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Giuliana mujer lactante e infiel. Parte 2

El día antes había tenido una videollamada con Salvador, planeamos volver a vernos y creo que todo eso que fantasee, con él se cumplirá!
Al pasar ese día. Dormí muy poco a la noche. Nosé a qué hora habrá llegado Dante, pero por lo menos no lo había escuchado al volver. Jeremías estuvo tranquilo, durmió toda la noche, y mis tetas sintieron esa falta de alimentacion ya que ambas tetas las tenía hinchadas de tanta leche que parecía que iban a explotar.
Me resultaba excitante y a la vez muy caliente y me imaginaba que si hoy le decía que si a Salvador, aprovecharía muy bien mis tetas dándole todo lo que merecen. Esos pensamientos, hicieron que salieran unas gotas muy dispersas de mis pechos, luego era como una canilla goteando, tuve que ponerme un protector mamario para no humedecer o mojar mí ropa.
Preparé unos mates con tostadas para desayunar. Fui hacia mí habitación y lo vi a Jeremias que seguía durmiendo, lo levanté y se estiró, haciendo esas muecas desperezandose y estirando un brazo. Lo sujeté con cuidado y lo levanté para ir a despertarlo a Dante.
Yo:- Dante... Amor... Buen día- lo vi que apenas abría un ojo y hacia casi lo mismo que hizo Jeremías, se desperezó y estiró un brazo bostezando
Dante:- Buen día, mí amor... Buen día mí bebé...- le dijo acariciándolo a nuestro hijo
Yo:- Vamos... Ya tengo el desayuno preparado
Dante:- Ok... Ahí me levanto y voy
Yo me fui con Jeremías hacía la cocina y mis tetas al sentir a mí bebé que seguía estirándose, empezaron a gotear. Me senté en la silla del comedor donde había puesto todo. Me levanté la remera, desprendí mí corpiño, retiré mi protector mamario y lo acerque a mí pecho. Vi que tenía dificultades para tomar, ya que veía que de mis tetas salía bastante y era la primera vez que lo veía que no podía controlar el caudal. Me levanté y busqué una mamadera que tenía en la alacena y me pareció extraño que estuviera en la pileta de la cocina llena de agua. Cómo si hubiera sido usada. Busqué también mí sacaleche y me extraje, mientras lo acunaba para que no se ponga nervioso mientras esperaba. Pude sacar la mitad de uno ya que era bastante y le prepare en el biberón y le di. Me pareció extraño que lo agarrara sin problema. Ya que había intentado darle, pero nunca había querido.
Por fin había venido Dante a desayunar y lo ve tomando en mamadera y sonríe

Dante:- Es increíble como toma en su meme

Yo:- Si... Me llama la atención ya que hace un tiempo le costaba agarrarse

Dante:- A vos te parece, este muchachito es un glotón y se prende a todo

Yo:- ¿Como que a todo?

Dante:- Es que anoche, cuando volví el estaba llorisqueando y le di

Yo:- ¿Como que le diste? ¿Que le diste?

Dante:- Como que le di? Le di leche, le prepare y se la tomó

Yo:- Ay por dios, Dante... Ojalá no le hayas dado de esta que tomamos nosotros ya que él no puede tomar aun, tiene que ser si o si leche materna o sino alguna leche maternizada pero con él no es necesario ya que mí leche lo alimenta

Dante:- Pero no lo llena. Hay noches que no deja dormir, escuchándolo que se despierta muy seguido y hablé con mí mamá que... - cuando oí eso, me quedé en shock- ella me dijo que debía darle algo con más nutrientes, mucho mejor y me hizo comprarle esto y... - en eso me levanté, aun con el sacaleche sujetando mientras extraía y con Jeremías aún tranquilo en mí otro brazo. Me levanté. Estaba furiosa por dentro, no quise decirle nada. Solo me levanté y no dije nada- ¿que pasa amor? Vení vamos a desayunar!

Yo:- No, no tengo hambre... Siempre sabes cómo sacarme lo

Dante:- Pero amor... Date cuenta que tu leche no es buena, la que él tomo le gustó y lo llenó. Además es hasta más fácil para mí porque ya la puedo preparar y dársela en cualquier momento

Yo:- Mira Dante... Yo una de las cosas que te dije es que no me gusta que me quites mí elección por lo que vos y tu mamá crean que es mejor

Dante:- Por que decís eso? Si ella me lo dice, es porque ella tiene razón! Ella me crio muy bien a mí y mira como estoy

Yo:- Si... La verdad que hizo muy bien- hablando en tono ironico- crio un hombre sin cerebro!- deje la mamadera vacía en la mesa, me fui hacia nuestra habitación, me encerré con llave y Dante empezó a golpear la puerta

Dante:- Basta Yuli... Deja de hacerte la nena malcriada... Vamos, abrí...

Yo estaba muy angustiada y lloraba de impotencia. Con mí espalda en la puerta sosteniendo a mí bebé y al sacaleche uno en cada lado

Yo:-No... No te voy abrir... Quiero que te vayas

Dante:- Porque decís eso, amor? Yo solo quiero cuidarte y cuidar a mí hijo, te quiero ayudar

Yo:- Vivis haciendo solo lo que tu mamá te dice. No me tomas en cuenta.

Dante:- No, no digas eso... vos sos muy importante para mi

Yo:- Chau, Dante. Hace tu vida y déjanos en paz

Dante:- Me tengo que cambiar y me voy a ir a trabajar- Yo salí de atrás de la puerta y le quite la llave, mientras acomodaba el bolso con el que usaba para salir con Jeremias- ¿Ahora a dónde te vas?

Yo:- Ves... Ves que tengo razón de que vos no me escuchas lo que te digo. Hoy tengo turno con el médico de Jeremías, le toca control y voy a comentarle todo esto

Dante:- Seguro que me va a dar la razón a mí... Ya basta amor... No quiero pelear! Pero quiero que hagamos las cosas bien para nuestro hijo

Yo:- Vos querés hacer todo como te dice tu mamá y yo no quiero dejarme llevar por todo comentario, opinión o pensamientos de los otros, quiero hacer lo que siento y lo que me dice solo el médico

Dante:- Vos solo querés escuchar lo que te dice tu familia...

Yo:- Mira... Así como dijiste: no me voy a poner a discutir con respecto a eso...

Dante:- Ok... Hablamos de esto cuando vuelva

Yo:- No, yo no voy a estar...

Dante:- Porque? A dónde vas?

Yo:- Me voy a ir con mí hermana Mariana a lo de la suegra

Dante:- A que? Basta Yuli... Déjate de joder... No me hagas enojar

Yo:- Vos me preguntaste, yo te respondo...

Dante:- No te hagas la viva, nena... De enserio te digo- me lo dijo en un tono desafiante, tomándome de un brazo y señalándome- ya me está cansando todos tus histeriqueos de nenita caprichosa y mal hablada

Yo:- Soltame, Dante... Yo me estoy cansando de vos- le sonó el celular y puede ver qué su mirada era una mirada de enojo. Me soltó y se alejó para responder. Yo terminé de guardar unas cosas más. Vi que Dante se había ido para la cocina a hablar. Mientras tanto en una mochila guardé algo de ropa para mí. Llevé ambas cosas hacía el sillon. Cómo no lo veía a Dante, seguro que estaría en el baño. Aproveché. Guardé todo en mí auto y llevé conmigo la llave y al volver lo veo parado en la puerta de nuestra habitación.

Dante:- Me tengo que ir... ¿Me vas a decir o te voy a tener que rogar para que me cuentes que te dice el médico de mí hijo?

Yo:- Si, yo te contaré

Dante:- Ojalá que así sea. No tenga que estarte rogando. Chau, Yuli

Yo:- Chau, Dante.

Fue la primera vez en tanto tiempo que nos conocemos que no nos dimos un beso para despedirnos.

Yo fui hacia la habitación y Jeremías estaba llorisqueando parecía que se había ensuciado. Lo coloque encima del cambiador, le cambié la ropita que tenía, le puse otra. Lo vi desesperado y nervioso que tenía hambre. Trate de terminarlo rápido para poder atenderlo y lo levanté con cuidado. Fui con el a upa a sentarme en el sillón que tenía en nuestra habitación, desprendí tranquilamente mí broche del corpiño y se lo puse en su boca y se pudo prender esta vez sin problema, me acomode, mientras lo acariciaba y lo miraba en silencio. Escucho que suena mí celular, pero lo había dejado en la mesa del comedor. Cómo estaba tan lejos y mí bebé estaba tranquilo alimentándose, preferí primero estar con él y luego miraría mí celular.

Cuando termino, lo hizo mucho más tranquilo y lo acomodé en mí pecho con la toalla mientras iba para la mesa a buscar el celular y escucho que da su provechito. Veo el mensaje y era de mí hermana Mariana y de Salvador

"Hola Yuli. Cómo estás? Hoy me escribió tu marido y me pidió que no nos fuéramos a lo de mí suegra y como nosé que habrá pasado entre ustedes y que le habrás dicho, preferí primero escribirte a vos antes de responderle. Ojo, nena. Tené cuidado! " Mensaje de mi hermana

Hola Chulita hermosa. Buen día. ¿Cómo están? Quería saber si precisaba algo para llevar lo último para la casa de mis abuelos y nos sabes la felicidad que tengo de que te volveré a ver. Si te parece pueden venir apenas se desocupen, así almorzamos juntos. Les mando un beso grande" mensaje de Salvador

Suspiré y le envié un audio a mí hermana comentándole todo lo que había pasado y que me iba a lo de una amiga por unos días, que no se preocuparan.

Subí el cochecito, junto con la manta y la mecedora de Jeremías. Luego lo subí en su huevito del auto y ya estaba nuevamente dormido. Cerré bien la puerta y salí

Fuimos a la clínica, esperamos un rato, nos atendió rápido. Hizo el control de rutina: peso, estatura y reflejos. Le comenté lo que había hecho Dante con respecto a darle fórmula y solo me dijo que debo controlar que no sea alérgico y que no le de gases, que queda en nosotros si darle fórmula. Pero que estaba todo bien

Salí más tranquila. Le escribí en el grupo de la familia que la salud de Jeremías venía muy bien. Que me iba a lo de una amiga, que estaba todo bien

Me fui en el auto a la dirección que me había dado Salvador. Era un día precioso y el sol parecía acariciar poco a poco ya que se acercaba la primavera, mí estación preferida por las flores y que pronto se iría esos días de lluvia y frío.

Así como aquella vez, tomé esa única calle que lleva a la casa de los abuelos de Salvador. Vi que había un auto allí adentro y vi una persona acercarse abrir la tranquera.

Al verlo sonreí. Estacioné mí auto bajo la sombra y que habia tanta vegetación lo tapaba al mío, por si llegaba a llegar alguien, no sabría que estoy yo.

Al bajar, me saludo con una alegría inmensa

Salva:- Que alegría verlos... - se acercó y me comió la boca de un beso largo y bien pasional. Por dios había olvidado que estaba besándome con Salvador. Al soltarme lentamente, me sonrió- hola mí amor... - abrió la puerta de atras- haber como es este bebé tan pero tan esperado?- al verlo tenía la cara de felicidad plena- ay pero que bebito más hermoso!!!- ¿lo puedo levantar?- yo asentí con la cabeza- ay por dios... Que coshita más chiquitita... Pero mida mida lo que es esta carita... Ay lo que son estás manitos... Sos precioso, bebé!!! Es precioso!- yo esta vez sonreía orgullosa. - bueno, ahora te vas con tu mamá y yo llevo todas las cosas para adentro, más tarde seguimos, si?- hablándole a él . Bajo el cochecito y el bolso y fuimos para adentro. Mientras yo llevaba a Jeremías y mí bolso xonmigo

Yo:- Gracias por lo que has echo. La verdad que lo necesitaba...

Salva:- Yo estoy más que feliz de verlos. Voy a buscar lo que queda y estoy con ustedes- Abrí el cochecito, acomodé encima el huevito y lo puse ahí a Jeremías mientras lo vi que Salvador entraba con la sillita de él y mí mochila- creo que es todo. Si me olvidé de algo, después te lo busco, pero necesito hacer esto...

Apenas dijo eso, me levanto hacía él y comenzó a besarme y a acariciarme como loco por mí cuello y por todo mí rostro. Yo jadeaba a más no poder. No aguantaba la calentura que esa fogosidad me despertaba. Lo apretaba más contra mí. Me bajo, me beso en la boca, dándome besos con mucha lengua, mientras sus manos recorrían mí culo y mí espalda. Sin decir nada, me quite la remera que tenía puesta y el se quitó la camisa, mientras miraba detenidamente mis tetas, yo solo desprendí una de los prendedores de mí corpiño y se abalanzó a lamerlo y yo estaba en el clímax total. El se prendió a toda la aureola y comenzó a lamerla, la chupaba y movía con un poco más de fuerza mientras me miraba a los ojos y esa imagen, era la que me imaginaba cuando hoy me desperté con mis tetas hinchadas. Era increíble, verlo como mamaba, chupaba con devoción, con pasión, con ternura y hasta parecía desesperacion de tomar más de mí preciado líquido blanco que a él tanto le gusta

CONTINUARÁ...

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