Mama 24
En cuanto vimos a la abuela entrar Cinthia se levantó de inmediato y tomando su ropa lo más rápido que pudo salió corriendo hacia su cuarto.
Yo me asusté al ver qué alguien entraba pero cuando vi que era la abuela me relaje un poco, me tiré en el sofá y me pregunté a mi mismo. ¿Por qué siempre me pasa esto?. Me había pasado con Sarah con mamá y ahora también con Cinthia.
-hoy no amigo- le dije a mi pene que seguí muy duro y húmedo
La abuela no dijo nada solo se paró junto a mi mirándome y pensando, como decidiendo si me regañaria o si se decidiera por terminar lo que había interrumpido.
La mire mientras me tocaba el pene aún muy duro para ver si la convencía de dejarme metérsela, aunque fuera una mamada me conformaba.
La abuela se sentó junto a mi, me toco la pierna y me dijo
-no estoy molesta contigo cariño- dijo muy maternalmente – y entiendo a Cinthia. Yo también me he sentido muy sola- dijo después.
Miro mi miembro con cierto antojo, puse mi mano sobre su pierna para convencerla mientras ella miraba hacia la puerta una y otra vez.
-creo que deberías vestirte- me dijo después
-pero abuela por qué no- le quise convencer
-no vengo sola cariño- me dijo después.
Cuando la abuela entro yo me había espantado creyendo por un segundo que su esposo había vuelto pero cuando vi a mamá parada en la puerta muy sorprendida al verme desnudo mi erección se fue de inmediato
-Aleeeeeex!!!!- ME GRITO FURUOSA
-que carajos estás haciendo- dijo después muy molesta
-mama- no pude decir nada más a verla realmente furiosa
Camino hacia ami y me tomo de la mano, me jalo cuál madre furiosa arrastra a su pequeño cuando lo va a nalgear en privado.
Me llevo por la sala, las escaleras hacia la que era mi recámara, me sentía como un niño de nuevo cuando rompí la ventana de los vecinos. Ese día mama estaba igual de furiosa y me había dado la paliza de mi vida.
En cuanto me metió al cuarto empezó a darme nalgadas mientras me reprochaba.
-como te atrevez a hacerme esto- decía entre manotazos que me daban por todos lados – te mandé para acá para que dejaras de ser tan caliente y ahora me sales con esto?-
Yo me quite lo más pronto que pude pues dolían aún mas sus manazos en la piel desnuda.
-pero mamá no es lo que parece- no se me ocurría nada para decirle.
- ya no se que hacer contigo- seguía tirandome manazos pero que no daban de lleno – que te pasa?, no te basto con lo que hiciste en casa con migo y ahora te encueras enfrente de tu abuela en la casa de tu hermana?- tenía la ceja levantada que tanto me encantaba
Se sentó finalmente en la cama como desepcionada de mi y pensando en que hacer, yo me calme un poco y me senté junto a ella y puse mi cabeza en su hombro como consolando la.
-no me toques niño, estoy muy enojada contigo- siempre me llamaba niño aunque hace mucho tiempo dejé de serlo
-lo siento mama- le dije despues de unos segundos.
-¿ no se que pasa contigo?- decía sin mirarme -¿Qué hice mal¿- está vez se preguntaba ella misma.
-bueno si se lo que hice mal- seguía platicando con ella misma – pero no creo que llegara a tanto-
- no es tu culpa má..-
-callate- me dijo sin mirarme
- yo creo que era algo normal, bueno no tan normal pero todas me dijeron que al menos una vez lo habían hecho- no tenía idea de que estaba ablando así que solo la escuché
- y bueno aquella vez que te encontré con mis calzones todos llenos de semen me excite demasiado pero pense que era normal en un hombre tener ese tipo de momentos- decía mirando hacia el suelo
-incluso ese día use esos calzones y me toque como no tienes una idea, me sentí tan satisfecha como no lo había sentido en años, por eso te permito seguir-
-el dia de la boda en la camioneta fue también algo inesperado, no lo plane si eso piensas- ahora sí me hablaba a mí pero no dije nada
– cuando llegaste a mi entrepierna ya no aguantaba más así que tuve que bajarme al baño para terminar y lo hice tan fuerte que creo que varias me escucharon-
-desde ese momento supe que no podría parar y no quería pero tenía que controlarme-
- ¿estás Agusto aquí?- me preguntó
-pues si- le dije – me gusta mucho la casa y con la abuela y Cinthia yo-
-has estado con tu abuela?- me preguntó enojada de nuevo
-bueno yo- no sabía si mentir
- a quien engaño- dijo antes de que le contestara – no puedo culparte, supongo que esto que me pasa es de familia- se paró y camino por el cuarto
- solo vístete y recoge tus cosas- me dijo tapándose los ojos como si verme desnudo le incomodara – regresaras conmigo a casa-
lo que dijo me lleno de alegría y emoción y la abrace sin pensarlo por detrás, sus querer toque sus pechos que tanto extrañaba. Ella no dijo nada solo se sorprendió y se incómodo un poco.
-Alex estás teniendo otra erección?- mi pene había quedado en su trasero firme y lo sentía todo.
-si mamá – le dije sin soltarla y apretando más
-alex te dije que- intentaba sacarse mis brazos alrededor de su cintura pero sin fuerzas
- te extrano tanto- le dije -puedo usar tus nalgas?- le pregunté algo tierno
-¿Qué?, te acabo de decir que…- estaba pensando
- tu abuela y tú hermana están abajo y podrian- seguía pensando
- seré silencioso- le rogué
-no no hay tiempo para eso, sueltame ya- se inclinaba hacia enfrente dejándome sentirla más
- ya estoy desnudo solo te subo la falda y listo- le seguía insistiendo
- Alex te dije qué no- ya no se quería soltar solo me tocaba los brazos.
- está bien- le dije y la solté – recogeré todo y lo pondré en la maleta.
Fui por mi maleta al closet y la puse en la cama, la abrí y saque mi ropa de los cajones. Mama había bajado para hablar con la abuela y con Cinthia.
Yo estaba por vestirme de nuevo después de haber escogido un shorts y unos boxer cuando mama entro de nuevo con una sonrisa y me dijo
-esta bien pero apúrate, Cintia y tu abuela están platicando en su habitación- me dijo mientras cerraba la puerta con candado y se bajaba los calzones.
Me dejó sorprendido pero mi pene se puso duro inmediatamente, me saque los calzones y fui hacia ella quien me dio un beso pequeño y se dio la vuelta.
Ella traía una blusa larga y suelta, pero se le notaba muy bien su redondo y firme trasero, la abrace de nuevo por atrás y toque sus pechos, pequeños pero firmes, los extrañaba tanto.
Mama solo me dejaba tocarla y acariciarla como quisiera. Lleve mis manos hacia su entrepierna y toque por encima su pelvis, pude sentir lo suave de su piel y su vello sobre la falda.
Mama abrió un poco las piernas para dejarme pasar y bajar más, estaba caliente y húmeda, tomo mi mano por encima y la apretó contra sus labios, estaba muy húmeda y lista.
Comencé a subir su falda y la lleve contra la pared, le abrí las piernas como lo hacían los oficiales a los delincuentes en las series que había visto. Mama solo cooperaba y había puesto sus manos en la pared deteniéndose.
Recorrí toda sus piernas hasta llegar hasta arriba y acaricie y jugué un poco sin su vello que me encantaba también. Después busque sus clítoris entre sus labios. Estaba muy mojada y calida. Mama solo gemia.
Encontre su clítoris y lo acaricie despacio y con cuidado, mama se retorcía de placer y se ponía de puntas y me daba mas si trasero. Quitó una mano de la pared y la llevo hasta mi pene.
Lo agarro y empezó a masturbarme también, me empujó hacia atrás y me tumbo en la cama, se hinco frente a mi y comenzó a besar y lamer mi pene, después lo metió en su boca y me dio una de las mejores mamadas.
Estaba por terminar mientras la veía con su cabeza en mi ingle y su cabello se movía mientras se trataba mi pene. La tomé del pelo y se lo levanté para verla en acción, se metía todo mi miembro hasta su garganta y después se atragantaba para dejarlo salir.
Después se levantó y empujó hacia atrás, se subió la falda y se subió a la cama, se hincó está vez en mi cintura tomo mi pene con su mano y lo guío hasta su entrada, cuando lo tuvo donde quiso se sentó lento y deliciosamente.
Yo estaba en la gloria, volando a kilómetros en el cielo, y ella estaba aún mas arriba, se movía encima de mi que hacía que llegara hasta lo más profundo de ella.
Podía sentir todo, sus paredes, sus nalgas en mis muslos que con lo húmedo empezaba a rozarme pero no me importaba, no quería que parara.
Después de varios minutos se tenso de más y me abrazo para hacerlo más fuerte. Ella tenía todo el control de mi pene dentro de ella y lo movía y lo metia como ella quería. Yo luchaba por aguantar hasta que ella terminara.
Le tome el trasero y le levanté la falta, le abrí las nalgas y le toque el ano, lo masageaba mientras ella se movía más a prisa.
No aguante más y me vine dentro, me seco todo pues la llene toda por dentro y se lo deje hasta lo más profundo de su ser, ella sin darse cuenta seguía más y más sin parar, intenté decirle pero me tapo la boca.
Nada la podía parar pues taba por llegar, apretaba los dientes y cerraba los ojos, se tensaba toda y me cabalgaba más rápido y más rápido hasta que por fin lo dejo salir.
Un gemido de placer tan fuerte que se tapo la boca después de dos gritos, ahora iba mucho más lento pero con cada empujon gritaba más y más, tuve que taparle la boca también para que no se escuchara tanto.
Después se dejó caer sobre mi, relajada y temblando mientras aún estaba dentro de ella.
-cuanto te extrañe- me dijo a la oreja y después se tiró a un lado.
- y yo a ti- le dije muy orgulloso de lo que había logrado pero no le dije que había terminado dentro de ella.
Me quedé un momento y después me levanté, me puse la ropa y continúe recogiendo todo.
Después de unos minutos la puerta sonó, alguien intentaba entrar moviendo la perilla y después tocando
Mama de un salto grito
-voy-
Se levantó de inmediato pero al no encontrar sus calzones fue a abrir la puerta
-voy- grito de nuevo corriendo a abrir sin calzones
Por suerte los encontré antes de que pasara la abuela y los guarde.
En cuanto vimos a la abuela entrar Cinthia se levantó de inmediato y tomando su ropa lo más rápido que pudo salió corriendo hacia su cuarto.
Yo me asusté al ver qué alguien entraba pero cuando vi que era la abuela me relaje un poco, me tiré en el sofá y me pregunté a mi mismo. ¿Por qué siempre me pasa esto?. Me había pasado con Sarah con mamá y ahora también con Cinthia.
-hoy no amigo- le dije a mi pene que seguí muy duro y húmedo
La abuela no dijo nada solo se paró junto a mi mirándome y pensando, como decidiendo si me regañaria o si se decidiera por terminar lo que había interrumpido.
La mire mientras me tocaba el pene aún muy duro para ver si la convencía de dejarme metérsela, aunque fuera una mamada me conformaba.
La abuela se sentó junto a mi, me toco la pierna y me dijo
-no estoy molesta contigo cariño- dijo muy maternalmente – y entiendo a Cinthia. Yo también me he sentido muy sola- dijo después.
Miro mi miembro con cierto antojo, puse mi mano sobre su pierna para convencerla mientras ella miraba hacia la puerta una y otra vez.
-creo que deberías vestirte- me dijo después
-pero abuela por qué no- le quise convencer
-no vengo sola cariño- me dijo después.
Cuando la abuela entro yo me había espantado creyendo por un segundo que su esposo había vuelto pero cuando vi a mamá parada en la puerta muy sorprendida al verme desnudo mi erección se fue de inmediato
-Aleeeeeex!!!!- ME GRITO FURUOSA
-que carajos estás haciendo- dijo después muy molesta
-mama- no pude decir nada más a verla realmente furiosa
Camino hacia ami y me tomo de la mano, me jalo cuál madre furiosa arrastra a su pequeño cuando lo va a nalgear en privado.
Me llevo por la sala, las escaleras hacia la que era mi recámara, me sentía como un niño de nuevo cuando rompí la ventana de los vecinos. Ese día mama estaba igual de furiosa y me había dado la paliza de mi vida.
En cuanto me metió al cuarto empezó a darme nalgadas mientras me reprochaba.
-como te atrevez a hacerme esto- decía entre manotazos que me daban por todos lados – te mandé para acá para que dejaras de ser tan caliente y ahora me sales con esto?-
Yo me quite lo más pronto que pude pues dolían aún mas sus manazos en la piel desnuda.
-pero mamá no es lo que parece- no se me ocurría nada para decirle.
- ya no se que hacer contigo- seguía tirandome manazos pero que no daban de lleno – que te pasa?, no te basto con lo que hiciste en casa con migo y ahora te encueras enfrente de tu abuela en la casa de tu hermana?- tenía la ceja levantada que tanto me encantaba
Se sentó finalmente en la cama como desepcionada de mi y pensando en que hacer, yo me calme un poco y me senté junto a ella y puse mi cabeza en su hombro como consolando la.
-no me toques niño, estoy muy enojada contigo- siempre me llamaba niño aunque hace mucho tiempo dejé de serlo
-lo siento mama- le dije despues de unos segundos.
-¿ no se que pasa contigo?- decía sin mirarme -¿Qué hice mal¿- está vez se preguntaba ella misma.
-bueno si se lo que hice mal- seguía platicando con ella misma – pero no creo que llegara a tanto-
- no es tu culpa má..-
-callate- me dijo sin mirarme
- yo creo que era algo normal, bueno no tan normal pero todas me dijeron que al menos una vez lo habían hecho- no tenía idea de que estaba ablando así que solo la escuché
- y bueno aquella vez que te encontré con mis calzones todos llenos de semen me excite demasiado pero pense que era normal en un hombre tener ese tipo de momentos- decía mirando hacia el suelo
-incluso ese día use esos calzones y me toque como no tienes una idea, me sentí tan satisfecha como no lo había sentido en años, por eso te permito seguir-
-el dia de la boda en la camioneta fue también algo inesperado, no lo plane si eso piensas- ahora sí me hablaba a mí pero no dije nada
– cuando llegaste a mi entrepierna ya no aguantaba más así que tuve que bajarme al baño para terminar y lo hice tan fuerte que creo que varias me escucharon-
-desde ese momento supe que no podría parar y no quería pero tenía que controlarme-
- ¿estás Agusto aquí?- me preguntó
-pues si- le dije – me gusta mucho la casa y con la abuela y Cinthia yo-
-has estado con tu abuela?- me preguntó enojada de nuevo
-bueno yo- no sabía si mentir
- a quien engaño- dijo antes de que le contestara – no puedo culparte, supongo que esto que me pasa es de familia- se paró y camino por el cuarto
- solo vístete y recoge tus cosas- me dijo tapándose los ojos como si verme desnudo le incomodara – regresaras conmigo a casa-
lo que dijo me lleno de alegría y emoción y la abrace sin pensarlo por detrás, sus querer toque sus pechos que tanto extrañaba. Ella no dijo nada solo se sorprendió y se incómodo un poco.
-Alex estás teniendo otra erección?- mi pene había quedado en su trasero firme y lo sentía todo.
-si mamá – le dije sin soltarla y apretando más
-alex te dije que- intentaba sacarse mis brazos alrededor de su cintura pero sin fuerzas
- te extrano tanto- le dije -puedo usar tus nalgas?- le pregunté algo tierno
-¿Qué?, te acabo de decir que…- estaba pensando
- tu abuela y tú hermana están abajo y podrian- seguía pensando
- seré silencioso- le rogué
-no no hay tiempo para eso, sueltame ya- se inclinaba hacia enfrente dejándome sentirla más
- ya estoy desnudo solo te subo la falda y listo- le seguía insistiendo
- Alex te dije qué no- ya no se quería soltar solo me tocaba los brazos.
- está bien- le dije y la solté – recogeré todo y lo pondré en la maleta.
Fui por mi maleta al closet y la puse en la cama, la abrí y saque mi ropa de los cajones. Mama había bajado para hablar con la abuela y con Cinthia.
Yo estaba por vestirme de nuevo después de haber escogido un shorts y unos boxer cuando mama entro de nuevo con una sonrisa y me dijo
-esta bien pero apúrate, Cintia y tu abuela están platicando en su habitación- me dijo mientras cerraba la puerta con candado y se bajaba los calzones.
Me dejó sorprendido pero mi pene se puso duro inmediatamente, me saque los calzones y fui hacia ella quien me dio un beso pequeño y se dio la vuelta.
Ella traía una blusa larga y suelta, pero se le notaba muy bien su redondo y firme trasero, la abrace de nuevo por atrás y toque sus pechos, pequeños pero firmes, los extrañaba tanto.
Mama solo me dejaba tocarla y acariciarla como quisiera. Lleve mis manos hacia su entrepierna y toque por encima su pelvis, pude sentir lo suave de su piel y su vello sobre la falda.
Mama abrió un poco las piernas para dejarme pasar y bajar más, estaba caliente y húmeda, tomo mi mano por encima y la apretó contra sus labios, estaba muy húmeda y lista.
Comencé a subir su falda y la lleve contra la pared, le abrí las piernas como lo hacían los oficiales a los delincuentes en las series que había visto. Mama solo cooperaba y había puesto sus manos en la pared deteniéndose.
Recorrí toda sus piernas hasta llegar hasta arriba y acaricie y jugué un poco sin su vello que me encantaba también. Después busque sus clítoris entre sus labios. Estaba muy mojada y calida. Mama solo gemia.
Encontre su clítoris y lo acaricie despacio y con cuidado, mama se retorcía de placer y se ponía de puntas y me daba mas si trasero. Quitó una mano de la pared y la llevo hasta mi pene.
Lo agarro y empezó a masturbarme también, me empujó hacia atrás y me tumbo en la cama, se hinco frente a mi y comenzó a besar y lamer mi pene, después lo metió en su boca y me dio una de las mejores mamadas.
Estaba por terminar mientras la veía con su cabeza en mi ingle y su cabello se movía mientras se trataba mi pene. La tomé del pelo y se lo levanté para verla en acción, se metía todo mi miembro hasta su garganta y después se atragantaba para dejarlo salir.
Después se levantó y empujó hacia atrás, se subió la falda y se subió a la cama, se hincó está vez en mi cintura tomo mi pene con su mano y lo guío hasta su entrada, cuando lo tuvo donde quiso se sentó lento y deliciosamente.
Yo estaba en la gloria, volando a kilómetros en el cielo, y ella estaba aún mas arriba, se movía encima de mi que hacía que llegara hasta lo más profundo de ella.
Podía sentir todo, sus paredes, sus nalgas en mis muslos que con lo húmedo empezaba a rozarme pero no me importaba, no quería que parara.
Después de varios minutos se tenso de más y me abrazo para hacerlo más fuerte. Ella tenía todo el control de mi pene dentro de ella y lo movía y lo metia como ella quería. Yo luchaba por aguantar hasta que ella terminara.
Le tome el trasero y le levanté la falta, le abrí las nalgas y le toque el ano, lo masageaba mientras ella se movía más a prisa.
No aguante más y me vine dentro, me seco todo pues la llene toda por dentro y se lo deje hasta lo más profundo de su ser, ella sin darse cuenta seguía más y más sin parar, intenté decirle pero me tapo la boca.
Nada la podía parar pues taba por llegar, apretaba los dientes y cerraba los ojos, se tensaba toda y me cabalgaba más rápido y más rápido hasta que por fin lo dejo salir.
Un gemido de placer tan fuerte que se tapo la boca después de dos gritos, ahora iba mucho más lento pero con cada empujon gritaba más y más, tuve que taparle la boca también para que no se escuchara tanto.
Después se dejó caer sobre mi, relajada y temblando mientras aún estaba dentro de ella.
-cuanto te extrañe- me dijo a la oreja y después se tiró a un lado.
- y yo a ti- le dije muy orgulloso de lo que había logrado pero no le dije que había terminado dentro de ella.
Me quedé un momento y después me levanté, me puse la ropa y continúe recogiendo todo.
Después de unos minutos la puerta sonó, alguien intentaba entrar moviendo la perilla y después tocando
Mama de un salto grito
-voy-
Se levantó de inmediato pero al no encontrar sus calzones fue a abrir la puerta
-voy- grito de nuevo corriendo a abrir sin calzones
Por suerte los encontré antes de que pasara la abuela y los guarde.
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