Este es mi primer post en P!. Este relato lo encontre una vez navegando y la verdad es largo pero vale la pena...

Rompiéndole el culo a Mili

Un trasero casi como el de J-Lo

Milagros era una chica simpática, de 1.65m, cabellos lacios y negro, ojos del mismo color, piel bronceada. De su cuerpo puedo decirles que era una versión a escala de Jennifer López, su trasero no era tan exageradamente voluptuoso como el de J-Lo, pero si muy apetecible. Encontré esta foto en Internet, puede darles una idea de la apariencia y formas de Mili y, a decir verdad esta niña tiene las nalgas un poco mas abultadas que las de Mili.

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Volviendo al relato, nosotros estudiábamos en la misma facultad, ella siempre estaba rodeada por chicos. A mi no me llamaba la atención unirme a su club de fans, me contentaba viéndola pasearse por la facultad con sus jeans apretados y mas de un pensamiento morboso cruzo por mi mente… y la de muchos.

Un amigo, Javier, llego a ser su enamorado. Era un tipo divertido pero también mujeriego. Mili conocía su fama y aun así lo acepto, quizás pensaba que su curvilíneo cuerpo cambiarían su promiscuidad. Poco me importo, yo tenia enamorada, así que pensé: Bien por Javier, y que disfrute de ese jugoso trasero... por cosas del destino, seria yo el primero en disfrutarlo...
Poco después coincidí con ella en un curso. Debíamos presentar informes casi todas las semanas. Yo no conocía a nadie en ese salón, creí que a Mili le iría mejor, pero al final de la clase ella se me acerco y me pregunto si tenía compañero. No me hice ilusiones, pensé que me quería agrupar con algún amigo o amiga suya que estuviera solo.
- No, todavía no tengo compañero... respondí sin mayor interés.
- Bueno, yo tampoco... te parece si lo hacemos juntos...
Tome sus palabras en doble sentido, me hubiera abalanzado para hacerlo ahí mismo, pero no se refería a eso. Mili se dio cuenta de cómo sonó su propuesta y antes de que yo dijera algo, repuso:
- Me refiero al trabajo... No seas mal pensado... dijo sonriendo, un poco sonrojada.
- Si, me parece bien... respondí devolviéndole la sonrisa.
Así nos fuimos haciendo amigos. Íbamos a su casa o a la mía a hacer los informes y presentarlos casi a la hora de entrega.
Casi al final del ciclo, Mili fue a mi casa a terminar un informe, creímos que nos tomaría tiempo, así que decidió quedarse. El trabajo no fue difícil, terminamos a las 2 de la madrugada. Pensé que se iría, hasta ofrecí llamarle un taxi, pero Mili prefirió quedarse. Se habían escuchado casos de taxistas violadores últimamente, usaban un polvillo para adormecer a sus pasajeras y luego se deleitaban con ellas. Hoy agradezco que se quedara y maldigo mi torpeza por casi dejarla ir.
Nos quedamos conversando en mi cuarto, le ofrecí un refresco, pero...
- ¿No tendrás un vino?... me pregunto con sonrisa coqueta.
Baje al primer piso, saque un par de botellas del mini-bar, cogí unas copas de la cocina, sin hacer ruido, porque mis padres dormían y no quería aguarme la fiesta.
Con el vino, la conversación fue más amena. Nunca hablamos de cosas personales pero esa noche hablamos hasta de sexo. Me hizo prometer que nunca le contaría a nadie lo que esa noche hablamos (después me haría prometer que no le contara a nadie lo que hicimos). Aunque un poco cohibida al principio, luego fue hablando sin complejos. Con el vino en la sangre y la conversación sexual, mi pene iba endureciendo, mas aun con Mili y su redondo trasero hundiéndose en mi cama. Temí que fuera evidente lo tieso que tenia mi entrepierna.
Llego el momento de hablar de Javier y como les iba en la cama. Con una copa más de vino y bajo otra promesa solemne de silencio de mi parte, me hablo de sus intimidades con él:
- Bueno, si, es evidente que ya lo hemos hecho, varias veces... me dijo sin tapujos.
! Maldito suertudo! , ¡Llevan poco tiempo juntos y ya lo hacen como conejos!... ella noto mi expresión:
- ¿Por qué esa cara? ¿Acaso no lo has hecho aun con tu enamorada?... pregunto curiosa.
- Si lo he hecho, solo que pasaron 5 meses antes de que fuéramos a la cama...
- ¿Y por qué tanto?... me dijo sonriendo.
- Quería estar segura que yo estaba realmente interesado y que no buscaba solo placer.
- Vaya, ¡Se te habrán hinchado las pelotas en esos 5 meses!... me dijo sonriendo
- Jajaja, si, pero bueno, valió la pena, a pesar de que ella no tenia experiencia...
- ¿Qué?, ¿No me digas que tu la desfloraste?...
- Si, su familia siempre fue sobre protectora con ella...
- Así que tu echaste a perder a esa pobre niña... me dijo bromeando.
- Jaja, puede decirse, prefiero decir que sus padres me la cuidaron bien...
- Jajaja, pero, vamos, cuéntame mas de eso... insistió curiosa.
- Como dije, ella no tenia experiencia, pero la forma como se entrego, esa ternura, esa pasión... pero bueno, hay cosas que aun no hacemos porque le da vergüenza...
- ¡Sátiro! ¡Mañoso!... que cosas le querrás hacer a la pobre chica... me dijo riendo.
- Jajaja, nada malo, tu sabes, hay mas de un par de posiciones para hacerlo... respondí.
Por primera vez hablaba tan abiertamente de sexo con una chica, a la que quería practicarle más de una posición. No me importaba que fuera enamorada de un amigo, ni tan amigo, compañero de joda puede decirse. Llegue al punto en que me olvide que yo tenia enamorada.
- Tienes razón. Creo que Javier no puede quejarse... respondió, guiñándome el ojo.
- Lo tienes satisfecho... dije con cierta envidia.
- Si, pero hay algo que todavía no... Mili titubeo, se arrepintió de lo que iba a decir.
- ¿Qué es lo que todavía no?... pregunte curioso.
- No, no es nada... dijo sonrojándose por primera vez en la noche.
- Vamos, mira que yo te he contado todo... insistí.
- Tienes razón, esta bien... pero...
- Si, por tercera vez te prometo que lo que digas no sale de aquí... dije con tedio.
- Por tu bien espero que sea así... respondió, mostrándome un puño juguetonamente.
- Pero vamos, cuéntame... ¿Qué es lo que aun no hacen?...
- Javier tiene cierto gusto por el sexo... nuevamente Mili titubeo.
- Continua... insistí.
- Bueno... el quiere hacérmelo por atrás... dijo con vergüenza, luego tomo mas vino.
- ¿Sexo anal?... pregunte incrédulo, porque creí que ya lo habrían hecho, viendo el inmenso trasero que ella tenía, cualquiera pensaría en metérselo por allí.
- Si, sexo anal... dijo Mili mas suelta y agrego: Nunca lo he hecho... ¿Pensaste que si?...
- Como estuviste de acuerdo en que hay más de una forma de hacerlo, creí que tú habías hecho eso... respondí, imaginándome detrás de ella, perforándole su aun estrecho ano. Mi verga estaba mas dura que nunca, acomode mis piernas para disimular mi erección.
- Pues no, aun no me he atrevido. Mis otras parejas también me lo pidieron, pero... como que me dio miedo... no se que fijación tienen esos mañosos con mi pobre culito...
¿Culito?, pero si tienes un ¡CULASO!... quise gritarle. Todos en la facultad fantaseaban con romperle el culo en una buena cogida, y ella no se daba cuenta que hasta los mas recatados profesores, al menos de reojo, la veían meneando su cola con su coqueto andar...
- ¿Y por qué el miedo?... pregunte volviendo a mis cabales.
- Porque puede ser doloroso... me gustaría complacerlo, el ha insistido mucho... pero...
- ¿Pero que?
- No se, Javier es un poco tosco... con decirte que la primera vez que lo hicimos me la metió toda de frente, ni siquiera espero que me mojara... es un desesperado...
Quise reírme pero debía comprender a Javier, tanto tiempo estuvo detrás de ella, que al tenerla no se aguanto y se la clavo lo más rápido que pudo, como para que no se le escape... no dije nada y Mili continúo quejándose:
- Me dolió, pero me hice la tonta... imagínate si acepto que me la meta por ahí, me va a desagarrar mi pobre anito...
Oyendo lo que decía, mi verga estaba por explotar, la leche casi manchaba mi ropa interior...

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