Silencio

Buenas... paso a dejarles un ensayo que escribí hace un tiempo... basado en un conocido escrito de Pablo Neruda; espero que les guste


Me gusta cuando callas, pero no por tu silencio. Ni siquiera es porque pareces como ausente. Me gusta cuando callas porque el eco de tu voz reverbera en mi cabeza, y se contrae y se expande transmitiendo esa vibración por todo mi cuerpo. Y esa sensación de ausencia tuya me desespera y me encierra en la soledad hasta que encuentro la sombra de tu silueta para tranquilizarme.
Me gusta cuando callas porque de esa forma puedo contemplarte por completo; sin nada que me distraiga de la belleza absoluta más que el filo de mis pensamientos candentes sonando al compás de mi corazón que bombea una y otra vez. Y me abstraigo en ese bullicio tan propio y personal, tan íntimo y sensual que todo lo que me rodea pierde el sentido... convirtiéndose en cosas circunstanciales del tiempo y el espacio; pero tu sonrisa perdura más allá del umbral del universo. El brillo de tus ojos que no es reflejo alguno sino brillo propio, nato, resplandece una y mil veces más en la calma y la paz de la nada misma.
Me gusta cuando callas porque aunque calles tu cuerpo sigue diciéndome cosas sin que lo sospeches, sin que seas consciente de tus deseos e ilusiones. Porque cuando callas tu respiración se acelera involuntariamente y resopla y bate el aire contaminado por el ruido externo, purificándolo. Y en esa ausencia que no es ausencia te pierdo y te vuelvo a encontrar, sólo para apaciguar la agonía del tiempo que no te tengo al lado mío. Para encontrar y descubrir un nuevo amanecer de verano renaciendo con el alba; y cada rayo de sol que se refleja en tus cabellos apacibles relucen un haz de tu interior.
Me gusta cuando callas porque sé que sólo callas y no te fuiste... porque no me abandonaste; y la tristeza y el dolor son simples pasajeros temporales en este viaje. Me gusta cuando callas porque sé que sólo estás dormida.



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