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Abogada sumisa Parte 1



Hola a todos!

Espero que al escribir esto me sirva de desahogo y poder liberar no se si culpa o aceptar esa parte de mi que me esta molestando.

Les platico un poco sobre mi, tengo 44 años, casada, no hijos. A estas alturas soy socia con otros compañeros de un exitoso despacho jurídico. Mi esposo digamos que es comerciante pero también su negocio es algo estable y ya con algunos años.

Al inicio de mi carrera pase un par de años como abogada de oficio penal. En ese entonces tendría yo unos 23-24 años, emocionada y buscando la forma de prepararme para lo que estudie.

En la vida personal siempre he sido alguien extrovertida, me gusta llamar la atención al entrar a algún lugar, siempre he tratado de mantenerme en forma porque creo que el porte en mi profesión ayuda bastante.

Mi esposo y yo no somos lo que podrían llamar conservadores, nos gusta hablar de temas y divertirnos, ahora mas con el paso de los años.

Habiendo explicado algo sobre mi situación ahora les platicare que fue lo que me paso al final de mi etapa como abogada de oficio.

Me llegó el caso de un señor, en ese entonces tendría unos 50 años, tratare de resumir la interacción pero digamos que el proceso fue difícil pero al final logro salir. Durante todo el proceso, yo sentía algo extraño y no podía describirlo, era una sensación que al entrar a la misma habitación sentía un energía en todo mi cuerpo, sentía como la habitación aumentaba la temperatura. El señor media aproximadamente 1.85, robusto, sonrisa burlona y con un carácter de prepotencia. El siempre directo conmigo, no se limitaba en decir palabras mal sonantes y un tono vulgar. En ocasiones me desnudaba con la mirada pero jamás hizo un comentario hacia mi.

No negare que después de una reunión con el llegaba a casa algo alterada, le platicaba a mi esposo sobre la situación y la tomábamos como material de fantasías.

Al termino de todo el proceso, me llega un mensaje de texto de él, pidiéndome si podría verlo para agradecerme mis servicios. Era común ese tipo de invitaciones y generalmente aceptaba. Dudaba un poco porque ya no teniendo una relación digamos laboral me daba miedo (ya que se podría decir que era alguien peligroso) pero jamás sentí alguna amenaza de su parte.

Acepte a ir, pero fue claro desde el principio, no tengo para invitarla a un lugar pero en su casa, tampoco se me hizo extraño. Llego el día y vivía en una colonia no tan peligrosa como esperaba pero si algo alejada, llegue a su casa me recibió y se disculpo por las fachas ya que estaba llegando de trabajar.

Había pedido comida y era algo sencilla pero me invito algo de tomar, solo tenia cerveza y tequila, le acepte una cerveza.

Armando (mi cliente) me hizo la pregunta de porque me veía tensa, reí y solo le comente que había sido un día pesado. Me dijo, en un tono casi como de orden: “tómese un tequila”, lo puso en frente de mi y no se porque no pude decir no, solo agarre y lo tome.

Armando me decía, relájese, no le va a pasar nada. La tarde continuo con una platica mas informal que de trabajo y fui bajando esa protección que pongo frente a los demás, al poco tiempo ya hablamos mas como amigos que como otra cosa.

Entre cerveza y tequila fue pasando la tarde, de repente empece a sentir como mi cuerpo se sentía mas y más caliente, sentía mi cara ruborizada, Armando me preguntaba si me sentía bien y le decía si si, tratando de disimular.

Armando se disculpó y dijo que si le permitía bañarse y cambiarse para sentirse más cómodo. Aproveche ese tiempo para saber que estaba pasándome ya que en lugar de que esa sensación bajara aumentaba poco a poco.

Cuando sale de la habitación, no disimulo nada, tría un short y claramente no traía boxer abajo lo cual podia notarse su miembro. Creo que mi mirada fue obvia que el solo rio y se sentó, senti un cosquilleo entre mis piernas y trate de disimular.

La plática empezó a tornarse mas personal, hasta empezar a tocar temas sexuales, así sin mas el me soltó algo: “Sabe que Lic? Le confesare que cuando Ud me visitaba, me daba un morbo ver como los demás la sabroseaban”

Cada cosa morbosa que me decía, esas cosquillas entre mis piernas sentía.

Armando: Lic, no le miento pero mi compañero de celda y yo nos masturbabamos imaginandola con un trio entre nosotros, la linda abogada con el par de gañanes.
Armando: Lic, no se muerda el labio, que me imagino que esto que le digo le gusta.

Me levante y le pedi permiso de ir al baño, al llegar me lave la cara, al fijar en mi ropa interior estaba ya manchada de lo mojada que me estaba. Salí del baño no podia mas no sabia que estaba pasando, al pasar por un lado de el, me toma de la mano, me detiene y con su otra mano empieza a subir entre mis piernas hasta tocar mi vagina….

- Vaya! Creo que le gusto bastante lo que le dije. Creo que esto ayudo a ponerla en este punto.

En la mesa pone un frasco, parecía ser como un afrodisiaco para mujeres, el cual había puesto a escondidas en mi cerveza. En este punto yo ya sentía que no tenia control sobre mi, en eso solo me puso sobre la mesa, abrió mis piernas arranco mi tanga, yo suplicaba que usara condon, el solo dijo, no te preocupes tengo la vasectomía pero seria rico preñarte….

Sin mas me penetro, gimió y dijo WOW que rica y mojada estas! Empezó suave sentía como su miembro grueso se ponía mas y mas duro dentro de mi.

Después de 5 min así, me tomo del pelo me miro a los ojos y me dijo, se como se debe de tratar a las mujeres como tu! Seguido de escupirme me la cara y reír, así tomada del cabello me llevo a su habitación….cerro la puerta y lo que pasó ahí jamás lo había experimentado.

CONTINUARÁ….

1 comentarios - Abogada sumisa Parte 1

loncha48
Me encantó me dejaste la pija re dura y con ganas de más espero la continuación