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La vecina putita y el maduro

La vecina putita y el maduro

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Después de llegar de trabajar llegué cansado, llegué comí algo rápido y me dí una ducha de agua fría, esto de vivir solo desde el divorcio me sentó bien, al principio era difícil el llegar y encontrar silencio,.pero con los meses me di cuenta que era lo mejor, lo que si extrañaba era poseer el cuerpo de mi ex, aunque limitados los encuentros si me estaban haciendo falta, más aún con los últimos meses, despertar con la verga parada y no saciarme ni con una puñeta, los vecinos de abajo del departamento son una pareja jovén, la mujer está exquisita con unos pechos y nalgas óptimos para cogerla a diario, aunque por lo poco que los había visto me había dado cuenta que es de las del tipo dominantes de las que les gusta tener a pan y agua a su hombre, ni una muestra de afecto y mucho menos. El.hombre se ve dócil, que divertido me parece, me recuerda a las muchas veces de joven que me traían cumpliendo berrinches con tal de disfrutar una cogida, eso ya lo viví y no pienso volver a caer en.esas bobadas.Lo que le hace falta a una dominante es un macho que llegue y decida no que decidan por él, me quedé pensando un rato y decidí salir, me fui solo a un bar con música de salsa, generalmente llegaban algunas mujeres de mi edad en busca de compañía o plática, pensé porque no, llegué al bar, y no niego que tome algunos tragos de ron, pero.nada que me afectará,.en otra mesa al fondo estaba la vecina, sin su pareja y con un grupo de amigas que rondaban los 30 años, se reían y bailaban entre ellas, joder que buenas nalgas se le veían a la vecina me le quede viendo a ese culote y esos pechos, me vió y detectó de inmediato que no la veía de manera amistosa, se ruborizó y solo me mandó un saludo con la mano, pasó la noche y sus amigas comenzaron a despedirse, juro que no intenté nada, salí casi igual que ella mientras de que una amiga que se había quedado con ella lloraba porque la había votado su pareja recientemente... Mi vecina la consolaba y le comentaba que conseguiría a alguien... Que trata de olvidar con otro, salí y estaba por tomar mi carro, comenzó a llover y la vecina me hizo señas de si podrían subir asentí, subieron al auto y de ahí, me di cuenta venían un poco entonadas ambas, me pidió la dejara en los departamentos que ahí se quedarían también su amiga, conduje, en el primer semáforo por el retrovisor pude ver cómo la amiga de mi vecina intentaba besarla, mientras le metía la mano debajo de la falda, mi vecina se resistía pero veía como en la blusa de gasa se empezaban a poner duros sus pezones... Se me empezó a poner dura la verga, si ha ellas no les daba pena menos a mí, les dije señoritas yo creo mejor vamos a mi departamento y disfrutamos juntos si me permiten, se rieron las dos y asintieron. Me puse más duro, no me la podía creer yo mayor que ellas cogiéndome a ambas, Llegamos y subimos por la escalera de emergencia, mi vecina no quería se enterará su pareja que ya había llegado, entramos y les dije pónganse cómodas... Me metí a mi cuarto buscando algunos condones, para mí mala suerte no tenía,  en eso llamaron a la amiga era la expareja se escuchaba tomado en el altavoz y aquella pendeja automáticamente aflojó las nalgas al tono de si amorcito también te extraño voy para allá, se salió sin despedirse mi vecina se quedó helada... Y me dijo.bueno disculpe ya vio lo que pasó... Me acerqué y la tomé.de.la.cintura y le.mordi los labios... Me dijo creo que no es buena idea... Le abrí la blusa e igualmente le mordí los pechos... Se comenzó a calentar le dije ven para acá que te voy a dar una buena metida de verga y eres mi putita conmigo nada de jueguitos... Le alcé la voz: quítate esa falda aquí delante de mi y muéstrame ese culote gordo... Quiero.ver Loque.me.voy a comer... Titubeó camino hacia la puerta y se desabrochó la falda, está cayó en el piso.mostrando.una señoras nalgas gordas redondas paraditas con un lunar en la nalga izquierda... Una micro tanga rosa.que le.enmarcaba la concha, me.dijo.bueno rápido pero.no.me dejes marcas, comencé a acariciar todo se cuerpo, al.final.comence a acariciarle la vulva, después introduciendo mis dedos en su panocha mojada, ya estaba bien lubricada, y ya requería de verga, me la.comece a coger a pelo, sin condón comenzamos a hacer mucho ruido, le metí mis dedos húmedos de su panocha a su boca, comenzó a chuparlos, con la.otra.mano comencé a penetrarla por el ano, ella ya gemía, le hice que gritara que es mi perra, me.obedecio, volví a acomodarle la tanga justo cuando se estaba viniendo quería que llegara con su hombre con la tanga bien.mojada para que aprenda aquel.cornudo, entonces ya terminando ella hizo por levantarse de la cama le dije no a dónde vas??? Tráeme aquí ese culo gordo y no.no te quitas la tanga te la voy a dejar bien lampreada, comenzó a gemir de vuelta y las últimas embestidas se las pase al ano, ufff me vine demasiado ya cerca de dos meses sin eyacular le inunde el culo, la vagina toda rellena y la tanga goteando a semen, se paró y la hice me chupara la verga que no me dejara nada de leche, accedió se levantó se vistió de vuelta y me beso, me dijo antes de salir, hay vecinito está tanga apenas hoy me la había comprado Quique, ya no le tocó estrenarla, creo ya no se repetirá esto asentí y la despedí, estaba completamente seguro que ese culo ya habría de regresar pronto... Cosa que así fue, y que también a mis 50 años voy a convertirme en padre, gracias a los vecinos.

1 comentarios - La vecina putita y el maduro

gust7387
Muy buen relato. Que buena vecina