Delfina Gerez pela el orto Justo a Tiempo


delfina te muestra sus virtudes...

Delfina Gerez Bosco dice que en la cama es mucho menos zarpada de lo que uno podría pensar viendo sus fotos. “Soy muy tranqui” dice la asistente de Julián Weich en “Justo a Tiempo”, “no me gustan los tríos, no me interesa estar con otra mujer y no soy multiorgásmica, soy de uno y gracias”. Tampoco le gusta que le hagan la cola (dice que la tiene invicta) y le molesta que insistan con el tema de la colectora. Pero entonces Delfina, qué te gusta? “Me gusta lo ocasional me gusta y espontáneo” explica la morocha, “me encanta cuando se da en en el auto o en la cocina, en la complicidad está lo bueno.”


Morocha


Delfina Gerez Bosco dice que sus tetas “pesan 370 gramos cada una”. Sale una turca ya!


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Imaginate abrir la mampara de la ducha y encontrarte a Delfina Gerez Bosco mirándote con ese tremendo orto mojadito a punto de ponerse crema en las tetas. La morocha se ríe porque sabe que el pomo que tendría que tener en la mano es el tuyo, para que encremes bien por fuera y sobre todo por dentro de esa colita que se resiste a entregar. “Nunca lo hice por la colectora, y la verdad me molesta mucho cuando se ponen pesados con ese tema”, anuncia Delfina abandonando por primera vez la sonrisa que normalmente ilumina su boquita petera. “Hasta ahora no se dió y eso a los pibes los motiva más, es como que todos quieren ser los primeros” agrega Delfina y ahí por primera vez te das cuenta el verdadero sentido del excelente programa que la morocha hacía con Marley: el Muro Infernal era una metáfora del orto de Delfina, con participantes que como porongas enfundadas en plateados forros trataban de colarse en el estrecho anillo de cuero de la morocha que al no ceder, terminaba muy roto.


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“Para la colectora tendría que estar muy encendida, con muchas ganas” dice como si necesitara un incentivo adicional para hacerlo pero que según ella no es monetario. “Un político me ofreció $30 mil a cambio de sexo” dice Delfina y agrega con una indignación que no se sabe si es por la indecencia o la baja tarifa que “su asistente me acercó la propuesta, ¡Casi lo mato!”. En el juego para para romper el Orto Infernal de Delfina Gerez Bosco se anotan participantes de todo tipo —”son muchos los famosos que me tiran onda” aclara— pero Delfina dice que el premio de estar con ella no es tan grande como puede parecer viendo sus abundantes pochas y su cola invicta. “No soy multiorgásmica, soy de uno y gracias, dos como mucho” explica como si revelando estos detalles aplacara el entusiasmo por reventarla, “si llego a tres lo festejo con pancartas, pero por suerte siempre estuve con hombres atentos que me esperaron.” Y los que la están esperando también son los de la revista del conejo gay. “Rechacé una oferta de Playboy” revela Delfina Gerez Bosco y, sin entender que la revista paga fortunas por desnudos que nunca se concretan, explica que no aceptó “porque no me gustaría que mi foto como dios me trajo al mundo adornara las paredes de una gomería”.


Delfina
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Delfina Gerez Bosco levanta la pierna en una pose que sería ideal para Playboy si no tuviera bombacha, pero hay dos problemas: la revista del conejo no muestra tajos y además la morocha rechazó la oferta porque no quiere “adornar como dios me trajo al mundo las paredes de una gomería”. Le llueven ofertas para tener sexo por dinero, pero dice que no es tan complicada para que le guste un hombre. “No soy exigente, me gusta que sean un poco más grandes, que tenga buenos brazos y pelo en la cabeza” y que no se zarpe como ese “pibe con que salía, de repente me llevó a un lugar de swingers y le dije de todo, yo quiero que me cuiden.” Y mirá la carita con que te lo pide, no se te ocurrirá tratar de hacerle la cola, no? A lo tuyo!


El Muro Infernal

Delfina Gerez Bosco, la guardavidas en El Muro Infernal con Marley, dice que desde que se puso tetas se le mejoró la figura. “Mis lolas pesan 370 gramos cada una” dice la morocha y vos pensás que si quiere lucir la inversión tendría que pelar las gemelas. Sacate desde ahora esa ideíta loca de que te haga una turca entre las siliconas, porque Delfina asegura que tiene poca experiencia sexual. “En la cama me faltan probar muchas cosas”, dice mientras a vos se te alarga la duda, “es que soy bastante tranqui, no me gustan los juguetes, no me interesa estar con una mujer, nada de eso”.

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Delfina Gerez Bosco dice que le gustan los tipos grandes pero que sean inteligentes, porque “sino no me puedo enamorar”. Morocha Mortal.

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Imaginate si Delfina Gerez Bosco tendrá linda sonrisa, que por un momento hasta te hizo olvidar porqué la tenías arrodillada con la boca abierta mirándote hacia arriba. Claro que cuando viste que tenías el torno de carne en la mano, en seguida te avivaste que la morocha quería una limpieza dental a fondo. A juzgar por lo blanca que tiene la dentadura, Delfina no tiene problemas en ir al consultorio para que la cepille el dentista, pero con la orto-doncia no quiere saber nada. “Me molesta cuando se ponen pesados con el tema de la colectora” dice Delfina sacándose el torno de carne de la boca y escupiendo leche en la piletita redonda de porcelana donde gira el agua, “creo que tendría que estar muy encendida y con muchas ganas”. Sí, ganas como las que tenés vos de darle bomba hasta arrancarle el papo de raíz, porque a falta de ortodoncia bien le viene un tratamiento de conducto.

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“La colectora hasta ahora no se dió y eso a los pibes los motiva más, porque todos quieren ser los primeros”, dice Delfina y aclara que más allá de no haber entregado la escarapela de cuero en ninguna fiesta patria, en la cama le faltan probar muchas cosas “porque en realidad soy bastante tranqui, no me gustan los juguetes, no me interesa estar con otra mujer, nada de eso”. Pero ojo que la guardavidas de El Muro Infernal de aburrida no tiene nada. “La otra vuelta iba en el coche con un chico, él manejaba, yo me senté arriba, agarré el volante” recuerda Gerez Bosco sonriendo con esos dientes que vos blanqueaste, “él se encargaba de los pedales y como yo tenía un vestido cortito, lo hicimos así hasta que llegamos a su casa, fué raro pero estuvo divertido.” Divertido sí, y si agarrás por una calle de adoquines puede que con el traqueteo termines en la colectora, pero hay algo que no cierra en sus declaraciones.


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Delfina

“No soy multiorgásmica para nada, soy de uno y gracias” dice Delfina Gerez Bosco y no parece que la que habla sea la misma morocha que desborda sexo como la guardavidas de El Muro Infernal — acá hay gato encerrado, son como dos personalidades diferentes. Una es Delfina la que dice ser “tranqui”, la que se pone molesta cuando le quieren hacer la cola, la que acaba una sola vez con suerte. Y después está la otra, la morocha soñada súper viciosa y desatada, tanto que se animó a filmarse. Será Delfina Gerez Bosco la del video porno, o Mojarrita Pérez Bosque?


Gerez
Delfina Gerez Bosco pela una cola tan infernal como el Muro de Marley y para la ocasión se mandó hilo dental. “Cuando sé que va a pasar algo me pongo alguna cosita sexy” dice la morocha, “pero no muy zarpado porque me pasó de preparar un strip tease y en el momento me agarró un ataque de risa”. Y seguro que al pibe lo noqueó igual, porque la sonrisa de esta bañera enamora.

Bosco
Delfina Gerez Bosco muestra los flotadores que le permiten ser la bañera más hot del país.



El Muro Infernaljusto a tiempo
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No hace falta ser oceanógrafo para darse cuenta porqué esta Delfina debería estar en la lista de especies protegidas: tiene dos hermosos flotadores y nada moviendo una cola bellísima que la distingue del clásico bagre del Río de la Plata. Gerez Bosco es parte de la riqueza ictícola argentina, un pez exótico que más de uno quisiera tener en su pecera, pero por ahora nada sola. “Tengo que desilusionarlos”, dice la morocha bañera del Muro Infernal, “pero estoy sola”. Es que como toda captura exótica, esta Delfina es muy difícil de pescar, y son pocos los que tienen la red adecuada. “Me gusta que los chicos sean un poco más grandes que yo”, dice flasheando esa sonrisa espectacular, “pero todo depende de cómo sea la persona, puede ser que tenga 25 años y sea muy maduro e inteligente, o que tenga 35 y no sepa que hacer de su vida… así no me enamoro.” Pero vos si te enamorás, y soñás con comerte a Gerez Bosco como si fuera parte de una gigantesca pieza de sushi.


Morocha
hermosa

Te la imaginás a Delfina esperándote desnuda sobre una blanca cama de arroz glutinoso, vos regándola con la salsa de soja que sale de tu garcha tatuada “Kikkoman” a lo largo. Ok, puede que los delirios inducidos después de clavarte un litro de sake caliente sean demasiado, pero la realidad es que a la morocha le gustan los garches en situaciones inusuales. “Me gusta lo ocasional, que se dé en el auto, en la cocina, esa complicidad está buena”, confiesa la bañera de Marley. “Una vez estábamos con mi novio y sus viejos, nos encerramos en la cocina y salió un rapidito” cuenta picarona Delfina Gerez Bosco, “cuando salimos todos colorados para mi que se dieron cuenta, pero estuvo bueno.” Delfina es bien picarona y no puede resistir la proximidad de una buena carnada, como la vez que “iba en el coche con un chico que salía y él manejaba”, la cola se le calentó en el asiento de tal manera que no aguantó y “me senté arriba, tomé el volante y dejé que él se encargue de los pedales”. Y el anzuelo del afortunado se clavó bien adentro de la almeja de Delfina, porque “tenía un vestido cortito y lo hicimos así hasta que llegamos a su casa” explica el bomboncito, “fue algo muy raro pero estuvo divertido”. Delfina no teme tragarse el anzuelo en situaciones raras como las que cuenta, dice que todavía nadie pudo clavarle el arpón en la cola. “Me molesta cuando se ponen muy pesados con el tema de la colectora”, dice con fastidio. “Hasta ahora no se dió y eso a los pibes los motiva más, todos quieren ser los primeros.” Delfina igual sabe que en algún momento se le va a hacer agua el culo “tendría que estar muy encendida y con muchas ganas”, así que vos seguí tirando el medio mundo que puede que encuentres una Delfina entre los pescados.

Diosa

Como buena guardavidas, a la morocha le encanta hacerlo en el agua, aunque te avisa que a la hora de bombear, no te va a resultar fácil moverte como pez en el agua. “El problema es que no hay lubricación”, dice la morocha como autoridad del sexo acuático. “Esto lo aprendí con mucho esfuerzo pero bueno, siempre está la ducha… el tema del vapor provoca bastante.” La morocha cuenta que como buena bañera, también está dispuesta a rescatar a los que hacen agua en la cama. “Soy de hablar en el sexo, me gusta decir ‘hacé así’, ‘dale ritmo’ y ayudar para que las cosas sean más placenteras”. Alta morocha!

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Mirada penetrante, papo infartante en la bombacha blanca, Delfina Gerez Bosco es la guardavidas que rescata a los participantes que caen al agua en El Muro Infernal. La acuática morocha tiene 22 años, nació en Arrecifes y está para partirla al medio como hacía con las manzanas del Ruso Sofovich, de quien fue secretaria.


agentina
Delfina, por favor recordá esta pose cuando los de Playboy te inviten a posar desnuda. Mortal.

Delfina
Gerez

Entre las cosas que no acostumbra está entregar la cola “sexualmente no hice todo lo que se puede, eh?” dice como si eso fuera a espantarte, pero Delfina a sus 22 años ya probó algunas cositas que indican está yendo por el buen camino. “Tuve sexo en mi auto” dice con la picardía de quien recuerda perfecto la escena, “fue en el estacionamiento de un shopping y la verdad lo hice como si quisiera que me vieran, pero nadie vino a mirar”. Delfina querida, si querés desarrollar tu costado exhibicionista hacela bien sin “moros” en la costa: la próxima vez que te pique la chichi en el shopping, metete en el auto estacionado pero solita, tirá el asiento para atrás y tocate a fondo, vas a ver cómo en cuestión de segundos vas a tener varios apretando las porongas contra el vidrio. Y ojo que puede que Gerez Bosco no tenga que maniobrar mucho dentro del auto para quedar con la gallina al descubierto, porque en ocasiones especiales no usa nada. “Por supuesto que normalmente uso lencería” explica la morocha acuática, “pero a veces cuando viene alguien está bueno esperarlo con un vestido sin nada abajo, como para darle una sorpresa.”

Bosco

Y la sorpresa que se van a llevar los pibes que te vean tocándote en el auto en el estacionamiento del shopping, morocha! Eso sí Delfina, por un tema de cortesía abrí la ventanilla, así los chicos pueden apuntar y hacerte un bukkake, te va a resultar más fácil limpiarte la cara que sacar la leche del vidrio del auto. Mirá la foto, está esperando que se la pongas de dorapa en el ascensor!

El Muro Infernal
La cara de asustada de Delfina Gerez Bosco en la foto es porque da a entender que todavía no entregó la cola, y sabe que si sigue posando así el momento va a llegar muy pronto. La arrecifeña gana con simpatía y buena onda pueblerina, pero como indica la cadena que tiene entre manos, también le cabe el vicio: le gustan exhibirse en lugares públicos y ver cómo se la garchan a través de espejos. Una bañera hot.

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