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Embarazada e infiel. Parte 15 FINAL

Al llegar, me fui a acostar y vi que tenia un mensaje de Salvador, que decía
"Hola Yulita hermosa. Hoy la acompañe a Irene al control y lo vi a mi amigo que iba con vos, se que no me viste y algo me decía que tal vez si me hubieras visto, mi corazón se hubiese desangrado ya que desearía ser yo quien esté acompañándote en este momento y no Dante. Por favor cualquier cosa que necesites tanto vos como tu bebé, no dudes en escribirme. Ansiaria leer un mensaje tuyo ya que vos sos la única me hace muy feliz! Te amo, mi hermosa. Besos"
De mi rostro tenía amargura y dolor, no quería seguir con todo esto ya que no quería arriesgarlo más a Salvador ni tampoco mi integridad y tampoco a Dante, que se haga daño tomando. Y le escribí con la decisión de cortar toda comunicación con Salvador, le respondí su mensaje
"Hola Salvador. Este será mi último mensaje y te ruego que respetes mi decisión ya que quiero rearmar mi vida con mi marido y mi hijo. Ojalá que Irene te dé esa felicidad que alguna vez quisiste que te diera yo. Cuídate y sé feliz. Un beso"
Al enviar tragaba mi dolor, mi amargura y mi tristeza. Trataba de pensar en todo lo que podría hacer con mi marido para ser más llevadero todo este tiempo que aún faltaba para que naciera Jeremías.
Planee un book de fotos los dos juntos posando los dos y luego con un par de escarpines y de fondo se veía un hermoso campo de girasoles.
También mi familia y amistades organizaron una fiesta de babyshower para darme regalos para mi bebé y para mi. Fue hermoso. Por suerte, ya sea por decisión de Dante o mi familia, no lo invitaron a Salvador
Fueron pasando los días, las semanas y los meses que faltaban para que se acercara el momento tan esperado.
No hubo un día que no pensara en Salvador.
Me abrí una cuenta en Facebook y vi la de Salvador, solo miré y ahí estaba todo: el anuncio de su "hijo", fotos de la ecografia, la sorpresa a los abuelos, la vida de pareja y como llevaban la espera de su bebé.
No quise ponerme mal y esa noche, no aguanté más y le escribí:
"Veo que pudiste hacer una vida totalmente nueva con Irene y te felicito. Dale mis saludos a tus papás y tus hermanos por tu bebé "
No pude contenerme y me largué a llorar, casi enseguida, vi que había leído mi mensaje y me lo respondió:
"Ay Yulita... que alegría leerte. No no es así. Estoy sobrellevando todo esto, eso de las fotos y todo lo del Facebook, fue todo una puesta en escena, nada de todo ese amor, es real, como lo que yo sentía y aun siento por vos y tu bebé. Debe faltarte poquito para el nacimiento de tu bebito. Escribime cuando nazca. Te amo y te amaré por siempre "
Al leer su mensaje me puse a llorar y sentía mucha molestia en mi vientre y eran los dolores que me habían comentado en los cursos de preparto que solo debía respirar y estar tranquila, pero recordaba todo lo que había pasado con Salvador y más nervios y más angustia me agarraba.
Fui tratando de hacer los ejercicios de respiración y nada me servia ya que mis nervios y mi angustia por Salvador, me ponía mucho más triste.
Llamé como pude a mi mamá, ya que Dante no estaba en casa y llegaron casi de inmediato.
Tomaron mi bolso y el que habiamos preparado con tanto esmero todos sus conjuntos y set para Jeremias. Junto con el oso musical, el último regalo de Dante.
Se apresuraron en guardar los estudios y documentos mientras yo iba caminando hacia mi auto y mi papá atinó a abrirme atrás y colocaba los bolsos en el baúl. Mi mamá cerró la puerta de casa y salió
De ahí salimos de inmediato hacia la guardia y estaba muy nerviosa. No quería que se entere Salvador nada sobre nosotros, sobre mi y mi bebé.
Fue demasiado rápido todo lo que sucedió: la revisación, la admisión, los remedios y los dolores para que en un abrir y cerrar de ojos tener entre mis brazos a mi hijo.
No podía creer lo hermoso que era, no paraba de llorar, Dante al acercarse sus ojos se llenaron de lágrimas y tenia la misma emoción y felicidad que yo tenía en ese momento.
Estuve un día completo ahí en la clínica y recibí muchos mensajes de buenos deseos por mi reciente maternidad. Busqué entre todos los mensajes si había uno de Salvador y no, parece que no se había enterado. Un poco me dio alivio, pero debía olvidarme de todo lo que pasamos.
Al llegar a casa tanto Dante como mi familia y amistades habían decorado con un cartel de bienvenida para mi y Jeremías. Estaban todos muy contentos y fui saludando uno por uno, al final la veo a mi suegra Magdalena que estaba con una sonrisa de oreja a oreja, creía que era un sueño, pero no, al ver a su nieto, ella también se emocionó
Magda:- Felicitaciones querida, es hermoso tu hijo, mi nietito... mi primer nietito
Yo:- Gracias Magda, ¿lo quiere sostener un ratito?
Y ella atino a decir que si con la cabeza y se lo di entre sus brazos. Fue un momento increíble que jamás iba a imaginar, que todo lo malo que había pasado con mi suegra, parecía que se hubiera esfumado
Entre todos habían preparado bastante comida para comer entre todos y hacer un reunión familiar entre ambas familias y escuché el quejido de Jeremías y lo tomé entre mis brazos, lo apoyé en mi pecho y veía que buscaba con desesperación mi pecho, fue un momento hermoso ya que mis hermanas hacían comentarios graciosos
Mari:- Pero mira lo que es... es muy ansioso... dale Giuli, dale de comer- todos rieron
Carmen:- Me hace acordar a mis nenes...
Emilce:- Es precioso... mira como hace...
Papá:- Yo no puedo creer que ya esté acá con nosotros o no, ma?
Mi mamá nos miraba con muchísima ternura a ambos
Y yo me concentré en darle de mamar y cuando por fin se prendió, algo me hizo acordar a lo que había vivido con Salvador, pero él siempre lo hacía con sutileza solo para quitar esas gotas de leche que caían y sin vaciarme.
Volvía a mi mente esos momentos que pasé con Salvador y pense:
"Ahora la tiene a Irene, él vivirá prendido a sus tetas y disfrutara de todo eso que tanto él quería"
Todo el almuerzo transcurrió normal y ayudaron a limpiar todo, frizaron comida para mi y se marcharon. De vez en cuando Jeremías lloraba cuando se ensuciaba o tenia hambre, después dormía plácidamente en el coche o en su cuna.
Pasaron esos cuarenta días que debíamos respetar luego del parto y esperaba ansiosa de poder volver a tener intimidad con mi marido, como mi cuerpo no había cambiado tanto por mi embarazo, sino que más bien había mejorado. Me puse el mejor vestido de encaje para esperar a que viniera Dante de trabajar y lo espere con una comida que tanto le gustaba como un pastel de papas con queso gratinado
Dante al llegar, se sorprende de verme así y me da un beso tierno
Dante:- Hola mi amor... que hermosa que estas... que pasa hoy que estas así?
Yo:- Hola amor, hoy te preparé algo que te gusta y ya pasaron esos días que debíamos esperar y creo que podríamos hacer algo entre nosotros apenas se duerma Jere
Dante:- Esta bien, hermosa...
Fue hacia donde estaba Jeremías y le dio un beso y lo dejo que siguiera durmiendo
Me ayudó a poner la mesa, yo servi la comida. Veía que tenía una sonrisa en su rostro y me regalaba mimos y caricias en mi mano. El se ofreció a lavar todo, yo llevé el cochecito hacia nuestra habitación ya que el bebé aún dormía pero mis pechos estaban hinchados, parecían que iban a explotar de la cantidad de leche que tenia.
Me vino a la mente lo que habíamos echo con Salvador y me imaginaba que si el estuviera conmigo, se prenderia muy gustoso. Ese pensamiento, más la calentura acumulada, mis hormonas y todo. Hizo que mis tetas se endurecieran y brotaron unas gotas de leche, me puse un protector mamario mientras esperaba que viniera Dante a la cama
Al llegar, venía bostezando y haciendo ruidos con la boca. Lo miré extrañada ya que nunca había actuado así. Se acostó y yo me acerque a él, me quité mi vestido que tenia y al verme me acarició lentamente.
Se aproximó, me besó lento y suave. Me saco mi corpiño y metió su mano en mi vedetina, apretando y pellizcando sutilmente. Eso me hizo gemir y estremecer. Era tal la calentura que me volvieron a brotar unas gotas de leche pero como estaba tan inmersa en mi nube de pasión que no le di importancia. Me subí encima de él y al rozar mis tetas con su pecho, me dijo algo molesto
Dante:- Uy no... te sale leche de tus tetas
Yo:- Y si... es porque estoy amamantando a nuestro bebé
Dante:- Y... sabes que la leche no me gusta... pero quiero coger con vos, podrías ponerte una toalla ahí para impedir que me mojes con ella mi cuerpo
Solo asentí con la cabeza, busqué una toalla chica y la coloque en su pecho. Al cabalgar encima de él, venían a mi mente recuerdos de Salvador y su obsesión por mis tetas, cerraba los ojos y acabé pensándolo
En unos movimientos más, acabo Dante y se durmió. Aún su pija estaba dentro mio. Yo me levante despacio y me sequé mi sudor y las gotas de leche que habían salido
Pensé:
"Nose como haré para seguir con esto, ya que lo extraño demasiado a Salvador y no siento ese amor que creía por Dante. Tal vez sea mis hormonas o tal vez sea algo pasajero, pero lo necesito nuevamente a mi amante lactante y fogoso "

Fin

(Gracias a todos. Perdón la demora pero tenía inconvenientes con mi anterior celular donde guardaba mis relatos.)
Pronto un nuevo relato continuación de este, que será "Giuliana mujer lactante e infiel"

1 comentarios - Embarazada e infiel. Parte 15 FINAL

Ryou456
Esta muy bueno 👍, si pones un nuevo relato aparte, que sea como destino o casualidad pero que en ese la esposa tenga mas relaciones con su amante (puede ser su ex) qué con el esposo en si