Mi mujer Le dijo a Raúl que yo quería hacer una cena en casa, ya que como había escuchado hablar mucho de él últimamente, y ya se conocían de antes, le pareció una buena idea relacionarnos de una manera más social. Y ya que Raúl quería volver a tener sexo con ella y ella lo esquivaba, con esto se aseguraba que Raúl vendría y sabía que, en lo posible, lo haría solo… y así llegó el viernes.
mi mujer se puso una minifalda no tan corta, pero si apretada, una remera al tono, bastante escotada, y zapatos taco aguja… Estaba muy sexy y durante la tarde se notaba que estaba caliente, porque cada vez que la miraba se mordía los labios y ponía cara de morbosita…
A eso de las 22hs. llegó Raúl. Realmente era un tipo muy fachero… Traía dos botellas de vino y tal como lo planeó mi esposa vino solo, con un pretexto que su mujer se sentía mal y él no quería dejarnos clavados con la cena… Apenas entró me saludó como si fuésemos amigos de toda la vida… Después de charlar un rato nosotros solos apareció mi mujer Noté que a Raúl se le iban los ojos al ver a mi mujer, y la saludó con un beso casi en la boca… Después de comer y ya en el living, mi esposa se sentó junto a Raúl en el sofá grande y yo en uno individual… Ya había comenzado con mi actuación, y un par de veces recalqué que me sentía mareado… Era increíble ver como seducía a ese hombre, que cada dos por tres se le acercaba y le decía cosas que yo no llegaba a escuchar. Pero con el pretexto del efecto del alcohol, hacia como que no pasaba nada…
en un momento me paré para ir al baño, haciendo evidente mi mareo. Apenas pasé el corredor me escondí para mirar que pasaba sin mi presencia… Pude ver Raúl puso su mano por sus piernas y empezó a frotarlas hasta llegar a su minifalda, y siguió subiendo hasta su entrepierna…
tu marido ya casi está chupado… dale algo más y mandalo a dormir. Si te morís de ganas por hacerlo acá con el cornudito cerca. ¿O no?
– Mirá como estoy bebé… Tocala.
– Mmmmm No seas guacho – le dijo y le agarró el pedazo al tiempo que le daba un beso… Raúl se abrió el pantalón y sacó su enorme pedazo. La verdad que era una pija espectacular… Ahí entendí porque a mi esposa le gustaba tanto… Mi esposa miró hacia el pasillo donde estaba el baño como sabiendo que yo la estaba mirando. Se agachó y se metió ese enorme pedazo en la boca y lo lamia como si fuese el más rico postre del mundo…
Después de unos minutos hice ruido como para que sepan que volvía. Estaban los dos sentados como si no hubiese pasado nada… Raúl se paró y volvió a llenar mi vaso con vino, y yo me lo tomé casi en un segundo. Me paré haciéndome el ebrio le dije a mi esposa que me acompañe a la habitación y saludé a Raúl pidiéndole que sea bueno y ayude a mi esposa a ordenar un poco: …
Ana me ayudó a llegar a la habitación de nuestro hijo. Una vez adentro me beso y me dijo:
– ¿Viste esa pija papi?
– Si es tremenda
– Quiero ser su puta… ¿Me dejas?
– Si… quiero ver cómo te coge ese guacho.
– mirá que voy a ser muy putita… ¿puedo? – me decía mientras me pajeaba…
– Siiii. Ahhh!!
– Sos un cornudito hermoso!! Voy a dejar la puerta abierta así te haces unas buenas pajas…
Me volvió a besar y salió meneando el culo…
Ya en el living, se acercó a Raúl, lo besó y escuché que le decía:
– Ya lo acosté al cornudito. Y en la cama de mi hijo para que no se dé cuenta de nada…
– Esa es mi putita. Vení y seguí con lo que estabas haciendo…
Sacó la pija y agarró la cabeza y la puso a chupar
mi mujer se paró y le dijo: – ya vengo Dame 5 minutos…
– ¿a donde vas putita?
– Justamente… a vestirme de putita.
Pasó por donde estaba yo, me dio un beso y me dijo:
– gracias amor… me encanta ser una puta.
Y se metió en nuestro dormitorio… En menos de 5 minutos salió con medias de red, portaligas zapatos de taco aguja sin corpiño y pintada Me guiñó el ojo y siguió. ¡Estaba espectacular!
Cuando Raúl la vio escuché que le dijo:
– A bueno!!! ¡Que puta sos! ¡Como te voy a coger!
– Dale papito, estoy re caliente. Dame ese pijón antes que se despierte el cornudito.
Raúl se bajó el pantalón y mi esposa se le tiró encima para chupársela toda…
– Aaaahhh Asiiiiii. Como te gustaaa… Que puta que sos
– Si papito soy muy puta! ¡Soy TU puta!
– pobre tu maridito… si supiera como te vas tragar mi lechita aaahhhh
– el cornudito ni se imagina lo puta que soy… Y la pija que me como… mmmmm dame lechita papito
– aahhh! Siiii!!! Tomá!!!
Y un chorro de semen saltó a la cara y a la boca de mi esposa.
Mientras ella se relamía y seguía chupando ese pijón, se tocaba la concha con furia… se paró y besando a Raúl, le dijo:
– vení papito! Quiero que me cojas en la cama nuestra
Al entrar al dormitorio, mi mujer sutilmente abrió la puerta del placar para que yo vea todo por el espejo. Raúl se terminó de sacar la ropa y mi mujer se acostaba en la cama tocándose la concha empapada y se chupaba los dedos mirando a su macho totalmente entregada… Raúl se zambulló entre sus piernas y comenzó a chupar su concha… mi esposa apretaba su cabeza y me miraba por el espejo jadeando de placer:
– Era impresionante ver cómo le comían la concha a mi esposa… y ella gemía como una puta en celo y yo me pajeaba como loco…
Raúl la montó y le enterró el pedazo a mi esposa,
Mi esposa se arqueaba por el orgasmo…
Mi esposa se subió a esa enorme verga y se la fue metiendo despacio… y cuando se acostumbró a ella empezó a subir y bajar gimiendo como nunca la había visto gozar…
Era increíble ver como gozaban esas dos personas… yo ya me había hecho dos pajas seguidas y cuando creí que todo había terminado, Raúl le dijo a mi mujer:
– Date vuelta
– y mi mujer giro y se puso boca abajo, pero con la cara mirando al espejo en ese momento Raúl puso en acción su lengua y la cara de mi esposa lo decia todo a medida que Raúl jugaba con su lengua, su cara era puro morbo y calentura…
Mi esposa movía la cola como pidiendo mas… y Raúl, que era un experto, empezó otra vez a meter los dedos en elculo de mi i esposa , que ya tenia la cara desencajada de placer y pedía más…
– Te voy a romper ese culazo y va a ser solo mío, ¿sabes? – le decía, mientras entraba y sacaba los dedos del culo de ella
– ¿Querés que te haga la cola putita?
– Pedímelo putita!!!
– aaahhh Dale Rauuul… Haceme la colaaa!!! Metemelaaa!!
Y Raúl acomodó su pija y empezó a meter ese tremendo pedazo de carne… Raúl comenzó a mover su miembro y mi mujer se le volvió a transformar la cara… Yo no podía creer lo que veía… Mi esposa era una hembra en celo y era la puta de ese tipo… y yo me volvía loco de placer… Me miraba por el espejo y gemía pidiendo más…
– Aaaahh! Maaas!! Asiii!!
-Así mi putitaaa!! Aahhh!! Mové ese culooo asiii!!!
– Raúl empezó el mete y saca y mi esposa deliraba de placer y lujuria… me miraba por el espejo y se pasaba la lengua por los labios, paraba el culo pidiendo más… Era algo increíble, digno de ver… Raúl lo disfrutaba como loco y la seguía bombeando:
– Raúl le llenó el culo de leche a mi mujer que también tuvo otro tremendo orgasmo y los dos cayeron extenuados…
Un rato después comencé a hacer ruidos como para que se den cuenta que yo me había despertado… Vi como entre risas mi esposa acompañaba a Raúl hasta la puerta y se dieron un gran beso de despedida…
Ella vino hacia donde estaba yo con una enorme sonrisa de placer, me abrazó y me besó. Me llevó a cama, que estaba toda mojada
Mientras me mimaba, me tocaba y besaba mi oreja, me decía:
– ¿Te gustó amor?
– Si. Me encantó.
– ¿Viste que hermosa pija tiene ese guacho?
– Si. tremendo… y por lo que vi la usa bien!
– Si me encanta ser su puta! ¿Me dejas que me lo siga cogiendo,?
– ¡Si te gusta tanto, si!
Después de ese viernes mi esposa aflojó un poco su vestimenta provocativa, pero se encontraba con Raúl en su dpto. Al volver ella siempre me contaba lo que había hecho y lo mucho que disfrutaba de esa pija. Pero al parecer la situación tuvo que enfriarse porque la mujer de Raúl descubrió el dpto. y le hacía marca personal.
mi esposa me decía que extrañaba sentirse provocativa y quería volver a vestirse así. Yo, que también extrañaba nuestras sesiones de sexo desenfrenado, le dije que volviéramos a jugar con eso para ver qué onda… Fue entonces que mi mujer de a poco volvió a ese look súper hot…
mi mujer se puso una minifalda no tan corta, pero si apretada, una remera al tono, bastante escotada, y zapatos taco aguja… Estaba muy sexy y durante la tarde se notaba que estaba caliente, porque cada vez que la miraba se mordía los labios y ponía cara de morbosita…
A eso de las 22hs. llegó Raúl. Realmente era un tipo muy fachero… Traía dos botellas de vino y tal como lo planeó mi esposa vino solo, con un pretexto que su mujer se sentía mal y él no quería dejarnos clavados con la cena… Apenas entró me saludó como si fuésemos amigos de toda la vida… Después de charlar un rato nosotros solos apareció mi mujer Noté que a Raúl se le iban los ojos al ver a mi mujer, y la saludó con un beso casi en la boca… Después de comer y ya en el living, mi esposa se sentó junto a Raúl en el sofá grande y yo en uno individual… Ya había comenzado con mi actuación, y un par de veces recalqué que me sentía mareado… Era increíble ver como seducía a ese hombre, que cada dos por tres se le acercaba y le decía cosas que yo no llegaba a escuchar. Pero con el pretexto del efecto del alcohol, hacia como que no pasaba nada…
en un momento me paré para ir al baño, haciendo evidente mi mareo. Apenas pasé el corredor me escondí para mirar que pasaba sin mi presencia… Pude ver Raúl puso su mano por sus piernas y empezó a frotarlas hasta llegar a su minifalda, y siguió subiendo hasta su entrepierna…
tu marido ya casi está chupado… dale algo más y mandalo a dormir. Si te morís de ganas por hacerlo acá con el cornudito cerca. ¿O no?
– Mirá como estoy bebé… Tocala.
– Mmmmm No seas guacho – le dijo y le agarró el pedazo al tiempo que le daba un beso… Raúl se abrió el pantalón y sacó su enorme pedazo. La verdad que era una pija espectacular… Ahí entendí porque a mi esposa le gustaba tanto… Mi esposa miró hacia el pasillo donde estaba el baño como sabiendo que yo la estaba mirando. Se agachó y se metió ese enorme pedazo en la boca y lo lamia como si fuese el más rico postre del mundo…
Después de unos minutos hice ruido como para que sepan que volvía. Estaban los dos sentados como si no hubiese pasado nada… Raúl se paró y volvió a llenar mi vaso con vino, y yo me lo tomé casi en un segundo. Me paré haciéndome el ebrio le dije a mi esposa que me acompañe a la habitación y saludé a Raúl pidiéndole que sea bueno y ayude a mi esposa a ordenar un poco: …
Ana me ayudó a llegar a la habitación de nuestro hijo. Una vez adentro me beso y me dijo:
– ¿Viste esa pija papi?
– Si es tremenda
– Quiero ser su puta… ¿Me dejas?
– Si… quiero ver cómo te coge ese guacho.
– mirá que voy a ser muy putita… ¿puedo? – me decía mientras me pajeaba…
– Siiii. Ahhh!!
– Sos un cornudito hermoso!! Voy a dejar la puerta abierta así te haces unas buenas pajas…
Me volvió a besar y salió meneando el culo…
Ya en el living, se acercó a Raúl, lo besó y escuché que le decía:
– Ya lo acosté al cornudito. Y en la cama de mi hijo para que no se dé cuenta de nada…
– Esa es mi putita. Vení y seguí con lo que estabas haciendo…
Sacó la pija y agarró la cabeza y la puso a chupar
mi mujer se paró y le dijo: – ya vengo Dame 5 minutos…
– ¿a donde vas putita?
– Justamente… a vestirme de putita.
Pasó por donde estaba yo, me dio un beso y me dijo:
– gracias amor… me encanta ser una puta.
Y se metió en nuestro dormitorio… En menos de 5 minutos salió con medias de red, portaligas zapatos de taco aguja sin corpiño y pintada Me guiñó el ojo y siguió. ¡Estaba espectacular!
Cuando Raúl la vio escuché que le dijo:
– A bueno!!! ¡Que puta sos! ¡Como te voy a coger!
– Dale papito, estoy re caliente. Dame ese pijón antes que se despierte el cornudito.
Raúl se bajó el pantalón y mi esposa se le tiró encima para chupársela toda…
– Aaaahhh Asiiiiii. Como te gustaaa… Que puta que sos
– Si papito soy muy puta! ¡Soy TU puta!
– pobre tu maridito… si supiera como te vas tragar mi lechita aaahhhh
– el cornudito ni se imagina lo puta que soy… Y la pija que me como… mmmmm dame lechita papito
– aahhh! Siiii!!! Tomá!!!
Y un chorro de semen saltó a la cara y a la boca de mi esposa.
Mientras ella se relamía y seguía chupando ese pijón, se tocaba la concha con furia… se paró y besando a Raúl, le dijo:
– vení papito! Quiero que me cojas en la cama nuestra
Al entrar al dormitorio, mi mujer sutilmente abrió la puerta del placar para que yo vea todo por el espejo. Raúl se terminó de sacar la ropa y mi mujer se acostaba en la cama tocándose la concha empapada y se chupaba los dedos mirando a su macho totalmente entregada… Raúl se zambulló entre sus piernas y comenzó a chupar su concha… mi esposa apretaba su cabeza y me miraba por el espejo jadeando de placer:
– Era impresionante ver cómo le comían la concha a mi esposa… y ella gemía como una puta en celo y yo me pajeaba como loco…
Raúl la montó y le enterró el pedazo a mi esposa,
Mi esposa se arqueaba por el orgasmo…
Mi esposa se subió a esa enorme verga y se la fue metiendo despacio… y cuando se acostumbró a ella empezó a subir y bajar gimiendo como nunca la había visto gozar…
Era increíble ver como gozaban esas dos personas… yo ya me había hecho dos pajas seguidas y cuando creí que todo había terminado, Raúl le dijo a mi mujer:
– Date vuelta
– y mi mujer giro y se puso boca abajo, pero con la cara mirando al espejo en ese momento Raúl puso en acción su lengua y la cara de mi esposa lo decia todo a medida que Raúl jugaba con su lengua, su cara era puro morbo y calentura…
Mi esposa movía la cola como pidiendo mas… y Raúl, que era un experto, empezó otra vez a meter los dedos en elculo de mi i esposa , que ya tenia la cara desencajada de placer y pedía más…
– Te voy a romper ese culazo y va a ser solo mío, ¿sabes? – le decía, mientras entraba y sacaba los dedos del culo de ella
– ¿Querés que te haga la cola putita?
– Pedímelo putita!!!
– aaahhh Dale Rauuul… Haceme la colaaa!!! Metemelaaa!!
Y Raúl acomodó su pija y empezó a meter ese tremendo pedazo de carne… Raúl comenzó a mover su miembro y mi mujer se le volvió a transformar la cara… Yo no podía creer lo que veía… Mi esposa era una hembra en celo y era la puta de ese tipo… y yo me volvía loco de placer… Me miraba por el espejo y gemía pidiendo más…
– Aaaahh! Maaas!! Asiii!!
-Así mi putitaaa!! Aahhh!! Mové ese culooo asiii!!!
– Raúl empezó el mete y saca y mi esposa deliraba de placer y lujuria… me miraba por el espejo y se pasaba la lengua por los labios, paraba el culo pidiendo más… Era algo increíble, digno de ver… Raúl lo disfrutaba como loco y la seguía bombeando:
– Raúl le llenó el culo de leche a mi mujer que también tuvo otro tremendo orgasmo y los dos cayeron extenuados…
Un rato después comencé a hacer ruidos como para que se den cuenta que yo me había despertado… Vi como entre risas mi esposa acompañaba a Raúl hasta la puerta y se dieron un gran beso de despedida…
Ella vino hacia donde estaba yo con una enorme sonrisa de placer, me abrazó y me besó. Me llevó a cama, que estaba toda mojada
Mientras me mimaba, me tocaba y besaba mi oreja, me decía:
– ¿Te gustó amor?
– Si. Me encantó.
– ¿Viste que hermosa pija tiene ese guacho?
– Si. tremendo… y por lo que vi la usa bien!
– Si me encanta ser su puta! ¿Me dejas que me lo siga cogiendo,?
– ¡Si te gusta tanto, si!
Después de ese viernes mi esposa aflojó un poco su vestimenta provocativa, pero se encontraba con Raúl en su dpto. Al volver ella siempre me contaba lo que había hecho y lo mucho que disfrutaba de esa pija. Pero al parecer la situación tuvo que enfriarse porque la mujer de Raúl descubrió el dpto. y le hacía marca personal.
mi esposa me decía que extrañaba sentirse provocativa y quería volver a vestirse así. Yo, que también extrañaba nuestras sesiones de sexo desenfrenado, le dije que volviéramos a jugar con eso para ver qué onda… Fue entonces que mi mujer de a poco volvió a ese look súper hot…
2 comentarios - mi mujer y su jefe , mirar como cogen