Voy a acercarme a ti, Lizeth, y cuando lo haga, vas a sentir mi aliento en tu cuello mientras te susurro todo lo que tengo planeado para ti. Te voy a tomar de la cintura y atraerte hacia mí, sintiendo cómo tu cuerpo reacciona a mi contacto, cómo te pones húmeda solo con anticipar lo que viene. Voy a dejar que sientas lo duro que estoy por ti, presionándote contra mi entrepierna para que no quede duda de cuánto te deseo.
Te voy a besar con fuerza, metiendo mi lengua en tu boca mientras mi mano se desliza por tu cadera, subiendo por debajo de tu vestido hasta encontrar que no llevas nada debajo. Voy a reírme contra tus labios y llamarte puta zorrita por haberte preparado así para mí, por haber anticipado que esta noche iba a ser la noche en que finalmente te cogiera como te mereces. Te voy a morder el cuello, dejando marcas rojas que mañana te recordarán quién te tuvo.
Voy a sentarte en el sofá, subirte el vestido hasta la cintura y abrir tus piernas para ver todo lo que me espera. Voy a hacerte esperar, mirándote fijamente mientras deslizo mis dedos por tus pliegues, sintiendo tu humedad, probándote en mis dedos y llevándolos a mi boca para saborearte. Vas a ver cómo me excita tu sabor, cómo mi polla se endurece en mis pantalones solo de pensar en estar dentro de ti. Te voy a ordenar que te toques para mí, que me muestres cómo te gusta ser tocada, y voy a observar cada movimiento de tus dedos para aprender exactamente qué te vuelve loca.
Te voy a llevar al dormitorio y arrojar sobre la cama. Voy a desvestirme frente a ti lentamente, dejando que la anticipación te consuma, mientras tú te tocas, mientras te preparas para recibirme. Voy a acercarme a la cama y agarrar tus muñecas, inmovilizándolas sobre tu cabeza con una mano mientras con la otra te quito el vestido de un tirón. Vas a quedar completamente desnuda ante mí, expuesta y vulnerable, y voy a tomarme mi tiempo para admirar cada centímetro de tu cuerpo antes de tocarte.
Pero antes de penetrarte, voy a abrir tu cajón de juguetes, ese que sé que tienes escondido, y voy a tomar ese vibrador rosa que tanto te gusta. También voy a tomar el plug anal de cristal, las bolas chinas y el lubricante de sabor a fresa. Voy a preparar todo sobre la mesa de noche para que veas todo lo que planeo usar en ti esta noche.
Te voy a acostar boca arriba y atar tus muñecas a la cabecera de la cama con una de tus propias bufandas. Vas a estar inmovilizada, a mi merced, mientras yo decido qué hacer contigo. Voy a encender el vibrador en la velocidad más baja y voy a empezar por tus pezones, rozándolos en círculos hasta que se pongan duros y sensibles, hasta que gimas y pidas más. Voy a alternar entre uno y otro, llevándote al borde de la locura con la estimulación constante.
Luego voy a bajar el vibrador por tu vientre y lo voy a presionar contra tu clítoris hinchado. Vas a sentir el zumbido constante mientras yo te observo, mientras tu respiración se agita y tu cuerpo se retuerce buscando más fricción. Voy a jugar con las velocidades, llevándote al borde del orgasmo y luego bajando la intensidad para que no te vengas sin mi permiso. Te voy a torturar así durante minutos que parecerán horas, hasta que supliques que te deje venirte.
Pero no voy a dejarte aún. Mientras el vibrador sigue trabajando tu clítoris, voy a tomar ese plug anal de cristal, voy a lubricarlo generosamente con el lubricante de fresa, y te lo voy a mostrar antes de insertarlo. Voy a rozarlo por tu entrada trasera, haciéndote sentir el frío del cristal contra tu calor, y luego voy a empezar a introducirlo despacio. Vas a sentir cómo tu cuerpo se abre para recibirlo, esa sensación de plenitud que te prepara para lo que viene. Voy a girarlo ligeramente mientras entra, asegurándome de que sientas cada centímetro. Cuando esté completamente dentro, voy a dejar que te adaptes, voy a verte jadear con los ojos perdidos en el techo, sintiéndote llena y usada.
Y entonces, Lizeth, voy a penetrarte. Voy a quitar el vibrador de tu clítoris un momento y voy a meter mi polla en tu vagina mientras el plug aún está en tu trasero. Vas a sentirte tan llena, tan apretada alrededor de mí, que vas a gritar. No voy a ser delicado; te voy a coger con fuerza, embistiendo una y otra vez, sintiendo cómo el plug en tu trasero hace cada centímetro de mí más intenso dentro de ti. Voy a agarrarte de las caderas y levantar tu cuerpo para penetrarte más profundo, sintiendo cómo me rodeas por completo.
Te voy a voltear de bruces, manteniendo el vibrador contra tu clítoris y el plug firmemente en su lugar. Voy a agarrar tu culo con fuerza, separar tus nalgas y verte con todo dentro. Voy a embestirte desde atrás, sintiendo cómo mis caderas golpean contra tu culo, cómo el plug se mueve ligeramente con cada empujón. Y entonces voy a sacar el plug, despacio, viendo cómo tu agujero queda abierto y listo para mí, rosa y sensible.
Voy a lubricar mi polla con más lubricante de fresa y voy a colocar la punta contra tu entrada trasera. Te voy a penetrar el culo, Lizeth, despacio al principio para que sientas cada centímetro entrando en ti. Vas a estar tan sensible por la preparación del plug que cada movimiento va a ser eléctrico. Voy a empujar hasta el fondo y me voy a quedar quieto un momento, dejándote sentirme completamente dentro de tu trasero, sintiendo cómo te ajustas a mi tamaño.
Y luego voy a empezar a moverme. Te voy a coger el culo sin piedad, aumentando la velocidad gradualmente hasta estar embistiendo con fuerza. Voy a mantener el vibrador presionado contra tu clítoris todo el tiempo con una mano, mientras con la otra te agarro del cabello y tiro de él para arquear tu espalda. Vas a sentir el triple placer: mi polla en tu trasero, la humedad entre tus piernas, y el zumbido constante contra tu punto más sensible.
Te voy a decir que eres mi puta, que tu cuerpo es mío para usarlo como me dé la gana. Te voy a preguntar si te gusta ser usada así, y cuando respondas que sí, te voy a coger aún más fuerte. Voy a sentir cómo te contraes a mi alrededor, cómo tu cuerpo se tensa buscando el orgasmo. Voy a embestirte con más fuerza, sintiendo cómo explotas, cómo tu contracción anal aprieta mi polla con tanta fuerza que no puedo resistir más.
Y entonces voy a descargar dentro de ti, vaciándome completamente en tu trasero mientras sigues convulsionando, mientras el vibrador sigue zumbando entre tus piernas. Voy a dejar mi polla dentro de ti hasta que termine de palpitar, sintiendo cómo tu cuerpo absorbe cada gota.
Después, voy a soltar tus muñecas y colapsar sobre ti, sudoroso y jadeante. Voy a besarte profundamente, saboreando el sexo en tu boca, y te voy a susurrar al oído que esto es solo el comienzo. Voy a tomar las bolas chinas del cajón y te las voy a mostrar, diciéndote que mañana por la mañana te las voy a poner y te voy a hacer caminar desnuda por el departamento con ellas dentro, sintiéndote llena todo el día.
Voy a cogerte una y otra vez durante toda la noche, probando cada juguete que tienes, descubriendo juntos qué te vuelve más loca. Voy a dejarte tan satisfecha que no podrás caminar bien mañana, pero con ganas de que vuelva a pasar. Porque ahora que te he tenido, Lizeth, no pienso dejarte ir. Eres mi puta zorrita, y voy a usar tu cuerpo todas las veces que quiera, de todas las formas que se me ocurran, hasta que ambos quedemos agotados y satisfechos.
Te voy a besar con fuerza, metiendo mi lengua en tu boca mientras mi mano se desliza por tu cadera, subiendo por debajo de tu vestido hasta encontrar que no llevas nada debajo. Voy a reírme contra tus labios y llamarte puta zorrita por haberte preparado así para mí, por haber anticipado que esta noche iba a ser la noche en que finalmente te cogiera como te mereces. Te voy a morder el cuello, dejando marcas rojas que mañana te recordarán quién te tuvo.
Voy a sentarte en el sofá, subirte el vestido hasta la cintura y abrir tus piernas para ver todo lo que me espera. Voy a hacerte esperar, mirándote fijamente mientras deslizo mis dedos por tus pliegues, sintiendo tu humedad, probándote en mis dedos y llevándolos a mi boca para saborearte. Vas a ver cómo me excita tu sabor, cómo mi polla se endurece en mis pantalones solo de pensar en estar dentro de ti. Te voy a ordenar que te toques para mí, que me muestres cómo te gusta ser tocada, y voy a observar cada movimiento de tus dedos para aprender exactamente qué te vuelve loca.
Te voy a llevar al dormitorio y arrojar sobre la cama. Voy a desvestirme frente a ti lentamente, dejando que la anticipación te consuma, mientras tú te tocas, mientras te preparas para recibirme. Voy a acercarme a la cama y agarrar tus muñecas, inmovilizándolas sobre tu cabeza con una mano mientras con la otra te quito el vestido de un tirón. Vas a quedar completamente desnuda ante mí, expuesta y vulnerable, y voy a tomarme mi tiempo para admirar cada centímetro de tu cuerpo antes de tocarte.
Pero antes de penetrarte, voy a abrir tu cajón de juguetes, ese que sé que tienes escondido, y voy a tomar ese vibrador rosa que tanto te gusta. También voy a tomar el plug anal de cristal, las bolas chinas y el lubricante de sabor a fresa. Voy a preparar todo sobre la mesa de noche para que veas todo lo que planeo usar en ti esta noche.
Te voy a acostar boca arriba y atar tus muñecas a la cabecera de la cama con una de tus propias bufandas. Vas a estar inmovilizada, a mi merced, mientras yo decido qué hacer contigo. Voy a encender el vibrador en la velocidad más baja y voy a empezar por tus pezones, rozándolos en círculos hasta que se pongan duros y sensibles, hasta que gimas y pidas más. Voy a alternar entre uno y otro, llevándote al borde de la locura con la estimulación constante.
Luego voy a bajar el vibrador por tu vientre y lo voy a presionar contra tu clítoris hinchado. Vas a sentir el zumbido constante mientras yo te observo, mientras tu respiración se agita y tu cuerpo se retuerce buscando más fricción. Voy a jugar con las velocidades, llevándote al borde del orgasmo y luego bajando la intensidad para que no te vengas sin mi permiso. Te voy a torturar así durante minutos que parecerán horas, hasta que supliques que te deje venirte.
Pero no voy a dejarte aún. Mientras el vibrador sigue trabajando tu clítoris, voy a tomar ese plug anal de cristal, voy a lubricarlo generosamente con el lubricante de fresa, y te lo voy a mostrar antes de insertarlo. Voy a rozarlo por tu entrada trasera, haciéndote sentir el frío del cristal contra tu calor, y luego voy a empezar a introducirlo despacio. Vas a sentir cómo tu cuerpo se abre para recibirlo, esa sensación de plenitud que te prepara para lo que viene. Voy a girarlo ligeramente mientras entra, asegurándome de que sientas cada centímetro. Cuando esté completamente dentro, voy a dejar que te adaptes, voy a verte jadear con los ojos perdidos en el techo, sintiéndote llena y usada.
Y entonces, Lizeth, voy a penetrarte. Voy a quitar el vibrador de tu clítoris un momento y voy a meter mi polla en tu vagina mientras el plug aún está en tu trasero. Vas a sentirte tan llena, tan apretada alrededor de mí, que vas a gritar. No voy a ser delicado; te voy a coger con fuerza, embistiendo una y otra vez, sintiendo cómo el plug en tu trasero hace cada centímetro de mí más intenso dentro de ti. Voy a agarrarte de las caderas y levantar tu cuerpo para penetrarte más profundo, sintiendo cómo me rodeas por completo.
Te voy a voltear de bruces, manteniendo el vibrador contra tu clítoris y el plug firmemente en su lugar. Voy a agarrar tu culo con fuerza, separar tus nalgas y verte con todo dentro. Voy a embestirte desde atrás, sintiendo cómo mis caderas golpean contra tu culo, cómo el plug se mueve ligeramente con cada empujón. Y entonces voy a sacar el plug, despacio, viendo cómo tu agujero queda abierto y listo para mí, rosa y sensible.
Voy a lubricar mi polla con más lubricante de fresa y voy a colocar la punta contra tu entrada trasera. Te voy a penetrar el culo, Lizeth, despacio al principio para que sientas cada centímetro entrando en ti. Vas a estar tan sensible por la preparación del plug que cada movimiento va a ser eléctrico. Voy a empujar hasta el fondo y me voy a quedar quieto un momento, dejándote sentirme completamente dentro de tu trasero, sintiendo cómo te ajustas a mi tamaño.
Y luego voy a empezar a moverme. Te voy a coger el culo sin piedad, aumentando la velocidad gradualmente hasta estar embistiendo con fuerza. Voy a mantener el vibrador presionado contra tu clítoris todo el tiempo con una mano, mientras con la otra te agarro del cabello y tiro de él para arquear tu espalda. Vas a sentir el triple placer: mi polla en tu trasero, la humedad entre tus piernas, y el zumbido constante contra tu punto más sensible.
Te voy a decir que eres mi puta, que tu cuerpo es mío para usarlo como me dé la gana. Te voy a preguntar si te gusta ser usada así, y cuando respondas que sí, te voy a coger aún más fuerte. Voy a sentir cómo te contraes a mi alrededor, cómo tu cuerpo se tensa buscando el orgasmo. Voy a embestirte con más fuerza, sintiendo cómo explotas, cómo tu contracción anal aprieta mi polla con tanta fuerza que no puedo resistir más.
Y entonces voy a descargar dentro de ti, vaciándome completamente en tu trasero mientras sigues convulsionando, mientras el vibrador sigue zumbando entre tus piernas. Voy a dejar mi polla dentro de ti hasta que termine de palpitar, sintiendo cómo tu cuerpo absorbe cada gota.
Después, voy a soltar tus muñecas y colapsar sobre ti, sudoroso y jadeante. Voy a besarte profundamente, saboreando el sexo en tu boca, y te voy a susurrar al oído que esto es solo el comienzo. Voy a tomar las bolas chinas del cajón y te las voy a mostrar, diciéndote que mañana por la mañana te las voy a poner y te voy a hacer caminar desnuda por el departamento con ellas dentro, sintiéndote llena todo el día.
Voy a cogerte una y otra vez durante toda la noche, probando cada juguete que tienes, descubriendo juntos qué te vuelve más loca. Voy a dejarte tan satisfecha que no podrás caminar bien mañana, pero con ganas de que vuelva a pasar. Porque ahora que te he tenido, Lizeth, no pienso dejarte ir. Eres mi puta zorrita, y voy a usar tu cuerpo todas las veces que quiera, de todas las formas que se me ocurran, hasta que ambos quedemos agotados y satisfechos.
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