Hola mi nombre es Claudia, de Bs. As., capital, tengo 26 años, casada, vivo en un dpto. por ahora sin hijos, soy una mujer atractiva, con pechos normales , y según mi marido con una cola de infarto ,para no dar mas detalles no daré el nombre de mi marido ,y el apodo *** (por el pene que calzaba), como le dicen a un amigo de el (es símil al real), le pondremos Gustavo.- Mi marido siempre me hablaba de su amigo Gustavo, de sus andanzas sexuales, de las minas que gano en el boliche con el, me contó que se lo había encontrado cerca del gym, que lo había invitado a comer el día siguiente.- Llego el día, apareció mi marido con Gustavo, era un tipo simpático no lindo, medio gordito para sus treinta y pico, yo estaba vestida con unas bermudas blancas, y una remera celeste corta que dejaba ver mi piercing de mi ombligo, apenas llego pude notar que este me desvestía de arriba abajo.- Puse la cena en la mesa, lo escuchaba decir a mi marido *** de aquí de allá, le dije por que no lo llamaba Gustavo, me anime a preguntarle por que lo llamaban así el muy turro de Gustavo me dice, por que me van a llamar así, me avergoncé me hice la boluda de ahí en mas, en realidad no se por que lo hice, miraba su bragueta a ver que tan real era ese mito, lo peor de esto fue que me pareció que Gustavo se daba cuenta que lo miraba, a cada rato el me miraba de arriba abajo, esto me turbaba un poco, al otro día era laborable, así que mi marido puso fin a la reunión de amigos, Gustavo prometió volver a traer unas fotos antiguas de ellos y unos trabajos personales.- Mi marido me pregunto que me pareció le dije que agrandado, fanfarrón, mujeriego, pero era simpático.- A los dos días me tocan el timbre de mi dpto., no del portero eléctrico de planta baja, me sobresalte ya que no esperaba a nadie, y mi marido estaba trabajando, pregunte quien era , me dijo Clau soy yo Gustavo, abrí la puerta, le pregunte por que no toco el portero, me dijo que estaba el encargado le explico donde iba y lo dejo pasar, me dijo que pasaba cerca de casa que traía las fotos encima y las direcciones que le pidió mi marido, yo me quería matar ya que no vestía para la ocasión estaba vestida con unos minishort y una remera super corta, este me miraba de arriba abajo, lo escuche a Gustavo decir, Clau, vine por las cosas que prometí, pero la verdad que lo que me trajo es ese orto divino que tenes, me quería matar, me puse a reír de los nervios, y prosiguió, dale Clau vi como me miraste la pija toda la noche la otra vez, mas nerviosa que antes le dije que se fuera, queres saber por que me dicen *** y se empezó a desabrochar, empecé a decirle que era un zarpado , cuando mire para abajo me quise morir, el se cagaba de risa, peor quede embobada mirando era una verga terrible, la cabeza era el doble del tronco como un hongo Y la verga era realmente larga, me dijo Clau dejate de joder Si me miraste toda la noche, no podía parar de reír le dije que guardara eso, me sentía turbada ya que en dos años de matrimonio jamás necesite engañar a mi esposo, se vino hacia mi me dijo Clau dale chupamela y me voy, dale putita mira como miras, esto si es una verga no, un par de cabezas mas que las de tu marido, se sentó en el sillón, le dije no deja hijo de puta dale, como hipnotizada baje le suplique que se fuera solo después que me la chupes mando me reía le miraba la verga, me agarro la mano , le dije para Gustavo , no me fuerces, no sabia que podía pasar si no lo hacia(fuerza bruta violencia) me agache y empecé a chuparle, era algo terrible, el me amasaba las tetas y me decía de todo, te gusta putita mira como te tengo mientras tu maridito labura, estaba excitada nunca había tenido algo así en mis manos, el muy guacho me acabo toda la boca, se mataba de risa , me levante le dije que se fuera (el sentimiento de culpa y la excitación se mezclaban), le dije que cumpliera que se fuera, me dijo decime una cosa mas, te gusto respondí que si, nunca vistes una verga así no, respondí que no, lo insulte por no respetar a mi marido y aprovecharse de la situación, me agarro de las manos y me dijo decime que te morís por sentir este pedazo, y no pude resistir le dije que si, el me agarro de las manos y me llevo a la cama matrimonial, y les digo , no crean ese dicho que el tamaño no importa, Gustavo me rompió la vagina, me mato a pijazos, era salvaje un toro bombeando, me cogio toda era un malhablado, me decía grita que te encanta la pija del amigo de tu esposo y que le dijera que quería leche, llegaba a lugares que mi marido no llega, era salvaje, no le di la cola ya que en contadas veces se la doy a mi marido, y no quería que notara la diferencia, acabo 2 veces y lo mió fue incalculable, me cogio toda, después me contó que de adolescente mi marido le saco una novia y que de ahí en mas, se garcho a todas sus noviecitas para que vean la diferencia de tamaño.- Ahora me encuentro bien, junto a mi marido, pero después de probar a Gustavo, necesito si o si acostarme con el

Fuente: Amateurs Argentinas