ojos de Isa como aprobando su trabajo y dirigía alguna mirada en mi dirección para asegurarse que yo tenía mi atención en como mi novia le comía la polla.
Yo sentía dentro de mi cierta rabia, celos y vergüenza. Pero la excitación era muy superior al resto de sentimientos. Peleaba conmigo mismo por no masturbarme y no por vergüenza, si no porque quería disfrutar más tiempo del espectáculo y sabía que no aguantaría mucho si empezaba ya a tocarme.
-Cada día la chupas mejor, nena-
-Gracias- 
-Se nota que vas aprendiendo como tratar con pollas negras-
-Sí, me encanta la polla negra- dijo Isa con la polla de César pegada a los labios.
-¿Más que la pollita blanquita de tu novio?-
-Sí, mucho más. Yo solo quiero polla negra-
-Que guarra eres-
César tiró del pelo de mi novia hasta ponerla de pie. Le dio la vuelta, quedando Isa mirando hacia mi y le agarró las tetas desde atrás.
-Sientate nena, que tú novio vea la cara que pones cuando te clavas una polla negra-
Isa asintió mirándome y me sonrió. Agarró la polla de César con su mano, separó las piernas y se fue sentando poco a poco en ella, llenando su coño sin dejar de mirarme.
-Me encanta, cariño. Está polla me llena y me vuelve loca- me dijo
Yo asentí como un tonto y llevé mi mano a mi polla sin poder aguantar más la tentación. Isa me sonrió por ello, contenta por darme tal espectáculo que no pudiese resistirme.
-Desde luego tú coño ya está hecho para pollas negras. Veremos que pasa con tu culo hoy, nena-
-Mmm- gimió mi novia con la polla de César metida completamente en su coño-Follame- 
Ella misma empezó a subir y bajar, a follarse con la polla de César. Trataba de seguir con su mirada en mi, pero sus ojos se cerraban y se quedaban en blanco. Desde luego está disfrutando como una loca.
-Dile a tu novio lo que sientes, nena. Que sepa cuánto elte gusta mi polla-
-Me encanta cariño. Es la mejor polla que me han metido nunca, tan grande, tan gorda. Es perfecta, mi amor- me dijo, ahora sí mirándome fijamente.
Aceleré el ritmo de mi paja inconscientemente, estaba siendo demasiado excitante.
-No pares cariño, pajeate. Correte viendo como le follan-
Isa se movía cada vez más rápido arriba y abajo. Estaba disfrutando, gozando y no paraba de gemir.
Yo no aguanté más y gemí avisando de mi corrida. Isa abrió los ojos y me miró. Vio como me corría en mi ombligo y me sonrió sin dejar de botar sobre la polla de su macho.
-No pares mi amor, sigue tocándote. Aún queda mucho por ver- 
Isa siguió botando. Yo seguí moviendo mi polla hasta que se puso dura de nueva, con mi corrida aún cayendo por mis piernas.
-Es la hora, nena ¿Preparada?- dijo César 
-Sí, follame el culo. Que mi novio vea lo que el nunca va a probar-
César se quitó de encima a mi novia y la puso en el sofá a cuatro patas con su cabeza contra el respaldo. César escupió en su culo y empezó por meterle un dedo para dilatarla.
-Uff- gimió Isa.
-Si esto te duele no creo que estés preparada para mi polla-
-Sí lo estoy. No pares, ábreme el culo- pidió Isa dolida por el comentario.
Tras unas cuantas penetración con un dedo, César pasó a meter dos. Isa se había relajado y parecía aceptarlos cada vez mejor. Como si su culo se hubiese acostumbrado de nuevo a ser penetrado.
-Follame- pidió ella.
-¿Seguro nena?-
-Sí, quiero que me rompas el culo-
-Vamos allá-
-Espera- dijo Isa cuando la polla de César ya estaba en la entrada de su culo.
-¿Ya te has arrepentido?- dijo César riendo.
-No. Cariño ven aquí, quiero que veas de cerca como me rompe el culo-
César rió ante la idea y yo me levanté del sillón para acercarme a ellos.
-De rodillas. Pon tu cara pegadita a mi culo ¿Querías ver cómo le follaban? Lo vas a ver en primer plano- 
Obedecí, mi cara quedó a centímetros del culo de Isa y, por tanto, de la polla de César. Desde ahí se veía tan grande, tan gorda, podía ver sus venas. Me parecía imposible que eso pudiese entrar en el pequeño culo de mi novia.
-¡Oh joder!- protestó Isa cuando César empujó con su polla en su culo- No pares-
César siguió empujando. Isa respiraba hondo y trataba de relajarse aunque su cara reflejaba más dolor que placer.
-¿Esto es lo que querías ver?- dijo Isa agarrándome del pelo- Eres un puto cerdo, un pervertido, un guarro-
Quería, pero era incapaz de sentirme mal. Me llevé la mano a la polla y empecé a tocarme con Isa tirando de mi pelo para pegarme a su culo y viendo como César ganaba poco a poco centímetros en su interior.
-Joder me matas, cabrón- dijo- No pares-
-Que zorra eres- dijo César riendo.
Finalmente la polla de César entró completamente en el culo de Isa, fue lento y, seguro, que doloroso para ella. Pero fue increíble y muy excitante para mí, que había aumentado el ritmo de mi paja.
-Ya estás dentro, zorra-
-Oh joder, muchas gracias- dijo mi novia- ¿Te gusta cornudo? ¿Te gusta como me han abierto el culo en tu puta cara? Responde-
-Sí, me gusta- dije patéticamente sin soltar mi polla.
-Eres un cerdo. Ahora me van a follar por donde tú no vas a hacerlo nunca-
Miró a César y asintió. Él empezó entonces a sacar su polla lentamente y volver a penetrarla. Isa no pudo evitar reflejar cierto dolor en su cara.
Poco a poco César fue subiendo el ritmo, Isa se fue relajando y su cara empezó a reflejar más placer que dolor.
-Más- pidió 
-Que zorra eres- respondió César azotando su culo antes de subir el ritmo.
-Sí, soy muy zorra- 
César subió el ritmo. Pronto se estaba follando el culo de mi novia como si se tratase de su coño y ella disfrutaba casi igual. 
Isa llevó su mano a su coño para masturbarse al tiempo que recibía las embestidas de César en su culo y gemía como una loca pidiendo más 
Yo me corrí de nuevo, de rodillas en el suelo, tratando de que no se notase. Me corro y seguí pajeando mi polla que se estaba quedando blanda.
-Puto cornudo- dijo Isa, que si había visto como me corría.
Siguieron follando. Isa se corrió frotando su coño y recibiendo la dureza de César en su culo. Se me puso dura de nuevo y estuve apunto de correrme por tercer vez antes de que César anunciase su corrida. Que diferencia entre ese hombre y yo.
-¿Donde quieres la corrida, cornudo? ¿Quieres que se la deje en el culo para que te la tragues de nuevo?- dijo César mirándome y riendo.
-Sí, correte en mi culo. El cornudo está deseando saborear tu corrida otra vez ¿Verdad?-
-Sí, lo estoy deseando- dije sabiendo que era lo que osa quería oír.
-Cerdo- me dijo ella.
-Pues ahí tienes tú comida, cornudo- dijo César subiendo el ritmo hasta correrse dentro de mi novia.
-Oh dios- gimió mi novia al sentir la corrida en su culo. Aumentó lo movimientos de su mano y se corrió de nuevo cayendo en el sofá exhausta.
-Enhorabuena puta, pocas aguantan así mi polla en el culo-
-Muchas gracias- respondió Isa casi sin voz-¿A qué esperas cornudo? A comer-
César se rió de nuevo y yo me acerqué al culo de mi novia sin dejar de masturbarme. Lami sus nalgas, ella las separó para darme acceso a su culo. Era increíble lo abierto que se le había quedado y más aún con la corrida de César saliendo poco a poco de su agujero. La imagen fue muy potente y excitante. Eso sumado al morbo de lamer la leche de su macho, fue demasiado y me corrí en el suelo por tercera vez.
-Me marcho pareja. Ha sido muy divertido-
-Muchas gracias. Gracias por follarme el culo- respondió Isa mientras yo seguía comiendo la corrida de su culo.
César se puso la ropa y se fue. Isa y yo quedamos tirados, ella en el sofá y yo en el suelo con mi cara apoyada en su culo.
-¿Estás bien?¿Ha dolido
mucho?- pregunté tras unos minutos
-Estoy genial. Ha sido increíble ¿A ti te ha gustado?-
-Sí, mucho- dije un poco avergonzado.
Isa me acercó a ella y me besó 
-Mmm que rica te sabe la boca- me dijo riendo.
Yo bajé mi cabeza más avergonzado, pero ella me la hizo levantar con un dedo en mi barbilla.
-Te quiero- me dijo con otro beso.
-Yo a ti más- respondí 

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