Esa noche que llegue a casa despues de perderme toda la tarde y estar pensando en cuanto tiempo habían estado haciendo eso a mis espaldas me hizo sentir muy mal.
Y no dejaba de recordar lo que había visto, mi hijo estaba dentro de su madre en su ano, estaban teniendo sexo anal, madre e hijo. La pura idea me hacia que se me revolviera el estómago y que se me parara al mismo tiempo.
Pero no dejaba de verla de cabeza con las piernas abiertas y el pene de su hijo dentro de su culo, entrando y saliendo de ella mientras el dolor la hacía excitarse más.
El como le pedía que terminara como si estuviera avergonzada de lo que hacía pero aún así quería hacerlo y sobre todo el como tomo su pene y lo saco de ella. Cómo si el maldito no quisiera salir de ella nunca.
Me sentí como un tonto, un cornudo, un perdedor, alguien más se estaba cogiendo a mi mujer y no cualquiera que tendría que esperar a que ella estuviera sola, no, era mi propio hijo que pasaba todo el día con ella.
Pensé toda la tarde en aquello y la verdad entre a varios baños públicos para masturbarme con las imágenes en mi mente pero tenía que hacer algo para detenerlos. No podía seguir permitiendo que se cogiieran a mi esposa.
Pero tampoco quería un escándalo.
Finalmente llegué a casa y dude mucho en entrar, cuando pase por la sala no pude evitar verlos de nuevo en mi mente cogiendo en el sofá.
Mi esposa me vio primero, estaba en la cocina y me recibió y me saludo como siempre, con un beso tierno en la boca y un abrazo.
Cómo si no me hubiera puesto los cuernos con nuestro hijo hacia apenas unas horas, quién sabe cuántas veces lo habían hecho ese mismo día.
Me sentó a la mesa y me sirvio de cenar, llamo a nuestro hijo quien bajo de su cuarto y se sentó a la mesa a cenar, no sin antes darme un abrazo.
Todo aquello me hizo preguntarme si en verdad había pasado lo que había visto, me hicieron dudar. Su relación era como la de una madre y un hijo normal.
Esa noche después de cenar y darme un baño le hice el amor a mi esposa quien me recibió como siempre, no me rechazo o me hizo el amor con algún asco.
Lo hicimos como nunca y terminamos muy cansados, eso si intente metérselo por detrás pero no me dejó hacerlo, cuido su culo como si no me perteneciera. Por más que incisti en metérselo por detrás no me dejó.
A la mañana siguiente me levanté muy temprano como siempre y ya estaba mucho más tranquilo, tal vez si imagine todo. Que tonto era.
Me había tardado un poco más en ir a bañarme y prepararme esa mañana y la puerta de la habitación se abrió y era nuestro hijo.
-Mama puedo dormir contigo?, tuve una pesadilla muy fea-
-No claro que no-
Le dije en Enseguida, este caliente no puede esperar siquiera a que me valla para estar con su madre, mi esposa.
-Dejalo pobrecillo-
-dije que no , ahora vuelve a tu habitación –
Los celos me estaban comiendo por dentro, ya no lo veía como mi hijo sino como mi rival de amores.
El muchacho se fue sin decir nada y algo molesto como lo haría cualquier hijo normal.
-Que te pasa por qué le dijiste que no-
-Ya es muy mayor para dormir con su madre no crees?-
-Siempre será mi bebe-
-Ademas recuerda aquello que me dijiste sobre los sueños que tenía contigo-
-Si pero tenías razón, fue solo una etapa ya no los tiene mas-
-Y eso como lo sabes-
-Soy su madre, solo lo se-
- aún así no debería dormir contigo, no es correcto –
-Hay por favor, vas a tener celos de tu propio hijo-
Me levanté pues se hacía tarde y me fui a bañar y mientras me bañaba recordé el set de el set de camaras que tenía guardados en el clóset.
Se conectaban por internet a un celular y podía tener imagen casi en tiempo real si no había interrupciones de señal.
En cuanto salí de bañarme las busque arriesgándose a llegar tarde al trabajo, los encontré rápido pues siempre se dónde guardo todo y la puse escondida con vista hacia la sala.
Escondida en el centro de entretenimiento casi por la tele, tenía una vista muy amplia de todo. La conecte a mi celular con una aplicación y me fui.
Mientras trabajaba de vez en cuando miraba la app para hechar un vistazo, pero nada, si los vi varias veces por la casa pero nada fuera de lo normal.
Una cosa si no me gustó nada, se fueron al baño juntos y duraron varios minutos, seguramente estaban cogiendo en el.baño pues no salían.
Llame para ver qué estaba pasando pero no contestaron, no deje de intentar, hasta que el maldito muchacho salió por fin, !desnudo! Y con una erección a contestar el teléfono.
-Bueno-
-Muchacho que haces?, donde está tu mamá?-
-ho, hola papá, mama está en el baño bañandose-
-Y que haces con ella?-
-Con ella?, no, ella se está bañando, quieres que valla con ella y le pase el teléfono?-
-Si... Digo no-
-Entoces que le digo?-
-Dile que me llame que es urgente –
-Ok,-
Pude ver en la cámara que cuando me colgó se fue saltando al baño de regreso con ella. Y esta vez ni siquiera había cerrado la puerta.
Después de un tiempo más salió mi mujer enredada en una toalla con los pechos de fuera y recienbañada después salió el ya sin la erección pero aún desnudo.
Estos malditos ya me pusieron el cuerno de nuevo.
La sangre me hervía y le llame de nuevo
-Hola?-
-Mujer que haces?-
-Hola mi amor, por qué llamas a estas horas?-
-Que haces?-
-Oye tranquilo, está todo bien?-
-Responde la pregunta mujer-
-Me estaba bañando ok, y cuida ese tono conmigo-
-Lo siento corazón, es solo que estoy pensando mucho en ti y...-
Me había colgado. Vi que el muchacho corría por la sala con el el celular en la mano y! desnudo todavía!.
Intente llamar de nuevo pero el teléfono estaba apagado. Hijo de perra.
Me callo más trabajo que no pude ignorar y continúe.
Para la tarde en la hora de comida Heche un vistazo de nuevo, estaban entrando en la sala, el hijo de puta la estaba apurando a sentarse, jalandola para que lo hiciera rápido.
Ella estaba un poco molesta pero le seguía la corriente. La sentoen el sofá y le se fue, minutos después le dio un par de medias negras y le pidió algo. Ella al principio dijo que no pero el chico era muy insistente.
Ella molesta accedio al final y se fue, el muchacho brincaba de emoción, lo que daría por tener un micrófono integrado.
Minutos después regreso mi mujer, tenía las medias puestas y estaba desnuda de la cintura para abajo. La sangre me hivio de nuevo.
Estos malditos lo van a hacer otra vez. Tomé mis cosas y me fui hacia el auto. Esta vez no los dejaría, sin pensarlo solo me subial.auto y lo prendí.
Después recapacite, nunca llegaría a tiempo para encontrarlos en el acto, la casa estaba casi a una hora con el tráfico de la ciudad así que solo podía presenciar lo que pasaría.
Accedí de nuevo a la app y ahí estaban, cogiendo, la tenía en el sofá con las piernas abiertas, el estaba de nuevo despuntó y jalandosela un poco antes de metérsela.
Ella solo lo veia venir hacia ella con una expresión casi oolesta y sacudiendo la cabeza diciendo no. Pero no cerraba las piernas antes se tocaba para prepararse para el.
El hijo de puta tomó sus piernas y las levanto aún más dejando su ano más a su alcance.
Acercó su pene a su culo y empezó a empujar para que entrara, ella solo hacia muevas de dolor pero no entraba.
El muchacho seguía tratando de meterla empujando mas fuerte pero solo hacia que le doliera más.
-Ponle saliva pendejo-
Lo había dicho en voz alta, como si estuviera viendo una por o y el.tipo pudiera escucharme. Rayos teniauna erección enorme de nuevo.
Mi esposa lo empujó y ella misma se puso saliva en el ano para que resbalara mejor y se metió un dedo, se retorció un poco de dolor pero después lo invito de nuevo a intentarlo.
El muchacho hizo lo mismo con su pene, lo remojo en saliva y lo intento de g, está vez pude ver cómo casi grito de dolor cuando le entro, cerró los ojos y lo dejo hacer lo suyo.
Sostenia sus piernas arriba para no cansarse y lo miraba algo.molesta, el chico solo disfrutaba cada metida qué le daba.
La cambio de posición varias veces e inclusive de sofaientra asé la metía más y más hasta que sacó su pene del culo de su madre y terminó en su barriga.
Ella bajo las piernas y se relajo, se tocaba el culo pues le dolía pero parecía disfrutarlo.
Mierda ya no podía más, me masturbe en el auto y lo manche todo.
Al recuperar el alimento vi de nuevo la app y la pude ver a ella, recostada en el sofá en donde se la habían cogido.
Mirando la tele y comiendo palomitas, con el semen aún en su barriga, y el chico seguramente jugando vídeojuegos en su habitación.


Y no dejaba de recordar lo que había visto, mi hijo estaba dentro de su madre en su ano, estaban teniendo sexo anal, madre e hijo. La pura idea me hacia que se me revolviera el estómago y que se me parara al mismo tiempo.
Pero no dejaba de verla de cabeza con las piernas abiertas y el pene de su hijo dentro de su culo, entrando y saliendo de ella mientras el dolor la hacía excitarse más.
El como le pedía que terminara como si estuviera avergonzada de lo que hacía pero aún así quería hacerlo y sobre todo el como tomo su pene y lo saco de ella. Cómo si el maldito no quisiera salir de ella nunca.
Me sentí como un tonto, un cornudo, un perdedor, alguien más se estaba cogiendo a mi mujer y no cualquiera que tendría que esperar a que ella estuviera sola, no, era mi propio hijo que pasaba todo el día con ella.
Pensé toda la tarde en aquello y la verdad entre a varios baños públicos para masturbarme con las imágenes en mi mente pero tenía que hacer algo para detenerlos. No podía seguir permitiendo que se cogiieran a mi esposa.
Pero tampoco quería un escándalo.
Finalmente llegué a casa y dude mucho en entrar, cuando pase por la sala no pude evitar verlos de nuevo en mi mente cogiendo en el sofá.
Mi esposa me vio primero, estaba en la cocina y me recibió y me saludo como siempre, con un beso tierno en la boca y un abrazo.
Cómo si no me hubiera puesto los cuernos con nuestro hijo hacia apenas unas horas, quién sabe cuántas veces lo habían hecho ese mismo día.
Me sentó a la mesa y me sirvio de cenar, llamo a nuestro hijo quien bajo de su cuarto y se sentó a la mesa a cenar, no sin antes darme un abrazo.
Todo aquello me hizo preguntarme si en verdad había pasado lo que había visto, me hicieron dudar. Su relación era como la de una madre y un hijo normal.
Esa noche después de cenar y darme un baño le hice el amor a mi esposa quien me recibió como siempre, no me rechazo o me hizo el amor con algún asco.
Lo hicimos como nunca y terminamos muy cansados, eso si intente metérselo por detrás pero no me dejó hacerlo, cuido su culo como si no me perteneciera. Por más que incisti en metérselo por detrás no me dejó.
A la mañana siguiente me levanté muy temprano como siempre y ya estaba mucho más tranquilo, tal vez si imagine todo. Que tonto era.
Me había tardado un poco más en ir a bañarme y prepararme esa mañana y la puerta de la habitación se abrió y era nuestro hijo.
-Mama puedo dormir contigo?, tuve una pesadilla muy fea-
-No claro que no-
Le dije en Enseguida, este caliente no puede esperar siquiera a que me valla para estar con su madre, mi esposa.
-Dejalo pobrecillo-
-dije que no , ahora vuelve a tu habitación –
Los celos me estaban comiendo por dentro, ya no lo veía como mi hijo sino como mi rival de amores.
El muchacho se fue sin decir nada y algo molesto como lo haría cualquier hijo normal.
-Que te pasa por qué le dijiste que no-
-Ya es muy mayor para dormir con su madre no crees?-
-Siempre será mi bebe-
-Ademas recuerda aquello que me dijiste sobre los sueños que tenía contigo-
-Si pero tenías razón, fue solo una etapa ya no los tiene mas-
-Y eso como lo sabes-
-Soy su madre, solo lo se-
- aún así no debería dormir contigo, no es correcto –
-Hay por favor, vas a tener celos de tu propio hijo-
Me levanté pues se hacía tarde y me fui a bañar y mientras me bañaba recordé el set de el set de camaras que tenía guardados en el clóset.
Se conectaban por internet a un celular y podía tener imagen casi en tiempo real si no había interrupciones de señal.
En cuanto salí de bañarme las busque arriesgándose a llegar tarde al trabajo, los encontré rápido pues siempre se dónde guardo todo y la puse escondida con vista hacia la sala.
Escondida en el centro de entretenimiento casi por la tele, tenía una vista muy amplia de todo. La conecte a mi celular con una aplicación y me fui.
Mientras trabajaba de vez en cuando miraba la app para hechar un vistazo, pero nada, si los vi varias veces por la casa pero nada fuera de lo normal.
Una cosa si no me gustó nada, se fueron al baño juntos y duraron varios minutos, seguramente estaban cogiendo en el.baño pues no salían.
Llame para ver qué estaba pasando pero no contestaron, no deje de intentar, hasta que el maldito muchacho salió por fin, !desnudo! Y con una erección a contestar el teléfono.
-Bueno-
-Muchacho que haces?, donde está tu mamá?-
-ho, hola papá, mama está en el baño bañandose-
-Y que haces con ella?-
-Con ella?, no, ella se está bañando, quieres que valla con ella y le pase el teléfono?-
-Si... Digo no-
-Entoces que le digo?-
-Dile que me llame que es urgente –
-Ok,-
Pude ver en la cámara que cuando me colgó se fue saltando al baño de regreso con ella. Y esta vez ni siquiera había cerrado la puerta.
Después de un tiempo más salió mi mujer enredada en una toalla con los pechos de fuera y recienbañada después salió el ya sin la erección pero aún desnudo.
Estos malditos ya me pusieron el cuerno de nuevo.
La sangre me hervía y le llame de nuevo
-Hola?-
-Mujer que haces?-
-Hola mi amor, por qué llamas a estas horas?-
-Que haces?-
-Oye tranquilo, está todo bien?-
-Responde la pregunta mujer-
-Me estaba bañando ok, y cuida ese tono conmigo-
-Lo siento corazón, es solo que estoy pensando mucho en ti y...-
Me había colgado. Vi que el muchacho corría por la sala con el el celular en la mano y! desnudo todavía!.
Intente llamar de nuevo pero el teléfono estaba apagado. Hijo de perra.
Me callo más trabajo que no pude ignorar y continúe.
Para la tarde en la hora de comida Heche un vistazo de nuevo, estaban entrando en la sala, el hijo de puta la estaba apurando a sentarse, jalandola para que lo hiciera rápido.
Ella estaba un poco molesta pero le seguía la corriente. La sentoen el sofá y le se fue, minutos después le dio un par de medias negras y le pidió algo. Ella al principio dijo que no pero el chico era muy insistente.
Ella molesta accedio al final y se fue, el muchacho brincaba de emoción, lo que daría por tener un micrófono integrado.
Minutos después regreso mi mujer, tenía las medias puestas y estaba desnuda de la cintura para abajo. La sangre me hivio de nuevo.
Estos malditos lo van a hacer otra vez. Tomé mis cosas y me fui hacia el auto. Esta vez no los dejaría, sin pensarlo solo me subial.auto y lo prendí.
Después recapacite, nunca llegaría a tiempo para encontrarlos en el acto, la casa estaba casi a una hora con el tráfico de la ciudad así que solo podía presenciar lo que pasaría.
Accedí de nuevo a la app y ahí estaban, cogiendo, la tenía en el sofá con las piernas abiertas, el estaba de nuevo despuntó y jalandosela un poco antes de metérsela.
Ella solo lo veia venir hacia ella con una expresión casi oolesta y sacudiendo la cabeza diciendo no. Pero no cerraba las piernas antes se tocaba para prepararse para el.
El hijo de puta tomó sus piernas y las levanto aún más dejando su ano más a su alcance.
Acercó su pene a su culo y empezó a empujar para que entrara, ella solo hacia muevas de dolor pero no entraba.
El muchacho seguía tratando de meterla empujando mas fuerte pero solo hacia que le doliera más.
-Ponle saliva pendejo-
Lo había dicho en voz alta, como si estuviera viendo una por o y el.tipo pudiera escucharme. Rayos teniauna erección enorme de nuevo.
Mi esposa lo empujó y ella misma se puso saliva en el ano para que resbalara mejor y se metió un dedo, se retorció un poco de dolor pero después lo invito de nuevo a intentarlo.
El muchacho hizo lo mismo con su pene, lo remojo en saliva y lo intento de g, está vez pude ver cómo casi grito de dolor cuando le entro, cerró los ojos y lo dejo hacer lo suyo.
Sostenia sus piernas arriba para no cansarse y lo miraba algo.molesta, el chico solo disfrutaba cada metida qué le daba.
La cambio de posición varias veces e inclusive de sofaientra asé la metía más y más hasta que sacó su pene del culo de su madre y terminó en su barriga.
Ella bajo las piernas y se relajo, se tocaba el culo pues le dolía pero parecía disfrutarlo.
Mierda ya no podía más, me masturbe en el auto y lo manche todo.
Al recuperar el alimento vi de nuevo la app y la pude ver a ella, recostada en el sofá en donde se la habían cogido.
Mirando la tele y comiendo palomitas, con el semen aún en su barriga, y el chico seguramente jugando vídeojuegos en su habitación.


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