Hola mi nombre es Mónica pero todos mis conocidos me dicen Moni, soy una chica de 21 años que salió de su pequeña ciudad para estudiar en una ciudad grande. Estudio en la universidad, fotografía del área audiovisual. Las oportunidades en mi ciudad no son muy buenas, así que deje a mi familia y con el dinero que fui ahorrando en empleos temporales me mude de ciudad.

La vida en una ciudad grande es muy complicada, la gente vive a un ritmo muy rápido y casi nunca ven por los demás. Yo llegue a la ciudad y rente un apartamento costeable que apenas pude pagarlo con mis ahorros y me urgía encontrar un trabajo rápido para poder pagar el próximo mes. Así que al día siguiente lo primero que hice fue ir a dejar mi ficha de trabajo a cada hotel, empresa, oficina o restaurante donde pudieran ocupar a una recepcionista, camarera, secretaria o lo que sea, siempre y cuando sea un trabajo que me ayude a salir adelante.

Deje como alrededor de 9 fichas en distintos partes y todas me dijeron que me llamarían en caso de que necesitaran a alguien. Así que lo único que me quedaba era arreglar mi apartamento y acostumbrarme a la ciudad. El lugar en donde me establecí es agradable, los vecinos se ven amigables, la mayoría de ellos son familias que ahí se establecieron.

Pasaron unas semanas y nadie me había hablado. Anteriormente había dejado más fichas en otras oficinas y hoteles pero ninguna llamada. Así pasaron las semanas y ninguna solicitud para ofrecerme trabajo. Estaba desesperada y mas por que ya había pasado el mes y dos semanas y el encargado quería que le pagara o desocupara el cuarto ya que según él había varias personas queriendo rentar un departamento.

Pero una mañana recibí una llamada de un hotel en donde había dejado una solicitud y para mi fortuna es uno de los hoteles más famosos del lugar, tienes muchas prestaciones y el salario dicen que es muy bueno, me dijeron que necesitaban una recepcionista con experiencia, al ver mi ficha vieron que había trabajado de secretaria en mis practicas y que tal vez les podía servir. Me dijeron que me presentara al día siguiente para la entrevista y ver si tenía lo necesario para desempeñar dicho papel. Yo sin dudarlo acepte, me puse muy contenta y estaba dispuesta a hacer lo que sea para poder obtener ese empleo y poder ayudar a mi familia.

A la mañana siguiente saque la ropa que me pondría y me metí a bañar, me enjabone completa desde la cabeza hasta los dedos de los pies, tanto que hasta el baño me resulto muy agradable. Me seque con la toalla y fui por mi ropa a la cama. Tire la toalla al piso y me pare completamente desnuda frente al espejo. Pude ver mi figura bien formada por el ejercicio, mi piel morena clara se hacía notar con la poca luz de la mañana que entraba por la ventana, el color negro de mis ojos hacia juego con mi cabello medio largo de color café que alcanzaba a cubrir la parte superior de mis pechos. Seguí mirándome detalladamente cada parte de mí, mis piernas se ven muy firmes por las veces que salgo a correr, mi conchita seguía sin que le saliera ni un solo bello y mis pechos tan redondos y medianos como siempre. Son las dos cosas que más cuido de mi ya que gracias a los genes de mi madre todas las mujeres siempre hemos sido de pechos redondos, de buena talla y además aun que no me guste aceptarlo siempre me han ayudado a conseguir lo que quiero, a pesar de no tener un tamaño muy grande sé cómo hacerlos lucir atractivos, solo es cuestión hacer que se noten un poco. De pronto una corriente de aire frio entro por la ventana y me llego por la espalda ocasionando que la piel se me pusiera chinita y mis pezones se pusieran duritos. Cerré la ventana cuidando de que ningún vecino del edificio de al lado me viera y me empecé a cambiar.

A pesar de que hacia un poco de frio, estábamos en verano así que me puse una blusa tipo top de color rosa y debajo un bra del mismo color la blusa hacia que mostrara un poco el piercing que me puse en el ombligo y dándome un aire sexy, me puse una tanguita negra y un short corto de mezclilla y de calzado unos sandalias negras cómodas. Me deje el pelo suelto, tome mi cartera y sali rumbo a la entrevista de trabajo.

Al llegar al hotel me dirigí a la recepción para pedir información de donde seria la entrevista, pero la muchacha que se encontraba ahí estaba muy ocupada con la gente que estaba llegando así que le pregunte a un joven con uniforme.

-Disculpe joven ¿A dónde o con quien me puedo dirigir para una entrevista de trabajo?

El joven se me quedo mirando detenidamente de arriba hacia abajo y no me contesto “disculpe” le dije y como que al fin salió de su estado.

-ah sí ¿entrevista?… o si me dijeron que quizás venia alguien para la entrevista y veo que es usted “me dijo en tono entrecortado y nervioso” sígame señorita.

Entramos al ascensor y el joven pico unos botones.

-Así que viene por el cargo de recepción señorita

-Así es Mauricio

-¿Eh? Como sabe mi nombre

-Sera porque lo dice en tu camisola

Se miro la camisola y dijo – oh sí que tonto soy, discúlpeme, es que me pone un poco nervioso. Yo solo reí con el cumplido y seguimos subiendo hasta que el ascensor se detuvo

Antes de que la puerta se abriera, el muchacho me dijo:

-Señorita aquí es la oficina del gerente y jefe del hotel, el ahorita subirá, espérelo aquí por favor… mucha suerte y espero que le den el trabajo, sería un honor tener a alguien tan hermosa en la recepción.

La puerta se abrió y Sali del ascensor, la oficina del gerente más bien era un despacho, había sillones y estantes de libros en una parte de la habitación, al otro lado había una mesa de billar y un mini bar. En medio y al fondo un escritorio con una computadora y detrás del escritorio una pared de vidrio que mostraba una vista hacia la ciudad muy hermosa, me quede contemplándola por unos minutos hasta que la puerta del ascensor se volvió a abrir.

De él salió un hombre de por lo menos 45 a 50 años y al menos unos 180 cm de altura “15 cm mas de mi estatura al menos” le calcule y un poco pasado de peso. Se veía un poco descuidado, con ojeras, el pelo sin peinar y con un poco de barba “de esa que pica cuando la tocas”. Camino directo hacia su escritorio sin prestar atención a mi presencia y se sentó en la silla que había detrás del escritorio.

Se quedo mirando unos papeles en su escritorio detalladamente hasta que lo interrumpí.

-Disculpe señor, vengo para la entrevista de trabajo que…. De pronto el señor se exalto un poco y volteo a verme de forma asustada

- Oh! No me había dado cuenta que había alguien, ¡me pegaste un buen susto niña! Se quedo un momento respirando profundo hasta que se calmo un poco.

-Lo siento mucho, últimamente eh andado con mucho trabajo y stress que no me doy cuenta de lo que pasa alrededor. Se me quedo mirando de la misma forma que el chico de la recepción y me dijo.

-Así que tú eres la chica de la entrevista. Si no mal recuerdo tu nombre es… Mónica ¿verdad? Ok para empezar mi nombre es Diego ¿Y dime porque quieres trabajar con nosotros Mónica?

-Quiero trabajar con ustedes porque necesito trabajo, yo estudio la carrera de….

Y así le empecé a contestar cada una de las preguntas que me hacía, todo esto era pura rutina y yo sabía cómo actuar y contestar en las entrevistas. Pero por una extraña razón sentía la mirada de diego muy penetrante en mí, no era una simple mirada, era como la mirada que los viejos pervertidos te echan cuando pasas caminando.

De pronto sonrió de forma muy extraña, se levanto de su lugar y camino hacia mí poniéndose enfrente de mí:

-Muy bien Mónica, excelente. Ahora veamos… tienes buenas recomendaciones en tu fichas de trabajo e incluso me tome la libertad de hablar a tus antiguos trabajos y a pesar de ser trabajos de medio tiempo te recomendaron mucho, además respondiste muy bien, veo que no te pones nerviosa ante nada y quieres salir adelante para seguir estudiando y eso te lo respeto mucho, se ve que vienes en serio a trabajar y no a perder el tiempo. Pero lamentablemente note que tienes un piercing en tu ombligo y por la forma que vienes vestida a tu entrevista me dice que eres una niña rebelde, la labor que vas a desempeñar se necesita gente que muestre una buena imagen, sin tatuajes, perforaciones en las cejas, ombligo, lengua. A demás que me dijiste que estudias y necesitas un trabajo de medio tiempo. Así que lo siento mucho pero no te puedo aceptar.

-No por favor, deme una oportunidad señor, se que la imagen es lo primordial. Claro que no vendré así a trabajar, vendré de forma descente y por el medio tiempo no importa. Puedo trabajar en la noche o en otra parte donde necesite alguien.

-Pero y tus estudios, no sé si puedas aguantar el ritmo del trabajo y la escuela….

-¡Por favor! ¡Deme la oportunidad! Le dije.

Se quedo pensativo un rato y de pronto me empezó a mirar de arriba hacia abajo como pensando que hacer conmigo.

-Bien Mónica, dime, ¿que estas dispuesta a hacer por el trabajo?

Me quede unos segundos callada, no esperaba una pregunta como esa, así que le dije “no sé a qué se refiere señor”

-Vamos Mónica con tu expediente no creo que no sepas a lo que me refiero ¿Qué estas dispuesta a darme de TI que me haga cambiar de opinión y te contrate?

Me quede callada un rato, no sabía cómo procesar lo que me dijo, por una parte podía irme y dejarlo, perder la oportunidad de trabajo y regresar a mi ciudad derrotada y sin nada y por otra tener trabajo, pagar el alquiler atrasado y seguir estudiando. No sabía qué hacer todo me daba vueltas agache la cabeza y dije: “que es lo que quiere de mi… señor”.

-mmm pues primeramente amor que te desvistas completita para poder jugar con tu rico cuerpecito y liberarme de este maldito stress que traigo.

Me di la vuelta y lentamente me fui quitándome la blusa, la deje caer y cuando me iba a quitar el brasier, Diego me dijo que me quitara el short y las sandalias. Quedando solo en ropa interior. En ese instante Diego se repego detrás de mí, me agarro los pechos y empezó a estrujarlos.

-Hay niña que tetas tienes, mis manos las cubren perfectamente…. ¿como dice el dicho? Preciosa.

-…. Teta que mano cubre, no es teta, sino grano. Le conteste un poco dolida por la pregunta.

-Bien que sabes verdad pendejita… me quito el brasier y siguió con mis pezones

-Baya que bonito se sienten tus pezones, ni muy grandes ni muy chicos son a la medida… pero veamos que más tienes para mí.

Dicho eso me soltó un pecho y metió uno de sus dedos en la entrepierna. Pegue un pequeño salto al sentir la entrada de su dedo y comenzó a moverlo dentro.

-Vamos a explorarte un poco más, haber que nos dice tu conchita de ti. Ummm veo que no te duele… así que no eres virgen ¿verdad? Y además no sientes pequeños espasmos cuando mi dedo rosa las paredes dentro de ti, así que eso me dice que te dedeas ¿verdad?

Aun que no sé como sabe eso, las dos cosas son verdaderas, perdí mi virginidad a los 17 con un amigo de la escuela, pero no tengo un recuerdo agradable de esa ocasión, quizás porque no pude llegar al orgasmo. Y desde entonces no eh vuelto a tener relaciones, solamente me masturbo con mis dedos cuando me baño o estaba sola en casa.

Saco sus dedos dentro de mí y me dio la vuelta, dio unos pasos hacia atrás y me miro completamente desnuda.

-Niña que rico cuerpo tienes, que piel tan clara, uff amor se te notan las venitas y que cintura, eres toda una muñeca amor, tu rajita sin ningún bello Al parecer te depilas.

Un poco avergonzada fui tapándome poco a poco los pechos y mi sexo con mis manos debido a los comentarios de Diego. En eso se me acerco, me tomo de las piernas y me levanto, me llevo hasta la mesa de billar y me recostó encima de ella. Después se subió arriba de mí y me pregunto:

-Amor no veo que te mojes, dime con que te excita… Me quede callada pero me daba asco decirle con palabras, así que respire profundamente ocasionando que mi tórax se expandiera y mis pechos se levantaran y con eso le respondí la pregunta a Diego.

-Ah ya veo, así que tus pechos son tu punto débil… y dicho eso se lanzo sobre mi pecho derecho. Con su boca comenzó a mamármelo como queriendo sacar leche y de vez en cuando mordía mi pezón y tiraba de él. Puso su mano derecha en mi entrepierna y comenzó a masturbarme mientras que su otra mano la puso en mi cara.

Pronto comencé a excitarme, como el dijo, mis pechos son mi punto débil. Era tal el placer que comenzaba a sentir, que con mi mano derecha trataba de quitar su mano de mi entrepierna para no llegar a calentarme por completo, pero todo era inútil. En eso empecé a sentirme un poco mojada y con ello hacia que los dedos de Diego se movieran con más libertad y más rápido.

Comencé a gemir suavemente y Diego se dio cuenta de ello.

-vamos mi amor, gime con confianza, es tu entrevista de trabajo, acaso ¿no quieres convencer a tu jefe de qué quieres trabajar para él? “umm, umm, umm” gemía ahora más fuerte. Era cierto, tenía que convencerlo de que me diera el trabajo.

Después de un rato de mamarme los pechos, diego Poco a poco fue bajando por mi vientre sin despegar su boca de mi cuerpo, hasta llegar a mi sexo.

-ahora si prepárate amor, ya estás bien mojada ahora voy a probar a que sabe tu conchita

Diego se levanto y se paro afuera de la mesa, comenzaba a desamarrarse el pantalón. Ya sabía lo que venía, por segunda vez seria penetrada pero esta vez seria por negocios. Me miro decidido y me dijo.

-ven amor, ahora sigue la prueba de trabajo. Me baje de la mesa y apenas habían tocado mis pies el piso alfombrado, Diego me tomo de la cintura y me empujo sobre la mesa.

-pequeña ahora quiero que te pongas como si estuvieras en cuatro, solo que tu cabeza la quiero recostada en la mesa. De inmediato hice lo que me pidió, acomode mi cabeza en la orilla de la mesa de billar, tire mi cintura hacia atrás y deje mis pechos colgando. Diego se acomodo detrás de mí y me abrió un poco.

-por donde quieres que te de preciosa, por tu rajita o por tu culito. “por mi conchita” le conteste. Y de un rápido movimiento metió su verga detrás de mí. La sensación que sentí fue como la primera vez, un poco dolorosa y morbosa, pero era claro que su verga era más gruesa que la del chico que me cogió la primera vez.

Diego se apoyo sobre la mesa mientras empezaba el entra y sale de mi conchita y para que mis brazos no quedaran colgando como mis pechos, me agarre de los brazos de él y me deje llevar por el momento. Instantáneamente comenzó a subir poco a poco mi excitación y mis gemidos se hacían más notorios. “ummmmm, ahhh, Siiii, Ummmmm”

Diego no dejaba de penetrarme, cada embestida que me daba era más satisfactoria que la anterior, mis pechos se movían al ritmo de sus embestidas y mi conchita cada vez se mojaba mas y mas, de repente Diego me tomo del pelo y me jalo hacia atrás, acerco su boca a mi oído y me dijo “lo estas disfrutando putita” “SIII” le conteste.

-Que bueno mi amor, ahora te quiero mostrar algo.

Se separo de mí y me llevo hasta la ventana que estaba detrás de su escritorio.

-Mira que vista mi niña, es hermosa verdad.

Me acerque un poco al cristal y le respondí: “claro señor es…” no había terminado de contestar cuando me repego al crista, me levanto una pierna y me penetro de nuevo. Mis pechos quedaron pegados al cristal y diego jalo un poco mi cintura para penetrarme más fácil. Ahora en vez de moverme de adelante a hacia atrás, me movía de arriba abajo.

-Hay putita aprecia la vista que tienes delante de ti y con suerte alguien del edificio de enfrente vera lo lindo que se ven tus tetas pegadas al cristal.

De pronto comencé a sentir unos pequeños espasmos y mi pierna comenzaba a flaquear, sentía como si algo me recorriera el cuerpo completo, por fin iba a tener un orgasmo como debe de ser pero en el preciso instante que estaba por llegar sonó un teléfono del escritorio, Diego rápidamente salió de mi y contesto.

Me quede estupefacta, no lo podía creer estaba a punto de sentir un orgasmo y de la nada se esfumo. Me recosté en un sillón aun sin poder asimilar el momento tan grandioso que estaba a punto de llegar. Diego colgó y regreso conmigo.

-lo siento primor, tengo que irme, han pasado unos problemitas en el cuarto de calderas y tengo que ir a revisar. No sin antes decirte bienvenida a tu nuevo trabajo, quiero que te presentes mañana por la mañana para hacer todo el papeleo y que nuestra costurera te tome las medidas para tu uniforme. Gracias por la sesión, realmente sabes cómo complacer a un hombre con tu cuerpo, vístete y arréglate, no quiero que piensen que te cogí en vez de entrevistarte.

Y sin decir más salió por el elevador dejándome desnuda, bien caliente y con ganas. Pero eso se puede solucionar en mi casa. Por ahora tengo trabajo y no tendré que preocuparme por la renta del mes, ya veré como convenzo al encargado de que me de unas semanas más. Me vestí y me arregle lo mejor posible y Sali de la oficina de mi nuevo jefe.