
Hola soy Nancy, quiero platicarles como paso esto, yo vivia con mi marido y mi hijo Daniel, antes de que nada pasara, yo descubri muchas veces a mi hijo viendo porno y masturbandose, obviamente se lo dije a su papa y ellos hablaron, pero de poco servia porque hablaban y yo volvia a sorprenderlo, todo esto mientras él estaba en la secundaria, una ocasión al utilizar la computadora abri el navegador y habian unas pestañas sin cerrar, era mas porno, pero me llamo la atención la búsqueda, MADRE E HIJO, en el momento no dije nada, pero empeze a poner mas atención a mi hijo y note que me veia mucho, una mirada asi lasciva, y me preocupo pero no dije nada a su padre porque tenia miedo que lo lastimara, apesar de todo es mi hijo y lo amo con todo mi corazón, pero en otra ocasión, mientras limpiaba su habitación encontre un calzon mio que segun yo habia perdido y varias revistas de incesto, ese fue el punto donde me dije "tengo que hablar yo con él", esa noche cuando volvio de la escuela lo llame a su habitación y con las revistas y mi pantaleta sobre la cama, le pedi que me explicara eso, él se puso rojo como jitomate y agacho la cabeza, yo le dije "andale, estoy esperando", pero el seguia sin decir nada, yo por alguna razon me senti mal y le dije que se sentara en la cama, le pregunte que porque tenia esos pensamientos y le explique que el incesto estaba mal y no se debia practicar, el solo movio los hombros y me dijo "no se", yo realmente no estaba molesta, trataba de ...
... comprenderlo, segui hablando un rato hasta que el me interrumpe y me dice "ma, tu me gustas, no se porque ni como pero me gustas, ¿ya?", eso me dejo perpleja y sin saber que decir, me levante y sali de su habitación, pero antes de salir él me dijo "ma, no le digas nada a mi papa... porfavor", yo no dije nada y me fui, por muchos dias estuve pensando que hacer con él, ya no podia ver a la cara a mi hijo y ni él a mi, pareciamos dos extraños.

Asi pasaron varios años, y talvez debido a eso y a que de alguna manera empeze a comportarme diferente con mi marido, nuestro matrimonio empezó a decaer, él ya casi no me tocaba, si haciamos el amor una vez al mes creo que era mucho, realmente teniamos una crisis dura.
Un dia que mi marido estaba trabajando, mi hijo no fue a la escuela, ese dia yo estaba en la cocina cuando llego y directamente me pregunto
-Ma, tienes problemas con mi papa ?
-Lo que este pasando entre tu papa y yo, es algo que a ti no te concierne, eso es entre él y yo.
-Yo se que si, pero solo quiero decirte que mis sentimientos hacia ti no han cambiado y si tu quieres yo puedo satisfacerte.
Apenas termino la frase e hice algo que nunca le habia hecho, golpearlo, le di una tremenda cachetada que mi mano me quedo ardiendo y lo amenaze:
-Le voy a decir a tu papa cuando llegue, las porquerias que me andas diciendo
-Tu no le vas a decir nada, cuando descubriste mis revistas te quedaste callada, ¿porque, te gustó tambien?
-A mi no me vas a andar hablando asi, soy tu ...
madre y a mi me respetas (le di otra cachetada)
-Ya vas a ver, un dia de estos vas a querer

Dijo eso ultimo y se marchó, yo me quede llorando en la cocina sin creer lo que habia pasado, y peor aun, porque sabía perfectamente que yo no tenia el valor decirle a su papá, como dije, es mi hijo y apesar de todo lo amo muchisimo y sabia que su papa lo iba a medio matar.
Desde ese día Daniel ya no era mi hijo, habia perdido completamente el respeto que alguna vez me llego a tener, empezó por ya no ocultar que veia porno, dejaba sus revistas fuera, asi que opte por ya no limpiar su habitación y que lo hiciera el mismo, asi que ahora se mostraba desnudo frente a mi, se iba desnudo con su miembro muy erecto desde su habitación al baño a bañarse, sabiendo que yo estaba cerca y podria verlo, yo trataba de no verlo pero honestamente me era imposible.
Paso al siguiente nivel y empezo a darme nalgadas cuando pasaba cerca de mi, al principio yo lo regañaba, me molestaba y trataba de golpearlo, pero él me lograba sujetar del brazo, yo sentia mucha impotencia porque no podia hacer nada, trate de buscar ayuda por internet y encontre lo de la psicología inversa, asi que cuando me nalgueaba ya no le decia nada ...

... esperando que se cansara de hacerlo, pero creo que fue la peor decisión porque supongo que le di a entender que me gustaba, una ocasión ya no me dio la nalgada sino que con la mano abierta me agasajo todo el culo, me di la vuelta y se fue riendose, en ese momento supe que habia cometido un error.
Lo peor para mi fue cuando descubri que mi marido me era infiel desde hacia algunos años con una compañera de su trabajo, ya estaba acabado nuestro matrimonio, si antes haciamos el amor una vez al mes, ahora cero, ya no le permitía tocarme siquiera, y como era de esperarse, Daniel saco provecho de la situación:
-Es muy feo lo que te hizo mi papá, pero yo te apoyo y siempre estaré para ti ma.
-Gracias hijo, pero porfavor no te aproveches y me quieras ver la cara de tonta.
-No Ma, de verdad yo te quiero mucho y sé dejar de lado mis deseos porque eres mi mamá y te amo mucho.
-Gracias hijo, yo tambien te amo mucho.
Parecia sincero, pero la verdad es que no se lo creí, aun asi le correspondí al abrazo que me dio, luego de algunos dias mi marido y yo decidimos darnos un tiempo, antes de pensar en el divorcio, queriamos ver si aun nos extrañabamos uno al otro o nos sentiamos mejor asi.
Con el pasó de los dias, Daniel volvió a comportarse igual de grosero y descarado conmigo, se bañaba con la puerta del baño abierta, admito que mas de una vez si voltee a ver su miembro y pensaba "No esta nada mal... pero que tonterias estas pensando Nancy, comportate, es lo que él quiere y tú se lo estas dando", cuando salía me hablaba "Ma, mira", cuando yo volteaba, el sostenía su pene y lo movía mientras sonreía lascivamente, y si no volteaba venia hasta donde yo y me lo ponia casi en la cara.

No paraba de manosearme cada que podía, sin embargo ya no le decia nada, no porque me gustara (o tal vez inconscientemente si) sino porque no le veia caso, ya que él no me obedecía, uno siempre tiene límites, aunque sean tus hijos, y yo ya estaba cansada de todo esto, hasta que una noche cuando él salia de bañarse y de nuevo haciendo su show, explote, pero hasta tonta fui para eso porque le di lo que él queria:
-Bueno Daniel, ya me tienes harta, que chingados es lo que quieres para dejarme en paz ?!
-Solo quiero complacerte Ma.
-Cogerme, es lo que quieres ?!
-...
-Ven y sientate!
Vino a donde estaba y se sento desnudo en el sofá, yo llena de coraje le di la espalda y me desabroche él pantalón, me lo baje hasta las rodillas junto con el calzón, tome su miembro, lo apunte a mi vagina y me senté sobre él, no estaba ni excitada, al contrario estaba con rabia y coraje, empecé a dar sentones sobre él, me dolía la vagina porque no estaba lubricada, ademas que al estar mucho ...
... tiempo sin sexo pues estaba mas apretada y eso mas el tamaño de su pene

(unos 25cm y 7 de grueso), sentia un fuerte ardor en mi vagina... pero podia más mi enojo, naturalmente luego de unos minutos empezo a entrarme mas fácil, estaba muy molesta pero no podía evitar que mi cuerpo reaccionara y empezara a lubricar, igualmente no hubo tiempo suficiente como para que mi enojo se transformara en placer, en cuanto oí a Daniel decir "me vengo", me levanté y termine de masturbarlo con la mano, una vez salio todo, me levante el pantalón, lo vi a los ojos y aún molesta le dije:
-Ya? Feliz? Ahora porfavor dejame en paz!
Me fui a mi habitación y cerre la puerta con seguro, él no dijo nada y ni voltee a verlo mientras me iba, me desahogue llorando toda esa noche hasta que me quedé dormida.
Al dia siguiente me desperté temprano pero no quise salir, Daniel ni me buscó, no comí nada en todo el día, me sentia muy deprimida por todo lo que me estaba pasando, por la noche escuche a Daniel tocar a la puerta, solo para que no se preocupara de más, le conteste:
-Ma, estas bien ?
-Si, dejame sola porfavor.
-Aqui te dejo un poco de pizza para que comas algo.
Yo no respondí y lo oí meterse en su habitación, segui echada en la cama hasta despues de un rato que mi estomago empezo a gruñir me levante por la pizza, apesar que seguia molesta con Daniel, me conmovió que a una rebanada le dibujo una carita sonriente con Ketchup, era una sensación extraña porque estaba muy enojada ...
con él, pero a la vez me sentía aliviada de tenerlo ahi conmigo.

Apartir del dia siguiente ya salí a hacer mis asuntos normales, pero no quería encontrarme con Daniel, cuando coincidíamos, él me buscaba la mirada pero yo siempre hacia como si él no estuviera ahí, cuando hablabamos era para lo estrictamente esencial, "Ya esta la comida","Voy a la tienda", trataba de conversar lo menos posible, aun me sentia enojada con él, sin embargo debo reconocerle que me dejo de molestar con sus vulgaridades, no se si porque le di lo que quería o porque veia que no estaba de animo, pero como sea, me dejo de molestar.
Pasaron meses y poco a poco empezaba a hablarle nuevamente a mi hijo, sin embargo aun tenia un poco de resentimiento, senti que mi sacrificio habia valido la pena porque durante todo ese tiempo y él seguia comportandose conmigo, aunque ahora era yo quien empezaba a sentir algo por él, algunas noches soñaba esa escena dandome sentones sobre su pene y amanecia mojada, otras soñaba que haciamos el amor en mi propia habitación, mi cama vacia todas las noches y la soledad me hacian extrañar a un hombre en mi cama, y no era una que otra vez, esos sueños eran mas frecuentes de lo que yo quisiera, siempre me reprendia por soñar esas cosas, pero cuanto menos queria, mas lo soñaba, una noche soñe que ...
... entraba a la habitación de Daniel y que él estaba acostado en su cama, desnudo y con su miembro muy duro esperándome, yo me acerqué a su cama, me senté en la orilla y le agarre su pene, él solo me veia sin decir nada, empecé a masturbarlo y se vino muy rápido, fue tanta la descarga que yo quede bañada de semen, él hizo movimientos de follar asi que yo me quite la ropa y lo monté, me encontraba saltando y disfrutando el hacer el amor con mi hijo,

cuando de pronto él empezó a gritarme pero un grito como ahogado, "MAMA, MAMA!", me desperté y efectivamente era mi hijo quien llamaba a mi puerta, me senté en la cama y estaba toda empapada y hasta el cubrecolchon con una gran mancha de humedad, eche la cobija encima para tapar todo y le dije que pasara, solo le dijo:
-Ya me voy a la escuela, nos vemos mas tarde
-Ve con cuidado Dani
-Si mama, te amo
-Te amo hijo
Una vez se fue me quede acostada un rato mas pensando en el sueño, por mas que trate de controlarme, no pude, termine tocándome para poder terminar, me parecía increíble sentirme tan excitada por ese sueño, mientras me tocaba hablaba como si fuera mi hijo quien estuviera ahi "si bebe, cogete a mama", "que rico me lo haces mi niño", "si, asi asi Daniel, cogeme mas fuerte", por fin me vine, me di un baño y me puse a hacer mis cosas.
No podia evitar que me entrara el sentimiento de culpa, pero cada vez se me hacia mas frecuente tocarme y pensar en mi hijo, por momentos me llegaban pensamientos sobre como habia llegado a eso cuando antes me parecia repugnante, pero siempre culpaba a mi marido por abandonarme sexualmente, en mis tiempos libres buscaba cosas sobre incesto en internet y veia que era mas frecuente de lo que pensaba, aun asi no tenia el valor de pedirle a Daniel hacer algo.
Cierto dia, él me preguntó que como me estaba sintiendo con su papá alejado de casa, le dije que bien, me vuelve a preguntar que como llevo la soledad en las noches, por un segundo no entendí la pregunta, pero rápido caí en razón, le dije:

-No vayas a empezar Daniel, por favor.
-No no, solo preguntaba.
Y no le respondí, volvio a decir:
-Te he escuchado quitarte las ganas...
Lo voltee a ver y me puse muy avergonzada:
-...pero no te preocupes ma, que bueno que lo haces, te hace bien para quitarte todo el estrés... pero... solo digo que aqui estoy si quieres ayuda, o a poco no te gusto sentarte aquella vez ?
-Callate porfavor Daniel, te dije que no empezaras.
Me levante y me fui a mi habitación, estaba mojada, no podía creer que esa pequeña charla con mi hijo me habia excitado, yo era toda una hembra en celo y mi hijo como buen macho parece que lo notaba, yo sabía que necesitaba un macho, mi cuerpo me lo pedía, pero la voz de la razón me hacia negarme a que ese macho fuera mi hijo, pero con el ...
... paso de los dias, mis pensamientos luchaban entre sí, "es mi hijo, no podemos", "pero quien mas?, es el unico hombre cercano", "no puedo engañar a mi marido y menos con mi hijo", "pero él cabrón bien que me engaño... además mejor que sea mi hijo y no un extraño", sin darme cuenta poco a poco mi razón iba cediendo e iba aceptando que era mejor con Daniel que con cualquier otro hombre, el argumento mas fuerte era "si meto un hombre extraño a casa, todos los vecinos se van a dar cuenta, pero quien va a sospechar de nosotros si somos madre e hijo", apesar que iba cediendo yo no dejaba de comportarme con mi hijo como lo venia haciendo, resistiéndome e indignandome cuando me decia o hacia cosas, sin embargo cada vez iba cediendo mas y mas, ya no me daba vergüenza ver su miembro cuando lo llevaba al aire por la casa, ya no me sentia indignada cuando me nalgueaba, o me tocaba el culo ya no me quitaba o trataba de pegarle, solo le decia "Ay Daniel, hasta cuando vas a parar ?", y él lo notaba porque ahora me agasajaba el culo mas tiempo, ya no solo era un agarron, ya era prácticamente un masaje, cuando salia de bañarse se agarraba el pene y mientras lo sacudía me decía, "a poco no se te antoja ?", yo solo veia su miembro sacudirse, lo veía a la cara y mientras movia la cabeza de lado a lado y riendo ligeramente, le decía "Ay Dani... ya ve a ponerte ropa, te vas a enfermar si sigues saliendo asi".

Una noche me sentia muy cansada, asi que le dije que me iba a tomar una pastilla para ...
dormir, le di indicaciones sobre la cena y me fui a mi cama, iba a tomar la pastilla pero me sentia tan cansada que crei no necesitarla, pronto me quede dormida, y empeze a tener mis sueños eroticos con mi hijo, estaba todo tan delicioso y depronto me desperto Daniel, preguntándome si estaba todo bien o necesitaba algo, le dije que no necesitaba nada, a lo que me responde que escuchó que lo llamaba, yo inmediatamente recorde mi sueño y pensé que quizá habia hablado en voz alta, le pregunte "que oíste?", "pues solo que me llamabas, Daniel hijo", le dije que por lo cansada quiza inconscientemente lo dije pero que todo estaba bien y que se fuera a dormir y que cerrara la puerta al salir, antes que él se fuera me volví a recostar de lado en la cama, dandole la espalda, cerre los ojos pero estaba alerta esperando oír la puerta cerrarse, pasaron unos minutos y no lo habia oído irse, sin voltear a ver, dije:
-Daniel, sigues aqui?
-Si ma, necesitas algo ?
-Que estas haciendo ?
-Nada, solo... estoy sentado, cuidandote
-Espero que no te estes masturbando, me vas a ensuciar las cobijas.
-No mama... ya me voy.
Ahora si oí cerrarse la puerta, me incorporé un poco y efectivamente se habia ido, me acomodé de lado pero hacia el otro lado, tengo un tocador con un espejo grande y podía ver reflejada toda la cama, pronto me volví a quedar dormida, me volvio a despertar un ruido de algo de vidrio que se quebró, no dije ni hice nada, solo me quede acostada despierta, oí mi puerta ...
... abrirse y entrecerre los ojos, por el espejo vi que era Daniel, se puso detras de mí y solo me veía, pense que venia a disculparse por lo que sea que haya quebrado, pero ese no era el motivo de su visita, estaba de pie, lo vi sacarse el pene y empezar a masturbarse mientras me veia, yo me empece a excitar también, pero no quería que él supiera que estaba despierta, fingí seguir dormida y reacomodarme, destapando y sacando un poco mas mi culo hacia atras, él se agacho como para no ser visto, pero al ver que yo parecia dormida se levantó nuevamente y se acerco mas a mí, seguia masturbandose mientras veia mi culo

yo quería tocarme pero no podia hacerlo o él se daría cuenta, empecé a pensar locuras, "ven bebe, tócame", "tocale el culo a mama, asi como a veces lo haces mi amor", "ojala me descubras y hagamos el amor como locos mi amor", empezaban a hacerse mas fuertes esos pensamientos cuando veo a Daniel que empezó a echar sobre mis cobijas su semen, se quedo unos minutos ahi viendome aún y luego se marchó, yo eche mi mano para atrás y toque algo húmedo, me lleve la mano a la boca y empeze a chuparme los dedos, estaba muy caliente, con una mano tocaba mi clitoris mientras con la otra buscaba todos los residuos de semen que mi hijo habia dejado sobre mi para llevarlos a mi boca, cuando terminé, me quede un rato boca arriba pensando "esto ya se me fue de control, no puedo mas".
Empezaba a sentir sentimientos extraños, por una parte me excitaba el pensar en las ganas que me tenía mi hijo, pero por otro lado me seguia resistiendo a entregarme a él porque estaba mal, pero ya casi cedía por completo, poco a poco iba deseando hacer el amor con Daniel, pero me seguia reprendiendo, navegando por internet encontré una pagina como ésta donde contaban sus experiencias y muchas mujeres decian haberlo hecho con sus hijos y que era de lo mas delicioso y que era algo de lo que no se arrepentian, queria tener el valor de hacer algo para entregarme a él, pero no sabia qué ni como, no acostumbro a beber alcohol, pero a la siguiente noche sentia mucho, demasiado calor (o calentura quizá), compré un par de cervezas y me las tome muy agusto, esa leve cantidad de alcohol era lo que necesitaba para expulsar lo que me quedaba de cordura, pero tampoco queria que me encontrara con las piernas abiertas lista para ser follada, tenia ganas de algo mas sutil, ir despertando la calentura poco a poco, si Daniel se ponia abusado, esa noche iba a poder hacerme suya al fin.

El relato original pertenece a relato pertenece a Oscuros Secretos en Relatos Eróticos Club-X
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