La lleve hasta el borde de la cama, subiendo su torso a la cama y sus piernas colgando, su madre nos miraba de cerca pero no tanto como para llegar a tocarnos. “Abrite el culo” le dije mientras escupía mí mano y me masajeaba la verga con ella. Luz me miró sabiendo lo que se venía aunque no estaba preparada.
Luz: Empeza despacio por favor.
Yo: Lo voy a hacer como yo quiera, no es eso lo que querían vos y tu mamá ?
Ana: Para, la vas a partir al medio.
Ni siquiera gire la cabeza para mirarla, lo único que tenía fijo en la vista era las manos de Luz separando sus nalgas y su ano rosadito, hermoso y con un olor afrodisíaco. Apoyé la cabeza e ingresó, el glande ya estaba dentro apretado por su ano. Seguí y Luz empezó a quejarse, se aferraba a las sábanas y movía las piernas un poco, al terminar de meterla completa me detuve dos segundos, y empecé a bombear, ahora si, pobre Luz sentía dolor, pataleo y gritaba, pero la sostenía bien contra el colchón mientras que con ambas manos le separaba las nalgas.
Ana se levantó y me agarró del brazo “Para” me dijo, lo hice pero saque mí verga y dije “váyanse”.
Luz: No te metas mamá, te dijo que te quedes sentada.
Ana: Pero te está cogiendo muy fuerte y te está doliendo.
Luz: El otro día, me cogió más fuerte. Quiero intentar soportarlo, sentate ahí.
Click, otra idea.
Yo: ¿Querés que le duela menos suegrita ?
Ana: Si
Yo: Vení.
Luz seguía acostada en la cama tal cual la dejé con las piernas colgando, Ana se acostó boca arriba cerca de Luz y acomode su cabeza para que quede casi colgando. Tenía al borde de la cama el culo de Luz y a medio metro la cabeza de Ana, y bueno, ya deben saber el motivo por el cual la acomode así.
Yo: Abrí la boca
Ana abrió los ojos enormes
Yo: No querías que le duela menos a tu hija ?
Ana: Pero acabas de sacar la verga del culo de mí hija y ahora querés que te la chupe ?
Yo: Preferís chuparme la verga o chuparle el culo a ella ? Vos querías que le duela menos.
Empezó a abrir la boca despacio, sin estar del todo convencida pero prefiriendo la primera opción que le di. Mí verga entro despacio sintiendo su lengua y el calor de su boca, relajante y excitante.
Yo: Mientras más la mojes menos le va a doler a tu hija.
Abrió más la boca, teniendo alguna arcada pero tratando de tener bastante saliva, cambié y volví al culo de Luz, costó entrar de nuevo pero no tanto como al principio. Dolía todavía, se le notaba. Volví a la boca de su madre.
Luz: Mojala más mamá.
Abrió más la boca, con una mano me agarró del culo para acercarme a ella y alejarme, vi que con la otra mano empezó a masturbarse, que situación tan caliente, le apreté las tetas pero más aún los pezones, se volvió loca.
Volví a Luz, su ano ya se había acostumbrado más, pero además su mamá me había llenado bien la verga de saliva. Empecé a bombear, ahora estaba disfrutando de verdad, puesto que soltó las sábanas que antes tenía aferradas para cambiarlas de lugar a sus nalgas, las abrió más para que la penetre más profundo.
Luz: Que bien se la chupaste mami, que rico se siente ahora.
Ana: ¿Te gusta hija ?
Luz: Si, me está abriendo la cola y me encanta.
Mientras cogía a Luz, apretaba con una mano los pezones de su madre mientras se masturbaba cada vez más fuerte.
Luz: Chupala un poquito más ma.
Volví con su madre y sin importarme nada le metí la verga entera, manteniéndome unos segundos. Volví a sacarla, respiró y volví de nuevo, repetí esto varias veces. Tenía saliva por toda su cara, sus ojos estaban bañados y le llegaba hasta el pelo, mis huevos chocaban contra sus ojos y se llenaban de saliva también. Pellizque duro los pezones y le cacheteaba las tetas, eso la excitaba mucho. Volví al orto de Luz, ella también se masturbaba y me pedía a gritos que se la meta, para que pueda acabar. Arranque la tanga que tenía puesta y use la cola de diablita, para sostenerla del cuello.
Luz: Rompeme toda, quiero acabar ya estoy cerca.
Yo: Te voy a llenar el orto de leche putita.
Luz: Si hacelo, hacelo. Lléname de leche mí amor.
Yo: Quiero que tu mamá acabe con nosotros.
Ana: Ya est…. Ya estoy llegando..
Luz: Voy a acabar, voy a acab….
Lo hizo pero yo no había llegado todavía, estaba muy cerca.
Yo: Ya viene la leche, falta poquito
Ana: Dale dale, no pares. Rompele la colita a mí hija, llenala de leche
Yo: Te gusta ver, como le rompo el orto a tu hija? Suegrita
Ana: Me encanta, no pensé que me iba a gustar tanto verlo..
Yo: Ahí tenés putita
Me aferre a su cadera dejando la verga bien adentro mientras la llenaba de leche, Ana al lado nuestro se retorcía de placer mientras acababa también. Al terminar, saqué la verga y caí exhausto en el sillón.
Unos segundos más tarde, mí leche empezó a brotar del culo de Luz.
Ana: Hija está saliendo la leche, vas a ensuciar toda la cama.
Luz: Mami, no puedo ni moverme
Ana volteó a mirarme, sus ojos estaban llenos de lujuria pero más aún de morbo y no hay nada que me guste más, que ser morboso.
Ana: Yo te ayudo
Luz abrió una de sus nalgas como pudo, esperando sentir una toalla o papel higiénico tal vez, pero era algo más suave, giro para ver. Era su madre, limpiándole el ano y las nalgas con la lengua, degustando y tragando cada gota de semen que podía recolectar. Si hija no hablo, solo volvió a esconder la cara contra el colchón y la siguió ayudando agarrándose una nalga.
Ana: Que rico que está
Luz: ¿Te gusta mami ?
Ana: Es una delicia.
Luz: Yo también quiero probar entonces.
Ana junto un poco con sus dedos y le dio en la boca a su hija.
Luz: Está riquísimo..
Cuando recuperaron fuerzas, se levantaron y se sacaron los disfraces. Yo estaba exhausto y me acosté entre las 2, Luz se acercó a mí escondiendo su rostro en uno de mis brazos y abrazándome por el pecho, en cambio mí suegra puso una de sus piernas sobre las mías y su mano agarrándome la verga, de esta forma, madre e hija se quedaron dormidas junto a mí.
Luz: Empeza despacio por favor.
Yo: Lo voy a hacer como yo quiera, no es eso lo que querían vos y tu mamá ?
Ana: Para, la vas a partir al medio.
Ni siquiera gire la cabeza para mirarla, lo único que tenía fijo en la vista era las manos de Luz separando sus nalgas y su ano rosadito, hermoso y con un olor afrodisíaco. Apoyé la cabeza e ingresó, el glande ya estaba dentro apretado por su ano. Seguí y Luz empezó a quejarse, se aferraba a las sábanas y movía las piernas un poco, al terminar de meterla completa me detuve dos segundos, y empecé a bombear, ahora si, pobre Luz sentía dolor, pataleo y gritaba, pero la sostenía bien contra el colchón mientras que con ambas manos le separaba las nalgas.
Ana se levantó y me agarró del brazo “Para” me dijo, lo hice pero saque mí verga y dije “váyanse”.
Luz: No te metas mamá, te dijo que te quedes sentada.
Ana: Pero te está cogiendo muy fuerte y te está doliendo.
Luz: El otro día, me cogió más fuerte. Quiero intentar soportarlo, sentate ahí.
Click, otra idea.
Yo: ¿Querés que le duela menos suegrita ?
Ana: Si
Yo: Vení.
Luz seguía acostada en la cama tal cual la dejé con las piernas colgando, Ana se acostó boca arriba cerca de Luz y acomode su cabeza para que quede casi colgando. Tenía al borde de la cama el culo de Luz y a medio metro la cabeza de Ana, y bueno, ya deben saber el motivo por el cual la acomode así.
Yo: Abrí la boca
Ana abrió los ojos enormes
Yo: No querías que le duela menos a tu hija ?
Ana: Pero acabas de sacar la verga del culo de mí hija y ahora querés que te la chupe ?
Yo: Preferís chuparme la verga o chuparle el culo a ella ? Vos querías que le duela menos.
Empezó a abrir la boca despacio, sin estar del todo convencida pero prefiriendo la primera opción que le di. Mí verga entro despacio sintiendo su lengua y el calor de su boca, relajante y excitante.
Yo: Mientras más la mojes menos le va a doler a tu hija.
Abrió más la boca, teniendo alguna arcada pero tratando de tener bastante saliva, cambié y volví al culo de Luz, costó entrar de nuevo pero no tanto como al principio. Dolía todavía, se le notaba. Volví a la boca de su madre.
Luz: Mojala más mamá.
Abrió más la boca, con una mano me agarró del culo para acercarme a ella y alejarme, vi que con la otra mano empezó a masturbarse, que situación tan caliente, le apreté las tetas pero más aún los pezones, se volvió loca.
Volví a Luz, su ano ya se había acostumbrado más, pero además su mamá me había llenado bien la verga de saliva. Empecé a bombear, ahora estaba disfrutando de verdad, puesto que soltó las sábanas que antes tenía aferradas para cambiarlas de lugar a sus nalgas, las abrió más para que la penetre más profundo.
Luz: Que bien se la chupaste mami, que rico se siente ahora.
Ana: ¿Te gusta hija ?
Luz: Si, me está abriendo la cola y me encanta.
Mientras cogía a Luz, apretaba con una mano los pezones de su madre mientras se masturbaba cada vez más fuerte.
Luz: Chupala un poquito más ma.
Volví con su madre y sin importarme nada le metí la verga entera, manteniéndome unos segundos. Volví a sacarla, respiró y volví de nuevo, repetí esto varias veces. Tenía saliva por toda su cara, sus ojos estaban bañados y le llegaba hasta el pelo, mis huevos chocaban contra sus ojos y se llenaban de saliva también. Pellizque duro los pezones y le cacheteaba las tetas, eso la excitaba mucho. Volví al orto de Luz, ella también se masturbaba y me pedía a gritos que se la meta, para que pueda acabar. Arranque la tanga que tenía puesta y use la cola de diablita, para sostenerla del cuello.
Luz: Rompeme toda, quiero acabar ya estoy cerca.
Yo: Te voy a llenar el orto de leche putita.
Luz: Si hacelo, hacelo. Lléname de leche mí amor.
Yo: Quiero que tu mamá acabe con nosotros.
Ana: Ya est…. Ya estoy llegando..
Luz: Voy a acabar, voy a acab….
Lo hizo pero yo no había llegado todavía, estaba muy cerca.
Yo: Ya viene la leche, falta poquito
Ana: Dale dale, no pares. Rompele la colita a mí hija, llenala de leche
Yo: Te gusta ver, como le rompo el orto a tu hija? Suegrita
Ana: Me encanta, no pensé que me iba a gustar tanto verlo..
Yo: Ahí tenés putita
Me aferre a su cadera dejando la verga bien adentro mientras la llenaba de leche, Ana al lado nuestro se retorcía de placer mientras acababa también. Al terminar, saqué la verga y caí exhausto en el sillón.
Unos segundos más tarde, mí leche empezó a brotar del culo de Luz.
Ana: Hija está saliendo la leche, vas a ensuciar toda la cama.
Luz: Mami, no puedo ni moverme
Ana volteó a mirarme, sus ojos estaban llenos de lujuria pero más aún de morbo y no hay nada que me guste más, que ser morboso.
Ana: Yo te ayudo
Luz abrió una de sus nalgas como pudo, esperando sentir una toalla o papel higiénico tal vez, pero era algo más suave, giro para ver. Era su madre, limpiándole el ano y las nalgas con la lengua, degustando y tragando cada gota de semen que podía recolectar. Si hija no hablo, solo volvió a esconder la cara contra el colchón y la siguió ayudando agarrándose una nalga.
Ana: Que rico que está
Luz: ¿Te gusta mami ?
Ana: Es una delicia.
Luz: Yo también quiero probar entonces.
Ana junto un poco con sus dedos y le dio en la boca a su hija.
Luz: Está riquísimo..
Cuando recuperaron fuerzas, se levantaron y se sacaron los disfraces. Yo estaba exhausto y me acosté entre las 2, Luz se acercó a mí escondiendo su rostro en uno de mis brazos y abrazándome por el pecho, en cambio mí suegra puso una de sus piernas sobre las mías y su mano agarrándome la verga, de esta forma, madre e hija se quedaron dormidas junto a mí.
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