You are now viewing Poringa in Spanish.
Switch to English

El Destacamento - Día 1 – La primera noche con el flaco

Día 1 – La primera noche con el flaco
Paola estaba nerviosa pero excitada cuando entró a la habitación del gendarme. Apenas cerró la puerta, él la empujó contra la pared. Le sacó la remera y le agarró las tetas firmes de 31 años. Paola soltó un gemido bajito cuando sintió las manos grandes apretándole los pezones.
Su cuerpo reaccionó rápido: los pezones se le pusieron duros, la concha se le empezó a mojar. Cuando el gendarme le bajó los shorts y le metió dos dedos, Paola sintió un calor intenso. La concha le palpitaba, sensible, mojada.
— Qué concha caliente tenés… — le susurró él.
La tiró en la cama, le abrió las piernas y se la comió con ganas. Paola sintió la lengua gruesa lamiéndole el clítoris y los labios. Se corrió por primera vez con un gemido largo, apretando las piernas alrededor de la cabeza de él. El orgasmo le recorrió todo el cuerpo, dejándola temblando.
Cuando el gendarme se puso arriba y se la metió de un solo empujón, Paola sintió que la llenaba completa. La pija gruesa le estiraba las paredes de la concha. Cada embestida le hacía rebotar las tetas y le mandaba ondas de placer.
Pensaba:
“¿Qué estoy haciendo? Apenas lo conozco… pero me está gustando demasiado…”
El gendarme la dio vuelta, la puso en cuatro y empezó a cogerla más fuerte. Paola sentía las nalgas golpeando contra él, las tetas colgando y balanceándose. Cuando le metió un dedo en el orto mientras la cogía, sintió una mezcla rara de dolor y placer. Se corrió por segunda vez, apretando la concha alrededor de la pija.
Al final él se corrió adentro de ella. Paola sintió la corrida caliente llenándola. Se quedó tirada, respirando agitada, con la concha chorreando y la mente hecha un lío.
“Esto no está bien… pero me gustó.”

El Destacamento - Día 1 – La primera noche con el flaco

0 comentarios - El Destacamento - Día 1 – La primera noche con el flaco