_No estarás celoso ¿Verdad?_ dijo
_No, pero es una amiga y no me gusta que hables así de ella_ dije
El mensaje tardó en llegar.
_Será tu amiga pero le debe gustar la polla como a todas y por cierto, lo disimula con esos trajecitos que lleva pero es bastante tetuda la cabrona_ escribió esta vez.
Joder, que puto cabrón era, pensé que podía enseñarle los mensajes a Cristina para que supiera que clase de cretino era mi padre, luego me calmé y seguí trabajando.
Como a las siete quedé con Cristina en un pub al que solíamos ir para beber algo.
Ella estaba hermosa como siempre, con sus gafas de pasta, se había quitado el blazer del traje y arremangado las mangas de la camisa y las pulseras finas y numerosas tintineaban en su mano.
Bebía un gin tonic y pedí otro para mí.
_Joder, como es tu padre, tenías razón_ dijo ella bastante divertida
_ ¿Qué ha pasado ahora?_ dije
_Que ya me ha invitado a cenar_ dijo ella
_ ¿Te ha invitado?_ dije, apenas me lo podía creer.
_Que estará pocos días en los madriles y que podríamos conocernos mejor, eso me dice_
_ ¿Ves? Te dije que era un gilipollas_
_Bueno, no sabe que soy tu novia, me siento halagada de algún modo y joder, que confianza se tiene ¿No?_
_Morro es lo que le sobra_ dije
_Bueno, le diré que no ¿Se lo dices tú?_ dijo ella
_ ¿Que eres mi novia? Quiero decírselo cara a cara_ dije
_No te pongas mal, cariño, no tiene importancia, todos los tíos de esa edad son un poco cortados por la misma tijera_
_Tu padre no es así_ dije
_Bueno, no, mi padre no, pero un tío con la educación de tu padre, si_ dijo ella
El padre de Cristina era médico y me dolió que hiciera esa diferencia, tu padre que es un paleto se comporta así, pero el mío que es médico no lo haría, me jodió eso, pero sin saber por qué.
_Hay personas que tiene la misma educación de mi padre y no son tan sub normales_ dije de mala hostia.
_Vale, joder, no lo tomes a mal, melón_ dijo ella y me acarició la cara
_Y hay médicos que violan a sus pacientes_ dije
_Oye, Fermín, que te has mosqueado por nada, tío ¿Qué te pasa?_ dijo ella
_Perdona, que esto de mi padre me pone muy mal_ dije.
Bebimos de nuestras copas y por primera vez desde que estábamos juntos la sentí un poco lejana.
_No tiene importancia, le das mucha importancia a algo que no lo tiene_ dijo ella
Miré sus hermosas piernas, enfundadas en medias oscuras, una abogada pija y elegante, segura de sí misma y que mis problemas con mi padre le sudaban la polla, le importaban bien poco.
_Sigamos con la comedia esta, un poco más ¿Quieres?_ dije
_ ¿De no decirle a tu padre de lo nuestro?_ dijo ella
_Mira, escucha_ dije y le hice escuchar los audios y el mensaje que mi padre me había enviado.
_Joder, que puto cabrón, mira que decir eso de mí…._ decía ella y meneaba la cabeza, con mi móvil pegado a su orejita, apartándose el pelo.
_Te lo había advertido, es un paleto y no respeta a nada ni a nadie_ dije
_De zorra para abajo me llama ¿será subnormal?_
_ ¿Sigues pensando que es un hombre muy majo?_ dije
_No, claro que no_ dijo ella
_Ahora mismo le llamo y se lo digo, que eres mi novia y que ha hecho el idiota_
Ella sacudió su hermosa y perfumada melena carré_
_Igual se merece que le dé una lección_ dijo ella
_ ¿Qué quieres decir?
_Que igual acepto esa invitación a cenar con él y cuando se pase de tonto le paro los pies como se merece_ dijo ella
La idea me chocó súbitamente como un balde de agua helada.
_No, no conoces a mi padre, igual creería que lo tiene todo hecho y que va a follar contigo esta mis
ma noche_ dije
_Pues menuda sorpresa se va a llevar_ dijo Cristina cogiendo el móvil.
_No, pero es una amiga y no me gusta que hables así de ella_ dije
El mensaje tardó en llegar.
_Será tu amiga pero le debe gustar la polla como a todas y por cierto, lo disimula con esos trajecitos que lleva pero es bastante tetuda la cabrona_ escribió esta vez.
Joder, que puto cabrón era, pensé que podía enseñarle los mensajes a Cristina para que supiera que clase de cretino era mi padre, luego me calmé y seguí trabajando.
Como a las siete quedé con Cristina en un pub al que solíamos ir para beber algo.
Ella estaba hermosa como siempre, con sus gafas de pasta, se había quitado el blazer del traje y arremangado las mangas de la camisa y las pulseras finas y numerosas tintineaban en su mano.
Bebía un gin tonic y pedí otro para mí.
_Joder, como es tu padre, tenías razón_ dijo ella bastante divertida
_ ¿Qué ha pasado ahora?_ dije
_Que ya me ha invitado a cenar_ dijo ella
_ ¿Te ha invitado?_ dije, apenas me lo podía creer.
_Que estará pocos días en los madriles y que podríamos conocernos mejor, eso me dice_
_ ¿Ves? Te dije que era un gilipollas_
_Bueno, no sabe que soy tu novia, me siento halagada de algún modo y joder, que confianza se tiene ¿No?_
_Morro es lo que le sobra_ dije
_Bueno, le diré que no ¿Se lo dices tú?_ dijo ella
_ ¿Que eres mi novia? Quiero decírselo cara a cara_ dije
_No te pongas mal, cariño, no tiene importancia, todos los tíos de esa edad son un poco cortados por la misma tijera_
_Tu padre no es así_ dije
_Bueno, no, mi padre no, pero un tío con la educación de tu padre, si_ dijo ella
El padre de Cristina era médico y me dolió que hiciera esa diferencia, tu padre que es un paleto se comporta así, pero el mío que es médico no lo haría, me jodió eso, pero sin saber por qué.
_Hay personas que tiene la misma educación de mi padre y no son tan sub normales_ dije de mala hostia.
_Vale, joder, no lo tomes a mal, melón_ dijo ella y me acarició la cara
_Y hay médicos que violan a sus pacientes_ dije
_Oye, Fermín, que te has mosqueado por nada, tío ¿Qué te pasa?_ dijo ella
_Perdona, que esto de mi padre me pone muy mal_ dije.
Bebimos de nuestras copas y por primera vez desde que estábamos juntos la sentí un poco lejana.
_No tiene importancia, le das mucha importancia a algo que no lo tiene_ dijo ella
Miré sus hermosas piernas, enfundadas en medias oscuras, una abogada pija y elegante, segura de sí misma y que mis problemas con mi padre le sudaban la polla, le importaban bien poco.
_Sigamos con la comedia esta, un poco más ¿Quieres?_ dije
_ ¿De no decirle a tu padre de lo nuestro?_ dijo ella
_Mira, escucha_ dije y le hice escuchar los audios y el mensaje que mi padre me había enviado.
_Joder, que puto cabrón, mira que decir eso de mí…._ decía ella y meneaba la cabeza, con mi móvil pegado a su orejita, apartándose el pelo.
_Te lo había advertido, es un paleto y no respeta a nada ni a nadie_ dije
_De zorra para abajo me llama ¿será subnormal?_
_ ¿Sigues pensando que es un hombre muy majo?_ dije
_No, claro que no_ dijo ella
_Ahora mismo le llamo y se lo digo, que eres mi novia y que ha hecho el idiota_
Ella sacudió su hermosa y perfumada melena carré_
_Igual se merece que le dé una lección_ dijo ella
_ ¿Qué quieres decir?
_Que igual acepto esa invitación a cenar con él y cuando se pase de tonto le paro los pies como se merece_ dijo ella
La idea me chocó súbitamente como un balde de agua helada.
_No, no conoces a mi padre, igual creería que lo tiene todo hecho y que va a follar contigo esta mis
ma noche_ dije
_Pues menuda sorpresa se va a llevar_ dijo Cristina cogiendo el móvil.
0 comentarios - El paleto