You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

La espera valió la pena.

Alguna vez has deseado tanto a alguien que cuando al fin la tienes, no te lo crees?
Eso le pasó a Germán (el nombre no es real, por cualquier cosa). Si y han leído mis anteriores relatos ya me conocen un poco.
Todo empezó justo 5 años atrás, mas o menos en la pandemia él se habia casado con una conocida, entonces no era muy posible que algo pasara entre nosotros pero habia cierta atracción…. Hace un año atras el se divorció, pero honestamente no pasaba por mi mente que nada de nada con él porque yo tenia enamorado y ya habia pasado mucho tiempo.
Un día me quedo clarisimo que él tenía cierta atracción bastante evidente por mi, pero cada intento de acercarse a mi lo rechazaba, me decía para acompañarlo a bodas, cafés, cenas con amigos, siempre recibía un “no, muchas gracias ya tengo otros planes” y así durante todo este año.
A todo esto él volvió a escribirme por ahí del día de navidad, y pues yo la verdad había terminado con mi ex y me invitó a “echar unos drinks” en un lugar y la verdad no tenía motivos para rechazar la invitación, dije que si..
Si, después de tantos rechazos, sin dudarlo acepte, tal vez senti que ya habia pasado demasiado tiempo de lo “ socialmente aceptado” para salir con el ex de una conocida.
Ese día pasó por mi, como todo un super caballero llegó en su carro, se bajó a saludarme de beso, me abrió la puerta… tuvo todos esos detalles que a mi me derriten, me dijo que me veia guapisima que tenía mucho tiempo con ganas de verme en persona, que solo se limitaba a ver mis fotos en redes, etc. Rumbo a nuestro destino, manejó todo el camino con su mano derecha puesta en mi rodilla, de vez en cuando me daba palmaditas y se veía super emocionado, y yo pues no prestaba mucha atención ya que la conversación era sencilla, tranquila… como hace mucho tiempo no lo estaba.
Llegamos al lugar, pedimos unos drinks, platicamos, pedimos comida y entre risa y risa, platica y plática me hizo una pregunta sobre porque habia salido con él y pues fui sincera y le dije que porque el ya estaba soltero y que yo también habia terminado con mi novio. Hablamos de muchas cosas y el calor del momento y de todas las cosas llegó un momento donde rápidamente pidió la cuenta. En dos minutos ya estábamos camino al parqueo así de rápido nos dieron la cuenta, pagó y nos fuimos…
Cómo estábamos por el norte me dijo que íbamos a ir al Lilax de la Francisco de Orellana. Llegando nos quitamos la ropa, nos besamos por primera vez y ahí fue la primera vez que me dijo “Espere tanto tiempo para esto…”
Sinceramente yo no iba preparada para eso pero cuando una cómo mujer acepta una cita sabe en que puede terminar.
Mientras nos besabamos acostados, yo abajo, el arriba…. seguía con lo mismo “ Espere tanto tanto, no sabes cuanto” Y por mi mente solo pasaba, ya, deja de repetie eso…. Puso mis piernas alrededor de su cuello, no sin antes detenerse a admirar mi cuerpo… ver mis pies y hasta me dijo “ que bonitos pies tienes”... y yo feliz, húmeda, altamente excitada…. me temblaban las piernas alrededor de su cuello… me abrazó con fuerza y me dijo “ shh sh tranquilita.. tranquilita….” y eso me hizo humedecerme aún más…
Entre besos, jadeos, gemidos, placer y su repetitiva frase “espere tanto tiempo para esto..” pasaron los minutos…
Poco a poco se iba haciendo tarde para volver a mi casa, pero yo seguía con ese recelo porque una parte de mi me decía que estaba prohibido,, la otra me decía “ datelo y disfrutalo, gozalo” Hasta que lo hizo y me gustó tenerla dentro de mi chepita, aunque el recelo genera sensaciones completamente distintas pero igualmente placenteras. El es 12 años mayor que yo entonces esa experiencia que tiene más que yo, podía jugar mal o bien a mi favor…. Pero jugó a mi favor porque la pasamos muy bien mientras duró. No fue por mucho tiempo pero tuve un 25 de diciembre diferente.
Los recuerdos de mi navidad este año son un recordatorio de que los sueños se cumplen y que si deseas tanto algo o a alguien la vida te lo pone enfrente para cogertelo sin obstáculos.

0 comentarios - La espera valió la pena.