POST EN COLABORACION CON @CornuditoCR SI LES GUSTA, NO OLVIDEN PEDIRLE EN LOS COMENTARIOS QUE SIGAMOS COLABORANDO.
Mí nombre es Ignacio, vivo en la Patagonia Argentina, tengo casi 40 años y toda mí vida estuve aprendiendo de mí padre a dirigir una empresa familiar, hasta hace unos años era suya pero fue heredada a mi, lamentablemente él falleció hace unos años. Cómo se imaginarán tengo una esposa que se llama Mónica, y como no podía ser de otra manera es prácticamente una modelo, alta y esbelta con un culo y unas tetas que con solo mirarlas se te pone la pija dura, tez blanca pelo negro, unos hermosos ojos azules que parecen espejados, da la sensacion que cuando te mira fijo te ve hasta el alma, también tenemos dos hijos que son chicos y al parecer por eso nos cuesta tanto encontrar momentos para tener nuestra intimidad.
Hago viajes de negocios bastante seguidos, generalmente son como mucho 2 días soy de volver bastante rápido y si es posible en el mismo día, para estar con mí familia. Está vez, me aloje en un hotel muy famoso de Buenos Aires y bastante lujoso, no cualquiera tiene esa posibilidad. La junta que había tenido la misma tarde del viernes, pocas horas después de aterrizar, había salido bien dentro de todo pero tenía que quedarme hasta el domingo a esperar respuesta o volver a reunirnos. Cómo tenía la noche libre y el sábado también, aproveche que estaba solo para distender un poco baje al bar.
Casi instantáneamente vi una pareja que al parecer eran extranjeros, la mujer me llamó bastante la atención por lo que me quedé en una mesa cerca, podía escuchar sus conversaciones, aunque me hacía el distraído mirando mí celular y tomando una copa. La idea era bastante sencilla, ver su cuerpo, escucharla hablar y al regresar a la habitación, masturbarme antes de dormir. Escuché en un momento que se quejaban por los precios de los tragos, habían dicho una última copa y nos vamos, yo me había empezado a picantear con el alcohol y en un momento cuando su mujer se levantó al baño, tuve la caradurez de hablar con su marido, una charla amena y normal, de dónde eran ? Me respondió que de Costa Rica, y me contó que habían ahorrado bastante tiempo para hacer este viaje, pero Argentina era más caro de lo que pensaron.
Al volver su esposa a la mesa, la verdad es que no podía dejar de verla caminar hasta que llegó, sus piernas eran fornidas con grandes caderas que acompañaban su culo, linda cara y un acento al hablar que calentaría a cualquiera. Le pedí disculpas al marido por no presentarme, estreche su mano y le dije que me llamaba Ignacio, el me dijo su nombre y sin prestarle atención, casi al mismo tiempo estreche la mano de su mujer, mirándola fijo a los ojos que tenga el presentimiento que la desnudaba con la mirada, si no le molesta se van a quedar y sino mala suerte, pensé. Mí nombre es Vero, dijo sonriendo y sin soltarme la mano.
Al marido lo llamaremos “C” por Cornudo, sigo sin recordar su nombre.
C: Vamos amor ?
V: Ya nos vamos cariño ? Pensé que nos quedaríamos un poco más. Dijo, mirándome brevemente.
C: Si, es que está todo un poco caro aquí y tenemos varios días para quedarnos.
Rápido y astuto.
Yo: Disculpen la intromisión, yo tengo el día libre mañana y quería aprovechar a distenderme, les molestaría que los invite unos tragos ? Me vendría bien algo de compañía. Dije todo eso mirando a “C” pero al final, termine viéndola a ella.
C: Gracias por la invitación, pero sale muy caro no podemos aceptarlo.
Yo: El dinero no es un problema para mí, pero quedarme sin compañía si. Que dicen ? Aceptan ?
V: Si amor quedemos aquí, porfa. Tampoco tenemos nada que hacer mañana, solo una excursión y que no tengo ganas de ir.
C: Estás seguro hermano ?
Yo: Quédense tranquilos y pidan lo que quieran.
Las rondas de tragos pasaban, ellos pedían tragos fuertes con un grado alto de alcohol, en centroamérica están acostumbrados así, pero yo no podría haberles seguido el paso además no soy de tomar alcohol, salvo alguna medida de algún whiskey importando en alguna reunión, pero lo aceptó más por el contexto que porque me guste.
Después de varios tragos, intercambiamos teléfonos y quedamos en almorzar juntos o al menos cenar al otro día, aclarando que la cuenta la pagaría yo, solo pedía que me acompañen y claro está, ver el terrible culazo de la costarricense, imaginandola desnuda, pero eso no se los dije. Vero, había quedado algo ebria y cuando decidimos terminar la noche, los acompañé hasta su habitación, no quedaba de pasada a la mía, yo tenía una suite de lujo y ellos una intermedia pero quería ser caballero.
Al otro día, recibí un mensaje por la mañana del cornudo avisando que se iba a la excursión todo el día pero que Vero se quedaría, le dolía un poco la cabeza. Nos encontramos en el lobby y me dio la llave de su habitación, por si ella se llegaba a sentir mal que pueda ir a ayudarla, no hay problema respondí y me volví a mí habitación. Pocas horas después, recibí un mensaje de ella.
V: Hola ¿cómo está ? ¿Qué anda haciendo ?
Yo: Hola Vero, tutéame no me trates de usted, acá en Argentina somos más cara dura. Hice un poco de ejercicio por la mañana, me duche y ahora miro la tele, ¿vos ?
V: Ya me duche también, y ahorita ando aburrida.
Yo: Si a tu marido no le molesta, podemos ir a almorzar juntos.
V: Suena bien, pero demasiada gente. ¿No te apetece venir aquí ?
Yo: Por supuesto, ahora voy. Paso directo ? Tu marido me dio la llave.
V: Que confianza este hombre, ven cuando gustes.
Rápidamente, me perfume y me arregle un poco para ir a su habitación, y entre. No me lo esperaba pero se encontraba en ropa interior, una lencería blanca mejor dicho, ya la verán al final del relato. Pedí disculpas, por llegar tan rápido y no haberle dado tiempo a vestirse.
V: Te da pena verme así ?
Yo: Para nada, pero capaz es algo desubicado por tu marido.
V: Solo es ropa interior, uso bikinis mucho más chicas.
Yo: Si, pero esto es mucho más sexy, me calienta un poco.
V: Y eso es malo ? Te cuento un secreto ?
Yo: Si
V: Anoche al volver del bar, le dije a mí marido que me hubiera encantado que te quedes en la habitación. Por eso, hoy te ha dado la llave.
Yo: Me estás queriendo decir, que el sabe ?
V: Creo que ya sabes la respuesta cariño.
Se acercó moviéndose sensualmente hacia mí, me beso e inmediatamente agarre sus grandes nalgas y para sorpresa mía eran más duras de lo que parecían. No le había prestado demasiada atención a sus pechos pero eran bastante lindos también, ella gemía y acercaba su pelvis hacia mí, para sentir mí verga. Si ya verla de esta manera vestida, y saber que el marido estaba al tanto de lo que iba a suceder en su habitación mientras él hacía una excursión, me calentaba, cuando Vero hablaba la pija parecía que iba a explotarme.
Se agachó, metió la mano en mí pantalón y saco mí verga, al parecer le gustó mucho. La chupo un rato.
V: Ay papi, que rico estás.
Yo: Te gusta ?
V: Me encanta cabron.
Me llevó hasta el borde de la cama, me recosté sobre mis codos para poder verla mientras me chupaba la pija.
V: Que rica picha
Yo: Así seguí, Chupala toda
V: Hace mucho no chupaba una, el panzón de mí marido la tiene muy pequeña
Yo: Y con ese cuerpo necesitas, una buena verga
Se subió encima y empezó a moverse, hacía mucho tiempo no sentía algo así dentro suyo que no sea uno de sus juguetes sexuales. Acabo bastante rápido, y casi inmediatamente la acosté boca arriba para seguir penetrando duramente su vagina mientras me afirmaba en sus tetas. Al comienzo decía que era rico como se lo hacía, pero los minutos pasaban y mí pelvis seguía chocando contra la suya. No sé si por la calentura de la situación o que, pero me estaba costando mucho eyacular y mientras más pensaba en que parte de su cuerpo hacerlo, más alejado estaba de que suceda.
La gire boca abajo, no impuso ni un poco de resistencia y volví a cogerla, puse ambos pies al costado de su cola y me aferraba a sus nalgas separándolas con ambas manos, está posición era como si estuviera en cuclillas y cada embestida parecía entrar cada vez más al fondo.
V: Pare de una vez, por favor acabe.
Yo: Estoy en eso, pero no puedo.
V: Me va a partir en 2 cabron, acabe ya.
Yo: Te voy a romper toda, puta.
Sin cambiar de posición, agarre su cara por detrás metiéndole en la boca 2 o 3 dedos de cada mano en la boca, la embestía lo más duro y rápido que podía, mientras que ella gritaba, con algo de dolor y dejando caer saliva de su boca, ahora sí pude acabar dentro de su vagina una buena cantidad de semen.
V: Ay papi que duro cogen los argentinos, si pudiera vendría más seguido.
Yo: Eso de que vengas más seguido se puede arreglar, vestirte que vamos a merendar al bar.
Mí nombre es Ignacio, vivo en la Patagonia Argentina, tengo casi 40 años y toda mí vida estuve aprendiendo de mí padre a dirigir una empresa familiar, hasta hace unos años era suya pero fue heredada a mi, lamentablemente él falleció hace unos años. Cómo se imaginarán tengo una esposa que se llama Mónica, y como no podía ser de otra manera es prácticamente una modelo, alta y esbelta con un culo y unas tetas que con solo mirarlas se te pone la pija dura, tez blanca pelo negro, unos hermosos ojos azules que parecen espejados, da la sensacion que cuando te mira fijo te ve hasta el alma, también tenemos dos hijos que son chicos y al parecer por eso nos cuesta tanto encontrar momentos para tener nuestra intimidad.
Hago viajes de negocios bastante seguidos, generalmente son como mucho 2 días soy de volver bastante rápido y si es posible en el mismo día, para estar con mí familia. Está vez, me aloje en un hotel muy famoso de Buenos Aires y bastante lujoso, no cualquiera tiene esa posibilidad. La junta que había tenido la misma tarde del viernes, pocas horas después de aterrizar, había salido bien dentro de todo pero tenía que quedarme hasta el domingo a esperar respuesta o volver a reunirnos. Cómo tenía la noche libre y el sábado también, aproveche que estaba solo para distender un poco baje al bar.
Casi instantáneamente vi una pareja que al parecer eran extranjeros, la mujer me llamó bastante la atención por lo que me quedé en una mesa cerca, podía escuchar sus conversaciones, aunque me hacía el distraído mirando mí celular y tomando una copa. La idea era bastante sencilla, ver su cuerpo, escucharla hablar y al regresar a la habitación, masturbarme antes de dormir. Escuché en un momento que se quejaban por los precios de los tragos, habían dicho una última copa y nos vamos, yo me había empezado a picantear con el alcohol y en un momento cuando su mujer se levantó al baño, tuve la caradurez de hablar con su marido, una charla amena y normal, de dónde eran ? Me respondió que de Costa Rica, y me contó que habían ahorrado bastante tiempo para hacer este viaje, pero Argentina era más caro de lo que pensaron.
Al volver su esposa a la mesa, la verdad es que no podía dejar de verla caminar hasta que llegó, sus piernas eran fornidas con grandes caderas que acompañaban su culo, linda cara y un acento al hablar que calentaría a cualquiera. Le pedí disculpas al marido por no presentarme, estreche su mano y le dije que me llamaba Ignacio, el me dijo su nombre y sin prestarle atención, casi al mismo tiempo estreche la mano de su mujer, mirándola fijo a los ojos que tenga el presentimiento que la desnudaba con la mirada, si no le molesta se van a quedar y sino mala suerte, pensé. Mí nombre es Vero, dijo sonriendo y sin soltarme la mano.
Al marido lo llamaremos “C” por Cornudo, sigo sin recordar su nombre.
C: Vamos amor ?
V: Ya nos vamos cariño ? Pensé que nos quedaríamos un poco más. Dijo, mirándome brevemente.
C: Si, es que está todo un poco caro aquí y tenemos varios días para quedarnos.
Rápido y astuto.
Yo: Disculpen la intromisión, yo tengo el día libre mañana y quería aprovechar a distenderme, les molestaría que los invite unos tragos ? Me vendría bien algo de compañía. Dije todo eso mirando a “C” pero al final, termine viéndola a ella.
C: Gracias por la invitación, pero sale muy caro no podemos aceptarlo.
Yo: El dinero no es un problema para mí, pero quedarme sin compañía si. Que dicen ? Aceptan ?
V: Si amor quedemos aquí, porfa. Tampoco tenemos nada que hacer mañana, solo una excursión y que no tengo ganas de ir.
C: Estás seguro hermano ?
Yo: Quédense tranquilos y pidan lo que quieran.
Las rondas de tragos pasaban, ellos pedían tragos fuertes con un grado alto de alcohol, en centroamérica están acostumbrados así, pero yo no podría haberles seguido el paso además no soy de tomar alcohol, salvo alguna medida de algún whiskey importando en alguna reunión, pero lo aceptó más por el contexto que porque me guste.
Después de varios tragos, intercambiamos teléfonos y quedamos en almorzar juntos o al menos cenar al otro día, aclarando que la cuenta la pagaría yo, solo pedía que me acompañen y claro está, ver el terrible culazo de la costarricense, imaginandola desnuda, pero eso no se los dije. Vero, había quedado algo ebria y cuando decidimos terminar la noche, los acompañé hasta su habitación, no quedaba de pasada a la mía, yo tenía una suite de lujo y ellos una intermedia pero quería ser caballero.
Al otro día, recibí un mensaje por la mañana del cornudo avisando que se iba a la excursión todo el día pero que Vero se quedaría, le dolía un poco la cabeza. Nos encontramos en el lobby y me dio la llave de su habitación, por si ella se llegaba a sentir mal que pueda ir a ayudarla, no hay problema respondí y me volví a mí habitación. Pocas horas después, recibí un mensaje de ella.
V: Hola ¿cómo está ? ¿Qué anda haciendo ?
Yo: Hola Vero, tutéame no me trates de usted, acá en Argentina somos más cara dura. Hice un poco de ejercicio por la mañana, me duche y ahora miro la tele, ¿vos ?
V: Ya me duche también, y ahorita ando aburrida.
Yo: Si a tu marido no le molesta, podemos ir a almorzar juntos.
V: Suena bien, pero demasiada gente. ¿No te apetece venir aquí ?
Yo: Por supuesto, ahora voy. Paso directo ? Tu marido me dio la llave.
V: Que confianza este hombre, ven cuando gustes.
Rápidamente, me perfume y me arregle un poco para ir a su habitación, y entre. No me lo esperaba pero se encontraba en ropa interior, una lencería blanca mejor dicho, ya la verán al final del relato. Pedí disculpas, por llegar tan rápido y no haberle dado tiempo a vestirse.
V: Te da pena verme así ?
Yo: Para nada, pero capaz es algo desubicado por tu marido.
V: Solo es ropa interior, uso bikinis mucho más chicas.
Yo: Si, pero esto es mucho más sexy, me calienta un poco.
V: Y eso es malo ? Te cuento un secreto ?
Yo: Si
V: Anoche al volver del bar, le dije a mí marido que me hubiera encantado que te quedes en la habitación. Por eso, hoy te ha dado la llave.
Yo: Me estás queriendo decir, que el sabe ?
V: Creo que ya sabes la respuesta cariño.
Se acercó moviéndose sensualmente hacia mí, me beso e inmediatamente agarre sus grandes nalgas y para sorpresa mía eran más duras de lo que parecían. No le había prestado demasiada atención a sus pechos pero eran bastante lindos también, ella gemía y acercaba su pelvis hacia mí, para sentir mí verga. Si ya verla de esta manera vestida, y saber que el marido estaba al tanto de lo que iba a suceder en su habitación mientras él hacía una excursión, me calentaba, cuando Vero hablaba la pija parecía que iba a explotarme.
Se agachó, metió la mano en mí pantalón y saco mí verga, al parecer le gustó mucho. La chupo un rato.
V: Ay papi, que rico estás.
Yo: Te gusta ?
V: Me encanta cabron.
Me llevó hasta el borde de la cama, me recosté sobre mis codos para poder verla mientras me chupaba la pija.
V: Que rica picha
Yo: Así seguí, Chupala toda
V: Hace mucho no chupaba una, el panzón de mí marido la tiene muy pequeña
Yo: Y con ese cuerpo necesitas, una buena verga
Se subió encima y empezó a moverse, hacía mucho tiempo no sentía algo así dentro suyo que no sea uno de sus juguetes sexuales. Acabo bastante rápido, y casi inmediatamente la acosté boca arriba para seguir penetrando duramente su vagina mientras me afirmaba en sus tetas. Al comienzo decía que era rico como se lo hacía, pero los minutos pasaban y mí pelvis seguía chocando contra la suya. No sé si por la calentura de la situación o que, pero me estaba costando mucho eyacular y mientras más pensaba en que parte de su cuerpo hacerlo, más alejado estaba de que suceda.
La gire boca abajo, no impuso ni un poco de resistencia y volví a cogerla, puse ambos pies al costado de su cola y me aferraba a sus nalgas separándolas con ambas manos, está posición era como si estuviera en cuclillas y cada embestida parecía entrar cada vez más al fondo.
V: Pare de una vez, por favor acabe.
Yo: Estoy en eso, pero no puedo.
V: Me va a partir en 2 cabron, acabe ya.
Yo: Te voy a romper toda, puta.
Sin cambiar de posición, agarre su cara por detrás metiéndole en la boca 2 o 3 dedos de cada mano en la boca, la embestía lo más duro y rápido que podía, mientras que ella gritaba, con algo de dolor y dejando caer saliva de su boca, ahora sí pude acabar dentro de su vagina una buena cantidad de semen.
V: Ay papi que duro cogen los argentinos, si pudiera vendría más seguido.
Yo: Eso de que vengas más seguido se puede arreglar, vestirte que vamos a merendar al bar.
4 comentarios - Ignacio y una pareja Costarricense 1