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Ana, Luz y Yo 11

Nos sorprendió a ambos además por su cara parecía enojada, no sabía qué decir.


Ana: No es tan difícil hija, yo estoy en 4 y tu novio me rompe el orto.

Con la liviandad que respondió su madre, ahora Luz también estaba sorprendida.

Luz: Pero.. pero como
Ana: Sencillo hija, me está metiendo la verga por el culo, dale yernito seguí.

Me volví a mojar la verga y empecé a bombear de nuevo, mientras ellas hablaban.

Luz: ¿Tenés puesta mí tanga ?
Ana: Ah sí, pensé que le gustaría a tu novio y le gustó. ¿A vos te gusta como me queda ?
Luz: No podes ser tan puta.
Ana: Nos estamos sacando esa duda, si soy más puta que vos tu novio tiene que volver a invitarme y si pierdo, tengo que hacer lo que él quiera.
Luz: Eso no va a pasar, yo voy a ser más puta que vos. Y vos nene, lo que vas a querer es que ella no venga más.
Yo: No sé, creo que te está ganando. 

Sus ojos se llenaron de furia al escuchar mí respuesta, quedó incrédula.

Ana: Dale papi castígame y haceme toda la colita, que si gano vuelvo a probar está verga.

Era el momento de tener a las 2 en el máximo esplendor de puteria y no lo iba a desperdiciar.

Duro y al fondo, tiraba del pelo y nalgeaba. Desataba mí más bajo instinto con la mayor rudeza posible.

Luz: No me vas a ganar, ese macho es mio. 

Se arrodilló en el piso al lado mío poniendo cara de bebota, abriendo la boca y sacando la lengua.

Luz: ¿Me das la lechita a mí ? Yo soy más putita.
Yo: ¿Vos querés tomarte mí leche putita ?
Luz: Si toda bebé.
Yo: Pero ella está siendo más putita ahora, le estoy rompiendo el orto.
Luz: No es verdad, esa es la diferencia. Por ese culo pasaron muchas pijas, ya está roto. En cambio a mí colita la desvirgaste vos, solo tu verga la rompió.

Respiré hondo mirando hacia arriba, lo que me decía Luz me calentaba mucho más que lo que me decía Ana.

Yo: Es que a mí me gusta hacer un buen culo.

Se levantó inmediatamente del piso y subió su cuerpo sobre el de su madre de igual forma, los dos culos ahí, uno encima del otro, el de la madre y su hija, mí suegra y mí novia.

Luz: Yo no tengo buen culo ? Hacemelo a mí. Dijo poniéndose un dedo en la boca y beboteando.

Cambié al orto de Luz, gemía y gritaba, habla sucio de vez en cuando, pero le dolía y tenía que mojarme la verga para volverla a meter.

Ana: Deja a esta pendeja que le falta mucho todavía, seguí con mí culo. 

Volví a Ana repitiendo todo lo mismo, mientras Luz no paraba de escupirse los dedos y meterlos en su cola, tratando de llenarla con la mayor cantidad de saliva posible.

Luz: Volvé mí amor, mira como la preparé para vos.

Cambié de nuevo, ya estaba cerca de acabar y de hecho no sabía cómo había podido aguantar tanto.

Ana: Volve a mí, termina lo que empezaste.
Luz: Sentí como aprieta mí culito tu verga, al mío si lo estás rompiendo de verdad.
Ana: Mí orto aguanta más, sacate las ganas.
Luz: Cállate puta.
Ana: Hasta ella lo dice, yo soy más puta, vení.
Luz: No me la saques por favor, soy toda tuya. Mira mí cola es mucho más linda.
Ana: Pero a mí me pega y me trata como puta, eso le gusta más.
Luz: Hacelo conmigo también, pégame soy tu putita.

Ya estaba por acabar, quedaban solo segundos.

Ana: A la que le llenes el orto de leche, gana.

¿Qué iba a hacer ? Cómo iba a salir de esta ?

Seguí un poco más con Luz, hasta que mis huevos empezaron a bajar y subir con fuerza, el cosquilleo dentro había llegado y mí verga debía elegir.

Empecé la descarga en Luz, ya no podía quitar la poronga de ese orto pero a mitad de la eyaculación y en un momento de lucidez, cambie a Ana y su orto también recibía bastante leche.

Me separé de las dos y me senté muerto en otro sillón cercano.

Luz: Te gane, no fuiste tan puta.
Dijo, juntando un poco de leche que salía de su culo para mostrarle a su madre.

Pero Ana hizo lo mismo: Yo gané, mira como sale la leche.

Ambas se miraron, miraron sus manos y seguidamente a mí, como buscando una explicación.

Yo: Fue una competencia muy dura, y todavía es difícil elegir. Así que por ahora, decido que fue un EMPATE.

Se miraron entre ellas, con furia, deseo, lujuria y de todo un poco.

Me iba a costar elegir, era la verdad pero podia tomarme todo el tiempo del mundo, ahora que sabía que Luz no iba a arrepentirse y que su madre se había enamorado de mí verga. Me levanté y mientras caminaba al cuarto les dije.

Yo: Por un rato no me molesten, quiero descansar. Ni siquiera sé si lo vamos a poder resolver hoy, capaz que lleve más tiempo. Piensen la mejor forma de ganar, son dos putas algo seguro se les ocurre.

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