Relatos bien calientes

Aqui les traigo unos relatos calentitos. Espero que los calienten como a mi.

Aqui van...



AMANDA: Confesiones de una adolescente


Creo que mi vida sexual comenzó cuando yo tenia 13 años, mientras ordenaba ropa. Estaba en la habitación de mi hermano guardando su ropa limpia, cuando encontré una pila de revistas pornográficas debajo de su cajón de ropa interior. Como era tan curiosa, decidí ir a mi cuarto para mirarlas detenidamente.
Cerré la puerta con llave, me senté en mi cama, y comencé a mirar las revistas. Eran fotos de mujeres desnudas y semi-desnudas una detrás de la otra (las fotos!!!), e historias de lectores acerca de sus variadas formas de llevar sus vidas sexuales.
Después de leer un rato, me di cuenta que el sexo era algo excitante, y estas revistas demostraban serlo, por lo tanto me estaba perdiendo de algo realmente bueno (y comenzaba a calentarme). Comencé a comparar mi cuerpo con el cuerpo de las chicas de las fotos, entonces me quite la ropa, y me admire ante el enorme espejo de mi cuarto.
Me veía bastante atractiva. Tenia cabello largo hasta los hombros, ojos azules grisáceos, y hermosos labios suaves. Como era verano, tenia la piel bronceada, y solo se veían los 4 diminutos triángulos de la bikini que tapaban cada una de mis lolas, la suave concha, y un hermoso y redondeado culo.
Comencé a jugar con mi cuerpo frente al espejo, tratando de imitar aquellas poses que tenían las modelos en las revistas, mientras suavemente me tocaba en lugares en los cuales nunca antes había pensado en tocar. Al tocarme, mi cuerpo respondía inmediatamente causando placer. Me toque cada una de mis lolas, y luego suavemente abrí mis piernas como en una de las fotos. Creo que en ese momento mi vida sexual había cambiado para siempre.
Masajeé suavemente mi concha, mientras sentía una sensación "húmeda" al
mismo tiempo que la excitación aumentaba.
Era intrigante verme a mi misma excitándome, pero hermoso. Mojé mis dedos con saliva y los pase por cada uno de los pezones, luego tome el gusto de cada uno de ellos. De nuevo moje los dedos en mi boca, pero ahora decidí pasármelos entre los labios de mi humedecida concha, y al sentirle el gusto creí que me desmayaría. El placer era increíble.
Moje de nuevo mi dedo índice, e hice círculos alrededor de mi clítoris,
llegando hasta la punta de este, y nuevamente a mi boca.
Sentía una quemazón en toda la piel de mi cuerpo, y estaba segura que algo grande iba a pasar. El éxtasis llego a su punto mayor, lleve mis dos manos atrás en la espalda hasta agarrarlas mutuamente, y presione para que mis pechos se vieran mas grandes frente al espejo. Intente cerrar la boca para retener el grito, pero al verme en el espejo me excité mas todavía y el máximo placer se hizo realidad... tuve mi primer orgasmo.
Fue increíble lo que sentí el ese momento, mis dedos estaban totalmente mojados de flujos vaginales, y los chupe suavemente hasta tener
mi boca llena de sexo.
Solo pasaron unos minutos hasta que quise sentir lo mismo. Me tire en la cama apoyando mi espalda sobre las sabanas, y lleve mis pies hasta los hombros. Desde ahí tenia una vista hermosa de mi concha. Metí mi dedo dentro de la lubricada vagina, e inmediatamente sentí placer. Metía y sacaba mi dedo hasta lo mas profundo de la vagina, mientras que al mismo tiempo acariciaba mi clítoris con la otra mano. Dado que ya estaba bastante excitada, rápidamente llego mi segundo orgasmo.
Al terminar, seque mis manos entre mis lolas, hasta llegar al cuello y estar completamente mojada.
Era normal que una chica de 13 a¤os se excitara viendo mujeres desnudas???, esa era mi mayor duda.
Mirar esas fotos, cada una de sus curvas, tetas, y los pelos de la
entrepierna, me excitaban de sobremanera.
Mientras seguía excitando mi concha con la mano derecha, pensaba que se sentiría hacerlo con otra chica. Me calentaba la idea de besar, y tocar a otra mujer tan HOT como yo!!!. Ponernos aceite en la piel para sentirnos lubricadas, y resbalar cuando estemos una arriba de la otra.
Debía conseguir a alguien, pero por el momento prefería seguir masturbándome!

Pase varios momentos masturbándome para sentir el mismo placer que antes. Desde ese momento todo en lo que pensaba era sexo. En el auto, el colegio, caminando etc., en lo único que pensaba era en estar besando mujeres, y chupándoles su suave vagina. Estaba tan excitada que el solo hecho de acostarme cada noche significaba masturbarme y quedarme dormida.
Cuando me levantaba a la mañana siguiente, estaba totalmente mojada y con mi mano me masturbaba!!.
Solo me imaginaba estar con otra mujer, besándola, y sentir el gusto de otra concha, lamer sus pezones. No paso mucho hasta que tuve mi gran chance...
Mis padres se fueron de viaje por el fin de semana , y me dejaron sola con mi hermano mayor.
Me dijo que se iba a ir a la casa de un amigo el Sábado a la noche a una fiesta, por lo tanto llegaría el domingo al mediodía. Entonces llame a mi amiga Kristen, para que viniera a eso de las 5:00 PM.
Siempre pense que era linda, y ahora imaginaba lo hermosa que era.
Era apenas un poco mas alta que yo, con cabello largo y ondulado ojos café, y dulces y suaves labios. Tenia una cuerpo esbelto, bien formado con unos senos que hacían envidiar a mas de una mujer.
Me era imposible dejar de mirarla mientras comíamos pizza y mirábamos la TV, esperando que mi hermano se fuera.
Moría por conocer el gusto de sus flujos vaginales (come).
Alrededor de la 8:00 PM. mi hermano se fue y la casa (y kris) eran solo para mi.
"Kristen,", dije. "Alguna vez tuviste un orgasmo?"
Estabamos sentadas en mi cama mientras ella leía una revista. "No," me dijo, "y vos?".
Asentí.
"Con quien?", me pregunto, sentada erguida mirándome interesada. "Yo sola, me masturbe!", le conteste.
"En serio?", " que se siente?".
"Fue lo mejor que he sentido en toda mi vida", dije, en ese momento pense que esto iba a funcionar, y decidí contarle toda la historia (parte 1), lo que solo me hizo sentir mas caliente.
Cuando termine de contarle me pidió si podía mostrarle como lo había hecho. Sabia que después de masturbarse haría lo que yo quisiera.
Le dije que se sacara la ropa, y lo hizo sin decir una palabra.
También me saque la mía, pero solo deje de hacerlo unos momentos porque estaba realmente excitada cuando la vi desnuda. Los pelos de su concha eran del mismo color quesu cabello, las tetas tenían 2 pequeños pezones tan erectos que parecía que se iban a romper en cualquier momento. Estaba realmente tan caliente que la quería chupar en ese momento.
Le dije que se acostara sobre la cama boca arriba, que y que hiciera lo que yo iba a ser. Llevé mis rodillas hasta los hombros, y comencé a frotar fuerte mi clítoris. Ella hizo lo mismo, y estaba realmente excitada, en ese momento le pedí que acariciara mis pezones, y lo hizo.
Ella miraba absolutamente todo mi cuerpo, pero seguía masturbándose. Creí que en cualquier momento iba a tener su orgasmo, por lo tanto seguí masturbándome, hasta llegar a mi clímax, y tuvimos las dos al mismo tiempo nuestro orgasmo.
Lentamente le dije que se chupara los dedos, con todo su come, allí fue cuando Kris. había llegado a su máximo estado sexual, desgustando el sabor al sexo. Luego de esto, ella siguió hasta llegar a tener 2 o 3 orgasmos mas.
"Fue fantástico," dije, "pero podemos llegar a tener algo mas
caliente."
"Oh Amanda," me dijo, "por favor, mostrame!".
Esa era la invitación que yo quería. Me acerque rápidamente, y la bese. Nuestros labios estaban mojados, y nos besamos como 2 enamorados.
Kris respondió en forma inmediata, entregándose totalmente al placer.
Nuestras lenguas recorrían la boca de cada una de nosotras..
Ella estaba sobre mi, y sus tetas presionaban las mías, con lo que podía sentir sus duros pezones sobre los míos. Ahora me moví, y yo estaba sobre ella, y mi pierna derecha abría estaba entre las de ellas, con esto estimulaba su concha con mi muslo.
Seguí besándola, a lo largo de sus lolas, subí por el cuello, hasta llegar de nuevo a sus húmedos labios. Mientras tanto, ella recorría con sus manos mi espalda, hasta llegar al culo, el cual abrió hasta mas no poder. Suavemente metió el dedo mayor recorriendo hasta lo mas profundo.
Al principio sentí dolor, pero fue muy HOT. Al sacar el dedo, dejo sus manos
descansar sobre el culo.
Baje, y comencé a lamer su concha, haciendo primero círculos con la lengua alrededor de su clítoris. Metí mi lengua en la vagina, mientras Kris abría las piernas lo mas que podía al mismo tiempo que se movía rápido sintiendo placer. Comencé a tragar el come que salía rápido de su vagina. Era denso, con gusto a sexo.
Luego de un pequeño descanso, comenzó a hacerme lo mismo a mi. Era demasiado bueno para ser verdad. Ninguna de nosotras había tenido nunca tanto placer como el que habían sentido en ese momento.
Aproximadamente a las 5:00 AM. , tomamos un ducha y nos besamos nuestros pezones, (eso fue bastante excitante).
Una vez limpias, secas, y bastante cansadas, nos fuimos a dormir hasta la 10:00 AM. cuando llego mi hermano.
Kristen decidió irse, y luego de un largo beso, dijo que deberíamos hacer esto en forma mas seguida.
Esa noche, me masturbe pensando solo en lo que podríamos hacer la próxima vez cuando estuviéramos juntas de nuevo.




El Gran Descubrimiento de Barbara


Barbara estaba pensando con Julie a cerca del almuerzo del día cuando el timbre de la puerta se escucho. Estaba contenta cuando escucho a través el portero eléctrico, que se trataba de los trabajadores que había esperado toda la mañana. Por fin habían llegado. Posiblemente, el mantener en pie el almuerzo con su amiga Julie todavía era probable. No por ser demasiado importante, sino por el simple hecho de que la ultima vez que había decidido hacerlo, había tenido que posponerlo en el ultimo momento, lo que la había puesto de mal humor al fallarle a Julie.
Después de todo, Julie la había invitado a festejar con un almuerzo sus 30 años, y su amiga la había dejado plantada. Había pensado también en anular a los trabajadores, pero sabia que su esposo Bob se iba a poner furioso, porque habían esperado semanas para arreglar el problema del lavadero y por fin había llegado el día.
En cuanto dejo entrar a los hombres (eran dos) no tardo en darse cuenta como la observaban, mirando su cuerpo de la cabeza a los pies, observando nuevamente sus ojos por un momento, y nuevamente a recorrer su cuerpo con la vista. Aunque se sentía bastante inquieta, sabia que de alguna manera esos hombres apreciaban su esbelto cuerpo. "Terminaran a la 1 p.m.?", pregunto Barbara. Uno de los hombres contesto "No podemos responderle hasta que hayamos visto el problema, madame (NOTA DEL TRADUCTOR: que finos no???), donde queda el lavadero?". Barbara señaló el lugar. Luego fue a su habitación a maquillarse para la reunión con Julie.
Podía escuchar a los plomeros desde su cuarto. Se escuchaban varios ruidos, hasta las voces de los mismos plomeros, pero, le era imposible entender de que estaban hablando. Entonces, los golpeteos cesaron, y, por un momento no se escuchaba absolutamente nada. Podrían haber terminado? Podrían haberse ido?, sin siquiera haberles pagado. Es ese momento, Barbara vio a través del espejo la silueta de ambos trabajadores parados a la entrada de su cuarto. Que querían?, dándose vuelta, les pregunto si habían terminado con la reparación del lavadero. El mismo hombre que había hablado a la entrada de la casa, volvió a dirigirle la palabra "Si, ya hemos terminado , pero todavía falta PAGAR!". De ninguna manera a Barbara le gustaba la palabra pagar dicha de esa manera, y suavemente le pregunto "Cuanto le debo?"
Ambos hombres se miraron y sonrieron y comenzaron a caminar hacia ella. El hombre mas grande se apresuro, la tomo de los brazos, y rápidamente la levantó en el aire desde la silla de donde estaba sentada. Luego le preguntó "Eres una PUTA?". "Que dice!!!", dijo Barbara asustada. El hombre la presiono fuerte y le ordeno " Vas a pagar lo que tenés que pagar. No hables si es que no te lo ordenamos, y tendrás que hacer lo que te digamos sino vas a sufrir mucho!", mientras seguía presionando sus suaves brazos.
Como Barbara no contesto, el segundo hombre, le pego fuerte en la cara (
NOTA DEL TRADUCTOR: Otra que Arnaldo Andre!!!", y Barbara contesto rápidamente " Si!, comprendo perfectamente".
El otro hombre bajo el cierre de su bragueta, se saco los pantalones,
y a continuación los calzones boxer. "Oh! Dios mío", pensaba Barbara. Su pija era de 10 pulgadas por los menos, y, estaba, muy, pero muy dura!.
Seguro se la harían chupar!, cosa que nunca le había hecho siquiera a su marido Bob!. Antes de que pudiera pensarlo nuevamente, el hombre le ordeno abrir la boca, lo mas grande que pudiera. El hombre le paso la cabeza de la pija suavemente alrededor de los labios, sacándole el rush que recién se había puesto. "Bésala", le ordeno el hombre detrás de ella. Cerrando los ojos le beso la pija. "Bésala de nuevo, pero con los ojos abierto así ves los que haces"
Tenia que obedecer. La lastimarían si no lo hacia. Estaba confundida, sus
pezones estaban duros como una roca, y sentía un calor por toda la piel.
" Dios mío!.", pensaba, "estoy disfrutando esto!!". Lamió la enorme pija del
hombre llegando hasta las bolas, las cuales estaban duras pero hermosas.
La próxima orden fue " Ruégale que te la ponga en la boca".
"Por favor!", Barbara había encontrado las palabras correctas para pedírselo.
Y al lado de la cabeza roja de la pija, con excitantes sílabas le decía:
" Oh por favor. Mete tu enorme trozo en mi boca. Coge mi cara, con tu hermosa
pija. Que llegue a mi garganta, y la acaricie. Por favor, hazlo!, por favor".
Barbara todavía no podía creer lo fácil que se había adaptado a su nueva
forma de sexo. Había aprendido como respirar con el tremendo trozo de carne
en la boca, escupiendo en todo momento. El tragar ese liquido preciado tanto
por las mujeres, la hacia sentir un placer incalculable. Es mas, tanto semen
en la boca la atraía a pedir mas, y succionar con todas la fuerzas que
tenia. Siempre quería mas, y mas!!.
"Ahora, puta, date vuelta y termíname!", fue la orden. Allí fue cuando
saca la pija de la su boca, y el hombre tuvo el orgasmo, mojándole la cara
totalmente de blanco.
"Párate, y anda al centro de la habitación. Sácate la ropa", escucho
la orden del hombre. Mientras se sacaba su delgado vestido blanco, podía
verse en el espejo mas excitada que nunca. " Ahora sácate el corpiño", fue
la siguiente orden. Se lo saco, y sus duras tetas se vieron con su máximo
esplendor. "Párate derecha. Abrí las piernas. Mas, abrilas mas, PUTA!" Ella
obedeció. "Ahora mastúrbate!!!", "Empieza con esas duras tetas, y luego seguí
excitando esa concha de prostituta de mierda". Barbara se acostó en la cama
y sintiéndose avergonzada de si misma, pero al mismo tiempo muy caliente
comenzó a hacerse el amor ella misma, siguiendo las ordenes del hombre al
pie de la letra. Mientras tanto, el otro hombre saco una pequeña cámara de
fotos, y saco dos rollos completos de las poses mas eróticas jamas vistas.
El resultado fue unos de los orgasmos mas fuertes que había tenido Barbara
en toda su vida. Era maravilloso.
"Metete los dedos en la concha, y luego chúpalos suavemente, dedo por
dedo", y así lo hizo. Luego ambos hombres se sacaron la ropa que tenían,
y la hicieron el amor repetidas veces. Simultáneamente, Barbara era penetrada
por el culo y la concha. Los dos órganos carnosos mas grandes que había
visto en su vida, entraban y salían de su cuerpo con una fuerza feroz.
Barbara tenia un orgasmo tras el otro, el placer era inigualable, la sensación de entrega total de su cuerpo a dos hombre que sabían como tratar a una mujer. Su culo se había abierto tres veces mas de lo normal, mientras la cama estaba totalmente mojada.
Cuando finalmente terminaron, se levantaron, y vistieron. "Vendremos una
vez por semana a revisar el lavadero, esta incluido en el precio", dijo el
hombre. "Asegúrate que tengas todos los miércoles libres de acá a dos meses"
"Si Señor, lo haré!", contesto obedientemente Barbara. No estaba para nada
deprimida, pero, oh, debía llamar a Julie para postergar el almuerzo. Estaba
segura de que Julie lo iba a entender, pero... debía acordarse de no
arreglar para ir a almorzar un miércoles, ESTABA OCUPADA!!!.



Enséñanos tu bosque.

Rosa, Camila y Gloria son tres hembras fabulosas, cada una con unos traseros de película y unas tetas de mamada. Las tres viven en el mismo departamento porque así el alquiler les sale mas barato.
Trabajan en una tienda de modas, y cuando termina su trabajo, se reúnen en la sala, se quedan medio desnudas y se toman unas copas para ponerse alegres.
Se lo pasan estupendamente ellas solas. Hablan de todo. De tíos, de mujeres, de jodienda. Pero a ninguna parece entusiasmarle hablar de cuando se han tirado a algún fulano, como si no le dieran importancia a eso.
Camila la mas morena, a veces repara en las miradas inquisitivas de sus amigas dirigidas a sus tetas desnudas, a sus muslos y a su culo empinado y duro. Esa tarde, como otras muchas estaban medio en pelotas.
Camila llevaba una braguita transparente. Se le clareaba el felpudo lleno de pelos negros. Empezaron a hablar de las cosas que les agrada a los hombres.

- Creo que lo que más les gusta a los hombres son nuestras tetas. En cuanto ven una buena delantera los tíos se empalman enseguida - Dijo Rosa
- Bueno, no todos - Dijo Gloria - Yo creo que lo que más les gusta a los fulanos es un buen coño. Y si esta bien recubierto de pelos mejor.

Camila se dio cuenta de que dos sus amigas miraban sus muslos recreándose en esa mancha negra de su chocho, formada por su abundante pelambrera.
Gloria volvió a afirmar:

- Si, lo que más les excita es un felpudo bien negro. Que la mujer tenga un buen terradillo. Eso les pone a noventa por hora.

Rosa miró descaradamente el coño de su amiga Camila y dijo sin reparos:

- Tú debes tener un buen chocho querida. Y además con una pelambrera que será una delicia.
- Yo, no. Tengo un coño como las demás.
- Eso que se vea. Que se vea - Pidió Gloria - Deja que lo veamos. O es que te da vergüenza de nosotras?

Rosa sin pedirle permiso le quitó las bragas. Salió un coño rodeado por una mata de pelos espesos y renegridos.

- Oh que chocho tienes!! - Chillo Rosa - Lo tienes hermoso, muy hermoso.

Las dos se inclinaron sobre ella, y Gloria lo tocó primero suavemente y después le barrió los labios del coño haciéndole salir su pepitilla.

- Es precioso. Es maravilloso. Que coño más fantástico - Dijeron las dos excitadas.

Camila sintió un escalofrío, un temblor extraño en todo su cuerpo.
Notó como Gloria le metía el dedo en toda su raja y empezaba a frotársela en forma circular.
Camila pensó, que sus amigas eran tortilleras. Unas tortilleras de cuidado.
Pero que importaba. Le estaban dando un gusto tremendo.
Estaba gozando como una loca. Empezó a excitarse, a gemir. Ese dedo en su chocho era delicioso.

- Como me gusta. Me estas poniendo caliente. Estoy gozando, Gloria!!. Tengo empapado el coño.
- Eso es, Camila. Mira como te da gusto mi dedo, mira como entra en tu coño.
- Sí. No vayas a sacarlo. Sigue con él dentro. Métemelo hondo que me gusta.
- Claro, amor. Después morderemos tu negro coño hasta que te mueras de placer.

Camila estaba con las tetas fuera, chillando, temblando, agitando los muslos como si se le estuviera abriendo la carne.
De pronto lanzó un quejido estentóreo, ahogado y se mordió la lengua para no gritar mas fuerte.

- Me viene, me viene, me escurro toda. Ahora. Ahora...

Una riada de flujo empapó su coño. Gloria no cesaba de sacar y meter su dedo como si se tratara de una polla siempre tiesa e incansable.
Cuando vieron que Camila se había corrido, ellas como gatas en celo, le volvió el trasero y las dos se dedicaron a darle una sobada por todo su culo. Las dos estaban como desquiciadas, presa de una gran calentura.

- Tienes un hermoso culo, Camila. Es precioso tu culo - Decía Rosa.
- Y unas nalgas maravillosas. Mi lengua te lamerá. Disfrutare tu cuerpo - Decía Gloria.

Camila se corrió de nuevo. Sus amigas también tuvieron un orgasmo tremendo. Desde ese día, duermen por parejas. Y Camila se da unos lotes, de que le metan el dedo en su coño, que queda medio extenuada.

FIN...

"LA PROFE PARTICULAR"

Él era Ezequiel un alumno digamos superdotado, y medio navin con las minas, pero a el no le importaba mientras que tuviera en todas la materias de 7 para arriba. Como cualquier alumno aplicado el hacia la tarea y por supuesto, no conforme con el nivel de ingles de la escuela hacia años que estudiaba ingles particular. La profe era un camionaso, una rubia impresionante con dos gomas redonditas y el orto bien formadito y encima se vestía fatal. Pero Eze nunca se fijaba en ella, solo le pedía: mas... y mas... , que le enseñe mas y por favor que le da mas tarea.
La profe que no pasaba los 21 era una calienta-pavas y lo provocaba al gordito que ni bola le daba, pero un día decidió matar o morir y se puso un body que dejaba apreciar su esculpida figura. Ese día sus amigos de escuela que habían conocido a la profe un día le dijeron que le diga algo que la mina iba a arrancar sola, pero el gordi no podía cometer esa inmoralidad y aparte el no tenia idea de que la profe quería con el, que va tener idea si el estudiaba y su atrofiado cerebro lo único que podía razonar eran las causas de la revolución industrial, el teorema de Pitágoras y el coseno de la concha de su hermana.
La profe toco la puerta de la casa, Ezequiel le abrió, la mina noto que su hermanito, un enano bastante pintón no estaba, y decidió poner en practica su plan para levantarse a su alumno prodigioso:
-COMO ESTAS EZE? -le dijo con esa vos de putita-
-BIEN -le dijo Ezequiel que ni se mosqueo por el gesto de la profe
-BUENO AHORA VAMOS A ESTUDIAR INGLES -le dijo eze a la profe
-ESPERA QUE TENGO ALGO QUE MOSTRARTE -le dijo la profe
Eze se dio vuelta, la miro, y la mina se saco toda la ropita, cuando estaba en bolas, eze se acerco la observo bien y dijo: guau! esto me pude servir para la tarea de biología.
Eze comenzó a examinar a la profe que atónita miraba como se entretenía estudiando su bello cuerpo, pero cuando Ezequiel comparaba el aparato reproductor femenino de su pulcra carpeta con el de su profe decidió analizar sus reacciones, inserto los dedos en su vagina y comenzó a masajearle el clítoris cuando la profesora tuvo su primer orgasmo, le dijo: Eze, por qué no probamos tu sistema reproductor (acá la profe se dio cuenta de que el gordito se excitaba cuando le hablabas todo con relación al estudio).
Eze respondió que si pero inseguramente, así que la profe lo ayudo y le saco la ropita, luego le tomo el pene y lo masajeó hasta que tuvo una gran erección entonces comenzó a chupárselo y a eze le salto al toque y le lleno la boca de semen a la profe que inmediatamente cambio de posición y abrió las gambas como esperando a Eze, que no titubeó ni por un segundo, tomo envión y le dio con todo. En el medio de la penetración, cuando la profe ya levaba cuatro o cinco orgasmos callo Kiki (el hermano de Eze 10 meses menor que él) que era tan ortiva como Eze pero un poco mas langa y apenas vio la fiestita que se estaba haciendo su hermano sin pedir permiso se enganchó y agarró a la profe por atrás, en ese momento la profe estaba siendo penetrada simultáneamente y gritaba mientras disfrutaba con todo su cuerpo.
Luego de esto estaban todos muertos menos Kiki que cayó último y le seguía dando por atrás a la profe pero que ahora quería probar otra cosa y mientras le metía la pija la concha empapada con flujos vaginales le chupaba sus dos pezones que estaban tan erectos que parecía que reventarían.
Cuando Kiki terminó todos tomaron una ducha juntos y por mala suerte: LA CLASE DE INGLES SE HABIA TERMINADO, pero los hermanos se alegraron por que el jueves tendrían otra clase tan divertida, dinámica y brillante como esta donde la profe, como les había prometido, les enseñaría muchas cosas nuevas.
La profe se fue directo a la casa del chico del quinto que era el próximo alumno que iba a probar la calentura insaciable de la profe.


Fiesta

“Mmmmm, dije yo, aspirando con la suficiente intensidad como para embriagarme de la fragancia a cuero viejo de la loción de afeitar de Matt, mi marido. Llevábamos casados apenas unos meses, y seguía siendo excitante el pegarse a él, recién salido de la ducha. Una toalla blanca alrededor de su cintura era la única prenda que llevaba puesta, y que poco podía hacer por cubrir su exuberante físico. Le eché mano, juguetona, apreté su polla por encima del algodón mojado, haciendo que se pusiera en alerta máxima ante el contacto de mi mano.
“¿Por qué invitaría a Tasha y Dan a que vinieran? Me gusta tenerte para mí sola.”
“Decidimos que teníamos que empezar a ser sociables de vez en cuando, cariño.”
Matt me besó con ternura en los labios y apretó su caliente humedad contra mí. La toalla cayó al suelo y fue olvidada al instante. La enorme erección de mi marido se pegaba a mi bajo vientre como un animal hambriento. Pero una mirada al reloj por encima del hombro nos devolvió a la realidad. Nuestros amigos iban a llegar de un momento a otro. Maldición. Era una verdadera lástima que mi queridísimo garañón tuviera que vestirse.
Tasha y Dan llegaron puntuales. Podían olisquear la tensión sexual en el aire, y Tasha hizo un acerado comentario cuando le tendí una “Margarita” bien fría.
“La vida de casados os va bien”, dijo ella, con una sonrisa perversa en los labios. “Estoy segura de que no os habéis aburrido aún el uno del otro.”
“Nunca me aburro con Matt”, le dije y todos rieron. Matt intentó adoptar un aire de modestia, pero no pudo evitar que una franca sonrisa aflorase a su rostro.
“Oh, ahora dices eso, pero luego ya veremos”, terció Dan con un suspiro. “Incluso la mujer más hermosa del mundo cansa al cabo de un tiempo.”
“¿La mujer más guapa del mundo?”, preguntó Tasha. “¿Te estás refiriendo a mí por un casual?”
“Por supuesto”, le dijo su marido.
“¿Y dices que estás cansado de mí?”
“No, no de ti, cariño. El agobiado soy yo. El hombre no está hecho para la monogamia, y sus hormonas dejan de estimularle si está con la misma mujer noche tras noche.”
Vaya. Parece que estaba aflorando un viejo motivo de disputa entre mis amigos, pero no sabía que hacer para evitarlo. Mientras me devanada los sesos pensando qué decir, Tasha se acercó de pronto a Matt, mi marido.
“Apuesto que Matt no se aburriría conmigo, ¿verdad?”
“Claro que no”, le dijo mi galante consorte.
“Bueno, y yo estoy seguro de Charmaine tampoco tendría tiempo de aburrirse conmigo”, dijo Dan mientras me ponía la mano sobre el muslo, justo donde acababa el borde de mi minifalda.
Parece desleal el sentir cómo una vaharada de excitación te recorre el cuerpo cuando te acaricia otro hombre, pero ya iba bastante cachonda después de meterle mano a mi marido, y los instintos que anidan en las partes bajas del cuerpo no son fáciles de controlar. Así que me estremeció entera.
De pronto, antes de que Matt y yo supiéramos qué es lo que estaba ocurriendo, Tasha y Dan se las habían ingeniado para lograr que cambiáramos de pareja. Tasha se estaba mojando como una puta en celo sobre el regazo de Matt, y vi que él poco podía hacer por resistirse, ya que su erección amenazaba con hacerle estallar los pantalones. Dan también la tenía dura. Cuando frotó su caliente cuerpo contra el mío, pude sentir la impaciente sin hueso pugnando por salir de la bragueta.
“Nada da más vida a un matrimonio que un pequeño intercambio de vez en cuando”, me susurró. “Matt y tú lleváis casados el tiempo suficiente para averiguarlo.”
“No”, dije, pero no estoy segura de que no fuese una falsa protesta, lo que se supone que tenía que decir porque Matt estaba presente y podía oírme.
Matt estaba respondiendo a Tasha tan instintivamente como yo a Dan. Intrépida, ella le había abierto la bragueta, sacando a la luz del comedor la pétrea polla de mi marido, para que todos la pudiésemos ver.
“Por favor, dime que puedo chuparle a tu marido esa espléndida picha”., soltó Tasha, ronroneado como una gatita y mirando de reojo el trasto enhiesto de Matt.
“Yo, oh, no sé”, tartamudeé, aún indecisa...O intentando convercerme a mí misma de que aún estaba indecisa.
Pero la verdad es que la visión del falo de Matt me estaba poniendo a cien, y su proximidad a la boca de Tasha no hacía más que incrementar esa excitación. Nunca pude distanciarme y estudiar cómo se comportaba él al ser seducido, porque siempre llevé la voz cantante en el particular. Por primera vez, pude ver su expresión de necesidad sexual asomar a su rostro, mientras los bajos le ardían cosa mala. “De acuerdo”, me oí decir a mí misma.
“Hazlo. Chúpasela para que todos podamos verlo.”
“Gracias”, dijo Tasha, pronunciando las palabras con la nariz ya enterrada en vello púbico de Matt. Sus labios se cerraron como los de una experta meretriz sobre la verga de él. Mi marido la miraba bizco, mientras la negra melena bajaba y subía a velocidad de vértigo. Por experiencia propia, supe que cuando Tasha se la tragaba toda el grueso bálano de Matt le tenía que estar rozando las amígdalas. Pero Tasha tragó como una profesional. Quizá los años de matrimonio la habían hecho aburrirse, pero también habían perfeccionado sus artes para el sexo oral.
Dan deslizó una mano por debajo de mi falda, y osó apretar los dedos contra la mojadísima entrepierna de mis bragas de encaje. “Tú también mereces placer”, me dijo. “Hagamos un intercambio completo, ¿vale?”
El marido de Tasha me quitó la ropa de manera lenta y experimentada. Estaba completamente desnuda sobre el sofá antes de que pudiese reparar en lo que estaba ocurriendo. El aire frío cosquilleó mis pezones, haciendo que se pusiesen tiesos. Dan se turnó para chuparlos, muy juguetón él, pero sus dedos incansables me estaban diciendo hasta dónde quería llegar él de verdad. Tenía la remarcable habilidad de poder acariciar mi clítoris con el pulgar, mientras introducía sus largos dedos en mi vagina.
“¡Oh!” gemí. “De acuerdo, Dan. Sé lo que quieres. Vamos, sigue adelante. Hazlo.”
Su cabeza desapareció de mi vista, y enseguida estuvo arrodillado en el suelo, con la cara enterrada entre mis piernas.


SEX-PARTY


Un sábado a la noche fui al cumpleaños de una compañera de mi división. Era notable la diferencia de mis amigas ese día, se habían pintado y tenían puestas unas microminis de puta madre. Vi a Andrea, siempre me había gustado pero nunca me había atrevido a intentar ningún acercamiento; pero esta noche ella estaba re-fuerte, de sólo verla ya estaba al palo.
El ambiente estaba débilmente iluminado y había una música muy acogedora. Me senté‚ al lado de ella y estuvimos hablando un rato largo. Nunca había estado tan cerca de ella, ya no me podía contener m s. Le estampé un pico y, como no dijo nada, seguí con mi lengua. Por fin sentía lo que hacia tanto tiempo deseaba. Le propuse ir a la pieza de Juliana, la cumpleañera, y la llevé de la mano.
En la pieza, a solas, le entramos a dar duro. Mientras transábamos le acariciaba las tetas por sobre su top y ella me frotaba el bulto. Después le saqué el top y desabroché su corpiño. Como me había imaginado esas tetas, eran redonditas y con pezones bien duritos. Se las chupé‚ y les di unos mordizconcitos, pero ella me pedía más. Me desabroché el jean y ella, en seguida, busco mi duro pene dentro del calzón. Me la chupo espectacularmente, yo ya tenía ganas de penetrarla. Le saqué‚ su micro-mini y su bombachita con encaje. Le froté un poco la concha con mis dedos y ella me pidió que siga. Me
puse un forro y se la puse bien hasta el fondo; todo ocurría arriba de la cama. Le di un rato largo, hasta que senté que mi pija estaba toda llena de leche y la descargué en su profunda y húmeda vagina. Ella acabó dos veces antes de que
lo logré‚ yo y, al terminar, ya tenía ganas de echarme otro polvo con este minón infernal. Andrea se puso en cuatro, de forma tal que yo pudiera apreciar su agujerito. Primero metí la cabeza pero entraba con dificultad, entonces la saqué.
Andrea se puso saliva en el dedo y lubricó su culo. Pude hacerla entrar lentamente y antes de acabar la saqué‚ a pedido de Andrea, ella se quería tragar mi leche. Entonces se la puso en la boca y empezó a chupar, gemía con cada uno de mis chorros que corrían por su garganta y succionó hasta la última gota.
Estábamos un poco cansados ya y el resto de la división estaba en el living. Compartimos un faso, nos vestimos y salimos con los demás.
Ahora se que puedo contar con Andrea cuando quiero. Nos rateamos muchas veces para irnos a coger. A veces lo hacemos en el baño, durante el recreo. Otras veces en la plaza a la noche o en alguna de nuestras casa cuando los viejos no están.
Nunca creí que mi sueño se iba a hacer realidad. Me puedo garchar a Andrea cuando quiero y a ella también le gusta.

LA SIRENA


El día había amanecido muy bueno, lo podía ver desde la ventana que da a la playa, puse a calentar el agua para preparar el café‚ y salí a darme un baño en el mar, el sol estaba tibio aun, ya que recién estaba amaneciendo, me dirigí a la punta del muelle y desde allí me zambullí, el contacto con el agua me hizo estremecer, estaba fría, demasiado fría, pense que el corazón me iba a explotar
de tan rápido que latía, me quede quieto hasta que se normalizo el pulso y la respiración, nade un poco, como para estirar los músculos, y quitarme la pereza de encima.
Cuando regrese a la casa el agua ya estaba lista y me prepare un buen café, sobre la mesa estaban los restos de la cena de la noche anterior, y sobre la pileta de la cocina todavía estaban los platos de varios días sin lavar, y como no tenía ganas de lavarlos hoy tampoco, tome la taza y salí a beber el café‚ afuera, me senté‚ en los escalones, pensando en lo que iba a hacer ese día.
Hacia un tiempo que venia escuchando rumores de los pescadores de la zona que
cerca de ahí había un barco hundido del siglo pasado, un galeón portugués cargado de oro, pero las referencias que hacían al lugar siempre era diferentes de acuerdo a quien contara la historia, por lo tanto ya hacia mas de un mes que venia buceando en diferentes lugares con el afán de encontrarlo y nada, ese día tenia pensado alejarme un poco mas, iba a ir hasta los arrecifes que estaban a mas de 10 millas de la Isla Grande, era una zona peligrosa tanto para el barco, como para bucear en sus profundidades, pero por eso mismo lo hacia el lugar posible para un naufragio. Me levante y entre a la casa a buscar el equipo, por la puerta entreabierta del dormitorio pude ver el cuerpo desnudo de ella durmiendo todavía, era una verdadera tentación, pero sabia que si entraba en esa cama, me costaría mucho salir de ella después, y se me haría muy tarde para ir a buscar el barco hundido, además sabia que ella no quería que vaya a bucear a los arrecifes porque sabia que era muy peligroso, otros que lo habían intentado nunca habían vuelto, por eso decid¡ buscar el equipo y salir de la casa sin decirle nada, solo le deje una nota sobre la mesa diciéndole a donde iba y que debería hacer si no volvía. Cargue todo el equipo y algunas provisiones en el barco, llevaba cerveza, cachaza y agua como para una semana, la comida no me preocupaba porque siempre aparece algún pez como para comer. Cuando puse en marcha el motor, el viejo casco de madera se estremeció todo, pensaba si ese viejo casco aguantaría en los arrecifes, pero ya había tomado la decisión así que puse proa a la Isla y comencé‚ mi viaje, tardaría mas o menos unas cinco o seis horas en llegar, o sea que al mediodía estaría en el lugar, una muy buena hora para bucear, el sol esta en su posición mas alta y se puede ver a mayor profundidad sin necesidad de luz artificial, encendí un cigarrillo y miraba el horizonte absorto en mis pensamientos, cada tanto me cruzaba con el barco de algún pescador amigo y nos saludábamos, en esa zona había que maniobrar con mucha delicadeza ya que estaban las redes de los pescadores y si con la hélice rompía alguna de ellas sabia el daño que para el significaba, meses de trabajo perdidos, era muy dura la vida de los pescadores en esta región, mas lo seria si por causa de una distracción rompía sus redes. Ya había pasado la Isla Grande, y frente a mí a poca distancia tenia los arrecifes, podía ver como el mar rompía con furia contra ellos, parecía que quería arrancarlos por la fuerza con que las olas se estrellaban contra ellos, fui bajando la velocidad poco a poco para acercarme a una distancia que me permitiera fondear el barco en un lugar seguro y que este no se estrellara contra los arrecifes, pues si eso sucedía estaría totalmente perdido, ya que nadie se atrevía a venir hasta aquí, no tenía seguridad que alguien me rescatase si algo pasaba. Tire el ancla, apague el motor, me senté‚ sobre un costado del barco a fumar un cigarrillo y tomar una cachaza antes de prepararme para bajar, saboreaba la cachaza y el cigarrillo como si fueran los últimos, porque no sabia si lo serian. Revise el equipo por ultima, ya que iba a descender solo quería estar seguro que todo funcionaba bien, me fui colocando el equipo, ya se había pasado el temor de la primera hora, y esta le seguía una excitación mayor al temor que podía sentir.
Me zambullí por la popa del barco y fui descendiendo suavemente en diagonal al
arrecife, aproveche a revisar el ancla, y sujeto a al cuerda del ancla fui descendiendo, todo lo que tenia alrededor era hermoso, los corales por efecto de
la luz tenían unos colores como el de cien arcos- iris juntos, había alrededor de ellos cardúmenes de peces pequeños que daban vueltas en circulo, estaba a unos veinte metros de profundidad y la visión era bastante buena todavía, comencé‚ a nadar por la pared lateral del arrecife para rodearlo, si el buque estaba cargado de oro, eso significaba que el naufragio había sucedido cuando salía del puerto hacia Portugal, por lo tanto debería estar a la vuelta del arrecife, así que despacio fui dando la vuelta, decid¡ descender unos cinco metros mas para poder ir viendo el fondo que estaba muy obscuro y no daba para percibir nada, avance un poco y mire los relojes, tenia aire para unos quince minutos mas, y el regreso, as¡ que seguí avanzando pero un poco mas rápido para ver si veía algo. Mire los relojes nuevamente, la aguja del aire estaba entrando en la zona roja, eso significaba que tenia que salir de allí inmediatamente, y aun no había visto señales de nada que se pareciese a un barco, deje una boya de marcación, para saber desde donde tenia que recomenzar la búsqueda la próxima vez y volví al barco. Puse a recargar los tanques, y mientras esperaba que se recarguen, me senté‚ a tomar una cachaza, estaba agitado, por el esfuerzo, y ya entraba en mi la idea de que era solo una invención de los pescadores, en esas noches de cachaza e historias.
El mar no había calmado nada, seguía batiendo con fuerza y el viejo casco del barco pedía que saliéramos de esa zona, las maderas crujían a cada embate de las
olas, y el cielo se cubría de nubes, todo indicaba que se avecinaba un temporal, era el momento oportuno para pegar la vuelta, pero no me quería ir de ahí sin por lo menos haber dado la vuelta al arrecife por debajo del agua, pero si el tiempo seguía así, la daría con barco y todo la vuelta. Decid¡ quedarme y que bajaría con dos equipos, uno lo llevaría puesto normalmente, y el otro lo llevaría en la mano, así cuando se acabase el aire en uno, usaría el otro, lo que me daría el doble de autonomía, la cosa se complicaba un poco porque debería
llevar la linterna y el arpón si es que quería comer algo esta noche, así fue que cuando estuvieron cargados los tanques comencé a colocarme el equipo para descender nuevamente, ate firmemente la linterna al arpón, eran cerca de las seis de la tarde y el sol ya casi estaba desapareciendo, me zambullí nuevamente,
y fui nadando por la superficie hasta donde estaba la boya de marcación, y ahí comencé‚ a descender, a los pocos metros ya la visibilidad era muy escasa, encendí la linterna, sabia que con eso los peces vendrían a la luz, y seria mas fácil matarlo, estaba entre los corales, cuando apareció un calamar de un buen tamaño, apreté el gatillo del arpón ya tenia la cena asegurada, saque la linterna del arpón y solté‚ este con una boya, luego lo recogería.
Seguí rodeando el arrecife e iluminando hacia abajo y a los costados, hasta que
en un momento a lo lejos me pareció ver un pez enorme, de casi dos metros de largo, lo primero que pense fue en un tiburón, maldije todo lo que pude, en las
condiciones que me encontraba, con las dos manos ocupadas, el otro equipo en una
y el arpón y la linterna en la otra, no tendría muchas posibilidades si erraba el disparo, además por el tamaño iba a ser difícil que muriera de un solo tiro aun pegándoselo bien, cosa que dudaba en mis actuales circunstancias. Volvió a pasar nuevamente, esta vez un poco mas lejos, apenas podía ver un bulto oscuro que se movía, y por la distancia ni pensar en tirarle, avance un poco mas esperando que se fuera, pero no lo hizo, de repente vi que se acercaba a mi por
el costado, gire el cuerpo y apreté‚ el gatillo, la lanza de acero del arpón salió en dirección a el y en el momento del impacto se puso de lado y solo pude rozarlo, giro violentamente y se alejo, el corazón se me salía del pecho de la
agitación, comencé‚ a recoger la lanza del arpón para prepararlo en caso de que
volviese, solo que esta vez iba a esperar que estuviera un poco mas cerca para
no errar el tiro, por que si lo erraba se llevaría una parte mía, y esa idea no
me gustaba.
Lo vi venir de frente hacia mi, se acercaba muy rápido, pero lo extraño era que
no nada en forma ondulante hacia los costados como lo hacen habitualmente, sino
que lo hacia en forma ondulante de arriba hacia abajo, iba a ser muy difícil acertarle de esa manera, as¡ que espere que se acerque un poco mas, lo hacia a gran velocidad, apunte la luz hacia el para no errar esta vez, cuando lo tenia a
unos diez metros ya podía distinguirlo bien, no podía creer lo que estaba viendo, me paralice por completo, tenia la cabellera rubia, y los pechos redondos, bien formados, con unos pezones rosados, sus ojos eran celestes y grandes, el resto del cuerpo era de un pez, no atine a nada, estaba tan conmocionado por la visión que no pude apretar el gatillo del arpón, tenia el brazo izquierdo sangrando, y en sus ojos había furia, parecían decir porque me lastimaste?
Yo que no podía hablar, en realidad no podía hablar moverme ni nada, solo atine a mover los brazos en un gesto de incomprensión de lo que estaba pasando. Me mostró su brazo herido, por su piel blanca corría un hilo de sangre, me acerque despacio a ella para tocarla donde estaba herida, pero se alejo rápidamente. Desde lejos, la Sirena estaba observando lo que yo hacia, así que desate la linterna del arpón, y lo solté‚ para que no se asustara, con la linterna busque nuevamente su figura, y la encontré‚ sentada sobre unos corales cerebro de un tamaño enorme, me fui acercando despacio, para que no huyese, cuando estaba cerca de ella empece a sentir la falta de aire en el tanque, con toda la agitación que había pasado me había olvidado de chequear los relojes, ella noto
la desesperación en mi rostro, y suavemente me tomo de una mano, mientras con
la otra quitaba la válvula reguladora de mi boca, mi impulso fue arrebatarle de
las manos el regulador, ya que sin el estaba perdido, moriría ahogado irremediablemente, forcejeaba con ella por la válvula, cuando de a poco me fui
dando cuenta que no me estaba haciendo falta, podía respirar sin necesidad de la
válvula, ella debe haber notado mi asombro, porque con una sonrisa picara, me tomo de la mano y me llevo con ella, nadamos juntos rodeando el arrecife, yo no
podía salir de mi asombro, el contacto con sus manos era muy suave, delante nuestro a lo lejos pude distinguir un bulto grande y algunas luces, no podía ver
bien de que se trataba, pero cuando estuvimos mas cerca pude ver que era el galeón hundido, estaba intacto, apoyado sobre uno de sus costados, con algunas luces de su interior encendidas, nadamos hasta la cubierta principal, y por la puerta que se encontraba en el frente bajamos al interior del galeón. La sala era pequeña, con muebles de madera, la iluminación provenía de unas lamparas de queroseno que estaban adosadas a la pared, cuando entramos, ella hizo señas para
que me siente en el sofá que estaba sobre un costado de la sala, me sentía incomodo con mi traje de buceo, así me saque el chaleco primero y los pantalones después, quedamos los dos desnudos uno frente al otro, ella se fue acercando despacio hacia mi y con sus brazos me rodeo el cuello, y apoyo sus labios en los
míos, eran unos labios cálidos y húmedos, pude sentir el roce de sus pezones duros contra mi pecho, su piel era suave, su cuerpo se estremecía con mis caricias, podía sentir como se estaba excitando, sus manos acariciaban todo mi cuerpo, y su boca no dejaba de besarme, lentamente fui reclinando mi cuerpo sobre el sofá dejando que el cuerpo de ella quede sobre el mío, en esa posición
ella fue descendiendo con sus labios por mi cuerpo, besaba cada parte de mi cuerpo, llego hasta mi pene que a esa altura de erecto que estaba parecía el mástil del galeón, comenzó a besarlo suavemente, lo ponía dentro de su boca y con la lengua daba vueltas alrededor de él, sentía que iba a gozar en su boca, cerré‚ los ojos puse mis manos detrás de la nuca y en esa posición relajada, gocé en su boca, ella se trago todo el semen saboreándolo, subió lentamente hacia mi, y se puso debajo mío, comencé‚ a besarle los pechos, daba vueltas alrededor de sus pezones con la lengua, y cada tanto se los mordisqueaba suavemente, cuando hacia esto su cuerpo se contorsionaba todo. Fui penetrándola lentamente, la estrechez de su vagina hacia que fuese difícil la penetración, ella comenzó a moverse en forma ondulante, como si estuviera nadando, yo sentía que iba a gozar nuevamente, y ella estaba por hacerlo también, gozamos los dos juntos en un gozo demorado.
Pasamos así una buena parte de la noche, hasta que totalmente agotados nos dormimos abrazados uno al otro, cuando me desperté‚ por la mañana, desde la ventana que da a la playa, podía ver que el día había amanecido hermoso, puse a calentar el agua para preparar el café‚, por la puerta entreabierta del dormitorio pude ver el cuerpo desnudo de ella durmiendo todavía y salí a darme un baño en el mar.


Esto es todo por ahora. Si les gustaron pidanme, y agrego mas...


Besos a todos y a todas.



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