Una noche por motivos familiares tuve que pasar unos días en casa de mi abuela materna, viuda desde hacía mucho, tanto que yo no recordaba a mi abuelo. En casa de mi abuela había dos dormitorios, uno, el de ella, y otro, enfrente donde siempre dormía algunos de sus nietos, esos días, una de mis primas tenía que quedarse, y mi abuela para no dejarnos dormir a los dos juntos, hizo dormir a mi prima con ella.

Cuando mi abuela se fue a poner el camisón, fue una pasada, se quedo completamente desnuda a los pies de su cama, primero pude verla de espaldas y vi su espalda y sus nalgas, mi abuela estaba entradita en carne, por lo que a sus 74 años, no llegaba a tener las carnes colgando, sus nalgas las separaba una honda canal, solo ver esa visión me empalmó y cuando se dio la vuelta para coger el camisón que estaba detrás de la puerta y pude verla de frente casi me corro, una barriguita grande escondía debajo una cantidad de vellos salteados, pero para mi sorpresa muy negros, y unas tetas inmensas caídas que casi no me dejaban ver los pezones de lo bajito que llegaban a estar, se colocó el camisón y apagó la luz y esa primera noche todo quedo en eso.

Yo estaba deseando que llegara la siguiente noche y para mi sorpresa me dijo que me quedara esa noche con ella, que mi prima se movía mucho en la cama y no había podido dormir bien, tuve que meterme rápido en la cama para que no se diera cuenta de la erección que llevaba, misma función, pero esta vez desde mucho más cerca. Se metió en la cama, yo estaba de lado y al acostarse, mi polla no tuvo más remedio que pegarse a su muslo. Yo solo llevaba unas calzonas finitas. El camisón era típico de abuela, hasta las rodillas y abotonado en el centro, me fijé que varios botones quedaban sueltos, ella se giró dándome la espalda y yo me volví a apretar a ella, quieto sin moverme pero sin poder evitar que mi polla palpitara, no tenía claro donde había quedado mi polla, pero me daba igual, estaba blandito, me separé un poco de ella, y para mi sorpresa ella pego su culo a mi, me apreté y moví, recorrí con mi mano su costado e intenté sin conseguirlo subirle el camisón, como no podía por el peso, pasé mi brazo por encima de ella, buscando sus tetas, su brazo me impedía llegar bien a ellas, pero con un poquito de esfuerzo pude notar sus pezones debajo de la tela del camisón y no sabía si es que tenía los pezones así de duros o es que estaba excitada, me pasé así un rato, tanto que perdí la cuenta del tiempo, y yo pensando que ella ya dormía terminé por sacarme la polla, y refregándola por el camisón me corrí en el, después de eso me quede dormido y esa primera noche no pasó nada más.

Los días transcurrían normales, deseando que llegara la noche, la siguiente noche, nuevo destape aunque esta vez tardó más en colocarse el camisón, me dejo ver bien de cerca esas enormes tetas y ver como sus aureolas más grandes de lo que yo pensaba dejaban en medio unos pezones que esta noche si podía distinguir con claridad, yo la miraba sin importarme que ella se diera cuenta y mi polla ya para esos entonces estaba dura y deseando tocar de nuevo su espalda, pero al sentarse en la cama, hizo algo que me dejo sin respiración, antes de sentarse se subió el camisón por lo que fueron sus nalgas las que tocaron la cama y al tenderse estas quedaron por debajo del camisón que le quedo medio enrollado a la cintura, espere un poco a que ella se acomodara y me acerqué a ella, esta vez si era su piel lo que tocaba mi polla, me escurrí para abajo para que mi polla quedara entre sus nalgas y armándome de valor cogí su nalga y metí mi polla entre sus piernas, una pasada, estaba caliente y el simple peso de su nalga sobre mi polla y yo moviéndome despacio me estaba haciendo la mejor paja de mis días, mi mano recorría su muslo y me aventuraba a levantar a veces su nalga para empujar más hacía dentro, el peso de su cuerpo me impedía saber donde tenía mi polla exactamente pero me daba igual, me estaba pajeando, en unos minutos moviéndome me corrí, dejando toda mi leche entre sus piernas, me quedé dormido así.

No se bien cuanto tiempo pasó, yo estaba boca arriba y al despertar mi polla estaba de nuevo empezando a ponerse dura, mi abuela se había girado, estaba de lado mirando hacía mi, y su mano acariciaba mi polla, acariciaba mis huevos y la pasaba por todo mi tronco, hasta que la tuve dura como la piedra, en ese momento empezó a pajearme apretándola un poco, mi capullo quedaba dentro de su mano, y el roce de su mano, a la vez que me producía placer, hacía que sintiera también un poco de dolor, estuvo así hasta que sin poder evitarlo solté de nuevo una buena cantidad de leche en su mano, ella siguió moviendo su mano, ahora con mi leche resbalaba con facilidad, y eso me gustaba, mi polla casi no bajo de tamaño, soltó mi polla y sentí como su mano hurgaba la zona de sus tetas sin saber bien que estaba haciendo, se estaba desabrochando todos los botones del camisón y pude sentir como se sacaba la teta que quedaba encima, la derecha del camisón, la sentí moverse un poco hacía arriba no sabía bien lo que quería hacer hasta que sentí el peso de su teta en mi brazo, ya me dio igual, me giré colocándome de lado como ella, mirando hacía ella y mi mano izquierda buscó el regalo que me estaba brindando, su pezón era grande y estaba duro, me baje en la cama para poder chupar ese pezón, era una pasada sentir esa teta tan blandita en mi boca, mordía y chupaba su pezón, hasta que ella como si estuviera amamantando un niño, se cogió la teta y me la estuvo dando como si pudiera sacar leche de ella.

Como ella sostenía su teta, bajé mi mano por su vientre hasta llegar a sus vellos, me dejó acariciarlos, y cuando seguí bajando, abrió las piernas para dejar que mi mano acariciara sus labios, mi mano se perdía entre sus piernas, podía tocar sus grandes labios, y como encontraba la entrada de su coño, mi polla volvía a estar dura y la refregaba por sus muslos, intenté acercarme a ella y meter mi polla entre sus muslos, pero su barriga nos impedía hacerlo, por lo que ella se dio la vuelta en la cama dándome la espalda de nuevo, ya no había disimulos abrí las nalgas y metí mi polla entre sus piernas, tenía mi polla en la entrada de su culo, podía sentir su agujero y como estaba mucho más caliente, ella levantó la pierna que quedaba encima y por delante con su mano guió mi polla hasta la entrada de su coño, la postura era incomoda, mi polla solo conseguía entrar la punta, no estaba mojada, supongo que a esa edad era difícil que ella estuviera lubricada, pero el roce era suficiente, en pocas embestidas volví a correrme mientras agarraba sus tetas por delante, ella con su mano acariciaba la punta de mi polla, cuando me corrí me quede dormido con mi polla entre sus piernas. Cuando despertaba ya estaba solo en la habitación y en ningún momento mi abuela refería algo de lo ocurrido durante la noche. La tercera noche ella misma nos mandó a la cama, aunque a mi no necesitaba rogarme mucho, estaba deseando que ella se metiera en ella, esa noche cerró un poco la puerta del dormitorio y se desnudo como siempre, antes de apagar la luz, se abrió el camisón y dejo sus tetas fuera y luego apagó la luz, sentí como se remangaba el camisón antes de sentarse en la cama y se acostó volviendo a dejar el camisón enrollado en su vientre, esta noche no hubo disimulos, se giró hasta ponerse de lado, mi polla ya la esperaba tiesa como una bandera y ella con su mano empezó sus caricias yo me baje para buscar sus tetas que ella misma ayudo a colocármelas en la altura de mi cara y me dejo mamando de esos grandes pezones como si pudiera sacar leche de ellas, las tenía las dos podía jugar con los dos pezones y apretar y jugar con su peso, de pronto me empujo un poco con su cuerpo, para que le dejara más sitio en la cama, así lo hice y ella se tumbó boca arriba, volvió a cogerme la polla y tiró de mí, hasta conseguir que me subiera encima de ella.

Ella misma con su mano guió mi polla hasta la entrada de su coño, y abriéndose paso entre sus labios, me la dejo en la entrada, yo sostenía mi peso con mis brazos pero estaba dentro de su coño, empecé a moverme mi polla entraba perfectamente y salía de su coño, de pronto un calor invadió esa zona, y de estar entrando y saliendo sintiendo el roce de su piel, empecé a sentir un ruido “chop”, “chop” y sentir como todo se mojaba, era una pasada, se estaba lubricando, y ella empezó a respirar más hondo, empujaba con un poco más de fuerza, ya sentía mi polla entrar y salir hasta los huevos y como estaba totalmente mojada, su respiración se convirtió en un ronroneo, y no me dejaba que me escapara, sus manos me cogían por los brazos y tiraban hacía ella cuando intentaba salirme, sentía como mis huevos estaban mojados, su ronroneo se hacía cada vez más sonoro, y mis ganas de correrme se hacía cada vez más cercano, soltó mis brazos y con una de sus manos se levantó una teta mientras con la otra empujaba mi cabeza para que se la chupara, mordí con ganas su pezón.

Cuando sentí como me corría dentro de ella, la embestí con más fuerza y ella me dejo hacerlo, cuando terminé de correrme saqué mi polla de dentro de ella y me tumbé a su lado, baje con mi mano a su coño, quería saber como estaba, era una pasada, estaba completamente mojada, mis dedos jugaban con sus labios, podía sentir incluso su clítoris duro al principio de sus labios, ella siguió con su ronroneo un buen rato, hasta que mi polla volvió a ponerse dura y tiré de ella para ponerla de lado, ella se dejó hacer empinó su culo, y se levantó la nalga con su mano, mi polla que estaba como una piedra, buscó su coño, tenía tanta carne que no llegaba a su coño, por lo que busque la entrada de su culo, ella me paro con la mano, como evitando que mi polla entrara por ese agujerito, que quedaba mucho más fácil, pero la verdad es que se resistió poco, en varias veces que empuje ella misma ayudo mi polla para que entrara por su agujero, su culo si que estaba estrecho, podía sentir como entraba, su esfínter ofrecía poca resistencia, pero dentro sus paredes apretaban mi polla, ella misma se sostenía la nalga para dejarme entrar con facilidad, estuve un buen rato embistiéndola, tanto que el ronroneo volvió, hasta que no pude aguantar más y me corrí esta vez con una cantidad abundante dentro su hermoso culo, me quedé dormido con mi polla dentro de su culo y agarrando su teta por delante.

Esa fue mi última noche durmiendo con ella, pero a partir de ahí me convertí en su nieto preferido y el único que ella quería que se quedara a dormir con ella por las noches.