Profesora con alumno, ahora es mi turno.


Se acercaba el día del examen de mi alumno, y mis nervios eran cada vez mayores. El chico me seguía mirando con deseo. Y yo no paraba de pensar en si debía o no seguir el consejo de mi amiga.

Llego el día previo al examen del chico, cuando terminamos la última clase no sabia como decirle, pero me moría de ganas. Ambos estábamos parados en la puerta, con voz temblorosa el chico me dice si le daría una recompensa en caso de salvar el examen. No lo podía creer, lo que había estado tratando de decirle, el lo estaba solucionando, yo quede ruborizada, pero lo dije que si, que si salvaba el podía elegir su recompensa.

Se acerca, me da un beso en la mejilla, me dice gracias y se va. No digo nada, me quedo parada en la puerta del apartamento pensando en lo sucedido. Acababa de aceptar estar con el chico que por todos estos días me había estando observando con tanto deseo. Eso me atrapaba, pero también me ponía bastante nerviosa.

Al siguiente día, estaba en mis clases de facultad cuando recibo un sms de mi alumno. Solo decía: Salve. Le conteste que lo felicitaba y que cuando terminara mi clase lo llamaba. Las cartas ya estaban tiradas, en el resto de la clase no me pude concentrar y por mi mente solo pasaba imágenes de cómo seria estar con aquel chico.

Salgo de la clase y llamo a mi compañera de apartamento, le cuento lo que había sucedido, ella me dice que fue una buena decisión, que no me voy a arrepentir, me dice que ella no estará en todo el fin de semana, como era viernes, me aconseja que lo llame y le diga que mañana pase a buscar su recompensa. Luego me confiesa que ella había tenido que ver con ese pedido del chico, que le lo había incitado a que me lo pidiera, en principio me molesto un poco, pero ya no importaba.

Ese día yo tenia que trabajar hasta tarde así que era una buena idea dejarlo para el día siguiente.

Corto con mi amiga y lo llamo, lo felicito, pregunto algunos detalles de cómo había sido el examen y luego le digo que si mañana quiere puede pasar por su obsequio, no puede evitar sonreírme. Me pregunta si no podía ser ese mismo día, que estaba muy ansioso, lamentablemente le tuve que decir que no podía, que tenia que trabajar hasta tarde, pero que al siguiente día podía a la hora que el quisiera.

Me contesta que acepta, y quedamos en que el me llama antes de ir. Esa tarde en mi trabajo solo pensaba en como me vestiría al otro día, en como debería actuar y demás detalles. Mentalmente trataba de elegir mi vestimenta, luego de muchos cambios, elegí algo simple pero sugerente, sería un jeans ajustado, una camisa que dejara ver mi escote, y tacos altos.

Al salir del trabajo fuimos con unas compañeras a tomar una cerveza como hacíamos todos los viernes, ya era tarde y me tomo un taxi a mi apartamento. Mi amiga no se encuentra, arriba de la mesa me había dejado un sobre en el que había escrito “que los disfrutes”, adentro había dos cajitas de preservativos.

Estaba muy cansada por el largo día, tomo un baño, ordeno un poco el apartamento y me acuesto a dormir, ya era tarde.

Me despierto por el sonido de mi celular, atiendo, es mi alumno, lo saludo con voz de dormida, me pide disculpas por despertarme pero me dice que no podía seguir esperando. Miro el reloj, y eran las nueve de la mañana. Le digo que no se preocupe, pero que me de un tiempo, le pido que venga a eso de las once, acepta no muy satisfecho.

Me sentía muy cansada, me cuesta algunos minutos mas poder despertarme por completo, me levanto tomo una ducha y arreglo mi cuarto, comienzo a buscar la ropa en la que había pensado el día anterior, y decido cambiar la ropa interior, había pensado en un conjunto blanco pero decido usar uno negro.

Me había vestido, y terminaba de pintarme cuando suena el timbre, miro mi reloj y eran las once menos cinco minutos, sin dudas aquel chico estaba ansioso. Le abro la puerta de calle por el portero y termino de calzarme. Voy a la puerta de mi apartamento y le abro.

Cuando me ve queda algo sorprendido y me dice que estoy muy bonita. Se acerca para saludarme con un beso en la mejilla y corro mi cara para besarlo en los labios. Cerramos la puerta y nos quedamos besándonos por un buen tiempo. Al poco rato tenia sus manos en mis lolas, incluso había desprendido mi camisa, le pregunto si no estaba muy apurado, su respuesta fue que lo disculpara pero que hacia mucho tiempo que deseaba hacerlo, mi respuesta fue que no se preocupara, que podía hacerlo.

Aquel chico parecía disfrutar mucho lo que hacia, y debo confesar que yo no lo estaba pasando nada mal. Al poco tiempo ya estaba sin mi camisa, y desprendía mi sujetador, en ese momento me doy cuenta que las cortinas de las ventanas están abiertas y que podían vernos desde el edificio de enfrente, así que le digo que espero un momento y voy a cerrar.

Lo hago rápidamente y regreso a estar con el, me pide si puedo sacarme mis zapatos porque quedo muy alta. Me descalzo y regresamos a besarnos, sus manos están muy inquietas, recorre mi cola y baja mis jeans. Solo me queda mi pequeña tanguita.

Lo llevo hacia mi cuarto, y nos tiramos en la cama, ahí comienzo a ayudarlo a sacarse su ropa. Mientras nos besamos escucho que dice algo pero no logro entender que es, le pregunto que me había dicho y me contesta que me había preguntado si se la podía chupar. Ambos nos reímos, le contesto que se lo merecía por ser un buen alumno.

No tenia dudas que ese muchacho lo estaba disfrutando mucho, sus gemidos me lo indicaban, trataba de que el disfrutara, recorría su miembro con mi lengua, también sus testículos, eso le gustaba muchísimo. Luego se la chupo, creo que lo se hacer bien, al menos eso me han dicho, y el muchacho lo estaba pasando muy bien.

En determinado momento, entre gemidos me pregunta si puede terminar, no le contesto, y se la chupo intensamente. No demoró mucho en terminar en mi boca, era abundante, sus manos sujetaban mi pelo y me apretaba contra su pelvis, yo seguía chapándosela y tragando su esperma. Estaba rendido en mi cama.

Me acuesto a su lado, pregunto si le había gustado, su respuesta fue que había sido increíble. Nos quedamos un rato mas así y luego lo invito a desayunar, yo aun no lo había hecho y con tanta actividad tenia hambre, el acepta.

Me visto solo con mi tanguita y un buzo largo, vamos a la cocina y nos servimos jugo de naranja con galletitas, ahí charlamos de generalidades pero rápidamente comienza a mirarme con una cara picara. Le pregunto que mas quería como recompensa por haber salvado su examen, me dice si puede pedir lo que quiera, mi respuesta fue que podía pedir lo que quisiera, pero que tuviera en cuenta que eso solo iba a pasar ese día. Estuvo de acuerdo.

Comenzamos a besarnos nuevamente, al principio en la cocina, pero luego sin separarnos nos fuimos para el cuarto. Ya acostados y estando sin el buzo, el chico baja primero a besarme mis lolas y luego continua hacia mas abajo. Era muy disfrutable como me practicaba sexo oral y luego se ayudaba con sus dedos, lo estaba pasando muy bien, el sube para penetrarme pero le digo que espere, que debemos usar preservativos, pareció no estar muy de acuerdo, pero no estaba dispuesta a consentirlo, así que tome uno y se lo coloco, previo a chapársela unos momentos.

Luego si, se coloca sobre mi y comienza a penetrarme. Sus movimientos eran suaves y muy placenteros, en ocasiones aceleraba el ritmo y luego se detenía, pregunta si podemos cambiar de posición. Acepto y pregunto como quiere, su respuesta fue, te quiero en cuatro, me causa algo de gracia, pero le hago caso.

Me penetra suavemente, a poco comienza a masajear mi cola y con un dedo a jugar en mi ano. No le digo nada, lo dejo que siga, va logrando introducirlo, la pregunta no tardaría en llegar, y mi respuesta fue que si lo hacia con cuidado lo podía hacer.

Luego de que le respondo, me dice que mas tarde, se aferra a mis caderas, y comienza a acelerar sus movimientos, y sus gemidos indicaban que estaba acabando.

Nuevamente ambos quedamos acostados frente a frente, yo aun no había tenido ningún orgasmo, pero lo estaba disfrutando mucho.

Entre besos me pregunta que si de veras lo dejare penetrarme por mi cola, me río y le contesto que ya había respondido eso, que si lo hacia con cuidado si lo dejaba, que teníamos que usar gel lubricante, pero que no se preocupara por eso. Su cara denotaba su alegría, me dice que le gustaría que yo lograra tener un orgasmo, regresa a besarme y comienza a masturbarme con su mano, lo hacia muy bien, cada vez me sentía mas a gusto, mi temperatura comenzó a subir, miro su miembro y veo que esta nuevamente erecto, le digo que quiero que me coja, saco otro preservativo, ahora el lo toma y se lo coloca rápidamente. No paso casi tiempo que ya estaba dentro de mi, lo estaba pasando muy bien, y logro correrme y el chico junto a mi.

Nos quedamos abrazados por unos momentos, luego al baño y a tomar más jugo de naranja. Seguimos con una conversación agradable, las horas habían pasado entre besos, charla y bromas.

Ambos sabíamos que el día estaba terminando, comenzamos a besarnos y al poco ambos estábamos con ganas de más. Lo invito a bañarnos juntos, y así lo hicimos.

El sale antes y se va a mi cuarto, yo termino de bañarme, me arreglo un poco, tomo un gel lubricante y voy al cuarto, el esta acostado esperándome.

Me acuesto a su lado y comienzan los besos, luego de unos minutos sin decir palabra me aparto, le doy un preservativo, el lubricante y me coloco en cuatro. El chico se coloca atrás de mi, toma el lubricante y comienza a colocarlo en mi cola, juega con sus dedos, me estimula muy agradablemente, ese juego le gusta, lo disfruta, lo excita. Poco a poco va introduciendo uno de sus dedos, cuando nota que entra con relativa facilidad, se coloca el preservativo, pone más gel en mi cola y en su miembro, y comienza a penetrarme lentamente. Si bien el sexo anal no es algo que generalmente disfrute, esta vez puedo decir que si lo hice, y claro está, que el muchacho lo pasaba muy bien. Sus movimientos eran lentos y profundos. Su manos al principio estuvieron aferradas a mis caderas, luego una permaneció allí y la otro tomo de mis pelos, lo estrecho de mi cola, y la poca experiencia de aquel chico, llevaron a que no pudiera pasar mucho tiempo sin acabar. Aumento el ritmo, el sonido de su pelvis contra mi cola y mi pelo tirante me excitaba aun más. Nuevamente los gemidos del chico delataban que estaba terminando, luego caímos rendidos. Solo para provocarlo pregunte se le había gustado cojerme por mi cola, su respuesta fue que no tuviera ninguna duda de eso.

Descansamos unos minutos, y llego la despedida, fueron algunos besos y me agradeció su recompensa, Mi respuesta fue que lo merecía por ser un buen alumno.

Luego de que se fue, llame a mi amiga para contarle, ella estaba en casa de sus padres así que no podía hablar demasiado, pero me pidió que el lunes cuando regresara le contara todos los detalles, creo que así lo haré.

La verdad que fue una experiencia muy gratificante, lo pase realmente bien, y el chico también lo hizo.