Me encontraba destinada como profesora en una Universidad cercana a mi domicilio, de la que no indicare el nombre, por razones obvias. Mi especialidad es una rama del grado de Economía .

Me llamo Elisa, tengo treinta y cinco años, casada y aún sin descendencia. La realidad es que soy más bien delgada, no muy alta 1.70, pelo negro, con un pecho muy bien puesto (mis pechos son un poco grandes, con unos pezones bastante pronunciados, por lo que debo tener cuidado ya que a veces con el frio destacan bajo mi blusa), y, una silueta de esas que sabía que levantaban pasiones entre los hombres y las mujeres jajaja. Soy divorciada la verdad si me gusta el sexo , pero solo había estado con mi marido desde los 18 así que si se hacer de todo .
Según fue pasando el curso, observe que aquel muchacho no cesaba de mirarme, y su mirada era tan penetrante que llegaba a poner nerviosa. Me di cuenta que, pese a parecer algo tímido en clase, era también uno de los líderes y que todos lo respetaban porque según parecía, era el capitán del equipo de Baloncesto de la Universidad. Llego a mis oídos que era el más destacado, y hasta los profesores lo tenían en un pedestal. Por otro lado, comprobé tras la primera evaluación que sus notas eran excelentes, en todas las asignaturas, incluso en la mía, no bajaba del sobresaliente.
Un día me quede sorprendida cuando acudió la biblioteca en una sala que siempre esta sola. En ese momento me hallaba ahí por casualidad , y note que mientras yo estaba a espaldas de el leía algo me acerque con cuidado y me di cuenta que era una revista porno. Me puse algo nerviosa y termine por preguntarle: -¿ porque haces eso ?

-¿porque lo dice profesora? Me pregunto algo nervioso al verse sorprendido.
-es que no paras de mirarme de arriba abajo. Y eso ya no es para gente de tu edad. ¿Te parece correcto eso?
El se puso más nervioso, pero al momento lo supero contestándome: esto lo hago para relajarme y aquí suele estar solo y la miro a Ud. por su hermoso cuerpo”. Solo he manifestado que es la profesora más bonita de la Universidad…. Solo eso.
-gracias. Pero… no deberías decir eso, ¡soy tu profesora!. Le volví a contestar.
-Pero, que quiere que haga si me gusta. Yo no elijo los gustos, y realmente Vd. esta para….”..”-se cayó y no continuo.
-Pero Richard. “Eso no son comentarios para realizar a tu profesora”. ¿No crees?. Si continúas así voy a tener que tomar medidas. con el muchacho, que directo era el cobrón. En el fondo sabía cómo excitarme.
Luego me mira a la cara y me dice:-¿le molesta que diga que está muy buena?
-No es eso. Es que no quiero que luego piensen mal. Eres un chico bastante aplicado, y no me gustaría tener que acudir al rectorado. Le conteste.
El me mira y me de forma arrogante dice: Mire Elsa. En clase siempre la he respetado. Pero,… ¡nunca podrá impedirme que la mire con una mujer bastante deseable!. Los ojos son libres. O ¿no tengo libertad para eso?.
-Pero Richard… ¡no te das cuenta de que eres mi alumno!. Le dije casi descompuesta ante aquella actitud y mirada desafiante.
-eso nada tiene que ver. ¡Vd. me gusta mucho y eso no puedo evitarlo!.
Le miro a la cara nerviosa, dándome cuenta que mis cachetes habían enrojecido por el fuego que desprendían. Tras explicarle lo que había venido a preguntarme, compruebo que mientras se marchaba, se gira hacia atrás y me dice: -profesora, ¡cuando me gusta algo, normalmente insisto tanto que siempre suelo terminar consiguiéndolo!.
No me lo podía creer. Aquel muchacho que parecía tan tranquilo en clase, se mostraba arrogante, tremendamente desafiante. Aunque me estremeció su forma de contestar, termine por decirle: -pues conmigo nada vas a conseguir, “como no sea que te denuncie al Decano”. ¡Abrase visto!. ¡Eres un descarado!
Y sonriendo se retiro. , “aquel universitario me dejo muy nerviosa, y sabía cómo sacarme de mis casillas”, aunque, en el fondo, su forma de hablar, nueva para mí, me excitada. Nunca me había ocurrido nada semejante, ni tampoco nadie me había hablando tan claro a la cara diciéndome ¡que me deseaba!.

Pasaron las semanas, y un día me lo encuentro subiendo en el ascensor de la planta, y, coincidió que además íbamos los dos solos. Al verme me dice: -buenos días Elsa. Por cierto va muy guapa, pero debería usar ropas no tan conservadoras. Es muy joven para usar esas ropas ¿no cree?
-No sigas por ahí Richard. Le dije sonriendo forzadamente. ¡Qué cabron! No tenía pelos en la lengua, y pese a ser su profesora era osado, arrogante, y me hacía perder los nervios.
-Pues me gusta verla “con una minifalda!, seguro que con esos muslos que tiene vuelven locos a los alumnos de la Universidad. Me espeto ante mis narices.
-Pero… Richard.. ¿Es que no vas a parar?. Qué forma es esa de dirigirte a tu profesora. Le dije algo enfadada y algo descontrolada por lo que me acabada de decir.
-Le pongo nerviosa. Veo que si… eso quiere decir que también le excito ¿verdad? me dijo con toda su caradura. No me lo podía creer.
-queee… nene para ya.. ¡Si continuas así vas hacer que me enfade!. Que bulto tenía aquel chico.
Pero antes de que se abriera la puerta, me dice al oído:- se que algún día será mía, Elisa. ¡Se lo aseguro!.

El muy cobrón tenia razón un día , lo nos citamos en un hotel y me puse la minifalda que tanto le gustaba , yo ya soy una mujer adulta , quedamos en reunirnos en un hotel lejano ese día le dije esto es mejor que esa revista que leías me arrodille y tome su verga y me la metí en la boca , que rica estaba .

-oh despacio… ohh chico que grande.. ooooo me vas abrir toda…
No decía nada, pero cada vez unos centímetros más de su verga ingresaban en el interior de mi coño, el cual se estaba abriendo como nunca.
"Basta Richard, no sigas no hagas esto. Creo que es un error"
Eres una putita. Sabes que necesitas mi verga. Y de un potente golpe venció mis defensas y me insertó de golpe casi la mitad de su polla al tiempo que me decía: - oh profe.. Que estrechita esta. Pero te la voy a ensartar toda.
-o cabron… me vas a reventar.ooooo
Aquel cabron seguía con su juego y yo no podía páralo. Volvió hacia atrás sacando casi por entero su enorme polla, hasta introducírmela por completo. Así permanecimos unos segundos. Sentí un gusto increíble cuando estaba completamente atravesada por aquella enorme daga. La sentía tan gruesa que parecía que no me iba a entrar más. Richard, me sonrió y comenzó a moverse adelante y atrás metiéndomela con fuerza, hasta que por fin sus huevos chocaban contra mí culo. Por fin me la había ensartado completamente. ¡El alumno me tenía ahora atravesada con su enorme verga!
Su enorme miembro se adaptó a mi mejor de lo que esperaba y el cobrón me cogía mucho mejor de lo que jamás había hecho mi exesposo. Ante ello, no pude evitar comenzar a jadear
"Sii, siiiiii, siiiiiiii" ooo cabron oooooo sigue oooo que gusto oooo
-¿te gusta verdad perra? ¿Quieres que te de verga?” yo me mordía los labios y movía la cabeza asintiendo. El placer aumento cuando me comenzó a bombear, al tiempo que yo le acompañaba en sus embestidas. La fuerza con que me cogía aquel joven semental hacía que mis tetas temblaran. El chico también estaba disfrutando y lo veía en su cara. Acelero sus movimientos, dándome cuenta de que nunca había sentido nada igual. La lanza de aquel morro abría mi vagina totalmente como nunca mi exesposo lo había hecho.

- profe estas buenísima. ¡Qué hembra estas hecha!.
Me estaba danto tanto gusto, que el acercó su boca a la misa y yo acepté la misma. El me metió la lengua en mi boca, enrollando mi lengua con la suya, al tiempo que sentí que me venía. Oooo siiiooooooo
Me estaba viniendo como nunca. Fue un orgasmo maravilloso.
Sin embargo, el muchacho no ceso, continuó sus penetraciones con la misma energía. Aquella enorme verga entraba cada vez con más ímpetu, --Oh Rochard, como me abres.. ohhhh que grande… me va abrir toda.. ohhhh- …., , así… rómpeme…cabron oooo

Era un cogedor nato. Al momento entre en otro orgasmo, esta vez más intenso que el anterior. Me daba cuenta que mis jugos discurrían por los huevos del muchacho. Me había corrido de una forma bestial. Y no era para menos, ya que no solo estaba bien arrecha, sino que aquella verga producía unos calambrazos dentro, impresionantes.
Me atravesó completamente. Mire hacia el espejo de la habitación, donde se podía contemplar reflejados nuestros cuerpos, observando la imagen de aquel tremendo joven, alto musculoso, que me taladraba sin parar. Yo parecía una chiquilla en proporción a su estatura.
Me estuvo bombeando una y otra vez. Era muy joven y con una vitalidad envidiable. Me la metía con mucha energía. Notaba el chapoteo de su tranca al llegar mis nalgas: choc –choc…

Observe su cara a través del espejo, y deduje que estaba a punto de venirse, pero joder, yo también estaba llegando a un nuevo orgasmo, y lo necesitaba, por lo que le dije: - no ahora no te salgas Richard. Me viene otro… sigue por favor… métemela hasta el fondo la quiero toda… siii, ohhh necesito correrme otra vez…vamos métela todaaaa. Ooooo
Oh si putita oooo siiii- me contestaba el muchacho sin cesar de penetrarme.

-Oh así sigue así métemela más adentro…dame mas fuerte… oooooo
Mientras tenía ese tercer orgasmo, me percaté como el pene de Richard se ensanchaba dentro de mi vagina. En ese momento comprendí que se iba a correr. Pero no iba a salir… ¡se iba a correr dentro de mi!
-ooh te vas a correr dentro … noooo dentro nooooo
Al momento sentí la primera lechada de su caliente semen dentro de mi vagina. Su carga era lanzada con gran potencia, y luego otra y otra, no paraba. El alumno se estaba deslechando dentro de mi vagina, al tiempo que yo seguía convulsionándome.
Oh.. te siento correrte ohhh,, Ricadrd…… te estás viniendo dentro. Oh cabron, me vas a preñar….oooo como te siento ooooo
Me cogió fuertemente por las caderas tirando hacia su cuerpo, mientras no paraba de lanzar su semilla dentro de mi útero. Su pene era tan grande, que la eyaculación varonil fue bastante profunda.
Cuando acabó y se salió de mí, comprobé como discurría su semen por mis muslos, diciéndole:- Pero Richard… te dije que estaba ovulando. Te has corrido dentro ¿y si me has preñado?
El no me contesto, sino que me hizo echar boca arriba sobre la cama, abriendo mis piernas observa mi coño abierto, enrojecido y con restos de su semen. Y sin decirme nada, dirige su tranca hasta mi coño nuevamente y me vuelve a comenzar a penetrar. En ese momento me di cuenta de que pese haberse corrido seguía aún al palo.
Me comenzó a perforar en la posición misionero, colocando todo su cuerpo sobre el mío, mientras me daba verga una y otra vez, al tiempo que nos besábamos ardientemente. No paso mucho tiempo en volver a tener otro orgasmo. Aquel chico era un semental.
Vi en su cara que de nuevo iba a venir. Entonces, presa de locura le dije:
Quieres volver a correrte dentro ¡eh cabron!..... Vamos ..se que lo deseas. Sé que deseas preñarme. Vamos hazlo…siiii sigue así… más lléname más…
Oh.. putita te voy a llenar de nuevooooo

Y me acabo inundo mi concha. Sentí un mareo y me vine otra vez. Cuando terminamos, ambos quedamos en silencio todavía, sentía su tranca dentro de mi cuquita. Nos miramos a través del espejo, y el procedió a salir de mi. Sentí como un vacio. Luego mire mi coño y vi la hilera de semen que salía de mi raja. Me había inundado.
-oh Richard me ha llenado el coño con tu semilla. Seguro que de esta quedo preñada. Nunca mi exesposo se había corrido de esta forma.
Esa noche se quedó conmigo y toda la mañana del día siguiente. Volvimos hacerlo varias veces más. En todas el cobrón de corrió dentro de mi vagina. ¡Sabía que era muy probable que me hubiera dejado embarazada!.
Lo que ocurrió después, quizás pueda relatarlo en otra ocasión

Me llamo Elisa, tengo treinta y cinco años, casada y aún sin descendencia. La realidad es que soy más bien delgada, no muy alta 1.70, pelo negro, con un pecho muy bien puesto (mis pechos son un poco grandes, con unos pezones bastante pronunciados, por lo que debo tener cuidado ya que a veces con el frio destacan bajo mi blusa), y, una silueta de esas que sabía que levantaban pasiones entre los hombres y las mujeres jajaja. Soy divorciada la verdad si me gusta el sexo , pero solo había estado con mi marido desde los 18 así que si se hacer de todo .
Según fue pasando el curso, observe que aquel muchacho no cesaba de mirarme, y su mirada era tan penetrante que llegaba a poner nerviosa. Me di cuenta que, pese a parecer algo tímido en clase, era también uno de los líderes y que todos lo respetaban porque según parecía, era el capitán del equipo de Baloncesto de la Universidad. Llego a mis oídos que era el más destacado, y hasta los profesores lo tenían en un pedestal. Por otro lado, comprobé tras la primera evaluación que sus notas eran excelentes, en todas las asignaturas, incluso en la mía, no bajaba del sobresaliente.
Un día me quede sorprendida cuando acudió la biblioteca en una sala que siempre esta sola. En ese momento me hallaba ahí por casualidad , y note que mientras yo estaba a espaldas de el leía algo me acerque con cuidado y me di cuenta que era una revista porno. Me puse algo nerviosa y termine por preguntarle: -¿ porque haces eso ?

-¿porque lo dice profesora? Me pregunto algo nervioso al verse sorprendido.
-es que no paras de mirarme de arriba abajo. Y eso ya no es para gente de tu edad. ¿Te parece correcto eso?
El se puso más nervioso, pero al momento lo supero contestándome: esto lo hago para relajarme y aquí suele estar solo y la miro a Ud. por su hermoso cuerpo”. Solo he manifestado que es la profesora más bonita de la Universidad…. Solo eso.
-gracias. Pero… no deberías decir eso, ¡soy tu profesora!. Le volví a contestar.
-Pero, que quiere que haga si me gusta. Yo no elijo los gustos, y realmente Vd. esta para….”..”-se cayó y no continuo.
-Pero Richard. “Eso no son comentarios para realizar a tu profesora”. ¿No crees?. Si continúas así voy a tener que tomar medidas. con el muchacho, que directo era el cobrón. En el fondo sabía cómo excitarme.
Luego me mira a la cara y me dice:-¿le molesta que diga que está muy buena?
-No es eso. Es que no quiero que luego piensen mal. Eres un chico bastante aplicado, y no me gustaría tener que acudir al rectorado. Le conteste.
El me mira y me de forma arrogante dice: Mire Elsa. En clase siempre la he respetado. Pero,… ¡nunca podrá impedirme que la mire con una mujer bastante deseable!. Los ojos son libres. O ¿no tengo libertad para eso?.
-Pero Richard… ¡no te das cuenta de que eres mi alumno!. Le dije casi descompuesta ante aquella actitud y mirada desafiante.
-eso nada tiene que ver. ¡Vd. me gusta mucho y eso no puedo evitarlo!.
Le miro a la cara nerviosa, dándome cuenta que mis cachetes habían enrojecido por el fuego que desprendían. Tras explicarle lo que había venido a preguntarme, compruebo que mientras se marchaba, se gira hacia atrás y me dice: -profesora, ¡cuando me gusta algo, normalmente insisto tanto que siempre suelo terminar consiguiéndolo!.
No me lo podía creer. Aquel muchacho que parecía tan tranquilo en clase, se mostraba arrogante, tremendamente desafiante. Aunque me estremeció su forma de contestar, termine por decirle: -pues conmigo nada vas a conseguir, “como no sea que te denuncie al Decano”. ¡Abrase visto!. ¡Eres un descarado!
Y sonriendo se retiro. , “aquel universitario me dejo muy nerviosa, y sabía cómo sacarme de mis casillas”, aunque, en el fondo, su forma de hablar, nueva para mí, me excitada. Nunca me había ocurrido nada semejante, ni tampoco nadie me había hablando tan claro a la cara diciéndome ¡que me deseaba!.

Pasaron las semanas, y un día me lo encuentro subiendo en el ascensor de la planta, y, coincidió que además íbamos los dos solos. Al verme me dice: -buenos días Elsa. Por cierto va muy guapa, pero debería usar ropas no tan conservadoras. Es muy joven para usar esas ropas ¿no cree?
-No sigas por ahí Richard. Le dije sonriendo forzadamente. ¡Qué cabron! No tenía pelos en la lengua, y pese a ser su profesora era osado, arrogante, y me hacía perder los nervios.
-Pues me gusta verla “con una minifalda!, seguro que con esos muslos que tiene vuelven locos a los alumnos de la Universidad. Me espeto ante mis narices.
-Pero… Richard.. ¿Es que no vas a parar?. Qué forma es esa de dirigirte a tu profesora. Le dije algo enfadada y algo descontrolada por lo que me acabada de decir.
-Le pongo nerviosa. Veo que si… eso quiere decir que también le excito ¿verdad? me dijo con toda su caradura. No me lo podía creer.
-queee… nene para ya.. ¡Si continuas así vas hacer que me enfade!. Que bulto tenía aquel chico.
Pero antes de que se abriera la puerta, me dice al oído:- se que algún día será mía, Elisa. ¡Se lo aseguro!.

El muy cobrón tenia razón un día , lo nos citamos en un hotel y me puse la minifalda que tanto le gustaba , yo ya soy una mujer adulta , quedamos en reunirnos en un hotel lejano ese día le dije esto es mejor que esa revista que leías me arrodille y tome su verga y me la metí en la boca , que rica estaba .

-oh despacio… ohh chico que grande.. ooooo me vas abrir toda…
No decía nada, pero cada vez unos centímetros más de su verga ingresaban en el interior de mi coño, el cual se estaba abriendo como nunca.
"Basta Richard, no sigas no hagas esto. Creo que es un error"
Eres una putita. Sabes que necesitas mi verga. Y de un potente golpe venció mis defensas y me insertó de golpe casi la mitad de su polla al tiempo que me decía: - oh profe.. Que estrechita esta. Pero te la voy a ensartar toda.
-o cabron… me vas a reventar.ooooo
Aquel cabron seguía con su juego y yo no podía páralo. Volvió hacia atrás sacando casi por entero su enorme polla, hasta introducírmela por completo. Así permanecimos unos segundos. Sentí un gusto increíble cuando estaba completamente atravesada por aquella enorme daga. La sentía tan gruesa que parecía que no me iba a entrar más. Richard, me sonrió y comenzó a moverse adelante y atrás metiéndomela con fuerza, hasta que por fin sus huevos chocaban contra mí culo. Por fin me la había ensartado completamente. ¡El alumno me tenía ahora atravesada con su enorme verga!
Su enorme miembro se adaptó a mi mejor de lo que esperaba y el cobrón me cogía mucho mejor de lo que jamás había hecho mi exesposo. Ante ello, no pude evitar comenzar a jadear
"Sii, siiiiii, siiiiiiii" ooo cabron oooooo sigue oooo que gusto oooo
-¿te gusta verdad perra? ¿Quieres que te de verga?” yo me mordía los labios y movía la cabeza asintiendo. El placer aumento cuando me comenzó a bombear, al tiempo que yo le acompañaba en sus embestidas. La fuerza con que me cogía aquel joven semental hacía que mis tetas temblaran. El chico también estaba disfrutando y lo veía en su cara. Acelero sus movimientos, dándome cuenta de que nunca había sentido nada igual. La lanza de aquel morro abría mi vagina totalmente como nunca mi exesposo lo había hecho.

- profe estas buenísima. ¡Qué hembra estas hecha!.
Me estaba danto tanto gusto, que el acercó su boca a la misa y yo acepté la misma. El me metió la lengua en mi boca, enrollando mi lengua con la suya, al tiempo que sentí que me venía. Oooo siiiooooooo
Me estaba viniendo como nunca. Fue un orgasmo maravilloso.
Sin embargo, el muchacho no ceso, continuó sus penetraciones con la misma energía. Aquella enorme verga entraba cada vez con más ímpetu, --Oh Rochard, como me abres.. ohhhh que grande… me va abrir toda.. ohhhh- …., , así… rómpeme…cabron oooo

Era un cogedor nato. Al momento entre en otro orgasmo, esta vez más intenso que el anterior. Me daba cuenta que mis jugos discurrían por los huevos del muchacho. Me había corrido de una forma bestial. Y no era para menos, ya que no solo estaba bien arrecha, sino que aquella verga producía unos calambrazos dentro, impresionantes.
Me atravesó completamente. Mire hacia el espejo de la habitación, donde se podía contemplar reflejados nuestros cuerpos, observando la imagen de aquel tremendo joven, alto musculoso, que me taladraba sin parar. Yo parecía una chiquilla en proporción a su estatura.
Me estuvo bombeando una y otra vez. Era muy joven y con una vitalidad envidiable. Me la metía con mucha energía. Notaba el chapoteo de su tranca al llegar mis nalgas: choc –choc…

Observe su cara a través del espejo, y deduje que estaba a punto de venirse, pero joder, yo también estaba llegando a un nuevo orgasmo, y lo necesitaba, por lo que le dije: - no ahora no te salgas Richard. Me viene otro… sigue por favor… métemela hasta el fondo la quiero toda… siii, ohhh necesito correrme otra vez…vamos métela todaaaa. Ooooo
Oh si putita oooo siiii- me contestaba el muchacho sin cesar de penetrarme.

-Oh así sigue así métemela más adentro…dame mas fuerte… oooooo
Mientras tenía ese tercer orgasmo, me percaté como el pene de Richard se ensanchaba dentro de mi vagina. En ese momento comprendí que se iba a correr. Pero no iba a salir… ¡se iba a correr dentro de mi!
-ooh te vas a correr dentro … noooo dentro nooooo
Al momento sentí la primera lechada de su caliente semen dentro de mi vagina. Su carga era lanzada con gran potencia, y luego otra y otra, no paraba. El alumno se estaba deslechando dentro de mi vagina, al tiempo que yo seguía convulsionándome.
Oh.. te siento correrte ohhh,, Ricadrd…… te estás viniendo dentro. Oh cabron, me vas a preñar….oooo como te siento ooooo
Me cogió fuertemente por las caderas tirando hacia su cuerpo, mientras no paraba de lanzar su semilla dentro de mi útero. Su pene era tan grande, que la eyaculación varonil fue bastante profunda.
Cuando acabó y se salió de mí, comprobé como discurría su semen por mis muslos, diciéndole:- Pero Richard… te dije que estaba ovulando. Te has corrido dentro ¿y si me has preñado?
El no me contesto, sino que me hizo echar boca arriba sobre la cama, abriendo mis piernas observa mi coño abierto, enrojecido y con restos de su semen. Y sin decirme nada, dirige su tranca hasta mi coño nuevamente y me vuelve a comenzar a penetrar. En ese momento me di cuenta de que pese haberse corrido seguía aún al palo.
Me comenzó a perforar en la posición misionero, colocando todo su cuerpo sobre el mío, mientras me daba verga una y otra vez, al tiempo que nos besábamos ardientemente. No paso mucho tiempo en volver a tener otro orgasmo. Aquel chico era un semental.
Vi en su cara que de nuevo iba a venir. Entonces, presa de locura le dije:
Quieres volver a correrte dentro ¡eh cabron!..... Vamos ..se que lo deseas. Sé que deseas preñarme. Vamos hazlo…siiii sigue así… más lléname más…
Oh.. putita te voy a llenar de nuevooooo

Y me acabo inundo mi concha. Sentí un mareo y me vine otra vez. Cuando terminamos, ambos quedamos en silencio todavía, sentía su tranca dentro de mi cuquita. Nos miramos a través del espejo, y el procedió a salir de mi. Sentí como un vacio. Luego mire mi coño y vi la hilera de semen que salía de mi raja. Me había inundado.
-oh Richard me ha llenado el coño con tu semilla. Seguro que de esta quedo preñada. Nunca mi exesposo se había corrido de esta forma.
Esa noche se quedó conmigo y toda la mañana del día siguiente. Volvimos hacerlo varias veces más. En todas el cobrón de corrió dentro de mi vagina. ¡Sabía que era muy probable que me hubiera dejado embarazada!.
Lo que ocurrió después, quizás pueda relatarlo en otra ocasión
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