Los días siguientes en la misma cama con mi turrita y la pareja amiga los viví con mucha adrenalina. Y es que jamás había hecho algo así por supuesto que eso en el mundo cheto con esas aburridas milipinas sería imposible. Yo está completamente enamorado del mundo turno Y ser ahora novio de la Jessie era ganarme mi boleto dorado de entrada. Hablamos bastante por Facebook esos días e incluso pusimos nuestra foto de perfil juntos. El Facebook de la Jessie era arte puro: "laaah jessiieee d los km" o algo así. Había puesto la foto conmigo y yo había puesto la foto con ella. Tenía la jesi en su Facebook cosas fantásticas como el famoso "estudiar qué es eso se come?" O "en la calle se aprende más que en el colegio". Estuvimos hablando mucho esos días y en cada charla era imposible no terminar con la pija al palo. Arreglamos la salida nuevamente para el miércoles al mediodía.
Salí nuevamente temprano de mi casa como para ir al colegio y por supuesto me desvié hacia la matanza. Pues ahora me cambiaba A pocas cuadras de mi casa directamente. Me ha puesto un buen short negro ajustado y una camiseta deportiva blanca y negra. Recuerdo que en el camino iba sintiendo la mejor de La sensación que era como medida que avanzaban los kilómetros sentía que mi yo se iba transformando completamente al mundo turro. El tránsito nuevamente fue una locura era imposible llegar pero finalmente entré al municipio más lindo de todos. Finalmente puse un pie en la gloriosa la matanza. El sol brillaba ese día y las turritas del barrio y de la villa aprovechaban para salir con putishorts o cabecitas finitas bien marcadas las colas para ir al kiosco al almacén a llevar a la bendi al colegio. El mejor de los mundos sin duda.
Llegué un poco más temprano de modo que estacione el fiat 147 en la puerta de la casa de mi turra y una de mis cuñaditas bien encalsada y con una hermanita corta me hizo seña de que pase. La casilla estaba un poco fría y me senté en uno de los viejos sillones. Mi suegra no estaba y mi cuñaditas estaban tomando mate en el patio. Cuando salió la Jessie se me puso la verga al palo. Se había puesto un topcito negro en x que a duras penas agarraba sus lindas tetas por supuesto sin corpiño que dejaba toda la pancita al aire y le quedaba muy sexy. Completaba con una calsita fucsia que le marcaba la cola a kilómetros. Apenas me vio me levanté de sillón y nos encontramos en un beso apasionado. Un beso caliente de lengua con lengua de sentir el roce de nuestra piel pegada y la calentura de un buen chape. Yo le apreté fuerte los cachetes de la cola. La Jessie al oído y para provocarme me dijo: "me puse hilito blanco se nota todo". Yo sentía como la verga se me había puesto durísima cabezona mal.
Cuando se subió el auto vi cómo se le marcaba bien ese divino Papo. Carnoso pero estrecho. La tanguita hilito la contenía A duras penas y se marcaba todo en esa calsita. Pero sin lugar a dudas los ojos se te iban al top. Se podría decir que casi estaba en tetas y era al mediodía. Quería presumirla por todos lados. Mi novia sin dudas La turra más linda pensaba yo. Fuimos primero al shopping de San justo que tiene mucha más gente. Solo de la entrada hasta el McDonald's se debe haber llevado como 50 miradas. Es que nadie podía sacarle los ojos encima a esa pendejita divina. Supongo que pensarían que yo era jugador de fútbol o algo así. La Jessi estaba encantada con la invitación al McDonald porque justo ella quería ir a comer ahí. Recuerdo que sentada en la silla se veía como le asomaba un poquito el hilito blanco. Quería quedarme en esa escena toda la vida. Luego salimos a caminar por el shopping dimos varias vueltas e incluso cruzamos para el lado de arieta la peatonal. Fuimos aquí para allá. Con el correr de las horas las turritas aparecían por todos lados. Y aunque parezca mentira la competencia era feroz. No me voy a olvidar una turrita que venía caminando de frente con un topcito en V como si recién viniera de bailar. Lo que seguramente era cierto ahora que lo pienso.
En fin la cosa es que caminamos un buen rato y hasta le compré un helado. Nos estábamos tocando todo el tiempo. Pequeños chirlitos en la cola o al ver una vidriera ella me apoyaba esa cola en tangada en mi bulto. Incluso a veces disimuladamente pasaba su manito por mi pija. Yo le comía la boca delante de todos. Sacaba mi pecho inflado y me sentía el más ganador. Como dato anecdótico y presagio de lo que nos estaba por ocurrir cuando entramos al kiosco a comprar dos botellitas de agua delante nuestro había un pibe muy cheto para los estándares de mi turrita comprando forros. Les recuerdo que estábamos en San justo y es una zona bastante cheta. La Jessie mirando la escena se empezó a reír y me dijo sin demasiado disimulo al oído: "alto Gil mira lo que compra seguro no la pone nunca". Lo más lindo de todo es que la turra estaba detrás nuestro en la fila lo escuchó y también se rió. Seguramente aprobando el hermoso pensamiento de mi novia.
Estando ahora de novios en el tiempo no era un problema así que la tarde se nos fue yendo entre paseo risas besos y calentadas. Llegamos a la casilla de mi turrita como a las 7 de la tarde justo cuando el sol empieza a apagarse. Mi suegra había vuelto pero a los pocos minutos un Dodge 1500 celeste con un rockero pelilargo adentro pasó a buscarla y se fueron haciendo ruido con el escape. Nosotros nos fuimos a la pieza rebalsados de calentura. Vimos que en la cama pegada a la de la Jessie estaba durmiendo su hermana que le sigue en años. Dato que sí que les va a gustar estaba durmiendo con una remerita corta y en tanga hilo blanca. Nos tiramos sobre la cama nuestra Y empezamos con besos apasionados y calientes. Rápidamente saqué sus tetas del topcito en x y comencé a besarlas y chupárselas. Mi cuñada todavía dormía a un metro nuestro. Más le chupaba esos ricos pezones y mi turrita gemía de placer. Le pasaba la lengua suave por la puntita y luego alternaba con mamadas fuertes bien salvaje y dejándole por primera vez un hermoso chupón en una de sus tetas. Esa marca la volvió loca. Era como una especie de amarre turro. Yo que tenía una mano en su conchita completamente empapada me puse aún más salvaje y le hice un chupón más. La jesii estaba como loca. Tanto así que poco más me arranca el jogging y se tira de cabeza a mi verga. Me lo empezó a chupar como una puta de esquina. Se atragantaba chupando hasta el fondo. Se sentía ese ruidito hermoso de verga dura atragantada en su pequeña boquita petera.
Apenas unos instantes después mi turrita se subió encima mío y así nomás piel con piel dejamos que mi pija dura se clave en su hermosa concha empapada de flujo. Comenzó a cabalgarme muy salvaje. Ya no estaba gimiendo, ya ahora gritaba de placer como una loba en celo. Mi cuñadita se despertó y refregándose un poco los ojos vio la escena en primer plano. Su putita hermana montada en mi verga con sus tetas al aire y gritando de placer. Bellezas del mundo turro lo único que dijo fue "naaa k HDP" pero no se levantó ni se fue. Simplemente se quedó acostada fingiendo estar dormida. Mi turrita me seguía cabalgando cada vez más intensa cada vez más salvaje y sus gritos deberían escucharse hasta en la calle. Mi cuñadita sinvergüenza alguna se quedó con su tanga hilo mostrándonos la cola disimuladamente. Yo mucho no quería mirar pero digamos que la situación era una locura. Así estuvimos un buen rato que mientras yo le comía las tetas ella me cabalgaba la verga. Cuando volví a mirar a la cama de al lado mi cuñadita estaba roja. Se notaba que tanto grito y tanta escena le habían calentado la concha más no poder. Miraba de reojo como la jessi se montaba en mi verga. Y para completar el cuadro divino mi turrita no tuvo mejor idea que decirle mientras me seguía cabalgando: "búscate una verga así nena". En un momento en pleno garche mi cuñadita se levantó entangada como si nada y salió de la habitación. Supe después que siguiendo tal vez el ejemplo de calentura de su hermana andaba con un pibito del barrio. Supongo que ahí se habrá ido al baño a tocar sin aguantar ya tanta calentura.
Nosotros nos quedamos garchando un largo rato casi dos horas. Mi turrita había acabado como dos veces y yo ya la había llenado de leche una. Pero era tanta la calentura que seguíamos culeando. Finalmente terminé llenándole de leche la concha por segunda vez. Mi turrita se levantó de la cama no sin antes darme un buen beso y se puso una remerita corta y un putishor. Fuimos al comedor y yo sentía esas miradas de mis cuñadas entre admiración calentura como una mezcla de sensaciones. Terminamos preparando pizza entre todos y cenamos juntos. Se podría decir entonces que estaba completamente dentro del mundo turro.
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Salí nuevamente temprano de mi casa como para ir al colegio y por supuesto me desvié hacia la matanza. Pues ahora me cambiaba A pocas cuadras de mi casa directamente. Me ha puesto un buen short negro ajustado y una camiseta deportiva blanca y negra. Recuerdo que en el camino iba sintiendo la mejor de La sensación que era como medida que avanzaban los kilómetros sentía que mi yo se iba transformando completamente al mundo turro. El tránsito nuevamente fue una locura era imposible llegar pero finalmente entré al municipio más lindo de todos. Finalmente puse un pie en la gloriosa la matanza. El sol brillaba ese día y las turritas del barrio y de la villa aprovechaban para salir con putishorts o cabecitas finitas bien marcadas las colas para ir al kiosco al almacén a llevar a la bendi al colegio. El mejor de los mundos sin duda.
Llegué un poco más temprano de modo que estacione el fiat 147 en la puerta de la casa de mi turra y una de mis cuñaditas bien encalsada y con una hermanita corta me hizo seña de que pase. La casilla estaba un poco fría y me senté en uno de los viejos sillones. Mi suegra no estaba y mi cuñaditas estaban tomando mate en el patio. Cuando salió la Jessie se me puso la verga al palo. Se había puesto un topcito negro en x que a duras penas agarraba sus lindas tetas por supuesto sin corpiño que dejaba toda la pancita al aire y le quedaba muy sexy. Completaba con una calsita fucsia que le marcaba la cola a kilómetros. Apenas me vio me levanté de sillón y nos encontramos en un beso apasionado. Un beso caliente de lengua con lengua de sentir el roce de nuestra piel pegada y la calentura de un buen chape. Yo le apreté fuerte los cachetes de la cola. La Jessie al oído y para provocarme me dijo: "me puse hilito blanco se nota todo". Yo sentía como la verga se me había puesto durísima cabezona mal.
Cuando se subió el auto vi cómo se le marcaba bien ese divino Papo. Carnoso pero estrecho. La tanguita hilito la contenía A duras penas y se marcaba todo en esa calsita. Pero sin lugar a dudas los ojos se te iban al top. Se podría decir que casi estaba en tetas y era al mediodía. Quería presumirla por todos lados. Mi novia sin dudas La turra más linda pensaba yo. Fuimos primero al shopping de San justo que tiene mucha más gente. Solo de la entrada hasta el McDonald's se debe haber llevado como 50 miradas. Es que nadie podía sacarle los ojos encima a esa pendejita divina. Supongo que pensarían que yo era jugador de fútbol o algo así. La Jessi estaba encantada con la invitación al McDonald porque justo ella quería ir a comer ahí. Recuerdo que sentada en la silla se veía como le asomaba un poquito el hilito blanco. Quería quedarme en esa escena toda la vida. Luego salimos a caminar por el shopping dimos varias vueltas e incluso cruzamos para el lado de arieta la peatonal. Fuimos aquí para allá. Con el correr de las horas las turritas aparecían por todos lados. Y aunque parezca mentira la competencia era feroz. No me voy a olvidar una turrita que venía caminando de frente con un topcito en V como si recién viniera de bailar. Lo que seguramente era cierto ahora que lo pienso.
En fin la cosa es que caminamos un buen rato y hasta le compré un helado. Nos estábamos tocando todo el tiempo. Pequeños chirlitos en la cola o al ver una vidriera ella me apoyaba esa cola en tangada en mi bulto. Incluso a veces disimuladamente pasaba su manito por mi pija. Yo le comía la boca delante de todos. Sacaba mi pecho inflado y me sentía el más ganador. Como dato anecdótico y presagio de lo que nos estaba por ocurrir cuando entramos al kiosco a comprar dos botellitas de agua delante nuestro había un pibe muy cheto para los estándares de mi turrita comprando forros. Les recuerdo que estábamos en San justo y es una zona bastante cheta. La Jessie mirando la escena se empezó a reír y me dijo sin demasiado disimulo al oído: "alto Gil mira lo que compra seguro no la pone nunca". Lo más lindo de todo es que la turra estaba detrás nuestro en la fila lo escuchó y también se rió. Seguramente aprobando el hermoso pensamiento de mi novia.
Estando ahora de novios en el tiempo no era un problema así que la tarde se nos fue yendo entre paseo risas besos y calentadas. Llegamos a la casilla de mi turrita como a las 7 de la tarde justo cuando el sol empieza a apagarse. Mi suegra había vuelto pero a los pocos minutos un Dodge 1500 celeste con un rockero pelilargo adentro pasó a buscarla y se fueron haciendo ruido con el escape. Nosotros nos fuimos a la pieza rebalsados de calentura. Vimos que en la cama pegada a la de la Jessie estaba durmiendo su hermana que le sigue en años. Dato que sí que les va a gustar estaba durmiendo con una remerita corta y en tanga hilo blanca. Nos tiramos sobre la cama nuestra Y empezamos con besos apasionados y calientes. Rápidamente saqué sus tetas del topcito en x y comencé a besarlas y chupárselas. Mi cuñada todavía dormía a un metro nuestro. Más le chupaba esos ricos pezones y mi turrita gemía de placer. Le pasaba la lengua suave por la puntita y luego alternaba con mamadas fuertes bien salvaje y dejándole por primera vez un hermoso chupón en una de sus tetas. Esa marca la volvió loca. Era como una especie de amarre turro. Yo que tenía una mano en su conchita completamente empapada me puse aún más salvaje y le hice un chupón más. La jesii estaba como loca. Tanto así que poco más me arranca el jogging y se tira de cabeza a mi verga. Me lo empezó a chupar como una puta de esquina. Se atragantaba chupando hasta el fondo. Se sentía ese ruidito hermoso de verga dura atragantada en su pequeña boquita petera.
Apenas unos instantes después mi turrita se subió encima mío y así nomás piel con piel dejamos que mi pija dura se clave en su hermosa concha empapada de flujo. Comenzó a cabalgarme muy salvaje. Ya no estaba gimiendo, ya ahora gritaba de placer como una loba en celo. Mi cuñadita se despertó y refregándose un poco los ojos vio la escena en primer plano. Su putita hermana montada en mi verga con sus tetas al aire y gritando de placer. Bellezas del mundo turro lo único que dijo fue "naaa k HDP" pero no se levantó ni se fue. Simplemente se quedó acostada fingiendo estar dormida. Mi turrita me seguía cabalgando cada vez más intensa cada vez más salvaje y sus gritos deberían escucharse hasta en la calle. Mi cuñadita sinvergüenza alguna se quedó con su tanga hilo mostrándonos la cola disimuladamente. Yo mucho no quería mirar pero digamos que la situación era una locura. Así estuvimos un buen rato que mientras yo le comía las tetas ella me cabalgaba la verga. Cuando volví a mirar a la cama de al lado mi cuñadita estaba roja. Se notaba que tanto grito y tanta escena le habían calentado la concha más no poder. Miraba de reojo como la jessi se montaba en mi verga. Y para completar el cuadro divino mi turrita no tuvo mejor idea que decirle mientras me seguía cabalgando: "búscate una verga así nena". En un momento en pleno garche mi cuñadita se levantó entangada como si nada y salió de la habitación. Supe después que siguiendo tal vez el ejemplo de calentura de su hermana andaba con un pibito del barrio. Supongo que ahí se habrá ido al baño a tocar sin aguantar ya tanta calentura.
Nosotros nos quedamos garchando un largo rato casi dos horas. Mi turrita había acabado como dos veces y yo ya la había llenado de leche una. Pero era tanta la calentura que seguíamos culeando. Finalmente terminé llenándole de leche la concha por segunda vez. Mi turrita se levantó de la cama no sin antes darme un buen beso y se puso una remerita corta y un putishor. Fuimos al comedor y yo sentía esas miradas de mis cuñadas entre admiración calentura como una mezcla de sensaciones. Terminamos preparando pizza entre todos y cenamos juntos. Se podría decir entonces que estaba completamente dentro del mundo turro.
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0 comentarios - Cap 4: mi turra me garcha frente a mi cuñada