You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

Mi madre se volvió mi puta ¹

Este relato es mi historia con mi madre, como empezó el incesto y un poco de mi vida diaria con este tipo de relación, trataré de dar detalles y contextos para que el relato sea lo más apegado a mi experiencia, es mi primera vez escribiendo mi relato, motivado por todos los post que he visto aquí sobre el incesto, como la gente cuenta sus historias, fantasías e incluso consejos.

Vivo en México, en un estado del norte, mis padres se separaron desde que nací, mi madre me tuvo a los 18 años, situación muy común en México, por lo que mis padres son relativamente jóvenes, me quedé con mi madre y mi padre se mudó de vuelta a su estado de origen, tengo una buena relación con el, ya que siempre estuvo presente, visitandome todo lo que podía.
Mi madre se volvió mi puta ¹








Mi madre, es una mujer de 38 años, aprox. 160 cm de altura, cabello largo, pechos grandes, una cintura delgada, aunque obvio con algo de panza, caderas anchas, muslos grandes y un culo grande y redondo, su rostro es muy bonito, es una mujer hermosa en todo sentido, siempre he notado como los hombres en la calle voltean a verla y apartan la mirada cuando ella se da cuenta, solo para volver a clavar sus ojos en su cuerpo, mis compañeros de secundaria y preparatoria hacían comentarios sobre su cuerpo y sobre como les encantaría cogerse a mi madre, creo que todos hemos visto esa situación, tal vez no con sus madres pero definitivamente creo que todos hemos visto a la madre de algún amigo o compañero y pensado que es la mujer más sexy y hermosa , los hombres en general siempre fueron muy amables y serviciales con ella, es amorosa conmigo sin llegar a ser empalagosa, aunque es estricta y rígida la mayor parte del tiempo, alguien sería y de carácter fuerte.
madura








El incesto empezó cuando yo tenía 16 años, tuve una complicación en mis genitales y tuve que ser operado, lo que me dejó en cama durante dos meses, necesitando asistencia para pararme, caminar, vestirme, en general todo, ya que hacer esfuerzo en la zona del abdomen y tren inferior dolía demasiado, al bañarme, mi madre esperaba fuera de la regadera mientras me bañaba, aunque realmente solo era dejar caer el agua para limpiar el sudor, en una ocasión estuve a punto de caer, logré sostenerme pero el esfuerzo me hizo soltar un grito que asustó a mi madre, después de eso ella insistío en bañarme y estar conmigo en la regadera, ella se metía a la regadera con shorts o pants, no eran sexys pero su voluptuosa figura los hacía ver increíbles, playeras algo viejas que ya no le quedaban, sus pechos estiraban la tela y se movían demasiado, era una vestimenta literal para hacer el quehacer en el hogar, pero su cuerpo lo hacía ver sexy, una mujer madura en toda la palabra, en esos momentos fue cuando empecé a ver a mi madre como mujer.

Note desde el principio como mi madre veía mi cuerpo, fijaba su mirada en mi torso y brazos(siempre he estado en actividades deportivas por lo que tengo un cuerpo más que decente) pero lo que más veía era mi pene, disimulaba pero era obvio para mí como en momentos su mirada buscaba mi verga, lo mismo hacía yo, veía su culo, muslos y buscaba sus pechos que hasta ese momento no había visto tan de cerca, en ocasiones me los pegaba para lavar mi cuerpo, y ahí empezaron mis erecciones pensando en mi madre, al notarlas ella solo seguia lavando mi cuerpo y miraba mi erección con mucha atención tratando de disimular, yo me moría de pena pero también me sentía muy exitado, la idea de que ella encontrara mi cuerpo atractivo o que se exitara conmigo me emocionaba, solo lavaba mi cabello esperando a que ella terminara de lavarme, fingiendo que no notaba nada, ella terminaba y me decía.
"Lávate ahí con cuidado, no te vayas a lastimar "
Pensé mucho acerca de los sentimientos que tenía acerca de mi madre, obvio la amo como mi madre, pero ya no podía evitar tener pensamientos acerca de su cuerpo, empecé a fantasear teniendo sexo con ella, verla todos los días en mi cuarto, ocasiones en las que se acostaba conmigo y veiamos películas o series, siempre fuimos muy unidos pero está situación hizo los lazos madre he hijo más fuertes, por lo que mis deseos hacia ella hacían que me despreciará a mi mismo, lo más probable era que yo exageraba todo en una fantasía de adolescente hormonal, y realmente mi madre no tenía ningún pensamiento sobre mi cuerpo y aún asi decidí empezar a satisfacer mi lujuria, lo primero era que ella solía dormirse poco después de empezar a ver algo en la Tv, empecé a tocarla primero en su cara, asegurándome que tuviera el sueño pesado y no despertara con mis toques, pasando a su cadera y espalda baja, paseaba mis dedos por sus muslos y culo, levantaba la pijama, pantalón o lo que tuviera mi madre para ver su culo, veía su ropa interior y la acariciaba un poco, tenía una erección enorme al tocar el culo gordo y redondo de mi madre, repetí esto por unos días, era suficiente para satisfacer mi curiosidad y mis fantasias.
Puesto que mis fantasias y deseo hacía ella eran más fuertes, lo pensé y me convencí de tratar de ir lo mas lejos con mi madre, empecé a ser más cariñoso, esto con la intención de que el contacto físico pareciera más común y que mis intenciones no parecían tan exageradas de un día a otro, y el hecho de que estuviera en cama y necesitara de ella todo el tiempo que tenía libre, facilitaron todo, ya que no se sintió extraño ni forzado el afecto que le empecé a dar, incluso para mí, así cada día, entre abrazos y cariños de madre e hijo comenzaron ligeros toques o apretones a sus pechos, cuando me ayudaba a levantarme, yo la agarraba de la espalda y ella agarraba mis hombros, empecé a resbalar mis manos a sus pechos, apretandolos un poco para "no caerme", en el baño comencé a mover mis brazos al bañarme, exagerando el movimiento, y golpeando sus tetas viendo como se sacudían, tenía una vista perfecta de su escote debido a la diferencia de altura, también dejando caer cosas a propósito para ver ese culo, era descarado, ella obviamente se daba cuenta de eso, pero no me decía o prohibida nada, tal vez pensando que efectivamente solo eran descuidos, o que ella genuinamente disfrutaba de lo que hacía, eso solo me dió mas confianza para seguir e ir siendo más atrevido, después pegándole mi pene erecto cuando me lavaba, se lo ponía en el abdomen y me frotaba ligeramente, ella no hacía nada para despegarse, después de unas semanas haciendo ésto y sabiendo que me quedaba poco de reposo y próximo a retomar mi vida normal, quería ver si podía hacerla tocar mi pene, ya que mis fantasias de incesto comenzaron al menos para mí, a verse como una posibilidad real, le comenté en una ocasión en cama, que me dolía la costura en mis genitales ( si, tenía una costura en los huevos jajaja) y ella revisó genuinamente preocupada, obvio es mi madre, al sentirla tocandome, tuve una erección en cuestión de segundos, no paraba de pasear su mirada por mi verga, desde la base hasta la punta, me dijo que estaba bien, que si sentía molestias se lo dijera para que ella revisara, en el baño repetí lo mismo, diciendo que no podía lavarme bien por qué dolía, ella revisó y su respuesta fue la misma.
"Estás bien, lávate con cuidado"
Después de repetir esto en varias ocasiones, ya era casi rutina que mi madre siempre revisara mi pene y yo tuviera una erección, se quedaba casi embobada viendo como crecía mi verga, solo tocaba la zona de mis bolas y la base de mi verga pero eso era todo lo que necesitaba para exitarme, al estar completamente erecta ella tenía una respiración más agitada, podía sentirla, estaba seguro de que mi madre no había visto un pene en mucho tiempo , nunca tuvo novios o relaciónes después de mi padre, no puedo asegurar que no tenía vida sexual alguna pero nunca fue de salir mucho, casi siempre que podía verla solo estaba en casa descansando y disfrutando de su tiempo libre y la idea de que mi madre deseaba a su propio hijo me hizo convencerme aún más de que podía ir más lejos con ella.
Con la excusa del dolor, le pedía a mi madre si podía lavarme ella ahí, no fue una negación rotunda,era una cara de vergüenza y nerviosismo
"¿Si te duele mucho?, pero si yo te lavo también te a de doler"
Le insistí que el esfuerzo que yo hacía para lavarme hacia esfuerzo en la zona de mi operación y abdomen y generaba dolor, (lo cual es cierto, esa zona dolía con el mínimo esfuerzo, incluso reír, pero obvio ya podía lavarme solo), ella aceptó lavarme después de esa pequeña explicación, no se negó demasiado y sinceramente me sorprendió que aceptará tan rápido, aunque ya la había acostumbrado a ver mi pene, pensé que para que ella aceptaste tocarme iba a tener que ser un poco más insistente y que tomaría un poco más de tiempo. Ella parecía creer todo lo que le decía, y era algo razonable, su hijo estaba en cama y con una operación delicada, no se cuestionaba nada de lo que decía,
puso jabón en sus manos y empezó a pasarlas por mi pene, tocaba el tronco de mi verga con sus dos manos, podía sentirla tocando las venas y cubriendo la cabeza apretandola un poco, al terminar ella no me veía a los ojos, pero sabía que le gustaba tocarme, esto se hizo frecuente y cada vez movía sus manos con más confianza, empezó a verme de reojo, yo empecé a tocar su culo, pasando mi mano ligeramente, ,eran más que nada roces en sus nalgas,con la yema de mis dedos, o la parte exterior de la mano, pero era inconfundible que la intención de esos "roces" era tocarla, ella ya sabía lo que yo quería, y el que no me negara nada o regañara, me hacía creer que ella también lo quería, nos hacíamos los inocentes, solo era cuestión de que uno de nosotros tomara la iniciativa para escalar nuestra relación
Después de terminar mi tiempo de recuperación, comencé a retomar mi vida normal, aunque no totalmente aún necesitaba ayuda pero está siendo mínima, regresé a la escuela, retome actividades y comencé a bañarme nuevamente solo, y durante unas semanas todo volvió a la "normalidad", aunque con las miradas y silencios de mi madre cuando estabamos solos, me veía diferente, parecía ponerse nerviosa al estar juntos sin nada que hacer, me acostumbré a manosearla, a tocar su culo, si la abrazaba bajaba mis manos acariciando su cadera hacia su espalda baja y con la punta de mis dedos hacia presión en su culo, la abrazaba por detrás, tocaba su abdomen y al apretar el abrazo subia mis manos y apretaba sus pechos desde abajo con el antebrazo, era una vista excelente, ver sus pechos apretados y como parecían querer salirse del brasier y blusa, le ponía mi verga dura en sus nalgas y apretaba, como si quisiera perforar su pantalón y metérsela, le daba pequeños besos en las mejillas, esto desde antes de querer a mi madre como mujer, pero ahora con mis nuevas intenciones se sentían diferentes, eran de deseo , algunos en el cuello mientras tocaba su cintura, al pasar junto a ella golpeaba sus nalgas o al encontrarla de espaldas ponía mi mano en su culo y la abrazaba preguntando algo o sacando un tema de conversación para evitar que ella me cuestionara, y así era, no me regañaba, ni siquiera parecía tratar de despegarse de mi, parecia cada vez más aceptar mis comportamientos, si al principio eran escasos segundos que hacía esto, mientras pasaba a su lado o la encontraba por la casa, lo fuí extendiendo más y más, al encontrarla cocinando me quedaba así por minutos, me aguantaba las ganas de en ese momento arrancarle el pantalón, quitarle sus calzones y hacerla mía, me conformaba con frotar mi erección en su culo por el momento, no podía esperar a llevarla a la cama, ya sabía que podía hacerlo después de todo lo que le hacía, era cuestión de tomar el valor para hacerlo, la había acostumbrado a ser tratada por su hijo de esa manera, en mi mente estaba cada vez más cerca de hacerla mi mujer, no dejaba de fantasear cada minuto sobre ella de forma lasciva, cogerla todos los días en la casa, estar con ella en las noches, tenerla a mi propia madre como mi mujer
la cita médica posterior a recuperarme comentando cuidados de mi salud, el doctor finalizo diciendo que se debía verificar la salud de mis testículos con una muestra de semen, esto para descartar la presencia de bacterias o patógenos después de la operación, nos dijo que de hacer la prueba la muestra debía entregarse dos horas maximo después de extraer la muestra, recuerdo muy bien sus palabras ya que hasta cierto punto le agradezco, ya que esto empezó la siguiente situación con mi madre
"la recolección puede hacerce en el hospital, pero si lo desea se puede hacer en su hogar o el lugar que más seguro se sienta, la muestra de semen solo se logra con una masturbación así que su hijo tendrá que recolectar su muestra" después de platicarlo conmigo mi madre programó la cita , programada la fecha y después de más indicaciones, salimos del hospital

pasaron los días, yo seguía con la misma rutina en casa con ella, a lo cual mi madre no se mostraba negativa con eso, era cada vez más permisiva, ya no solo dejaba que la tocara, ella empezó a responder a mis comportamientos, me mimaba mucho más, los abrazos y besos por su parte se hicieron más normales y recurrentes, a lo cual yo respondía de igual manera pero siempre lo dirigia a una forma lasciva, si ella venía y me abraza y me hablaba de lo que sea, su día, cosas del trabajo, etc... igualmente le correspondía el abrazo y poco a poco comenzaba acariciando sus caderas, pasando mis manos por su culo, pegando mi cabeza a sus pechos, era ya una manera muy enferma o mala de tocar a mi madre, y de igual forma ella, definitivamente la manera en que ella me abrazaba y mimaba no era de la misma intensidad o descaro con que yo lo hacía pero sin duda tratar así a tu hijo de 16 años (en ese entonces) a más de uno se le haría extraño, debió detenerme desde un principio pero ella me abrazaba y mostraba cariño sabiendo que siempre buscaría escalar esas muestras de cariño a algo más, lo pensé y dejando de lado si estaba equivocado, la relación que teníamos ya estaba muy distorsionada, un hijo no debería tratar así a su madre y ella mucho menos permitirlo e incitar a su hijo a continuar, definitivamente soy alguien muy enfermo
Al llegar el día de la cita médica, me desperté a eso de las 4 am tenía que estar a las 8 en el hospital siendo que el traslado es de una hora, mi madre me dio esos vasos de muestra, me metí al baño y empeze, obviamente pensando en mi madre, ya no podía masturbarme con algo que no era ella, después de un poco de tiempo no pude eyacular, no me sentía con suficientes ganas y mi erección duraba muy poco, creo que todos hemos sentido eso,mi madre me preguntó cómo iba y le respondí que no podía, discutiendo un poco, se notaba avergonzada, ella pidió entrar, me preguntó que pasaba, que ya debíamos irnos, dando vueltas a las situaciones solté sin pensar un "y si me ayudas", ella no se sorprendió del todo, hizo una pequeña mueca, me miró y dijo " sientate en la taza", sabía que ella también tenía pensamientos incestuosos conmigo ( o tal vez era todo producto de mi enferma imaginación, hasta ese momento todo fue un salto de fé, no sabía hasta que punto una madre puede llegar con su hijo en toda la situación del relato, no había como saberlo, si quieren llevar a sus madres a la cama ustedes tienen que ver todo su panorama, no hay un camino establecido y cada paso que tomen es a ciegas, con el riesgo de que la mujer que más los ama en el mundo los rechace y ya no los vea de la misma manera, tal vez no lo plasmé muy bien pero el terror, la inseguridad y la constante posibilidad de que estuviera cometiendo un error no me dejaba dormir en ocasiones, aunque ya es un error querer coger con mi madre )

Se puso a mi derecha ligeramente inclinada y comenzó a masturbarme, pero no era algo muy exitante, obvio tener a mi madre masturbandome era suficiente para tener una erección dura, pero se sentía más como algo apresurado para que ya saliéramos, casi como una obligación, lo notaba en su cara, no fue como fantaseaba pero ya era algo,pasé mis manos por sus muslos y culo, di pequeños apretones, ella giró levemente su culo hacia mi, todo lo que había fantaseado, mi madre estaba dispuesta a que yo usará su cuerpo, metí mi mano entre sus nalgas y empecé a frotar, ella soltó ligeros gemidos, frotaba y agarraba su culo de manera cada vez más desesperada, intenté meter mi mano dentro del pantalón, por la posición no pude así que intente bajarlo , ella me detuvo pero logré descubrir sus nalgas a la mitad, segundos después me vine, ella se acomodó el pantalón y salió, yo no tuve ni tiempo de reaccionar porque enseguida me grito que saliera, era tarde, el camino fue horrible, mi corazón latia rapido, yo temblando y tiritando del miedo, mi madre me había masturbado y yo me di satisfacción con su cuerpo de una manera asquerosa, desesperada, me sentía merecidamente como una basura, llegamos al hospital e hicimos los trámites requeridos, saliendo y ya en el auto fue lo mismo, silencio, llegando a casa me apresure a mi cuarto y reflexióne sobre lo que ocurrió, no pude pensar más que en lo que hice, no si estuvo mal, que pasaría después, no, solo repitiendo la escena en mi cabeza, mi madre entró a mi cuarto y me exalte, como si me hubiera atrapado haciendo algo malo ya que solo estába en shock tendido en mi cama, se sentó en mi cama y me pidió hablar, lo que hicimos estuvo mal, se veía desconcertada , no paraba de decir lo mal que se sentía y como lo que me dejó hacer era impensable, pero no me regañaba era más como si me pidiera que dejara de intentarlo, me confesó que sabia que yo la tocaba de una manera diferente a la que un hijo toca a su madre, desde los baños juntos y después, cada que estaba cerca de ella, si era real todo lo que pensaba, ella me dejaba tocarla sabiendo que yo la deseaba y aún sabiendo mi intención no me detuvo
"No es normal como me tocas, un hijo no debe hacer eso" esa frase la recuerdo muy bien.
Atrapado no pude jugar más al inocente, ya no tenía caso y además ella también lo deseaba, no podía pensar en alguna otra razón por la que ella me permitió tocarla tantas veces, darle besos que no eran como un hijo besa a su madre, ser permisiva y aceptar a todas las peticiones indirectas o directas que le hacía, respeto y amo a mi madre profundamente pero es inegable que ella también tenía pensamientos incestuosos, está plática era un intento de frenar lo que veníamos haciendo, lo cual era la mejor opción pero yo ya estaba decidido, confirmé sus pensamientos, le confesé que tenía pensamientos acerca de ella, me abrazó y trato de convencerme de parar, se disculpo, realmente no se a que se refería, solo decía perdón, una y otra vez, me sentí de una manera que no he podido experimentar de nuevo, una presión en el pecho y me faltaba el aire, la abracé y después de un poco de tiempo, volví a manosearla, ella me quitaba las manos y por primera vez activamente trato de "detenerme", ya me había permitido tanto, esto solo era un intento de parar por el remordimiento, más no un deseó genuino de que yo no la deseara, continue y la recosté en la orilla de la cama, dejó de luchar con mis manos, ahora movía su cuello evitando mis besos, después de un poco su cabeza se quedó quieta, ya solo decía que parará mientras se le escapaban gemidos entre cada petición, le subí la blusa, metí mi cara entre sus pechos y me apresure a bajarle el pantalón, ella apretaba sus piernas, ya solo fingía resistencia, después de "resistirse" cedia muy fácil, llegué a pensar por esa sumisión que por la diferencia obvia de fuerza y tamaño ella realmente se sentía impotente, y quería parar, no que ella solo fingía , en esos momentos me llegó el pensamiento mas horrible que he tenido, violarla, si ella genuinamente quería resistirse en ese momento me dije a mi mismo que la violaria, no importaba que, yo penetraria a mi madre, es un pensamiento de lo más enfermo y me gustaría saber que piensas en los comentarios, estaba tan exitado que en ese momento esa opción me parecía viable con tal de satisfacerme
Afortunadamente esa no fue la situación, con el pantalón abajo, tocaba su vagina, la besaba en los pechos el cuello y aunque suene ridículo con todos lo que habia hecho y lo que estaba dispuesto a hacer, me atrevi a robarle un beso, me baje el pantalón y le quite el calzon, ella se resistia un poco apretando sus rodillas contra mi costado, para después abrir sus piernas completamente, cubría levemente su vagina con su mano y después de un poco me baje el boxer, vió mi verga dura, y comencé a frotarme contra su vagina, quito la mano y buscando un poco la entrada la penetré, por fin había cumplido mi fantasía, me movía bruscamente, solo quería metersela lo más profundo que pudiese, saque uno de su pechos del brasier, y comencé a chupar su pezón, movia bruscamente mis caderas, chupaba sus tetas y succionaba su pezón, mis manos estaban en sus caderas pegándola contra las mías con cada empujón, sus gemidos eran cortos, como si se le saliera el aire, me vine después de unos minutos, saque mi pene y baje a besar y lamer su abdomen y la zona del pubis, ella me acariciaba la cabeza mientras levantaba levemente la cadera, volví a subir y chupar sus pechos, al verla a la cara, su expresión era de incredulidad, antes de que pudiera decir o hacer algo, la besé, ella me siguió el beso, se me volvió a parar, la tome de la cintura y la moví boca abajo, ella entendió y se puso en cuatro, el culo enorme y gordo de mi madre estaba en cuatro frente a mi, me volví loco y la cogí con tanta desesperación, la embestía con todo mi peso, ella mide 160 y yo 180 aprox. La diferencia de tamaños es grande, parecía dolerle, pero gemia cada vez más duro, me vine dentro de ella otra vez, besandonos nuevamente volvimos a la posición de misionero y la cogí unas dos veces más, no duraba más de 5 min. Nos quedamos recostados y comenzó a hablar sobre lo que habíamos hecho, no le puse atención y la interrumpia para chupar sus tetas, se levantó sin decir nada y me quedé una media hora recostado pensando en lo que había hecho, me dieron ganas de llorar, seguimos con nuestro día y en la hora de la comida, platicamos un poco, me sentía mal, con ganas de vomitar, tenia esa sensación de tener el vómito justo en la garganta, ella saco el tema de lo que hicimos, le pedí disculpas casi en llanto y me dijo que no me preocupara, no lo volveríamos a hacer y esto fue un error, ni dijo nada más y siguió hablando como si nada, al anochecer me bañe y después mi madre se metió a la regadera, pensé en lo que habíamos hecho y me dieron ganas de volverlo a hacer, la culpa se había ido, ella salió y se metió a su cuarto, poco después entre y ella estaba en ropa interior sentada en su cama lista para ponerse la pijama, la salude y la abrace, ella ya sabía a qué venía y trato de apartase, me dejé caer sobre ella y nuevamente comencé a tocarla, besarla, después de unos minutos y con una erección, moví su calzon me bajé los pantalones , el boxer y la penetré, ella se estiró y soltó unos gemidos, la cogí repitiendo lo mismo de la primera vez, cogerla bruscamente, después de venirme otra vez dentro de ella, me apretó fuertemente, me quedé recostado sobre ella, después de unos minutos me pidió salir de su cuarto, me levanté y parecía irme, ella se metió en sus sábanas y yo apagué la luz, cerré la puerta y me metí a la cama con ella, estaba dándome la espalda, la besé en el cuello espalda, espalda baja y comencé a bajar, chupaba sus nalgas, las lamía y pensé en morderla, la puse boca abajo aplastandola completamente, busque un poco la entrada de su vagina y me la cogí en esa posición, su culo se veía increíble en esa posición, se ve enorme en comparación con su torso, y es un culo grande, la aplastaba con mis manos en sus hombros, solo le quedaba gemir y mover los pies con cada embestida que le daba, la penetré hasta que me quede dormido, debieron ser unos 20 minutos y me vine unas 2 veces, ella despertó antes que yo para ir al trabajo, después yo me fui a la escuela, no pude dejar de pensar en ella, tan pronto salí de la escuela volví a casa por la tarde, ella no había llegado del trabajo así que comencé a hacer deberes todo para lo que tenia planeado, ella llegó, la salude con una nalgada y un beso en la mejilla, después de cogerla dos veces en un día mi confianza era diferente, no se sintió mal o incómodo como al principio, como "le di una nalgada a mi madre" era más bien "le di una nalgada a mi mujer", ella me correspondío el saludo, comimos termine mis trabajos de la escuela y a eso de las 12 me bañe, ella ya estaba en su cuarto con las luces apagadas con la Tv encendida, salí del baño, me cambié, y fuí a su cuarto, ella me vió, cerré la puerta, ella se mueve para que entrara en la cama, la abrazo y beso su cuello, me hundo en sus tetas, mientras la manoseo, subo la cara para buscar su boca, solo tenía una playera, se la quito y no tenía brasier, solo una tanga, la beso en el abdomen, por encima de la tanga, sus muslos y piernas, lamo su vagina a través de la tanga, la hago a un lado y me quedo haciendo un oral, me acomodo para metérsela y la tomo de la espalda, la cogí en esa posición hasta venirme dentro de ella, así una vez más hasta quedar dormido, despertaba a mitad de la noche para darme cuenta de que estaba en cama con mi madre, me acomodaba, y volvía a dormir, después de eso el siguiente día no podía esperar a cogerme a mi madre cada que tenía ganas, ella ponía límites, pero no importaba si estaba llegando del trabajo, metiendose a bañar, la hacía mía en la sala, la cocina, su cuarto, los pasillos, después de la emoción, me controle y espere a la noche para ir con ella, se aseguro de tener siempre condones o métodos para evitar cualquier problema, cuando me lo permite y podemos hacerlo sin protección no desaprovechó la oportunidad y la llenó de todo el semen que pueda, empezamos con una rutina y serie de cambios, su ropa se volvió más sexy, ya tenía algunas prendas de ese estilo pero su cajón de ropa se volvio más atrevido poco a poco, a todas mis peticiones han sido pocas a las que se ha negado y no ha sido definitivo, he querido probar cosas en la cama y ella ha aceptado, ella misma a querido intentar cosas, comencé a vestirla en casa con leggins o shorts cortos, ver cómo se marca la ropa interior de tu madre mientras hace su día normal es de lo mejor que un hijo puede experimentar, después en días libres o días en los que podemos permitirnoslo, le pedí que llevará solo una tanga en la parte de abajo, ver su culo rebotar por la casa me vuelve loco , cogemos por toda la casa, todo el día, haciendo pausas cada uno volviendo a sus actividades, ella sabe que minutos después voy a volver a ponerla en cuatro estemos donde estemos,

culona









En la calle la visto de manera que las tangas se le marquen o transparenten, todos los demás hombres solo pueden ver y fantasear con lo que le harían, mientras la ven ella tiene su vagina y culito llenos de mi semen, esas tangas que ellos ven marcarse, se están manchando del semen que le escurre.
milf









incesto








Han pasado casi cuatro años desde que empezamos nuestra relación de incesto, estoy por cumplir 20, ningún aspecto de nuestras vidas ha cambiado, no hemos descuidado nada de trabajo, responsabilidades o compromiso por esto, nos enfocamos en mantener una vida y rutina normales, yo sigo siendo un estudiante dedicado, no el mejor pero nunca doy ni le dí problemas en lo académico, un atleta escolar y ella sigue siendo la madre estricta, sería y trabajadora de siempre, pero cuando tenemos nuestro tiempo juntos, ella se convierte en mi puta, la sigo amando y respetando de la misma manera maternal que antes de todo esto, puede que hasta mas, no ha cambiado nuestra relación de madre he hijo fuera de la obvio, pero cuando las responsabilidades se van, la misma madre que me regaña, usa esa boca para tragar todo el semen que no disparo dentro de ella, la madre sería, que abre sus piernas completamente para que su hijo la penetré, la madre que muchos consideran ejemplar, gime como una perra el nombre de su hijo, la madre que no le gusta que hable vulgarmente, abre sus nalgas mientras pide que me coja su culito toda la noche, mi madre se convirtió en mi zorrita, en estos cuatro años han pasado varias cosas, varias anécdotas que han hecho que la relación con ella siempre sea interesante,y las que vienen con este estilo de vida que no voy a dejar al menos en el futuro cercano, mi madre es un mujerón que tengo la fortuna de tener para mí solo, si alguien tiene la posibilidad de pervertir a su madre no la desaprovechen, es la mejor sensación llegar a casa sabiendo que tú madre te espera en su cuarto, con el culo al aire lista para que la hagas toda tuya.
madre e hijo




Y tener esta vista al despertar

EDIT: TODO LO QUE CONTÉ SOLO ES EL INICIO DE LA RELACIÓN Y DETALLES MÍNIMOS DE UN POCO DESPUÉS, HAY MAS HISTORIA CON MI MADRE, SI PUDIERAS COMENTAR SI QUIERES QUE CONTINUE LOS RELATOS, LO AGRADECERÍA, EL RECIBIMIENTO FUE MEJOR DE LO QUE ESPERABA YA QUE COMO DIJE ES MI PRIMERA VEZ CONTANDO LA RELACIÓN DE INCESTO CON MI MADRE, ASÍ QUE ME ENTUSIASMA EL COMPARTIR LA HISTORIA, ANÉCDOTAS Y FOTOS, Y LOS COMENTARIOS ME HARÍAN SABER SI LA GENTE QUIERE QUE CONTINUE ESCRIBIENDO. TAMBIEN ME HAN LLEGADO VARIOS MENSAJES POR CHAT PREGUNTANDO SI TENGO MAS QUE CONTAR O LA HISTORIA ACABA AQUÍ, RAZÓN POR LA CUAL HAGO ESTE EDIT, SIENTETE LIBRE DE ESCRIBIRME AL CHAT O COMENTAR YA QUE TRATO DE RESPONDER A TODO.

8 comentarios - Mi madre se volvió mi puta ¹

Cogemdrs +2
Q buen culo tiene para tenerla bien ensertada
Kiki-vali +3
Tu madre tiene una cola divina, yo también quierooo cogerme a la mia
Lg4l4gl5lglrlf +1
Chat hermano?
Wilischili +2
Muy buena historia muy buen y buen servicio acabo de ver qué subiste otra parte que grande
Cart2020NE +2
Así que padres separados, las familias " fracturadas " o " disfuncionales " son las mas propensas al incesto. Interesante.-

madre puta
Geronimo31416 +1
Que buena foto
Cart2020NE
Toda tuya, sí quieres mas te paso por privado.
BestToks +1
Excelente relato, sería bueno que cada escena tuviera imágenes y gif para hacer volar la imaginación
Jose_35i +1
Yo también tuve encuentros con la mia