Durante años quise tener una relación amorosa con María del Rosario, era muy hermosa e inteligente, pero todo el tiempo me despreciaba, y durante 3 años se fue a estudiar a otro estado, yo seguí con mi vida e intenté conquistar a otras chicas, pero nadie me hacía caso, hasta que un día de la nada volvió Rosario, tan hermosa como cuando se fue, radiante y hermosa cuál flor de primavera, le volví a insistir con seri novia y está vez acepto con la condición de que ni por asomo hablaría ni pensaría en otras chicas, sentí que moría de felicidad, conocí a su familia, sus hermanas y hermanos, a todos les pareció bien que estuviésemos saliendo, los dos nos mirábamos muy felices, cuando llegó la hora de estudiar la universidad, ambos fuimos juntos a la misma y estudiamos lo mismo, decían que parecíamos el uno para el otro, y justo al terminarla y graduarnos de medicina nos casamos, nuestra luna de miel fue espectacular, mucho sexo y salir de paseo a paradisíacas playas, un día bebimos de más y ella me dijo que tenía el fetiche de ver hombres en ropa de mujer, me dijo que si la complacía, yo me rei, jamás pasó por mi cabeza el travestismo, pero ella sabía cómo rogarme, y después de asentir se fue de compras, adquirió un conjunto muy sensual de colegiala extremadamente diminuto y tacones de mi talla, con medias y una tanga muy sensual, me ordenó pornermelo todo y salir para que ella viera como me quedaba todo eso, al sentir el roce de la ropa de mujer en mi cuerpo, me sentí muy exitado, al salir del vestidor mi mujer me miraba con ojos de admiración, me dijo te miras súper de nena bebé, esa noche hicimos el amor hasta acabar tan exhaustos que al despertar ya era otro día y estábamos tirados en la sala , y sin darnos cuenta sus papás habían llegado a visitarnos, yo me apresure a ir a cambiarme a nuestra habitación pero mi suegro si me vio, vestida de colegiala, no le dijo nada a su esposa, ella se arregló un poco y salió a recibirlos, se excuso del por qué no abría la puerta y los hizo pasar, yo bajé unos minutos después y los recibí con abrazos y saludos de mano formales, pasamos el fin de semana con ellos y se fueron, mi esposa me compró más ropa de nena y mas tacones, la pasábamos muy rico haciendolo de esta manera, incluso jugamos a rolear con disfraces, ella se vestía de hombre y llegaba a hacer suya a su nenita, nos divertíamos mucho, un día a ella le apareció una oferta de trabajo y se fue por 6 meses, un día llegó mi suegro, lo recibí y le dije que su hija no estaba en la casa, pero me dijo que si podía quedarse, ya sabía que su hija estaba fuera, mientras yo trabajaba en un libro ya que era escritor amateur el se quedó varios días, un día trajo alcohol y comida y después de convivir un rato me dijo; se la manera en la que juegas con mi hija y vestida de nena te vez increíble, yo le dije que no sabía de lo que hablaba, entonces me mostró fotografías que mi esposa había tomado y de algún modo el las tenía, yo el dije que de eso se trataba la intimidad de una pareja, me dijo que si podía vestirme para el, yo le dije que no, ya que solo con su hija lo hacía, el se molestó pero no dijo nada, entonces fui al baño y al volver ya tenía dos tragos en la mesa, me dijo olvida lo que te dije, y brindemos por la felicidad de mi hija, bebi el trago que me ofrecía y luego de eso empeze a sentir un calor muy intenso en mi cuerpo, y lo entendí, mi suegro me había drogado, me empezó a acariciar y me llevo hasta la habitación que compartía con su hija, me hizo vestirme de nena y de un bolso que traía consigo saco un enema y un juego de plugs, me depilo con cremas depilatorias y me maquillo, sabía hacerlo por qué le ayudaba a su esposa y a sus hijas, me puso los tacones y después de vestirme de colegiala, me ordenó lavarme el trasero, yo me rehúse en un principio, pero el calor de mi cuerpo ya era insoportable, quería tener intimidad a la voz de ya, me lave el ano y cuando estuve de regreso a la habitación, me puso lubricante e introdujo un plug de tamaño pequeño, yo grite de dolor, cambio al mediano y después me puso el grande, me abrió la colita, y con esto la calor que me consumia poco a poco bajo, entonces me puso encima de el, el era un tipo grande y fuerte, le encantaba levantar pesas e ir al gimnasio a pesar de tener más de 50 años, me beso y manoseo, entonces me hizo arrodillarme, y lo que ví me me dejó en shock su pene le media 25 cm y era muy grueso, me hizo mamarselo, hasta que estuvo muy duro, entonces dijo algo que me helo la sangre, dijo mi niña ha Sido tuya ahora tu serás mía, me puso en 4 y sacó rápidamente el plug de mi ano, puso la cabeza se su pene en mi entrada anal y de un golpe me la enterró hasta el fondo, grite y gemi, me retuvo entre sus brazos y empezó a meter y sacar su herramienta de mi cuerpo, sentí varios orgasmos anales e incluso me vine, entonces me arrodilló y puso su pene en mi boca, y eyaculo violentamente haciéndome tragar todo su semen, ese día me hizo mujer, me ordenó estar todo el tiempo vestida de nena en la casa, y cuando el tenía ganas me hacía suya, un día volvió mi esposa y al ver lo bien que nos llevábamos se alegro, un día salió con sus amigas y nos dejó solos, mi suegro aprovecho para hacerme suya nuevamente, no pude decirle que no, estábamos follando muy duro cuando volvió, yo intentaba explicarle lo que estaba pasando, pero ella con una sonrisa cómplice en su rostro me dijo que ya sabía de lo nuestro, dijo que podíamos seguir, y subió a la habitación, yo me quedé en shock, y al momento ella bajo, vestida con lencería muy provocativa, le ordenó a su padre follarme y ella se puso abajo, mi pene estaba duro como roca y ella lo intodujo en su pequeña vagina, la sentí muy rica y lubricada, así estuvimos hasta que explotamos en placer, le llene la concha de leche y a mi también me lleno su papá la cola de esperma caliente, me dijo que esto hacía mas rico nuestro matrimonio, y desde ese día mi suegro vive con nosotros, con la excusa de que cuida de nuestros hijos, mi suegra viene a veces pero ella no se unió a la tercia de sexo que hicimos con mi esposa y su padre
0 comentarios - Mi suegro me hizo su nena personal, y mi esposa lo ayudó