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Mi sobrina es mi nuevo depósito de leche

Mi sobrina es mi nuevo depósito de leche

Camila tiene 19 años y siempre la veo en la casa de mi cuñado, con sus amigas, especialmente los días de playa donde usamos su piscina.

Yo, cómo tío solteron, caigo solo y está el resto de la familia de mi cuñado, además de obviamente mi hermana.

Un día recibo la invitación pero directamente de ella, no de ningún otro familiar, a lo cual accedo y voy, no me iba a perder la tarde en el agua, más un día de calor lejos de la playa.

"Si, Cami, obvio, caigo antes del asado así lo vamos armando". Recibí un dedo para arriba y más nada. Hasta que me manda un "No le digas a Jorge ni a Mariana que venis, porque tenemos preparado una sorpresa para ellos que cumplen años de novios". Yo ya me había olvidado, ya pensaba en el asado y en el agua.

Llego y me atiende Cami, pregunto por los demás y me dicen "salieron, creo que me cagaron la sorpresa que tenía". Yo no entendía nada, no había llevado carne, solamente un vino y el hielo que usarían para el Fernet con Coca Cola.

"¿Y ahora que hacemos? ¿Susana no está?", preguntando por su madre. "Se fue de viaje con Raúl, su nuevo novio". Entonces, estábamos solos.

Yo para no ser tan descortés, le pregunté si quería vino, y que se lo dejaba, pero en un ratito ya me iba. "¿Sabés cuando van a venir?", se rio y me dijo que en horas. Seguido de un "porque quería que vinieras vos solo", mientras se sacó el vestido y estaba con ropa de playa.

Se me acercó, me manoteó el bulto y con sus uñas empezó a rascar el cierre del pantalón, mientras me miraba a los ojos. Yo empecé a quedarme duro, pero más dura estaba mi verga a punto de salirse del pantalón.

Haciéndome el moralista, le dije, que era mi sobrina, que no podía estar haciendo esto. A lo que me contestó "Vos lo que no podés estar haciendo ahora es quedarte parado ahí". Manoteó mi verga y la sacó del pantalón.

Se arrodilló, empezó a tocarme con sus manos, me masturbaba despacio y suave. Hasta que empezó a escupir mi pija. Tenía una colita hecha que se la agarraba y le acercaba mi verga a su garganta, mientras se atragantaba. "Tío, que pedazo que tenés" decía mientras tosía y se ahogaba en un mar de saliva que salía de su boca y mi pija.

Siguió lamiendo, pasando la lengua por el glande, hacia fondo con su garganta, la sacaba, entraba, llegaba al final, volvía a salir, mientras con una mano me pajeaba el resto del tronco de la pija.

"Nunca pensé que fuera tan grande esto", mientras iba creciendo mi verga en su boca, con una temperatura inimaginable.

No dudé más, la agarre del cuello, le di un beso de lengua, mientras comencé a masturbarla con mi mano. Sus gemidos suaves hicieron que la levantara, ya que es flaca y petisa, la coloqué sentada en la mesada de la cocina.

Empecé a hacer sexo oral, mientras que sus fluidos caían por la mesa, dejando la concha lista para coger.

"¿Me vas a garchar, tío?", me decía poniendo la voz de Emilia Mernes cuando dijo "chocolate de leche" y se mordía los labios. Le corrí ahí mismo la bikini y empecé a penetrarla.

Cómo quedaba algo incómodo, se trepó colgada de frente, y la empecé a coger por los aires mientras se aferraba a mi cuello. Yo no podía más, tenía que fingir demencia para aguantar esa concha apretada, caliente, sin forro, piel con piel, sintiendo cada pliegue de la pared de su vagina, y como se iba inundando cada vez más.

"Sabés la cantidad de veces que me toque mirando fotos tuyas" me decía la pendeja, entonces le contesté que era una guacha atrevida y no dudé en seguir dándola contra todo.

Mientras jugaba con su ano, me pedía por favor que fuera despacio, pero fue demasiado tarde, con un poco de saliva y fluidos le fui rompiendo el culo despacio. Gritaba, se le salían las lágrimas, pero pedía que no paraba, mientras no paraba de masturbarse con una de sus manos.

No paso más de cinco minutos, que pedí que se pusiera adelante de mi, arrodillada. Sonreía, estaba feliz, le daba pijazos en la cara y ella muy contenta. "Quiero que me llenes de leche la boca" me decía, mientras sus brackets brillaban, y fue allí donde le deposité una carga enorme de semen, que se iba escapando por su pera, mientras lo restante se iba tragando.

"Quiero que vengas más seguido, no solo a que uses la piscina o que comas asado con la familia, sino quiero que me uses a mi". Me lo dijo y le comí la boca, le pase la lengua, compartimos fluidos, semen, todo. Mientras ella quiera seguir compartiendo, yo la voy a seguir re partiendo.

1 comentarios - Mi sobrina es mi nuevo depósito de leche

Haze2005
Mientras ella quiera seguir compartiendo, yo la voy a seguir re partiendo.
-Socrates