
Mi nombre es Yanet, actualmente tengo 40 años, soy de nacionalidad mexicana-cubana

Físicamente no soy muy alta mido 166cm de piel clara, cabello castaño (aunque me gusta teñirlo de rubio), siempre he sido una mujer muy voluptuosa (creo que es por la erencia de mi mamá) siempre he tenido mis nalgas muy grandes y grandes senos, mis medidas son: senos 98 cintura 66 y Cadera 113cm. Tanto mis senos como nalgas son naturales solo me he operado el Abdomen para que se me vea marcado, y claro gym dieta, y muchos tratamientos.

Paso el tiempo y me metí a trabajar en una constructora como secretaria, ahí fue donde conocí a mi primer esposo, (padre de mi hijo) nos hicimos novios y al cabo de un tiempo me case con él.
Como ven siempre fui una mujer voluptuosa por eso todos me querían coger.
Mi esposo me llevó a vivir a su casa, mi madre me enseño siempre a obedecer a mi marido, a hacerle todo lo que él me dijera, en pocas palabras sumisa y abnegada
En temas de sexo no era muy experta ya que sólo tuve un novio antes de mi esposo, él era muy perverso, (le devo a él lo que soy ahora), era muy cachondo, me enseño a masturbarlo con mi mano, a usar mis senos y mi culo, me decía como tenía que vestir, comportarme actuar, tener sexo con el en todas partes, cumplirle sus fantasías, etc.
Mi esposo siempre quería que me vistiera muy sensual, faldas, escotes, blusas de red o trasparentes, me decía que todos vieran lo que se estaba comiendo.

En la casa no era la esepcion, andábamos en la casa desnudos, o el con un bóxer y yo con una tanga. Me acostumbre a hacer mis labores domésticas en toples, con las retas de fuera, solo en tanga de hilo o con un minishort, cuando tenía que salir a tender la ropa me ponía un bluson largo que me llegara hasta las piernas, sin bra y en ocasiones hasta sin tanga. Cuando salía al mercado siempre salía bien arreglada, bañada y perfumada, siempre me daban piropos de todo tipo, pero siempre los ignoraba.
Siempre mi esposo me llevaba a fiestas con sus amigos, la manera en la que me vestía siempre parecía una puta, minifaldas de mezclilla, o jeans ajustados con blusas transparentes o de red, siempre mostrando mi bra, yo no decía nada, y hasta me gustaba vestir así.

Teníamos sexo en todos lados de la casa, baño, sala, cocina, mesa, no ubo ningún lugar donde me cogiera, además le cumplía sus fantasías, recuerdo dos de las más fuertes que tuve, una veníamos de una fiesta, yo llevaba un vestido de una sola pieza, muy en tallado y corto, que a penas me tapaba las nalgas, veníamos de regreso en una combi cerca de las 2 de la mañana, me dijo que quería verme como me masturbaba, saque mis senos del vestido, me subí el vestido, me abrí de piernas y me empecé a dedear y a pellizcarme mis senos, así todo el camino hasta nuestra bajada de la combi, para después en lo que caminábamos para llegar a la casa terminó cogiendome atrás de una caja de un trailer.

La otra fantasía que recuerdo que fuera fuerte, fue una vez que salimos de un restauran-bar, igual de madrugada, no pasaba ninguna combi ni taxis, estábamos ya ebrios los dos me dijo que me quitara mi bra, para que se me vieran mis pezones, traía una blusa trasparente para que parara un coche, se paro una combi que iba ya a su casa, nos subió a los dos en la parte de adelante, yo me senté en medio de los dos, creo que el chófer pensó que era una puta porque me tocaba las piernas y no dejaba de verme los senos, cuando llegamos a nuestra calle mi marido me dijo que me subiera la blusa para que viera mis pechos

Así me vestía con mi marido

A pesar de esto, de saber que tenía una hembra a su lado fiel, sumisa, abnegada, que le cumplía todo, me fue infiel, y eso es lo que no perdono jamás, así que decidí divorciarme de él e irme a vivir mi hijo y yo con mi hermana menor
Al paso de unos años trabajé en una aerolínea como sobrecargo o aeromoza, (no se como conozcan en su país), como ganaba un poco más de dinero, me daba ciertos lujos, como vestir mejor, salir de vacaciones, incluso ir al gym. Fue precisamente en un gimnasio donde conocí a mi segundo esposo.
El, es piloto, trabajaba en la misma aerolínea que yo, me empezó a conquistar, con regalos, pequeños detalles, siendo muy atento conmigo y con mi hijo (era lo opuesto a mi primer esposo) eso me termino por enamorandome de él, y después de una relación de novios, nos casamos y me fui a vivir con él y mi hijo a su casa.
Vivíamos en una zona residencial cerca del aeropuerto de la ciudad de México, la verdad no nos faltaba nada, él me enseño la buena vida como decimos aquí en México, me compraba de todo, me llevaba a muchos lugares incluso me había dicho que me saliera de trabajar, cosa que no acepte, ya que me gusta ayudar a mi pareja siempre.
Yo hacia lo único que mejor sabía hacer y lo que mi anterior esposo me enseño, a vestirme sexy, comportarme linda, cumplirle sus fantasías, seducirlo con mi forma de vestirme (seguía siendo puta pero de las finas jaja).
Es por eso que ahora me comportó de una manera muy peculiar ya lo sabrán, pero era importante que conocieran el trasfondo de esto. Fruto de esta relación nació mi segundo hijo, que está vez fue una niña de nombre Mariela.
A mi esposo trataba de enamorlo cada día un poco más, siendo una excelente ama de casa, teniendo su ropa y todas sus cosas limpias y ordenadas, cumplirle con todo lo que me decía, pero sobretodo vistiendome para él de una manera muy provocativa, tanguitas, de hilo, vestidos muy ajustados. Todo esto lo hacía por miedo a que me fuera a pasar lo mismo con de mi otro esposo, por perder la vida que llevaba (no porque sea una mujer interesada en el dinero) pero esta vez si perdería mucho.

Así que aplique lo único que sabía hacer bien cachondear a mi marido, enseñarle a ser caliente y el a su vez me enseñaba a vivir una vida de lujos.
Seguía vistiendo en casa solo con tanga, con las tetas al aire, mientras hacía mis labores domésticas, además como vivíamos en un residencial, todo estaba mas privado, podía salir al jardín semi desnuda, sin el miedo a que me viera alguien.
Al gym iba siempre vestida con leggins ajustados, me gustaba usar los que se te transparenta la ropa interior, dentro de mi casa, no era necesario que saliera para vestirme de una manera provocativa, min-short, vestidos ajustados, baby dols y cuando salía con mi marido ni se diga.
Salía lo mejor vestida, claro que no faltaba quien volteara a verme, pero siempre los ignoraba, solo tenía ojos para mí marido, no había día que no tuviera sexo y si no tenía, lo masturbaba o le hacía un rico sexo oral.
Lamentablemente y por segunda vez me fueron infiel, pero esta vez, como nos habíamos casado, me quedé con varias cosas como su casa, dinero y coches, manutención de mis hijos.
Se podría decir que la supe hacer, la casa la vendí y me fui a vivir con mi hijo a la casa donde actualmente vivimos, miéntras que mi hija fue a vivir con su papá.
Mi nueva vida, por haberme engañado por segunda vez, decidí enfocarme a mi trabajo y a mi hijo. En temas del amor decidí ya no enamorarme, eso no quería decir que me cerrará a conocer nuevas personas, sólo lo hacia para satisfacer mis necesidades sexuales, nada de involucrar sentimientos.
Esta vez les contaré del suceso que según mi hijo vio y que lo llevó animarse ha ir más allá conmigo, y claro también lo que me pasó para que lo viera como un hombre.
Como les había comentado decidí no involucrar mas mis sentimientos, disfrutar de la vida que no lo había echo en casi 15 años, (por dedicarme a ser una buena esposa) no tenía que preocuparme mucho por mi hijo ya que el estaba en su etapa de adolescencia y no necesitaba tantos cuidados como de pequeño.
Decidí rehacer mi vida, vendí la casa que donde vivía con mi anterior esposo, compré la casa que es donde actualmente vivimos, empecé a cuidarme físicamente, (tratamiento para el rostro, lio-escultura, marcaje de abdomen, etc.) ahora si a disfrutar mi soltería, salía más seguido a fiestas con mis amigas del trabajo, aceptaba una que otra salida de un hombre, (si me gustaba claro) o incluso yo los buscaba.
Como no me gustaba salir a fiestas, en ocasiones las organizaba en mi casa, invitaba a compañeros del trabajo o a vecinos.
No se que pasa pero cuando los hombres se enteran que una está dejada, divorciada o despechada, todos corren atrás de ti.
En ese tiempo tenía un noviecito que nos veíamos solamente para tener relaciones, el era mi compañero de trabajo. También había un vecino que casi desde que me mude a la nueva casa me empezó a hablar, se notaba que se moría por andar conmigo, a pesar de que el es casado y con hijos (por si se preguntan si, si ubo algo con el)
Cierto fin de semana, me comentó mi hijo que saldría con sus amigos y no llegaría a casa sino hasta el días siguiente.
Como soy una mamá muy consentidora casi no le niego nada a mi hijo, así que terminé por darle permiso, así yo tendría toda la tarde libre para organizar una fiesta.
Había invitado a compañeros de trabajo entre ellos con el que tenía solo sexo, por si se presentaba la ocasión.
La fiesta la organice en la sala de mi casa, había bebidas, botanas, música, en fin, todo listo para la fiesta.
Como sabrán y para los que no, me gusta vestir siempre con vestidos muy ajustados, y pequeños que me lleguen a media pierna, por lo general de una sola pieza, además como estaba en mi casa me animo siempre a vestirme más provocativa, (solo lo ago en lugares donde tengo el control de la situación).

La fiesta empezó muy bien primero estábamos sentados en la sala conversando, tomando, riéndonos, hasta que naturalmente se empezó a animar más la fiesta.
Como mis compañeras de trabajo no eran mayores de 30 años pues era natural que comenzarán a bailar con los compañeros, y más habiendo alcohol de por medio.
Yo no me quedaba atrás, conforme avanzaba la fiesta, el baile era más cachondeo, pero desde el principio en lugar de tomarme de la cintura, abrían más la mano y me rozaban el culo, en las vueltas me rozaban los senos o me pegaban mucho su cuerpo.
Con el compañero con el que tenía sexo ocasional, le bailaba de espaldas, me gustaba darle arrimones y sentir su verga dura.
Cuando la fiesta se acabó, solo nos quedamos unos pocos, una compañera de trabajo y su novio, yo mi compañero de sexo, un amigo de él y otro chavo del trabajo.
Como ya estaba caliente, tome de la mano a mi amigo y con la mirada les dijimos al otro que nos siguiera, los lleve a mi recamara, ahí comenzamos a besarnos, me turnaba para besarlos mientras me besaba con uno, el otro ya desnudo me acariciaba la cintura y me daba arrimo es con su miembro, como queriendo clavarme en medio de mis nalgas.
Tenía a los dos para mí sola, estábamos de pie, me tenían en medio sentía sus vergas una en la raya de mi cola y otra rozando mi clitoris, se divertían besándome las tetas, el cuello, la boca la espalda en fin toda, yo solo cerraba los ojos con la boca abierta, gimiendo, (siempre he gemido fuerte, soy de las que grita, no se si eso me enseño mi primer esposo y se me quedó o ya era así) y creo que por culpa de mis gritos se asomo el otro chico por la puerta.
Estabamos los tres en mi cama, yo estaba arriba de uno cabalgando mientras le chupaba a uno la verga, el tro se despachaba con mis pechos.

Despues me puse en cuatro(esta posición me encanta), uno me estaba bombeando mientras otro estaba acostado, mamandosela y otro se masturbaba, y así se turnaban, yo estaba en la gloria gritando como puta y gimiendo.

Esa fue la vez que según mi hijo me vio teniendo relaciones sexuales, cabe mencionar que también está fue la primera vez que estuve con tres hombres a la vez y a pesar de eso hasta ese momento aún era virgen del ano.
Tiempo después me enteré, por una de mis amigas, que por el momento no nombrare, que tenía una relación con mi hijo que la disculpara, por aber abusado de mi confianza, y cosas así. Al enterarme de esto trate de calmarla, la tranquilice al grado de decirle que no sucedía nada, que esto no afectaría nuestra amistad, al principio no me creyó, se sintió muy incómoda cada vez que me veía.
Cierto día fui a su casa, ya que me había invitado a tomarme unas copas, terminé por aceptar ya que el día siguiente no tendría vuelo.
Solo estábamos nosotras dos platicando de cosas tribales, sin importancia, hasta que con el calor de las copas, fuimos hablando de cosas más personales, hasta que salió la platica de la relación que tenía con mi hijo, me contó cómo fue, porque sucedió, y que es lo que gustaba de mi hijo tanto física como personalmente, incluso me dijo que ya había tenido relaciones sexuales, con él.
En ese momento me sentí orgullosa por que mi hijo la trataba muy bien, era todo un caballero aunque no deje de sentir celos normales de una madre, dejamos ese tema y continuamos hablando de más cosas hasta la madrugada, que fue cuando me tenía que ir a casa, en el trayecto como ya iba algo borracha empecé a recordar lo que mi amiga me había dicho de mi hijo, sobretodo de lo que le gustaba físicamente, me empecé a exitar, la verdad ni me acuerdo de cómo llegué a mi casa, lo que recuerdo fue que mi hijo me estaba despertando al siguiente día del sofá de la casa. A partir de aquí comenzó toda nuestra vida de incesto. En la parte 2 tendremos una visión diferente (la de mi hijo)

El relato original lo pueden encontrar en Sexosintabues30, relato de Lamascota
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