Holi, espero les hayan gustado mis aventuras lesbis, porque hoy les quiero contar como interactúe con una pareja por primera vez. Aclaro que ya había hecho tríos pero con mi pareja y nunca había sido la tercera persona jajaja.
Llevo un tiempo llegando a correr a un parque famoso de mi ciudad en donde me hice amiga de Paulina, una chica de 25 años, juntada pero no casada, cabello castaño claro abajo de los hombros, bronceada, piernas muy linda ni tan grandes ni pequeñas, pechos pequeños pero un abdomen precioso que lo enseñaba siempre llegando en top.
Pau y yo nos hicimos súper amigas al grado de correr casi diario juntas. Se volvió de esas amistades que sientes la química rica pero te encanta ser amigas. Un día después de nuestra rutina mañanera de 5 km decidimos desayunar, una plática rica y amena en donde yo ya le había dado a entender experiencias anteriores con mi novio, yo noté que ella tenía mucha curiosidad sobre las experiencias que había tenido y eso me gustó por qué empezó la idea en mi cabeza de que podría existir algo.
Seguimos en la plática y ella decidió invitarme al cumpleaños de su casi esposo, una cena intimada solo de amigos en donde me dijo que le encantaría tenerte presente. Y yo obvio que accedí sin mayor duda y obvio intentando meter mis ideas le pregunté “¿y que le regalaras? ¿Le darás anal?” Ella se rio a carcajadas como cuando le atinas a ideas que tienen en mente y me dijo “No eso ya me lo pidió, ahora el hombrecito quiere un trío”, a lo cual en mi cabeza solo la frase “Mi momento” jajaja.
Con una sonrisa respondí “Pues yo podría ayudarte digo no hay cosa alguna que no haría por una amiga” intentando decirlo de juego por si me había excedido. Para mi sorpresa después de un trago largo al jugo escuché “¿De verdad me ayudarías con eso?” A la par siento su mano tomar mi pierna muy suave intentado darme confianza, a lo cual respondí con un poquito de beso y digo ”Claro” y eso soltó su mente y surgieron mil preguntas de parte de ella: “¿Pero cómo? ¿Ya lo has hecho? ¿Cuando? Cómo se hace” a lo cual solo dije “ Pues tú dime ustedes son la pareja yo encantada de ayudarte y probarte” mientras le sonreí algo pícara.
El desayuno pasó sin más sobre el tema para tampoco presionar de más pero al caminar rumbo a nuestros coches Paulina dijo lo que estaba esperando “Mira vamos a la cena ahí platicamos, drinks y vemos pero vamos con la idea va” solo reí y le dije “Va, ¿gustas lencería? Jajaja” yo intentando meterle nervios para ver su imaginación y para mi sorpresa no me decepcionó y solo me dijo que ella lo checaria para ir combinadas. Nos despedimos y esperé con prisa la tan anunciada cena.
El día de la cena llegó y yo estaba lista, salí de casa sexy sabiendo que iba para llamar su atención, me puse un short mini de cuero súper pegado y marcaba y levantaba mis nalgas, una blusa transparente manga larga negra que dejaba ver debajo mi bralette de encaje negro, tacones algo altos lisos y mi cabello suelto. Al llegar al restaurante me recibe Paulina afuera nerviosa pero emocionada, la veo caminar hacia mí con un vestido naranja opaco a medio muslo, súper pegado definiendo su figura, un hombro descubierto y sus pechos bien levantados, al vernos nos chuleamos los conjuntos y solo me dijo “ya está listo todo para que disfrutemos amiga” le sonreí y tomé la mano para decirle “Nos la pasaremos riquísimo”.
Al entrar veo una mesa pequeña y vi que yo sería la única invitada y a un lado su esposo Adrián, él era mucho más grande que ella como de unos 35 años, blanco, cabello negro, cuerpo lindo la verdad muy bien trabajado por el ejercicio, estaba fascinada de la rica pareja que formaban.
Lo saludo de beso y me toma de la cintura y me dice al oído “Gracias por el regalo” solo sonrío y me siento frente a él con Paulina a un lado, al principio la cena fue muy normal conocernos, soltarnos y sentir la química que desde un principio fue riquísima, me gustó ver a Paulina con él e imaginarme las cositas ricas que tenía en mente, terminando de cenar Pau dijo “Un postre en lo que ya hablamos de lo importante” yo solo reí y le dije “Yo pensé que nosotros seríamos el postre para Adrian” tomándole la mano a Paulina y riendo viéndola.
Ambos sonrieron mientras Adrian pedía la cuenta para irnos, él se paró a pagar y quedaos un momento las dos para ver el plan, ella se acercó para decirme que ya estaba todo listo en un hotel cerca, en el carro ya tenía la lencería para ambas y que nos iríamos en su carro para entrar juntos. Yo solo le sonreí y le dije de está perfecto que traje un vino para tomar en el hotel. Ella me sonrió y tomó de la mano para salir caminando juntas al estacionamiento.
Adrian fascinado de vernos llegar nos abrió la puerta para sentarnos juntas en la parte trasera mientras no llevaban, ella nerviosa empezó a sobarme la pierna aunque no duró mucho ya que el hotel estaba a minutos. Bajamos del carro yo con la botella en mano, Paulina con la lencería y una maleta bonita y Adrián deleitándose con la vista de nosotras.
Al entrar era una habitación linda no muy sexual perfecta para una pareja nueva, Adrián abrió la botella mientras nos sentamos en la sala de estar ya un poquito mas calientes, Adrián me preguntó sobre mis experiencias y le dije que tenía ideas pero que me dejaría llevar por lo que ellos desearan, pasó la primer copa y con la segunda en mano Pau me dijo que la acompañara al baño para envolver los regalos de Adrián. Sonreía y me levanté junto a ella llevando mi copa al baño.

Al entrar al baño veo como Paulina me espera y suelta una risa ya algo tomada. Ambas nos damos un beso algo corto pero lindo como cómplices. Ella abre la maleta y saca dos conjuntos hermosos en color rosa, todo de encaje súper lindo, con medias y liguero. Empezamos a quitarnos la ropa una frente a la otra y para mi sorpresa Pau tenía la conchita bien linda y con un triángulo con bellos súper cortitos hermosos solo sonreí y le dije “Que rico amiga” ella me vio depilada total y solo me sonrió.
Nos vimos frente al espejo ambas con un bralette de encaje rosado, nuestros abdominales al descubierto marcados y lindos, por debajo de nuestro ombligo empezaba el liguero de encaje súper delgado, medias de red pequeño a medio muslo y una tanga diminuta, nos colocamos nuestros tacones y sonreímos y sabíamos que estábamos lindas.
Abrimos la puerta y Adrián sentado quedó impresionado al vernos salir “Wow no esperaba esto Pau” ella solo sonrío apenada y le dijo “Somos para ti”. El se levantó despacio para podernos apreciar bien, nos comió con la mirada de arriba abajo con una mezcla de deseo y asombro.
Paulina y yo extendimos la mano para que se acercara y yo solo agregué un “Relájate esta noche es solo para disfrutar”. Adrián se acercó a Pau, la tomó de la cintura mientras comenzaba un beso intenso y largo, mientras sentía como su mano tomaba mi cintura. Pau detuvo el beso y lo giró hacia mi, sus labios se pegaron a los míos y después de una pequeña pausa comenzó nuestro beso largo e intenso, mientras ella veía el show.
Paulina se alejó y nos dejó conocernos a besos, mientras ella colocaba sus manos sobre mi trasero. Lo empuje a la cama y me subí sobre él para continuar con los besos.
Después de una rica sesión de besos sentí como Pau se acostaba junto a él y comenzaba a masturbarse mientras veía como su verga estaba a reventar, logré escuchar un susurro al oído de Adrián que decía “Que pruebe tu verga”. Yo sin pensarlo ayudé con el pantalón y volví sobre él para tenerla dentro, moví la tanga y dejé que la excitación hiciera lo necesario metiéndola poco a poco, mi cuerpo se levantó y dejé ir mi peso para que entrara todo su rico miembro dentro de mi. A la vez Paulina se levantó y se puso junto a mí para besarme mientras la verga de su novio me mojaba toda “Que rico te coge amiga” escuche mientras mis ojos cerrados solo sentían la gran verga.
Paulina me giró después de unas buenas envestidas para quedar debajo de ella mientras ella se colocaba en cuatro para que yo le diera oral mientras disfrutaba de la verga de Adrián, empecé a lames como si fuera una paleta y a escuchar los gemidos de ella, la verga de Adrián se dirigió primero a mi boca para probar su rica verga lista para entrar, llena de saliva empezó a meter poco a poco su verga mientras yo no paraba de lamer su conchita. Paulina gemía mucho y eso me mojaba, me gire para besarla mientras ella disfrutaba.
De la nada ella comenzó a masturbarme mientras Adrián le daba verga y nos besábamos. Logro que tuviera un orgasmo delicioso mientras sus dedos se hundían en mi vagina.
Adrián a punto de correrse para y nos dice que nos coloquemos para la leche, sin pensarlo nos ponemos a gatas y esperamos la leche salir mientras Pau y yo nos besamos.
Sin pasar mucho tiempo sentimos un chorro invadir nuestras lenguas mientras escuchamos gemidos de Adrián intensificamos el beso y sentimos como nos pasamos la leche y la tragamos. Terminamos dándonos un pico mientras nos incorporamos.
Adrián quedó rendido mientras Pau y yo nos duchamos y nos divertimos un poco más juntas, ambas decidimos experimentar más juntas y contarnos todo.
Espero les haya gustado mi historia, prometo subir más seguido, me muero por leer sus comentarios.
Llevo un tiempo llegando a correr a un parque famoso de mi ciudad en donde me hice amiga de Paulina, una chica de 25 años, juntada pero no casada, cabello castaño claro abajo de los hombros, bronceada, piernas muy linda ni tan grandes ni pequeñas, pechos pequeños pero un abdomen precioso que lo enseñaba siempre llegando en top.
Pau y yo nos hicimos súper amigas al grado de correr casi diario juntas. Se volvió de esas amistades que sientes la química rica pero te encanta ser amigas. Un día después de nuestra rutina mañanera de 5 km decidimos desayunar, una plática rica y amena en donde yo ya le había dado a entender experiencias anteriores con mi novio, yo noté que ella tenía mucha curiosidad sobre las experiencias que había tenido y eso me gustó por qué empezó la idea en mi cabeza de que podría existir algo.
Seguimos en la plática y ella decidió invitarme al cumpleaños de su casi esposo, una cena intimada solo de amigos en donde me dijo que le encantaría tenerte presente. Y yo obvio que accedí sin mayor duda y obvio intentando meter mis ideas le pregunté “¿y que le regalaras? ¿Le darás anal?” Ella se rio a carcajadas como cuando le atinas a ideas que tienen en mente y me dijo “No eso ya me lo pidió, ahora el hombrecito quiere un trío”, a lo cual en mi cabeza solo la frase “Mi momento” jajaja.
Con una sonrisa respondí “Pues yo podría ayudarte digo no hay cosa alguna que no haría por una amiga” intentando decirlo de juego por si me había excedido. Para mi sorpresa después de un trago largo al jugo escuché “¿De verdad me ayudarías con eso?” A la par siento su mano tomar mi pierna muy suave intentado darme confianza, a lo cual respondí con un poquito de beso y digo ”Claro” y eso soltó su mente y surgieron mil preguntas de parte de ella: “¿Pero cómo? ¿Ya lo has hecho? ¿Cuando? Cómo se hace” a lo cual solo dije “ Pues tú dime ustedes son la pareja yo encantada de ayudarte y probarte” mientras le sonreí algo pícara.
El desayuno pasó sin más sobre el tema para tampoco presionar de más pero al caminar rumbo a nuestros coches Paulina dijo lo que estaba esperando “Mira vamos a la cena ahí platicamos, drinks y vemos pero vamos con la idea va” solo reí y le dije “Va, ¿gustas lencería? Jajaja” yo intentando meterle nervios para ver su imaginación y para mi sorpresa no me decepcionó y solo me dijo que ella lo checaria para ir combinadas. Nos despedimos y esperé con prisa la tan anunciada cena.
El día de la cena llegó y yo estaba lista, salí de casa sexy sabiendo que iba para llamar su atención, me puse un short mini de cuero súper pegado y marcaba y levantaba mis nalgas, una blusa transparente manga larga negra que dejaba ver debajo mi bralette de encaje negro, tacones algo altos lisos y mi cabello suelto. Al llegar al restaurante me recibe Paulina afuera nerviosa pero emocionada, la veo caminar hacia mí con un vestido naranja opaco a medio muslo, súper pegado definiendo su figura, un hombro descubierto y sus pechos bien levantados, al vernos nos chuleamos los conjuntos y solo me dijo “ya está listo todo para que disfrutemos amiga” le sonreí y tomé la mano para decirle “Nos la pasaremos riquísimo”.
Al entrar veo una mesa pequeña y vi que yo sería la única invitada y a un lado su esposo Adrián, él era mucho más grande que ella como de unos 35 años, blanco, cabello negro, cuerpo lindo la verdad muy bien trabajado por el ejercicio, estaba fascinada de la rica pareja que formaban.
Lo saludo de beso y me toma de la cintura y me dice al oído “Gracias por el regalo” solo sonrío y me siento frente a él con Paulina a un lado, al principio la cena fue muy normal conocernos, soltarnos y sentir la química que desde un principio fue riquísima, me gustó ver a Paulina con él e imaginarme las cositas ricas que tenía en mente, terminando de cenar Pau dijo “Un postre en lo que ya hablamos de lo importante” yo solo reí y le dije “Yo pensé que nosotros seríamos el postre para Adrian” tomándole la mano a Paulina y riendo viéndola.
Ambos sonrieron mientras Adrian pedía la cuenta para irnos, él se paró a pagar y quedaos un momento las dos para ver el plan, ella se acercó para decirme que ya estaba todo listo en un hotel cerca, en el carro ya tenía la lencería para ambas y que nos iríamos en su carro para entrar juntos. Yo solo le sonreí y le dije de está perfecto que traje un vino para tomar en el hotel. Ella me sonrió y tomó de la mano para salir caminando juntas al estacionamiento.
Adrian fascinado de vernos llegar nos abrió la puerta para sentarnos juntas en la parte trasera mientras no llevaban, ella nerviosa empezó a sobarme la pierna aunque no duró mucho ya que el hotel estaba a minutos. Bajamos del carro yo con la botella en mano, Paulina con la lencería y una maleta bonita y Adrián deleitándose con la vista de nosotras.
Al entrar era una habitación linda no muy sexual perfecta para una pareja nueva, Adrián abrió la botella mientras nos sentamos en la sala de estar ya un poquito mas calientes, Adrián me preguntó sobre mis experiencias y le dije que tenía ideas pero que me dejaría llevar por lo que ellos desearan, pasó la primer copa y con la segunda en mano Pau me dijo que la acompañara al baño para envolver los regalos de Adrián. Sonreía y me levanté junto a ella llevando mi copa al baño.

Al entrar al baño veo como Paulina me espera y suelta una risa ya algo tomada. Ambas nos damos un beso algo corto pero lindo como cómplices. Ella abre la maleta y saca dos conjuntos hermosos en color rosa, todo de encaje súper lindo, con medias y liguero. Empezamos a quitarnos la ropa una frente a la otra y para mi sorpresa Pau tenía la conchita bien linda y con un triángulo con bellos súper cortitos hermosos solo sonreí y le dije “Que rico amiga” ella me vio depilada total y solo me sonrió.
Nos vimos frente al espejo ambas con un bralette de encaje rosado, nuestros abdominales al descubierto marcados y lindos, por debajo de nuestro ombligo empezaba el liguero de encaje súper delgado, medias de red pequeño a medio muslo y una tanga diminuta, nos colocamos nuestros tacones y sonreímos y sabíamos que estábamos lindas.
Abrimos la puerta y Adrián sentado quedó impresionado al vernos salir “Wow no esperaba esto Pau” ella solo sonrío apenada y le dijo “Somos para ti”. El se levantó despacio para podernos apreciar bien, nos comió con la mirada de arriba abajo con una mezcla de deseo y asombro.
Paulina y yo extendimos la mano para que se acercara y yo solo agregué un “Relájate esta noche es solo para disfrutar”. Adrián se acercó a Pau, la tomó de la cintura mientras comenzaba un beso intenso y largo, mientras sentía como su mano tomaba mi cintura. Pau detuvo el beso y lo giró hacia mi, sus labios se pegaron a los míos y después de una pequeña pausa comenzó nuestro beso largo e intenso, mientras ella veía el show.
Paulina se alejó y nos dejó conocernos a besos, mientras ella colocaba sus manos sobre mi trasero. Lo empuje a la cama y me subí sobre él para continuar con los besos.
Después de una rica sesión de besos sentí como Pau se acostaba junto a él y comenzaba a masturbarse mientras veía como su verga estaba a reventar, logré escuchar un susurro al oído de Adrián que decía “Que pruebe tu verga”. Yo sin pensarlo ayudé con el pantalón y volví sobre él para tenerla dentro, moví la tanga y dejé que la excitación hiciera lo necesario metiéndola poco a poco, mi cuerpo se levantó y dejé ir mi peso para que entrara todo su rico miembro dentro de mi. A la vez Paulina se levantó y se puso junto a mí para besarme mientras la verga de su novio me mojaba toda “Que rico te coge amiga” escuche mientras mis ojos cerrados solo sentían la gran verga.
Paulina me giró después de unas buenas envestidas para quedar debajo de ella mientras ella se colocaba en cuatro para que yo le diera oral mientras disfrutaba de la verga de Adrián, empecé a lames como si fuera una paleta y a escuchar los gemidos de ella, la verga de Adrián se dirigió primero a mi boca para probar su rica verga lista para entrar, llena de saliva empezó a meter poco a poco su verga mientras yo no paraba de lamer su conchita. Paulina gemía mucho y eso me mojaba, me gire para besarla mientras ella disfrutaba.
De la nada ella comenzó a masturbarme mientras Adrián le daba verga y nos besábamos. Logro que tuviera un orgasmo delicioso mientras sus dedos se hundían en mi vagina.
Adrián a punto de correrse para y nos dice que nos coloquemos para la leche, sin pensarlo nos ponemos a gatas y esperamos la leche salir mientras Pau y yo nos besamos.
Sin pasar mucho tiempo sentimos un chorro invadir nuestras lenguas mientras escuchamos gemidos de Adrián intensificamos el beso y sentimos como nos pasamos la leche y la tragamos. Terminamos dándonos un pico mientras nos incorporamos.
Adrián quedó rendido mientras Pau y yo nos duchamos y nos divertimos un poco más juntas, ambas decidimos experimentar más juntas y contarnos todo.
Espero les haya gustado mi historia, prometo subir más seguido, me muero por leer sus comentarios.
0 comentarios - Acepté ser la invitada y me encantó. Pau, Adrián y yo