Este año, por la noche de reyes, me volví a disfrazar de rey mago. Esta vez me acerque a la casa de mis follamigos Sheila y Alejandro, para dar una sorpresa a su hijo de 2 años. Cuando llegue a su casa allí estaban ellos dos, Nerea, hermana de Sheila y también buena follamiga mía, y los padres de ellas dos. Sheila llevaba un vestido largo hasta los tobillos, granate, de algodón, ajustado, marcando sus pechitos y su culazo. Nerea iba con un body negro, de manga larga, ajustadísimo, con escotazo redondo elástico, dejando ver el interior de sus redondas tetas operadas, con un canalillo bien rico, y un vaquero ajustado marcando culazo.
Al verme entrar el niño se quedó alucinado y feliz. Me hice varias fotos con él y los demás miembros de la familia, antes de darle un regalo con el que se puso a jugar. Tomamos un café con roscón y estuve un rato charlando. Cuando Alejandro dijo que ya era hora de acostar al pequeño, los padres de Sheila dijeron que ellos ya se iban y, para disimular, yo dije lo mismo y me fui con ellos. Ellos tenían su coche aparcado justo en frente del portal. Yo lo tenía un poco más adelante e hice tiempo dentro de él, esperando que se fueran, para volver a casa de Sheila y Alejandro, a disfrutar de un buen ratito de sexo, antes de tener que irme al bar a trabajar.
Me abrió la puerta Sheila, me sonrió y nos dimos un buen beso. Mi mano se posó en su culazo y fuimos hacia el salón, sin dejar de besarnos. Allí estaba Nerea en el sofá, la cual se levantó, se puso a mi otro lado y también me bese con ella, acariciando su culazo. Alejandro estaba en la habitación del niño durmiéndole.
Les dije que había vuelto para darlas su regalo, pues ellas también lo merecían. Sheila nos dijo de ir a su habitación y allí volví a besarme con ambas, acariciando sus culazos. Me subí el disfraz y, como debajo no llevaba nada más, pudieron ver el rico regalo que tenía para ellas, mi caliente polla. Se arrodillaron y comenzaron a comerme la polla y los huevos, entre las dos, turnándose. Me quite el disfraz, quedándome completamente desnudo.
Acariciaba sus cabezas, hasta que agarre del pelo a Nerea, tirando de él, para que se levantara. Nos volvimos a besar, mientras Sheila me hacia un mamadón maravilloso, jugando con mis huevos en su mano. Una de mis manos acariciaba el culazo a Nerea y la otra sus tetas, tan bien operadas. Metí mi cabeza en su escotazo y lamí y besé su canalillo. No llevaba sujetador, por lo que fui notando ponerse duros sus pezones y mis dos manos se centraron en acariciar sus pechos, poniéndolos bien duros. Cuando se marcaron en la camiseta, comencé a mordérselos. Tire del escotazo hasta sacar uno de sus pechos y pasar mi lengua por su pezón. Comencé a comerle la teta, mientras tiraba del escote por el otro lado, para sacarle la otra teta y acariciársela. Comí y acaricié ambos pechos, disfrutando de sus pezones duritos.
Nerea se arrodillo y su hermana se levantó. Sheila y yo nos besamos, con mis manos en su culazo, mientras Nerea volvió a hacerme una mamada. Comencé a subir el vestido a Sheila, y cuando iba por la cintura y tenía su culazo al descubierto, ella misma se lo termino de quitar. Se quedo solo con un tanga granate y unas medias transparentes hasta los muslos. Nos seguimos besando, mientras metía una mano en su tanga y la masturbaba. Con la otra, acariciaba sus pechitos y pellizcaba sus pezones.
Coloque a Sheila a gatas en la cama y me tumbe debajo de ella, para comerla el coño. Mis manos acariciaban su culazo, mientras disfrutaba de mi lengua en su coño. Nerea siguió de rodillas, entre mis piernas y me siguió comiendo la polla. Me puse de pie y levante a Nerea. Nos besamos, mientras la desabrochaba el pantalón. La hice quitárselo y acaricié su culo, cuando se quedó con el body y unas medias transparentes hasta los muslos. La hice ponerse a gatas al lado de su hermana y yo me coloqué de rodillas en el suelo, besando y acariciando sus culazos. Desabroché el body a Nerea y al abrirlo vi el tanga de hilo, negro, que llevaba debajo. Lo aparte y comencé a comerla el coño. Metí mi mano por el tanga de Sheila y la masturbé. Fui cambiando de coño, comiendo el de una de las hermanas, mientras masturbaba a la otra.
Me levante y pase mi polla por sus culazos, golpeándolos también. Me puse un condón, aparte el tanga de Sheila y comencé a follarla. Una de mis manos acariciaba su culazo y la otra mano, azotaba el culo de Nerea. Cambié y comencé a follar el coño a Nerea, azotando el de su hermana. Fui cambiando entre ambas y además las follaba también sus culazos. Giré a Sheila, tumbándola y me puse de rodillas entre sus piernas, bien abiertas. Volví a follarla el coño y una de mis manos apretaba bien fuerte su cuello. Volví a levantarme y colocarme detrás de Nerea, que seguía a gatas. Metí mi polla en su coño y se lo follé bien fuerte, mientras agarraba su pelo y tiraba fuerte de él. No pare hasta que Nerea se corrió. Entonces me arrodillé y la comí el coño, limpiando sus jugos. Me senté en la cama y Sheila lo hizo sobre mí. Se metió mi polla en el coño y comenzó a cabalgar como una loca. Acaricie sus muslazos y su culazo, mientras nos besábamos. Nerea se puso de rodillas a nuestro lado y también me bese con ella.
Sheila se bajó y su hermana fue la que ahora se sentó en mí. Se metió mi polla en su culo y cabalgo, mientras la comía las ricas tetas operadas. Sheila me besaba el cuello y, de vez en cuando, nos besábamos. Una de mis manos acariciaba el culazo de Sheila y la otra uno de los muslos de Nerea. Sheila me tumbo y se sentó sobre mi cara. Aparte su tanga y la comí el coño, mientras acariciaba su culazo. Nerea se cambio mi polla de agujero y se lo metió en el coño, cabalgando más fuerte.
Alejandro entro en la habitación celebrando que por fin el niño se había dormido. Sheila le paro los pies rápido pues le dijo que estaban disfrutando del regalo que les había traído el rey mago y que a el le tocaba mirar. Me tumbe de lado en la cama y coloque a Sheila delante mía, dándome la espalda. Levante su pierna, aparte su tanga y comencé a follarla. Esta giró la cabeza y nos besamos. Nerea se tumbó detrás de mí, me acariciaba el pecho y me besaba el cuello. De vez en cuando, giraba mi cabeza para besarme con ella. Alejandro se estaba masturbando, mirándonos, apoyado contra la pared.
Me gire un poco, para que Nerea pudiera poner su coño en mi boca y comérselo, mientras seguía follando a su hermana. Cuando Nerea se corrió en mi cara, le dije que podía ir a ayudar a su cuñado, que también se merecía pasarlo bien en una noche tan especial. Así hizo y se fue a hacerle una mamada, mientras este miraba como su mujer se había puesto a cabalgar sobre mí. Mis manos acariciaban sus muslazos y subían hasta sus pechitos, pellizcando sus pezones, tan duritos. Me senté en la cama y Sheila me rodeo con sus piernas, comenzando a follar mas fuerte, mientras nos besábamos y acariciaba su culazo.
Cuando me iba a correr, Sheila se puso a gatas en la cama y me hizo un mamadón con su maravillosa boquita. Mi mano acariciaba su culo y lo azotaba. Cuando me corrí, esta tragó todo, sin parar, hasta dejármela bien sequita y limpia. Sheila se puso de rodillas y nos besamos. Metí mi mano por su tanga y comencé a masturbarla, sin parar, hasta que se corrió.
Me puse el disfraz y Sheila me acompaño a la puerta, dejando en la habitación a Nerea, mamándosela a Alejandro. Nos dimos un buen beso de despedida, mientras la acariciaba el culazo, antes de irme de su casa.
Al verme entrar el niño se quedó alucinado y feliz. Me hice varias fotos con él y los demás miembros de la familia, antes de darle un regalo con el que se puso a jugar. Tomamos un café con roscón y estuve un rato charlando. Cuando Alejandro dijo que ya era hora de acostar al pequeño, los padres de Sheila dijeron que ellos ya se iban y, para disimular, yo dije lo mismo y me fui con ellos. Ellos tenían su coche aparcado justo en frente del portal. Yo lo tenía un poco más adelante e hice tiempo dentro de él, esperando que se fueran, para volver a casa de Sheila y Alejandro, a disfrutar de un buen ratito de sexo, antes de tener que irme al bar a trabajar.
Me abrió la puerta Sheila, me sonrió y nos dimos un buen beso. Mi mano se posó en su culazo y fuimos hacia el salón, sin dejar de besarnos. Allí estaba Nerea en el sofá, la cual se levantó, se puso a mi otro lado y también me bese con ella, acariciando su culazo. Alejandro estaba en la habitación del niño durmiéndole.
Les dije que había vuelto para darlas su regalo, pues ellas también lo merecían. Sheila nos dijo de ir a su habitación y allí volví a besarme con ambas, acariciando sus culazos. Me subí el disfraz y, como debajo no llevaba nada más, pudieron ver el rico regalo que tenía para ellas, mi caliente polla. Se arrodillaron y comenzaron a comerme la polla y los huevos, entre las dos, turnándose. Me quite el disfraz, quedándome completamente desnudo.
Acariciaba sus cabezas, hasta que agarre del pelo a Nerea, tirando de él, para que se levantara. Nos volvimos a besar, mientras Sheila me hacia un mamadón maravilloso, jugando con mis huevos en su mano. Una de mis manos acariciaba el culazo a Nerea y la otra sus tetas, tan bien operadas. Metí mi cabeza en su escotazo y lamí y besé su canalillo. No llevaba sujetador, por lo que fui notando ponerse duros sus pezones y mis dos manos se centraron en acariciar sus pechos, poniéndolos bien duros. Cuando se marcaron en la camiseta, comencé a mordérselos. Tire del escotazo hasta sacar uno de sus pechos y pasar mi lengua por su pezón. Comencé a comerle la teta, mientras tiraba del escote por el otro lado, para sacarle la otra teta y acariciársela. Comí y acaricié ambos pechos, disfrutando de sus pezones duritos.
Nerea se arrodillo y su hermana se levantó. Sheila y yo nos besamos, con mis manos en su culazo, mientras Nerea volvió a hacerme una mamada. Comencé a subir el vestido a Sheila, y cuando iba por la cintura y tenía su culazo al descubierto, ella misma se lo termino de quitar. Se quedo solo con un tanga granate y unas medias transparentes hasta los muslos. Nos seguimos besando, mientras metía una mano en su tanga y la masturbaba. Con la otra, acariciaba sus pechitos y pellizcaba sus pezones.
Coloque a Sheila a gatas en la cama y me tumbe debajo de ella, para comerla el coño. Mis manos acariciaban su culazo, mientras disfrutaba de mi lengua en su coño. Nerea siguió de rodillas, entre mis piernas y me siguió comiendo la polla. Me puse de pie y levante a Nerea. Nos besamos, mientras la desabrochaba el pantalón. La hice quitárselo y acaricié su culo, cuando se quedó con el body y unas medias transparentes hasta los muslos. La hice ponerse a gatas al lado de su hermana y yo me coloqué de rodillas en el suelo, besando y acariciando sus culazos. Desabroché el body a Nerea y al abrirlo vi el tanga de hilo, negro, que llevaba debajo. Lo aparte y comencé a comerla el coño. Metí mi mano por el tanga de Sheila y la masturbé. Fui cambiando de coño, comiendo el de una de las hermanas, mientras masturbaba a la otra.
Me levante y pase mi polla por sus culazos, golpeándolos también. Me puse un condón, aparte el tanga de Sheila y comencé a follarla. Una de mis manos acariciaba su culazo y la otra mano, azotaba el culo de Nerea. Cambié y comencé a follar el coño a Nerea, azotando el de su hermana. Fui cambiando entre ambas y además las follaba también sus culazos. Giré a Sheila, tumbándola y me puse de rodillas entre sus piernas, bien abiertas. Volví a follarla el coño y una de mis manos apretaba bien fuerte su cuello. Volví a levantarme y colocarme detrás de Nerea, que seguía a gatas. Metí mi polla en su coño y se lo follé bien fuerte, mientras agarraba su pelo y tiraba fuerte de él. No pare hasta que Nerea se corrió. Entonces me arrodillé y la comí el coño, limpiando sus jugos. Me senté en la cama y Sheila lo hizo sobre mí. Se metió mi polla en el coño y comenzó a cabalgar como una loca. Acaricie sus muslazos y su culazo, mientras nos besábamos. Nerea se puso de rodillas a nuestro lado y también me bese con ella.
Sheila se bajó y su hermana fue la que ahora se sentó en mí. Se metió mi polla en su culo y cabalgo, mientras la comía las ricas tetas operadas. Sheila me besaba el cuello y, de vez en cuando, nos besábamos. Una de mis manos acariciaba el culazo de Sheila y la otra uno de los muslos de Nerea. Sheila me tumbo y se sentó sobre mi cara. Aparte su tanga y la comí el coño, mientras acariciaba su culazo. Nerea se cambio mi polla de agujero y se lo metió en el coño, cabalgando más fuerte.
Alejandro entro en la habitación celebrando que por fin el niño se había dormido. Sheila le paro los pies rápido pues le dijo que estaban disfrutando del regalo que les había traído el rey mago y que a el le tocaba mirar. Me tumbe de lado en la cama y coloque a Sheila delante mía, dándome la espalda. Levante su pierna, aparte su tanga y comencé a follarla. Esta giró la cabeza y nos besamos. Nerea se tumbó detrás de mí, me acariciaba el pecho y me besaba el cuello. De vez en cuando, giraba mi cabeza para besarme con ella. Alejandro se estaba masturbando, mirándonos, apoyado contra la pared.
Me gire un poco, para que Nerea pudiera poner su coño en mi boca y comérselo, mientras seguía follando a su hermana. Cuando Nerea se corrió en mi cara, le dije que podía ir a ayudar a su cuñado, que también se merecía pasarlo bien en una noche tan especial. Así hizo y se fue a hacerle una mamada, mientras este miraba como su mujer se había puesto a cabalgar sobre mí. Mis manos acariciaban sus muslazos y subían hasta sus pechitos, pellizcando sus pezones, tan duritos. Me senté en la cama y Sheila me rodeo con sus piernas, comenzando a follar mas fuerte, mientras nos besábamos y acariciaba su culazo.
Cuando me iba a correr, Sheila se puso a gatas en la cama y me hizo un mamadón con su maravillosa boquita. Mi mano acariciaba su culo y lo azotaba. Cuando me corrí, esta tragó todo, sin parar, hasta dejármela bien sequita y limpia. Sheila se puso de rodillas y nos besamos. Metí mi mano por su tanga y comencé a masturbarla, sin parar, hasta que se corrió.
Me puse el disfraz y Sheila me acompaño a la puerta, dejando en la habitación a Nerea, mamándosela a Alejandro. Nos dimos un buen beso de despedida, mientras la acariciaba el culazo, antes de irme de su casa.
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