ESTE ES MI PRIMER POST ESPERO QUE SEPAN AGRADECER SALUDOS


Había quedado con mi novia para ver una película en su casa. Mi sorpresa fue que también iba a estar allí su madre, Paola. Sin duda, es una mujer fuera de lo normal físicamente. Es viuda, de 42 años, y tiene las tetas más grandes que yo haya visto en mi vida. O mejor dicho, estaba a punto de verlas. Cuando llegue a su casa, fue Paola quien me abrió la puerta. Lo que vi me dejo asombrado, llevaba unos pantaloncitos cortos, que me dejaban contemplar unas piernas esbeltas. Pero lo más impresionante era su escote, llevaba una camiseta de tirantes que parecía que iba a explotar. La verdad es que las tetas de Paola eran inmensas, más de una vez follando con su hija, mi novia Lara, había pensado en ellas.

Ella se debió dar cuenta de que mis ojos no se apartaban de su generoso escote y no parecía disgustarle, al contrario. Al darle dos besos, note como sus pechos se rozaban contra mí, incluso me pareció que los frotaba con ritmo, como si hubiera sido un gesto premeditado. En la salita nos esperaba Lara, que lo primero que hizo fue mirarme el bulto del pantalón que su madre había provocado, y sonreír traviesamente mientras miraba a su madre.

Durante la película no paso nada digno de mención, excepto que yo no podía dejar de mirar el escote de Paola. Lo asombroso vino nada mas terminar de ver la película (por cierto, un tostón si no fuera por el escote de la madre de mi novia). Paola cogió el mando y empezó a juguetear con la televisión hasta que la detuvo en un canal donde una mujer le chupaba la polla a un hombre. Me quede atónito.

-Que grande la tiene - dijo Paola.

A lo que Lara contesto:

-Mi novio la tiene más grande.

No podía creer lo que oía.

-Ya veras, Richard, enséñasela - decía Lara a la vez que ya estaba bajándome la cremallera y sacaba mi polla, completamente erecto y duro por la situación.

-Si que es verdad, que grande y bonita es - dijo Paola.

Y de repente Paola me la empezó a tocar, no podía creérmelo. Yo la deje hacer, cuando de repente se la introdujo en la boca y me la empezó a lamer. No podía aguantar más y cogí a Lara y la empecé a besar a la vez que mis manos le desabrochaban la camisa y acariciaba sus pezones.

Paola era una maestra chupándome el pene y el hecho de ver a aquella mujer entre mis piernas me excitaba aun más. Notaba como su lengua se movía y como me acariciaba el glande con ella. De repente se levanto y empezó a desnudarse, la visión de sus tetas me dejo alucinado, eran inmensas y preciosas, con unos pezones rosados y que estaban súper erectos. Deje de lamer los de Lara y me dedique por completo a los de su madre, lo que aprovecho mi novia para seguir con el trabajo que había empezado su madre. Que ricos estaban aquellos pechos tan grandes, sabían a gloria. Estuve un buen rato deleitándome con ellos, lamiéndolos, manoseándolos, chupándolos... pero ahora lo que más quería era bajar mas abajo. Tenia el coño depilado y bastante húmedo, mi lengua lo recorrió entero de una pasada, para quedarme en su clítoris, a la vez que introducía mis dedos en su vagina.

Mientras, Lara había dejado de chuparme la polla y se empezaba a masturbar. Estaba comiéndole el coño a su madre mientras ella se hacia un dedo.

Como había dejado un poco olvidado a Lara por concentrarme en Paola, decidí metérsela a ella primero. Se puso a cuatro patas delante de mí a la vez que su madre le ofrecía su delicioso conejito para que jugara con su lengua dentro de el. Enculé a mi novia con gran fuerza mientras veía como le chupaba el coño a su madre, que placer. Notaba como mis huevos golpeaban contra sus nalgas y no dejaba de mirar las tetas de Paola, que aun estando tumbada sus tetas seguían firmes.

Mi novia se movía a ritmo, con mis embestidas, yo sabia que me quedaba poco para llegar al orgasmo, pero quería correrme dentro de Paola. Así que me coloque tumbado en el sofá, y Paola se puso encima de mí. Cogió mi pene con la mano y poco a poco se lo fue introduciendo dentro. Tenía un agujerito muy caliente. Era un placer soñado tener a aquella mujer de 42 años encima de mí, marcando ella el ritmo de la follada, además tenía sus tetas en mi cara. Mis manos jugaban con sus pezones rosados y yo mordisqueaba uno de esos pezones tan largos. Notaba como se movía encima de mí, mi polla estaba a punto de explotar con sus movimientos. Su culo chocaba contra mi pelvis, como se movía aquella mujer. Note que ella también se iba a correr, su flujo invadió mi polla. Antes de correrme, saque la polla de su coño y poniéndome de pie, me corrí en su cara y en la de mi novia.

Ese fue solo el comienzo, la tarde fue muy productiva en polvos, y más los días siguientes. Nunca imagine que follaría con mi novia y con su madre (una mujer increíble).