Toda mi vida fui el típico gay de closet reprimido, en mi época condenaban a los homosexuales, en la escuela me acuerdo que agarraron a golpes a uno por decir que le parecía lindo un pibe, era una cacería hacia nosotros, así que nunca me animé a dar un paso con nadie, había varios que me gustaban, de uno casi me enamoré incluso había varios gays que me tiraron onda, pero nunca tomé la valentía suficiente para dar el paso.
En lugar de eso me case con una mujer, maravillosa la verdad, no tengo ningún tipo de quejé hacia ella, siempre sospecho mi otro lado, pero no le importo, aunque a veces me siento mal por no poder haberla amado del todo, la quería un montón y fue lo más importante de mi vida, pero nunca me pude enamorar realmente, siempre había algo que no le terminaba de convencer.
Aunque cuando falleció sentí que se me cayó el mundo, me había casado y habiamos formado una familia, yo era el señor Néstor Catán, un maravilloso esposo y padre de un hijo, pero en el fondo era otra cosa.
Cuando murió caí en una profunda depresión, no podía asimilarlo, no tenía ganas de nada, hasta que me hijo me dijo que salga, que vaya con mis amigos un rato a divertirme y no ande pensando en eso, que ya pasó, no había nada que podamos hacerle, le hice caso y ahí reviví lo que pensé que tenía enterrado, por más que me haya casado y tenga una familia yo no era eso, mi lado reprimido volvió y entendí que quizás no era momento para ocultarlo más, ya que no recordaba que entre mi grupo de amigos, estaba el que había sido mi gran amor, la persona de la que casi me enamoré.
Ahí decidí que era hora de cambiar mi vida, un amigo muy íntimo me contó de una nueva droga que habían creado, estaba en el mercado negro, se le conocía como Gender Bender pill, una píldora creada para los maricas, me dijo entre risas, yo lo dude, eran muuuuuyyy costosas, no sabía que hacer, en la noche me quedé pensando, hasta que me acordé las palabras de mi difunta esposa, cuando yo muera quiero que vivas tu vida como siempre quisiste, esas palabras tenían un significado atrás, eran más profundas de lo que creí, decidí comprarlas, pero no fue solo eso, mis amigos me ayudaron, hicieron una vaquita y me las regalaron, todos sabían que yo era puto, pero a ningún le importó, después de todo éramos amigos.

Ese noche me quedé pensando, con la píldora en la mano, tenía la oportunidad de mi vida, pero no estaba seguro, ¿La tomo? Me quedé dudando, ¿Que era lo mejor para mí? Es noche no pude dormir, dí vueltas por todos, hasta que me decidí y la tomé, cerré los ojos, me metí la pastilla en la boca y dejé todo atrás. A partir de ahora empezaba mi nueva vida.
La píldora me cayó mal, sentí que me revolvió el estómago, mi cabeza dolía, estaba mareado, me quemaba la piel, mis músculos estaban hinchados y sentía mucho calor, fui notando los efectos muy rápido, sentía como los huesos se me contraían de a poco, mi cadera se ensanchaba, sentía el pecho hinchado, de la misma forma que sentía el culo, mi cara estaba cambiando, se me empezó a caer la barba y el bello corporal, mientras el pelo se me alargaba de a poco.
A las horas ya había perdido como 10 cm de altura, me seguía quemando la piel, ya no tenía barba ni bello corporal, tenía rasgos mucho más femeninos y ya tenía unas tetas en el pecho y un culo redondito y formadito, el pelo ya estaba llegando a los hombros, tenía una piel bien brillante y suavecita y bueno a estás alturas ya tenía un micropene entre las piernas.
Después de un rato más la transformación ya se había consumado, media como mucho 1.60, tenía unas buenas tetas y un culo hermoso, era un cuerpo de mujer espectacular, yo no lo podía creer, me había convertido en una mujer, esas píldoras funcionaron.
La interacción con mi hijo post cambio fue raro, el ya era mayor, lo llame diciendo que tenía algo que contarle, escucho mi voz más fina, más femenina, me pregunto si estaba todo bien, cuando vino, se asustó.
Hijo: ¿Quién sos que haces en mi casa?
Yo: Tranquilo, te dije que tenía algo que contarte, bueno era esto, ahora soy una mujer.
Hijo: ¿Papá?
Yo: Si...
La conversación murió ahí, él estaba sin palabras, sorprendido, confundido, solo me miró, no dijo nada más, trate de explicarle, pero él se negó a escuchar la explicación, no lo podía creer, se quedó callado pero se le notaba shockeado. Estuvo distante el resto de días, como si me tratase de evitar, no sé bien que le pasaba, pero bueno este iba a ser yo de ahora en adelante y lo iba a tener que aceptar, porque no había forma de cambiarlo.
El amigo que me gustaba, me llamó, se ve que le gustó mi nuevo yo, estaba medio borracho, pasado de vueltas, esa noche vino a mi casa, era obvio que tenía una intención, me quiso seducir y yo la verdad que me dejé, había Sido una especie de amor imposible, no quise desaprovechar esa oportunidad.

Él se me acercó, me tomó de la cintura y me empezó a besar, yo le correspondí el beso, fue emocionante, intento, maravilloso, nunca había sentido algo así, ese beso me erizó la piel, era algo sensacional, mi cuerpo se empezó a calentar, sentía el pecho caliente y mi vulva palpitando, mientras él me agarraba mas fuerte y me apretaba contra su cuerpo, mi cuerpo gritaba de la emoción, me sentía débil, yo era la vulnerable, era algo inexplicable que nunca lo iba a entender siendo hombre.
Después de un apasionado beso, nos separamos, agitado, teníamos el hilo de baba conectando las dos bocas, me da otro beso y después de ese me dice que vayamos a la habitación, era obvio lo que venía, fuimos caminando mientras nos seguíamos dándose besos y en el medio nos íbamos quitando la ropa.

Él se acostó en la cama, ya desnudó con su miembro bien duro, yo me acuesto atrás de él, casi al mismo tiempo, con todo mi cuerpo caliente, me lancé directo a su verga y como si supiera lo que hago la empecé a chupar, despacito le fui tragando la verga a apoco, era raro, aunque me gustaba sentirla como chocaba en mi paladar para deslizarla por la garganta, era lo que siempre estuve destinada hacer.
Él en cambio se sorprendió, no esperaba que me salga tan natural, al principio se tomó la cabeza de la sorpresa, estaba exaltado con el resultado, cuando se le pasó, empezó a manosear mi vagina, mientras yo seguía dándole un oral, me dedeo toda la concha, una concha que ya estaba mojada y caliente, pero sus toques hicieron que se lubrique aún más, se dilate, se ponga sensible y me pida verga a gritos.

Me dijo que me ponga arriba suyo, me guío con sus manos, yo obedeci, me levanté y doble las rodillas estando arriba de su verga, despacio me l ensartó, mientras me chupaba las tetas, empezó agárrame las piernas y a moverme lentamente, mostrándome el movimiento que tenía que hacer, yo sin mucho conocimiento me empecé a mover, mi cuerpo era muy flexible, podía hacer movimientos de cadera que antes no se me cruzaban por la cabeza, de momentos su verga entraba muy profundo en mi vagina y salía, despacio pero profundo, alborotando todas mis paredes vaginales, golpeando levemente mi útero pero causando me mucho placer, era suave pero delicioso.
En medio del acto, escucho un ruido, yo porsupuesto que estaba comiendo, entre su verga que entraba y salía y sus labios chupándome bien fuerte mis tetas era mucho placer que me causaba, me desbordaba, no sabía bien como expresarlo, así que lo hice gritando, pero en eso llegó mi hijo, que me vió a mi arriba de mi amigo, gimiendo como una puta, él se enojó, yo salí de arriba suyo sorprendida, me cubro como pude y le dije
Yo: Hijo ya volviste tan temprano
Él ni me hace caso enseguida va apurar a mi viejo amigo, que agarra sus cosas y sale corriendo mientras mi hijo lo perseguía con claras intenciones de golpearlo, lo saca de la casa y a los gritos le dice que no vuelva mientras le revolea lo primero que se encuentra.
Yo asustada atrás de él diciéndole que se calme, que no estaba haciéndome nada, que era normal, yo ahora era una mujer, cuando tenga sexo obviamente me iban a coger a mi y no al revés.
Hijo: ¿Así quieres sexo?

Entonces saca su pija, aud por cierto no estaba mal, y me agarra por la fuerza, arrodillandome y obligandome a tragarla, mientras me empuja contra una pared y me toma de la cabeza mientras me coge muy fuerte la boca, traté de sacarlo pero me fue imposible, era mucho más fuerte, después de todo él era ahora el único hombre de la casa, me atragantó con su pija, me ahogaba no podía tragarmela entera y me obligó hacerle una garganta bien profunda, me la metió entera en la boca, mientras yo tosia con su verga metida hasta la garganta y me desbordaba la saliva.

Se ve que eso lo prendió, porque me la desenchufa de la boca y se empieza a correr tirandomela toda en la cara, aunque yo ya me anticipaba a eso, porque sentía en la boca como me palpitaba, sabía que se estaba por venir, pensé que se iba a correr adentro de mi boca, pero no, quiso tirarme los en la cara, así que cerré los ojos, aunque todavía no sé porque después abrí la boca, quizás fue un impulso, una mera reacción, o no.

Hijo: ¿Eso es lo que querías ser una puta? Si eso querés entonces yo te voy hacer mi puta
Después de decirme eso con total crudeza y enojo, me tomó de los pelos y me lanzó al piso, ahí en el medio de la sala, quedé culo para arriba, toda débil, expuesta, vulnerable, entonces me puso fuerte la lado mientras me tomaba de la cintura y me empezó a coger, bien fuerte a lo bestia, pero por el culo, mi pobre culo era virgen, nunca lo había usado para nada, la primera vez era mi hijo, muerto de celos, cogiendome quien sabe porqué, mientras yo estaba ahí a su merced siendo completamente sometida, al borde de las lágrimas, pidiendo que pare que me dolía el culo, me lo estaba partiendo literalmente me lo iba a reventar.
Me dió tanto y tan duro que se terminó viniendo relativamente rápido, no aguantó la bestialidad de embestidas que me estaba pegando, explotó literalmente, aunque la bomba de l explotó adentro de mi culo, dejandomelo chorreando de leche. Me cogió tan fuerte esa noche que no pude sentarme por cuatro días entero, comí parada y dormí boca abajo, terminé llorando esa noche del dolor que me había causado, una vez que terminó de cogerme, me dijo
Hijo: Bueno eso es lo que les pasa a las putas, si vas hacer una puta entonces vas a ser mi puta y te voy a coger todo lo que quiera.
Pensé que eran unas simple palabras tiradas al viento, pero no, realmente lo dijo enserio, ese día no solo me había transformado en mujer, sino que me hijo, mi propio hijo varón me había sometido y sodometizado a su voluntad, a partir de ahí me volví la mujer de la casa, aunque ya lo era físicamente, me empecé a dedicar a los quehaceres del hogar y lo atendí a mi hijo como si fuese mi propio esposo, porque en parte cumplía las funciones de uno, traía dinero y me cogía.

Cómo si madrenovia empecé atenderlo, al final era verdad que me iba a coger, se me hizo costumbre mamarsela, a veces anter de ir a trabajar, para liberarle estrés, otras veces después cuando tenía un día pesado, o simplemente porque quería una chupada y ya, yo estaba dispuesta siempre, siempre que mi hijo quiera yo peleaba las tetas y me ponía a chuparla con total devoción hasta que se venga en mi en dónde él quiera.

Con él liberé todas mis habilidades, ya me había vuelto una experta moviendo la cadera y montando pollas, él mejor que nadie lo sabía, ya que siempre que podía le cabalgaba la pija, hipnotizado por mis movimientos circulares mientras no aguantaba nada y se corría enseguida, adentro porsupuesto con mi edad ya n tenía que preocuparme por los hijos.

Aunque claramente acá el macho era él, y el que tomaba el control en la mayoría de casos también, eso se dejaba ver, era bruto, un animal cogiendo, no le importaba mi placer, solo me cogía bien fuerte, más si era por el culo, como ya me la había estirado y reventado tantas veces lo único que hacía era eso, darme bomba un rato bien fuerte y explotar la mecha adentro, no le importaba si yo me estaba bañando, si a él le entraban ganas, me sacaba de la ducha, me apoyaba encima de la mesada del baño, me levantaba las piernas dejándome a su merced (como siempre) y me daba bien duro, metiéndomela fuerte y hasta el fondo, total mi culo ya se amoldó a su pija según él. Así pasamos el resto de días, cogiendo como salvajes, más porque somos solo nosotros dos casa, no sé cuánto mi culo pueda soportar. Fin.
En lugar de eso me case con una mujer, maravillosa la verdad, no tengo ningún tipo de quejé hacia ella, siempre sospecho mi otro lado, pero no le importo, aunque a veces me siento mal por no poder haberla amado del todo, la quería un montón y fue lo más importante de mi vida, pero nunca me pude enamorar realmente, siempre había algo que no le terminaba de convencer.
Aunque cuando falleció sentí que se me cayó el mundo, me había casado y habiamos formado una familia, yo era el señor Néstor Catán, un maravilloso esposo y padre de un hijo, pero en el fondo era otra cosa.
Cuando murió caí en una profunda depresión, no podía asimilarlo, no tenía ganas de nada, hasta que me hijo me dijo que salga, que vaya con mis amigos un rato a divertirme y no ande pensando en eso, que ya pasó, no había nada que podamos hacerle, le hice caso y ahí reviví lo que pensé que tenía enterrado, por más que me haya casado y tenga una familia yo no era eso, mi lado reprimido volvió y entendí que quizás no era momento para ocultarlo más, ya que no recordaba que entre mi grupo de amigos, estaba el que había sido mi gran amor, la persona de la que casi me enamoré.
Ahí decidí que era hora de cambiar mi vida, un amigo muy íntimo me contó de una nueva droga que habían creado, estaba en el mercado negro, se le conocía como Gender Bender pill, una píldora creada para los maricas, me dijo entre risas, yo lo dude, eran muuuuuyyy costosas, no sabía que hacer, en la noche me quedé pensando, hasta que me acordé las palabras de mi difunta esposa, cuando yo muera quiero que vivas tu vida como siempre quisiste, esas palabras tenían un significado atrás, eran más profundas de lo que creí, decidí comprarlas, pero no fue solo eso, mis amigos me ayudaron, hicieron una vaquita y me las regalaron, todos sabían que yo era puto, pero a ningún le importó, después de todo éramos amigos.

Ese noche me quedé pensando, con la píldora en la mano, tenía la oportunidad de mi vida, pero no estaba seguro, ¿La tomo? Me quedé dudando, ¿Que era lo mejor para mí? Es noche no pude dormir, dí vueltas por todos, hasta que me decidí y la tomé, cerré los ojos, me metí la pastilla en la boca y dejé todo atrás. A partir de ahora empezaba mi nueva vida.
La píldora me cayó mal, sentí que me revolvió el estómago, mi cabeza dolía, estaba mareado, me quemaba la piel, mis músculos estaban hinchados y sentía mucho calor, fui notando los efectos muy rápido, sentía como los huesos se me contraían de a poco, mi cadera se ensanchaba, sentía el pecho hinchado, de la misma forma que sentía el culo, mi cara estaba cambiando, se me empezó a caer la barba y el bello corporal, mientras el pelo se me alargaba de a poco.
A las horas ya había perdido como 10 cm de altura, me seguía quemando la piel, ya no tenía barba ni bello corporal, tenía rasgos mucho más femeninos y ya tenía unas tetas en el pecho y un culo redondito y formadito, el pelo ya estaba llegando a los hombros, tenía una piel bien brillante y suavecita y bueno a estás alturas ya tenía un micropene entre las piernas.
Después de un rato más la transformación ya se había consumado, media como mucho 1.60, tenía unas buenas tetas y un culo hermoso, era un cuerpo de mujer espectacular, yo no lo podía creer, me había convertido en una mujer, esas píldoras funcionaron.
La interacción con mi hijo post cambio fue raro, el ya era mayor, lo llame diciendo que tenía algo que contarle, escucho mi voz más fina, más femenina, me pregunto si estaba todo bien, cuando vino, se asustó.
Hijo: ¿Quién sos que haces en mi casa?
Yo: Tranquilo, te dije que tenía algo que contarte, bueno era esto, ahora soy una mujer.
Hijo: ¿Papá?
Yo: Si...
La conversación murió ahí, él estaba sin palabras, sorprendido, confundido, solo me miró, no dijo nada más, trate de explicarle, pero él se negó a escuchar la explicación, no lo podía creer, se quedó callado pero se le notaba shockeado. Estuvo distante el resto de días, como si me tratase de evitar, no sé bien que le pasaba, pero bueno este iba a ser yo de ahora en adelante y lo iba a tener que aceptar, porque no había forma de cambiarlo.
El amigo que me gustaba, me llamó, se ve que le gustó mi nuevo yo, estaba medio borracho, pasado de vueltas, esa noche vino a mi casa, era obvio que tenía una intención, me quiso seducir y yo la verdad que me dejé, había Sido una especie de amor imposible, no quise desaprovechar esa oportunidad.

Él se me acercó, me tomó de la cintura y me empezó a besar, yo le correspondí el beso, fue emocionante, intento, maravilloso, nunca había sentido algo así, ese beso me erizó la piel, era algo sensacional, mi cuerpo se empezó a calentar, sentía el pecho caliente y mi vulva palpitando, mientras él me agarraba mas fuerte y me apretaba contra su cuerpo, mi cuerpo gritaba de la emoción, me sentía débil, yo era la vulnerable, era algo inexplicable que nunca lo iba a entender siendo hombre.
Después de un apasionado beso, nos separamos, agitado, teníamos el hilo de baba conectando las dos bocas, me da otro beso y después de ese me dice que vayamos a la habitación, era obvio lo que venía, fuimos caminando mientras nos seguíamos dándose besos y en el medio nos íbamos quitando la ropa.

Él se acostó en la cama, ya desnudó con su miembro bien duro, yo me acuesto atrás de él, casi al mismo tiempo, con todo mi cuerpo caliente, me lancé directo a su verga y como si supiera lo que hago la empecé a chupar, despacito le fui tragando la verga a apoco, era raro, aunque me gustaba sentirla como chocaba en mi paladar para deslizarla por la garganta, era lo que siempre estuve destinada hacer.
Él en cambio se sorprendió, no esperaba que me salga tan natural, al principio se tomó la cabeza de la sorpresa, estaba exaltado con el resultado, cuando se le pasó, empezó a manosear mi vagina, mientras yo seguía dándole un oral, me dedeo toda la concha, una concha que ya estaba mojada y caliente, pero sus toques hicieron que se lubrique aún más, se dilate, se ponga sensible y me pida verga a gritos.

Me dijo que me ponga arriba suyo, me guío con sus manos, yo obedeci, me levanté y doble las rodillas estando arriba de su verga, despacio me l ensartó, mientras me chupaba las tetas, empezó agárrame las piernas y a moverme lentamente, mostrándome el movimiento que tenía que hacer, yo sin mucho conocimiento me empecé a mover, mi cuerpo era muy flexible, podía hacer movimientos de cadera que antes no se me cruzaban por la cabeza, de momentos su verga entraba muy profundo en mi vagina y salía, despacio pero profundo, alborotando todas mis paredes vaginales, golpeando levemente mi útero pero causando me mucho placer, era suave pero delicioso.
En medio del acto, escucho un ruido, yo porsupuesto que estaba comiendo, entre su verga que entraba y salía y sus labios chupándome bien fuerte mis tetas era mucho placer que me causaba, me desbordaba, no sabía bien como expresarlo, así que lo hice gritando, pero en eso llegó mi hijo, que me vió a mi arriba de mi amigo, gimiendo como una puta, él se enojó, yo salí de arriba suyo sorprendida, me cubro como pude y le dije
Yo: Hijo ya volviste tan temprano
Él ni me hace caso enseguida va apurar a mi viejo amigo, que agarra sus cosas y sale corriendo mientras mi hijo lo perseguía con claras intenciones de golpearlo, lo saca de la casa y a los gritos le dice que no vuelva mientras le revolea lo primero que se encuentra.
Yo asustada atrás de él diciéndole que se calme, que no estaba haciéndome nada, que era normal, yo ahora era una mujer, cuando tenga sexo obviamente me iban a coger a mi y no al revés.
Hijo: ¿Así quieres sexo?

Entonces saca su pija, aud por cierto no estaba mal, y me agarra por la fuerza, arrodillandome y obligandome a tragarla, mientras me empuja contra una pared y me toma de la cabeza mientras me coge muy fuerte la boca, traté de sacarlo pero me fue imposible, era mucho más fuerte, después de todo él era ahora el único hombre de la casa, me atragantó con su pija, me ahogaba no podía tragarmela entera y me obligó hacerle una garganta bien profunda, me la metió entera en la boca, mientras yo tosia con su verga metida hasta la garganta y me desbordaba la saliva.

Se ve que eso lo prendió, porque me la desenchufa de la boca y se empieza a correr tirandomela toda en la cara, aunque yo ya me anticipaba a eso, porque sentía en la boca como me palpitaba, sabía que se estaba por venir, pensé que se iba a correr adentro de mi boca, pero no, quiso tirarme los en la cara, así que cerré los ojos, aunque todavía no sé porque después abrí la boca, quizás fue un impulso, una mera reacción, o no.

Hijo: ¿Eso es lo que querías ser una puta? Si eso querés entonces yo te voy hacer mi puta
Después de decirme eso con total crudeza y enojo, me tomó de los pelos y me lanzó al piso, ahí en el medio de la sala, quedé culo para arriba, toda débil, expuesta, vulnerable, entonces me puso fuerte la lado mientras me tomaba de la cintura y me empezó a coger, bien fuerte a lo bestia, pero por el culo, mi pobre culo era virgen, nunca lo había usado para nada, la primera vez era mi hijo, muerto de celos, cogiendome quien sabe porqué, mientras yo estaba ahí a su merced siendo completamente sometida, al borde de las lágrimas, pidiendo que pare que me dolía el culo, me lo estaba partiendo literalmente me lo iba a reventar.
Me dió tanto y tan duro que se terminó viniendo relativamente rápido, no aguantó la bestialidad de embestidas que me estaba pegando, explotó literalmente, aunque la bomba de l explotó adentro de mi culo, dejandomelo chorreando de leche. Me cogió tan fuerte esa noche que no pude sentarme por cuatro días entero, comí parada y dormí boca abajo, terminé llorando esa noche del dolor que me había causado, una vez que terminó de cogerme, me dijo
Hijo: Bueno eso es lo que les pasa a las putas, si vas hacer una puta entonces vas a ser mi puta y te voy a coger todo lo que quiera.
Pensé que eran unas simple palabras tiradas al viento, pero no, realmente lo dijo enserio, ese día no solo me había transformado en mujer, sino que me hijo, mi propio hijo varón me había sometido y sodometizado a su voluntad, a partir de ahí me volví la mujer de la casa, aunque ya lo era físicamente, me empecé a dedicar a los quehaceres del hogar y lo atendí a mi hijo como si fuese mi propio esposo, porque en parte cumplía las funciones de uno, traía dinero y me cogía.

Cómo si madrenovia empecé atenderlo, al final era verdad que me iba a coger, se me hizo costumbre mamarsela, a veces anter de ir a trabajar, para liberarle estrés, otras veces después cuando tenía un día pesado, o simplemente porque quería una chupada y ya, yo estaba dispuesta siempre, siempre que mi hijo quiera yo peleaba las tetas y me ponía a chuparla con total devoción hasta que se venga en mi en dónde él quiera.

Con él liberé todas mis habilidades, ya me había vuelto una experta moviendo la cadera y montando pollas, él mejor que nadie lo sabía, ya que siempre que podía le cabalgaba la pija, hipnotizado por mis movimientos circulares mientras no aguantaba nada y se corría enseguida, adentro porsupuesto con mi edad ya n tenía que preocuparme por los hijos.

Aunque claramente acá el macho era él, y el que tomaba el control en la mayoría de casos también, eso se dejaba ver, era bruto, un animal cogiendo, no le importaba mi placer, solo me cogía bien fuerte, más si era por el culo, como ya me la había estirado y reventado tantas veces lo único que hacía era eso, darme bomba un rato bien fuerte y explotar la mecha adentro, no le importaba si yo me estaba bañando, si a él le entraban ganas, me sacaba de la ducha, me apoyaba encima de la mesada del baño, me levantaba las piernas dejándome a su merced (como siempre) y me daba bien duro, metiéndomela fuerte y hasta el fondo, total mi culo ya se amoldó a su pija según él. Así pasamos el resto de días, cogiendo como salvajes, más porque somos solo nosotros dos casa, no sé cuánto mi culo pueda soportar. Fin.
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