Dicen que las mujeres que no son "hegemónicas", son las que más hambre de pija tienen.
Fiamma es una gorda vecina que tiene la fama de haberse cogido a todo el barrio.
Un día pasó por la puerta de casa para chusmear, porque un vecino se mudaba sin avisar. Al parecer, entre rumores, había cagado a su mujer, se había armado tremendi quilombo, al otro día, fiumba dijera Gaspi, quedó eliminado de la casa como si fuera Gran Hermano.
Ella, con el alma de chusma de su madre, vino a pasar el rato de tarde y a visitar también a mi hermana. Cuando mi hermana se fue, quedamos solos con Fiamma.
"¿Sabes que paso con el vecino, no? Fui yo el que me lo cogí, por eso me escondí acá" dijo la puta. "No te puedo creer, y yo pensando que querías venir a pasar el rato, hija de puta", entre risas.
Le pedí que profundizara, no quería decir más adelante de mi hermana, por eso esperó a que se fuera.
"Yo tengo un fetiche..." Arrancó la gorda. "Con los que me cojo, llevo el forro usado para mí casa, así algún día junto de a varios y me paso la leche por el cuerpo".
Yo no podía creer, estaba perplejo pero con la verga al mango. Fetichista, gorda, bien turra, puta, contándome algo así.
No soporté tanto putismo y le pregunté si mi leche podía estar en esa colección. Me quedo mirando y obviamente aceptó.
Fuimos a mi cuarto, ella se puso de espaldas y con su calza negra me empezó a frotar la verga que ya goteaba desde ahí. Me hizo una paja con sus nalgas aún con el pantalón puesto.
Se agachó y empezó a chuparme la pija sin dejar de mirarme a los ojos, moviendo solamente la boca como si estuviera tomando una botella de agua.
Cuando sintió que estaba a punto de venirme, me puso el forro con la boca, haciendo garganta profunda.
Allí se sacó la calza negra y dejó ver su orto todo enorme, se acomodó sin mirar, se empezó a sentar en mi verga, y a cabalgar de reversa, con una fuerza, como si estuviera enojada de rabia.
"Te voy a hacer mierda la pija, te voy a sacar toda la leche. Esa leche ahora es mía" mientras hacia movimientos lentos, luego fuerte y rápido. Pegando sentones que mi verga no podía procesar.
No podía quedar pegado e intenté hacerle la pose Nelson, dándole con fuerza desde abajo y ella arriba mío. Estaba re pesada, pero no me importó, apenas con una mano llegaba con mi brazo para frotarle la concha, y en un momento pegó un grito, mientras un manantial le salía por el agujero.
Una escena que no pude soportar, hasta que le dije que me iba a venir adentro del condón. "Llename ese forro para mi, quiero que lo dejes desbordado". Así fue, cumplí y le encantó.
Nos despedimos, yo le ofrecí bañarse pero la sucia no quiso. Salió con paso apurado con miedo de que la vecina cornuda la viera.
Al rato me suena el celular, estaba tan distraído que abrí su chat con un video para ver una vez sola. Cómo no tenía otro celular, eso que ví me quedó en la mente.
La puta tenía mi forro lleno de leche y un par más, con una mano lo abría e iba empujando cada mililitro de semen en su panza toda gorda y en sus tetas, mientras la otra mano se filmaba. Se lo iba pasando, hasta que reconocí el mío. Ese se lo llevó cerca de su concha, mezclando los otros anteriores con sus fluidos.
Repetí una y otra vez el vídeo, antes que se cerrara y se dejará de ver. Le mandé mensaje y no me respondió, lo hizo al otro día.
¿Será que no me contestó porque se estaba cogiendo otro vecino?
Fiamma es una gorda vecina que tiene la fama de haberse cogido a todo el barrio.
Un día pasó por la puerta de casa para chusmear, porque un vecino se mudaba sin avisar. Al parecer, entre rumores, había cagado a su mujer, se había armado tremendi quilombo, al otro día, fiumba dijera Gaspi, quedó eliminado de la casa como si fuera Gran Hermano.
Ella, con el alma de chusma de su madre, vino a pasar el rato de tarde y a visitar también a mi hermana. Cuando mi hermana se fue, quedamos solos con Fiamma.
"¿Sabes que paso con el vecino, no? Fui yo el que me lo cogí, por eso me escondí acá" dijo la puta. "No te puedo creer, y yo pensando que querías venir a pasar el rato, hija de puta", entre risas.
Le pedí que profundizara, no quería decir más adelante de mi hermana, por eso esperó a que se fuera.
"Yo tengo un fetiche..." Arrancó la gorda. "Con los que me cojo, llevo el forro usado para mí casa, así algún día junto de a varios y me paso la leche por el cuerpo".
Yo no podía creer, estaba perplejo pero con la verga al mango. Fetichista, gorda, bien turra, puta, contándome algo así.
No soporté tanto putismo y le pregunté si mi leche podía estar en esa colección. Me quedo mirando y obviamente aceptó.
Fuimos a mi cuarto, ella se puso de espaldas y con su calza negra me empezó a frotar la verga que ya goteaba desde ahí. Me hizo una paja con sus nalgas aún con el pantalón puesto.
Se agachó y empezó a chuparme la pija sin dejar de mirarme a los ojos, moviendo solamente la boca como si estuviera tomando una botella de agua.
Cuando sintió que estaba a punto de venirme, me puso el forro con la boca, haciendo garganta profunda.
Allí se sacó la calza negra y dejó ver su orto todo enorme, se acomodó sin mirar, se empezó a sentar en mi verga, y a cabalgar de reversa, con una fuerza, como si estuviera enojada de rabia.
"Te voy a hacer mierda la pija, te voy a sacar toda la leche. Esa leche ahora es mía" mientras hacia movimientos lentos, luego fuerte y rápido. Pegando sentones que mi verga no podía procesar.
No podía quedar pegado e intenté hacerle la pose Nelson, dándole con fuerza desde abajo y ella arriba mío. Estaba re pesada, pero no me importó, apenas con una mano llegaba con mi brazo para frotarle la concha, y en un momento pegó un grito, mientras un manantial le salía por el agujero.
Una escena que no pude soportar, hasta que le dije que me iba a venir adentro del condón. "Llename ese forro para mi, quiero que lo dejes desbordado". Así fue, cumplí y le encantó.
Nos despedimos, yo le ofrecí bañarse pero la sucia no quiso. Salió con paso apurado con miedo de que la vecina cornuda la viera.
Al rato me suena el celular, estaba tan distraído que abrí su chat con un video para ver una vez sola. Cómo no tenía otro celular, eso que ví me quedó en la mente.
La puta tenía mi forro lleno de leche y un par más, con una mano lo abría e iba empujando cada mililitro de semen en su panza toda gorda y en sus tetas, mientras la otra mano se filmaba. Se lo iba pasando, hasta que reconocí el mío. Ese se lo llevó cerca de su concha, mezclando los otros anteriores con sus fluidos.
Repetí una y otra vez el vídeo, antes que se cerrara y se dejará de ver. Le mandé mensaje y no me respondió, lo hizo al otro día.
¿Será que no me contestó porque se estaba cogiendo otro vecino?
5 comentarios - La gorda me hizo mierda la pija y la mente